INER desaloja sala de espera por paciente sospechoso de COVID-19
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

INER desaloja sala de espera por paciente sospechoso de COVID-19

El hombre regresó al hospital después de tener ayer jueves alta voluntaria.
20 de marzo, 2020
Comparte

Al medio día de este viernes, alrededor de 15 personas que esperaban realizarse la prueba para saber si tienen COVID-19 fueron desalojados de la sala de urgencias del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) por el caso de un posible afectado por este nuevo coronavirus.

Martha, quien solicitó el anonimato, contó a Animal Politico, que su padre, un hombre de 40 años, sin antecedente de viaje al extranjero pero con una salida reciente por trabajo a Oaxaca, había acudido un día antes al INER con fiebre alta, mucha tos y dolor en el cuerpo, pero que no había querido quedarse hospitalizado y lo dejaron ir a su casa.

También puedes leer: Se debe hacer pruebas y aislar, OMS llama a analizar todos los casos sospechosos de coronavirus

“A mi papá no le gusta estar encerrado. No se quiso quedar. Le dieron alta voluntaria, bajo nuestra responsabilidad, pero hoy se volvió a sentir mal y lo volvimos a traer”.

La joven, sin embargo, aseguró que su padre no tiene COVID-19. “Tiene neumonía, ya está confirmado, le hicieron la prueba y no es COVID-19 pero sí es un tipo de neumonía”.

AP: ¿Sabes qué tipo de neumonía tiene?, se le preguntó.

M: No, pero no es COVID, insistió.

AP: ¿Por qué desalojaron la sala entonces?

M: No sé

Mientras adentro de la sala de urgencias se observaba el movimiento del personal sanitizando el área, afuera las 15 personas desalojadas aguantaban los síntomas que los hicieron llegar hoy hasta este hospital designado como uno de los principales para atender a las personas con COVID.

Margarita tose y se cubre con el antebrazo aunque trae cubrebocas, dice que no tiene antecedente de viaje pero que convivió con un caso sospechoso. Tiene fiebre y la cara cubierta de sudor.

“Ahora estoy más preocupada, yo estuve ahí en la sala de espera, sentada atrás del señor que metieron al consultorio y luego nos sacaron a todos, de por si ya traía sospecha de estar contagiada, ahora estoy más asustada”.

La joven duda entre esperarse aquí a que terminen de sanitizar la sala y les permitan entrar para someterse a la revisión médica o ir a otro hospital designado para hacerla la prueba, como el de Nutrición.

Te puede interesar: Visita nuestro micrositio con información verificada sobre el Covid-19

En reconversión

Allá, en Nutrición, quienes llegan encuentran las puertas cerradas del acceso principal y flanqueadas por dos policías con cubrebocas. A las personas que arriban a consulta se les informa que deben reprogramar su cita, por ahora la prioridad (como lo indican los planes de reconversión de estos hospitales) es dar atención a quienes lleguen solicitando la prueba de COVID-19.

A cinco personas con cita les dicen esto y se retiran, a una le dicen que si lo cree necesario puede acudir a otro hospital por atención, al Hospital Gea González. Entonces arriba un joven para quien las puertas sí se abren. “Vengo por una prueba de COVID”, le dice a los policías de la entrada, murmura otras dos frases inaudibles y lo dejan pasar.

Adentro tarda unos minutos dando datos frente a una escritorio donde hay un enfermero enfundado en cubrebocas y googles. Le indican después pasar a otra área y empieza la sanitización.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

WhatsApp, Signal y Telegram: en qué se diferencian y cuál ofrece más privacidad

A simple vista pueden parecer muy similares, pero tienen algunas diferencias importantes. Las aplicaciones recopilan diferentes cantidades de datos de sus usuarios y tienen distintos métodos para proteger los mensajes.
14 de enero, 2021
Comparte

Mientras Signal y Telegram registran cifras récord de usuarios nuevos, WhatsApp se encuentra en el centro de la crítica por el cambio de sus términos de uso y privacidad.

La aplicación de mensajería anunció la semana pasada que compartirