"Somos la última generación que puede revertir la extinción de especies"
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cortesía: Gerardo Ceballos.

“Somos la última generación que puede revertir la acelerada extinción de especies”

El científico mexicano Gerardo Ceballos está entre los seis finalistas del Indianapolis Prize 2020, galardón que reconoce a quienes contribuyen a conservar animales en riesgo de extinción.
Cortesía: Gerardo Ceballos.
Por Thelma Gómez Durán/Mongabay Latam
1 de marzo, 2020
Comparte

Hay libros que provocan ansiedad. Otros son un resorte que impulsan a tomar acciones, a no quedarse con los brazos cruzados. Gerardo Ceballos experimentó estas dos sensaciones cuando, a los 11 años, leyó El último chorlito. La historia tiene como protagonista a un ave solitaria, la única representante de su especie. Esa lectura lo llevó a dedicar buena parte de su trabajo científico a diseñar estrategias para la conservación de animales en extinción.

Desde 1989, Gerardo Ceballos, doctor en biología evolutiva, dirige el Laboratorio de Ecología y Conservación de Fauna Silvestre del Instituto de Ecología de la UNAM. Desde esa trinchera, junto con su equipo, ha diseñado estrategias para que especies como el jaguar o el perrito de la pradera tengan un futuro.

Lee: Operación jaguar: la carrera por proteger el hábitat del felino en México

También ha impulsado la creación de varias áreas naturales protegidas, entre ellas las reservas de la biósfera Chamela-Cuixmala, en Jalisco; y la de Calakmul, en Campeche.

Estas fueron algunas de las acciones que la Indianapolis Zoological Society tomó en cuenta para seleccionar al investigador mexicano como uno de los seis finalistas del Indianapolis Prize 2020, uno de los más importantes reconocimientos en el terreno de la conservación.

Los otros cinco finalistas del premio —cuyos nombres se dieron a conocer el pasado 18 de febrero— son Dee Boersma, especialista en pingüinos; la bióloga marina Sylvia Earle; John Robinson, vicepresidente de la Wildlife Conservation Society; Christophe Boesch, quien trabaja en la conservación de los chimpancés, y Amanda Vincent, dedicada al estudio y protección de las 44 especies de caballitos de mar.

El ganador se anunciará durante la primavera y la premiación se realizará el próximo 12 de septiembre.

Mongabay Latam conversó con el doctor Gerardo Ceballos sobre su trabajo científico y la crisis de extinción que tiene a muchas especies al borde de repetir la historia que se narra en El último chorlito.

Foto: Cortesía Gerardo Ceballos.

En 2010 y 2014 también fue seleccionado como finalista del Indianapolis Prize. De hecho, varios de los investigadores con los que compite también han sido finalistas en otros años. Es un premio con mucha competencia.

El premio Indianápolis es considerado el mayor reconocimiento en conservación en el mundo. Es por esto que es un reconocimiento muy competido. El haber estado ya nominado, y el que me hayan vuelto a nominar como finalista, me da una gran satisfacción. Y esto por varias razones. La primera es porque soy científico, hago conservación y busco que eso se traduzca en política pública. No es fácil hacer las tres cosas. Creo que hay poca gente que hace eso en su conjunto.

En segundo lugar, la mayoría de los seleccionados son de instituciones de conservación muy grandes, que tienen muchos recursos. En mi caso represento a un grupo de trabajo pequeño, universitario. Eso me hace sentir muy satisfecho. Poder competir contra otros grandes conservacionistas a nivel mundial es un reconocimiento que me llena de gusto. Este es un reconocimiento a la UNAM y a la educación pública de México.

Me da una enorme satisfacción que, aunque sea solo uno, ya esté México y Latinoamérica representada en estos premios.

Lee: En riesgo, la mitad de la población nacional de jaguares si el Tren Maya no cumple ley ambiental

¿Cuál fue la primera especie en la que puso su interés científico?

Empecé estudiando murciélagos, pero después hice el doctorado con pequeños mamíferos. Sabía que si quería hacer trabajo de campo, debía elegir un grupo de estudio que tuviera muchos datos. Además, me interesaban los roedores.

Descubrí, en términos científicos, las praderas de Janos (en el noroeste del estado de Chihuahua) y me interesé por los perritos de las praderas. Ya había leído un artículo sobre esta especie escrito por Bernardo Villa (pionero en el estudio de mamíferos silvestres en México); pero no había más referencias. Así que decidí estudiarlos.

¿Cuál fue la primera especie en la que puso su interés científico?

Empecé estudiando murciélagos, pero después hice el doctorado con pequeños mamíferos. Sabía que si quería hacer trabajo de campo, debía elegir un grupo de estudio que tuviera muchos datos. Además, me interesaban los roedores.

Descubrí, en términos científicos, las praderas de Janos (en el noroeste del estado de Chihuahua) y me interesé por los perritos de las praderas. Ya había leído un artículo sobre esta especie escrito por Bernardo Villa (pionero en el estudio de mamíferos silvestres en México); pero no había más referencias. Así que decidí estudiarlos.

¿Por qué estaba en riesgo de perderse esa colonia de perritos de la pradera?

En México se comenzó a perder población de esa especie por muchas razones. Una de ellas es que se registró una sequía muy grande y eso llevó a que la población solo se encontrara en mil hectáreas. También pensamos que hubo una epidemia de peste porque, de un día para otro, desaparecieron. Hemos trabajado mucho para recuperar esta colonia y hoy se encuentra en una superficie de unas seis mil hectáreas. La población que existe es de unos cien mil ejemplares. El objetivo es que lleguemos a tener unas 15 mil hectáreas con presencia de perritos de la pradera.

¿Por qué es importante esta especie para la conservación de los pastizales silvestres que hay en Janos?

Cuando empezamos a estudiar a los perritos de la pradera se les consideraba una especie plaga. De hecho, en Estados Unidos los siguen matando (los envenenan). Pero nosotros empezamos a estudiarlos y en 1994 publicamos un artículo en donde mostramos que es una especie clave para este ecosistema. Son animales gregarios, viven en colonias muy grandes; son diurnos y tienen muchos depredadores: águilas, gavilanes, coyotes… Por ello, para protegerse, lo que hacen es que se paran en sus patas traseras y miran a su alrededor. Para poder tener una adecuada visión del terreno, destruyen el mezquite y los arbustos que invaden el área. Eso ayuda a mantener el pastizal.

Al hacer hoyos y madrigueras, los perros de la pradera remueven el suelo, permiten que se infiltre el agua y crean refugios para muchas otras especies: tortugas, roedores, serpientes de cascabel. La estructura del ecosistema gira alrededor de ellos. Si se pierden los perritos de la pradera, el mezquite invade los pastizales.

Foto: Cortesía Gerardo Ceballos.

En Janos comenzó la reintroducción del bisonte hace poco más de una década, ¿cuáles han sido los resultados?

Reintrodujimos a una población pura de bisonte; en ese entonces llegaron 23 ejemplares, ahora hay más de 200. Así es que el programa ha marchado muy bien. Ahora, quisiéramos reintroducir al ciervo rojo. Hay registros de que esa especie se encontraba en la zona. Todavía hay un área muy grande que podríamos aprovechar. La idea es que, a lo mejor en esta década, podríamos tener todos los animales que alguna vez existieron en la zona.

¿Qué acciones se deben realizar para garantizar la salud de ese ecosistema?

En términos de biodiversidad es necesario evitar que siga la pérdida de pastizal, porque los menonitas han incrementado su presencia en el lugar y han devastado. No respetan reglas y hay mucha corrupción alrededor de todos los pozos de agua que han construido en la zona.

En los próximos cinco años, tenemos tres objetivos: que la población de perritos llegue a disponer de entre 10 y 15 mil hectáreas en la zona. Lo segundo es recuperar a la fauna grande, como la población de berrendos. Y lo tercero sería uno de los esfuerzos de restauración más grande del país: recuperar el pastizal en 50 mil hectáreas invadidas por el mezquite. Con nuestros estudios hemos aprendido cómo eliminar el mezquite y sembrar pastos nativos para recuperar el pastizal. Queremos proponer esta idea al gobierno federal. Si logramos poner en marcha esto, en cinco años podríamos recuperar esas 50 mil hectáreas.

¿Por qué Janos es un lugar clave en términos de conservación?

El desierto de Chihuahua es el último lugar en donde hay este tipo de pastizales en México. Y a pesar de que tenemos muchos problemas con el cambio de uso de suelo, sigue siendo la región mejor conservada del país. Además, las especies que ahí existen no se encuentran bien representadas en otras regiones de México.

¿Y qué lo llevó a trabajar con jaguares?

Empiezo con el tema porque unos cazadores se acercaron a preguntarme por qué no se podía cazar jaguares. Mi respuesta fue que estaban en peligro de extinción. Pero me puse a buscar información y encontré que había muy poca. Empecé a armar un equipo de trabajo que incluyó a diversos especialistas. Pero fue a raíz de que no había mucha información sobre esta especie que tiene una enorme relevancia en la cultura mexicana. Así que fue el primer mamífero grande con el que trabajé. En ese tiempo, la década de los años 90, comenzaban a utilizarse los estudios con radiocollares. Así que también eso fue un reto para mí.

Cuando ves a un jaguar en estado silvestre entiendes porque en el pasado fue tan venerado. Es un privilegio trabajar con un animal tan majestuoso.

Lee: Las reformas que necesita México para impulsar el desarrollo forestal sustentable

Además del jaguar, ¿hay otras especies con las que están trabajando en el laboratorio que dirige?

Hay muchas. Queremos hacer la primera reintroducción de un pez que se extinguió y que nada más queda en zoológicos: el cachorrito de Monterrey.

Este año queremos ir a hacer una expedición a República Dominicana, a buscar al solenodón, mamífero que parece una musaraña gigante. Es un insectívoro y uno de los pocos mamíferos venenosos.

¿Por qué Janos es un lugar clave en términos de conservación?

El desierto de Chihuahua es el último lugar en donde hay este tipo de pastizales en México. Y a pesar de que tenemos muchos problemas con el cambio de uso de suelo, sigue siendo la región mejor conservada del país. Además, las especies que ahí existen no se encuentran bien representadas en otras regiones de México.

¿Y qué lo llevó a trabajar con jaguares?

Empiezo con el tema porque unos cazadores se acercaron a preguntarme por qué no se podía cazar jaguares. Mi respuesta fue que estaban en peligro de extinción. Pero me puse a buscar información y encontré que había muy poca. Empecé a armar un equipo de trabajo que incluyó a diversos especialistas. Pero fue a raíz de que no había mucha información sobre esta especie que tiene una enorme relevancia en la cultura mexicana. Así que fue el primer mamífero grande con el que trabajé. En ese tiempo, la década de los años 90, comenzaban a utilizarse los estudios con radiocollares. Así que también eso fue un reto para mí.

Cuando ves a un jaguar en estado silvestre entiendes porque en el pasado fue tan venerado. Es un privilegio trabajar con un animal tan majestuoso.

Además del jaguar, ¿hay otras especies con las que están trabajando en el laboratorio que dirige?

Hay muchas. Queremos hacer la primera reintroducción de un pez que se extinguió y que nada más queda en zoológicos: el cachorrito de Monterrey.

Este año queremos ir a hacer una expedición a República Dominicana, a buscar al solenodón, mamífero que parece una musaraña gigante. Es un insectívoro y uno de los pocos mamíferos venenosos.

Foto: Cortesía Gerardo Ceballos.

¿Hay tiempo para revertir la velocidad con la que se están extinguiendo poblaciones de especies?

Tenemos poco tiempo. Somos la última generación que podemos hacerlo. Pero, por otro lado, creo que sí hay esperanza. Si somos catastróficos no vamos a lograr nada.

Además, hay muchas experiencias que han demostrado que es posible. En México, tenemos muchos casos de éxito de conservación: recuperamos el borrego Cimarrón, había menos de mil, ahora hay alrededor de 10 mil. También se recuperaron poblaciones de pecarís de labio blanco, de tortuga y de varias especies más.

Ahora trabaja en un proyecto que bautizó como “Stop Extinction”, ¿en qué consiste?

Es un proyecto muy grande, a nivel internacional, que estamos haciendo con Stanford y con una organización llamada Global Conservation. Tiene tres grandes objetivos: el primero es una base de datos pública sobre la distribución de los vertebrados en el mundo. Se va a desarrollar una aplicación para que esa información pueda consultarse. Además, en una sola página se podrá identificar a todas las organizaciones que estén trabajando, de una manera seria, con las diferentes especies.

Lo segundo es que queremos llegar acuerdos con varios países para implementar y apoyar acciones que eviten la extinción de poblaciones de especies.

El tercer punto será brindar información a la gente. Todo el mundo me pregunta qué podemos hacer para impedir que siga la extinción. Así que la aplicación servirá para guiar a la gente para que realice acciones concretas.

En México, Stop Extinction será mucho más detallado: vamos a mostrar todas aquellas especies que están en extinción y ayudar a impulsar proyectos para su recuperación.

¿Por qué me meto a mi edad a hacer una cosa tan complicada? Porque lo que yo quiero es salvar especies, esa es mi misión en la vida.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El hijo secreto de Marx, el romance prohibido de Marie Curie y otras historias de amor

Toda historia de amor tiene secretos, pero estos se vuelven más jugosos cuando los protagonistas fueron destacados personajes de la historia. Aquí contamos algunos detalles de alcoba sobre un puñado de historias de amor y desamor
2 de febrero, 2020
Comparte
Corazón partido pintado en una pared.

Getty Images
“Insólitas parejas” es el último libro del escritor y periodista colombiano Daniel Samper Pizano.

Hijos ocultos, amores prohibidos y secretos que salieron a la luz luego de varios años enterrados.

Se trata de historias de amor, engaño, silencio, revelación y rebelión que podrían ser guiones de cualquier película o serie de televisión, pero que sucedieron en la vida real.

El periodista y escritor colombiano Daniel Samper Pizano se encargó de investigar y recolectar algunas de ellas y las plasmó en su libro “Insólitas parejas: doce historias auténticas de enamorados famosos, que presenta en el Hay Festival que se realiza en Cartagena, Colombia, hasta el 2 de febrero.

Aquí les compartimos algunas de esas historias.

1. Karl Marx y un gran secreto

Karl Marx

Getty Images
Karl Marx se llevó a la tumba un secreto.

Karl Marx (1818-1883), el padre del socialismo científico y el comunismo moderno, fue uno de los pensadores más influyentes de todos los tiempos.

Durante su vida de filósofo, economista, sociólogo y militante comunista sufrió persecuciones y vivió en la pobreza con su esposa Jenny von Westphalen, con quien tuvo siete hijos.

Pero se llevó a la tumba un gran secreto que solo fue develado muchos años después: el de un hijo extramatrimonial.

“El primer secreto es que tenía un hijo fuera de su matrimonio, el segundo, que lo tuvo con la chica que ayudaba en la casa (Helen Damuth o “Lenchen”) y tercero que Friedrich Engels —un relevante intelectual junto al que escribió varias obras fundamentales para el nacimiento del marxismo y los movimientos socilista, comunista y sindical — aceptó aparecer como padre del niño”, le cuenta a BBC Mundo, Samper Pizano.

Karl Marx y Friedrich Engels

Getty Images
Karl Marx y Friedrich Engels fueron colaboradores y amigos.

En 1851, Lenchen estaba embarazada, tuvo un bebé al que llamó Frederick y lo dio a una familia para que lo cuidara.

Pero la historia se pone mucho más interesante cuando en una carta Marx le dice a Engels: “Debo revelarte un misterio tragicómico”, según recoge Samper Pizano de la biografía Karl Marx: an Intimate Biography, de Saul Padover y publicado en 1978.

El misterio era en realidad un pedido. Para que Marx salvara su matrimonio, Engels, que era soltero, tenía que declararse padre del bebé de Lenchen. Y Engels aceptó, afirman varias biografías sobre éste.

“Yo creo que Engels pensó: si yo no lo hago, esto podría acabar con la familia de Marx. Y él quería mucho a la familia. No le costó hacer eso por su amigo que era como un hermano”, añade el autor colombiano.

Tumba de Marx en Londres.

Getty Images
Engels reconoció a Frederick como su hijo, aunque el verdadero padre era Marx.

Lenchen no era una simple empleada doméstica de los Marx, sino una institutriz y una persona muy cercana a la familia.

“La prueba es que ella siguió trabajando en la obra de Marx y ayudando a Engels a recopilarlas cuando Marx ya estaba muerto”, dice el periodista.

El secreto permaneció oculto unas cuatro décadas y salió a la luz tras la muerte de Marx y su esposa.

Fue revelado cuando Engels, en su lecho de muerte, se lo confesó a Eleanor Marx, una de las hijas de Marx, según detalló el diario The New York Times en un artículo de 1983.

Se cree que Marx nunca conoció a su hijo y que Frederick nunca supo quién fue su padre.

2. Marie Curie y un segundo amor

Marie Curie.

Getty Images
Marie Curie fue una pionera en muchos aspectos de la ciencia.

Sin duda, Marie Sklodowska (1867-1934), más conocida como Madame o Marie Curie, fue una persona extraordinaria para la ciencia.

Mujer, polaca y pobre, llegó a París con la esperanza de estudiar Física y Matemáticas.

Pese a todas esas limitaciones “logró varios récords en una sociedad y un entorno machista como lo era el de la enseñanza superior en Francia” en esa época, destaca Samper Pizano.

Fue la primera persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades —Física y Química— y la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Sorbona, la histórica universidad de París.

Marie se casó con el científico Pierre Curie y juntos ganaron el Premio Nobel de Física en 1903 (que también compartieron con el físico Henri Becquerel). Y en 1911, Marie Curie ganó el Premio Nobel de Química.

Marie Curie con su hija y Piere Curie en 1904

Getty Images
Junto a Pierre Curie, Marie ganó el premio Nobel de Física en 1903.

Pero en los años que separaron un galardón del otro ocurrió la tragedia de la muerte de Pierre Curie aplastado por un carruaje y el nacimiento de un romance entre la científica y uno de los discípulos de Curie: Paul Langevin.

Se trataba de un hombre más joven que ella, alto y elegante. El problema era que Langevin estaba casado.

La relación fue un escándalo, aunque ella fue más castigada por que él. Casi le costó el segundo Nobel.

“Yo creo que ella pensó que el rey de Suecia (quien entrega los Premios Nobel de la Real Academia Sueca de Ciencias) no podía vetarla por algo que ella estaba haciendo como soltera, porque ella era viuda en ese momento. El adulterio era de Langevin“, afirma el autor de “Insólitas parejas”.

Marie Curie, Paul Langevin y un grupo de mujeres en 1910.

Getty Images
Marie Curie compartió con Paul Langevin el dictado de clase en la Sorbona.

Marie Curie fue a recibir su premio con el respaldo de la comunidad científica (incluyendo la de Albert Einstein) “porque a ella no la estaban premiando por su vida privada sino por su vida científica”, explica Samper Pizano.

La relación amorosa entre Marie y Paul no prosperó, pero siguieron siendo buenos amigos y compañeros de cátedra en la Sorbona.

3. Rubén Darío y un amor analfabeto

El poeta nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento (1867-1916), mejor conocido como Rubén Darío, fue una de las grandes e influyentes plumas del siglo XX.

Pero su gloria literaria también era compartida con su fama de mujeriego y de alcohólico.

Sin embargo, hubo una mujer que no sabía ni leer ni escribir que lo conquistó y acompañó una gran parte de su vida: Francisca “Paca” Sánchez

Rubén Darío.

Getty Images
El poeta nicaragüense Rubén Darío tuvo un gran amor que no sabía ni leer ni escribir.

“Él estaba paseando en Madrid por los jardines y vio a una muchacha que le llamó la atención. En ese momento ella era analfabeta. Y a él le gustó de ella que fuera tan campesina“, describe Samper Pizano.

“La vio varias veces, la convenció de que se acostara con él y finalmente fue su compañera durante muchos años. Más fiel ella que él”, añade a BBC Mundo.

Ese amor transcurría mientras el poeta seguía oficialmente casado con su segunda esposa Rosario Murillo.

Pese a ello, “Paca” se fue a vivir con él, algo anormal en esa época en España. Lo acompañó a París, entre otros sitios, y tuvieron cuatro hijos pero solo sobrevivió uno.

Francisca Sánchez (sentada) con su hijo Rubén Darío Sánchez y su tía María Sánchez.

Gentileza Biblioteca Universidad Complutense
Francisca Sánchez (sentada) con su hijo Rubén Darío Sánchez y su tía María Sánchez. (Fuente: “Archivo Rubén Darío – Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid)

Con el tiempo,Francisca aprendió a leer y a escribir. Sus maestros fueron el mismo Ruben Darío y sus amigos “quienes la querían mucho, como por ejemplo el poeta mexicano Amado Nervo”, agrega el autor.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, y a pesar de las quejas de Paca, el poeta decidió viajar a América para promover la paz. Fue la última vez que se vieron.

Rubén Darío murió en 1916 en Nicaragua por una cirrosis tras años de excesos de alcohol.

“Fue una vida muy desgraciada la de Rubén Darío y la de Paca.

Con seguridad él fue un gran poeta pero no un gran marido”, opina Samper Pizano.

4. Winston Churchill y su largo matrimonio

Winston Churchill y Clementine Hozier en 1908.

Getty Images
Winston Churchill y Clementine Hozier tuvieron un matrimonio de 57 años.

El ex primer ministro británico Winston Churchill (1874-1965) estuvo casado con su esposa Clementine Hozier por 57 años.

¿Cuál fue el secreto de un matrimonio duradero?

Probablemente que “cada uno vivía en su cuarto, cenaba por su cuenta, leía sus periódicos, y muchas veces se comunicaban por mensaje. Aunque se quisieron mucho”, describe el autor de “Insólitas parejas”.

“Nunca discuto con Winston, porque me apabulla. Cuando tengo algo importante que decirle, le mando una nota”, escribió Clementine en una postal que rescata Samper Pizano.

Clementine fue un gran apoyo para Churchill, no solamente porque era de las pocas personas que se atrevían a llamarle la atención, sino porque él la escuchaba y en algunos casos llegó a pedir su ayuda en cuestiones relacionadas a la guerra.

Winston Churchill y Clementine Hozier en 1951.

Getty Images
¿Cuál fue el secreto de un matrimonio duradero?

“Curiosamente hizo buenas migas con (Joseph) Stalin, exlíder de la Unión Soviética. Él la recibió. Ella hizo mucho por los niños rusos y todavía hay alguna placa o monumento en nombre de ella en algunos sitios de Rusia”, dice el autor.

Pero quizá el mayor secreto de esta pareja duradera es que eran distintos y se complementaban: a él le gustaba pintar; a ella practicar deportes; a él, la cacería de jabalíes; a ella, la lectura.

“Sus diferencias irreconciliables resultaron esenciales para sus triunfos”, destaca Richard Hough, en el libro Winston and Clementine: the Triumphs and Tragedies of the Churchills (“Winston y Clementine: los triunfos y tragedias de los Churchill”).

Winston Churchill y Clementine Hozier en 1964.

Getty Images
Clementine no solo fue la esposa de Winston, también fue su consejera.

5. El emperador Li Yu y su atracción por los pies diminutos

Yao-niang conquistó al emperador chino Li Yu (937-978) en el siglo X.

Se conoce muy poco sobre el pasado de esa joven que ingresó a la corte del emperador desde muy pequeña para cumplir la función de concubina.

Pero lo que sí se sabe es que sus movimientos como bailarina enamoraron a Li Yuy dejaron un legado doloroso para muchas mujeres chinas.

Emperador Li Yu.

Getty Images
El emperador chino Li Yu se enamoró del baile de Yao-niang y de sus pies.

Y es que un detalle en particular sobre la hermosa muchacha sedujo al emperador: sus pies diminutos.

“Una ilustración que data de finales del siglo X muestra a Yao-niang en trance de atarse los pies con vendas”, describe Samper Pizano en el libro.

Numerosas mujeres que vieron bailar a esta mujer y seducir al emperador decidieron imitarla.

Esto dio origen a la tradición milenaria que ha afectado a miles de mujeres chinas: la de vendar los pies para que sean pequeños, aunque deformes.

Pies vendados de una mujer china.

Getty Images
La tradición de vendar los pies de las mujeres chinas se extendió por mil años aproximadamente.

“Es inconcebible la admiración que suscitó la bailarina en su momento y cómo esos pies pequeños se convirtieron en el asunto más atractivo, más erótico que puede ofrecer una mujer en China”, reflexiona el autor colombiano.

“Y por ella a millones de chinas les destrozan los pies desde niñas para que puedan exhibir un pie pequeño”.

Esta tradición de vendar los pies de las mujeres para prevenir su crecimiento llegó a su fin cuando el régimen comunista de Mao Zedong tomó el poder en 1949 estableciendo la estricta y definitiva prohibición de la práctica.


Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Cartagena, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad colombiana entre el 30 de septiembre y el 2 de febrero de 2020.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=NphJULxY5ng

https://www.youtube.com/watch?v=xzjd_7qkYtU

https://www.youtube.com/watch?v=dDLDuv7LH48

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts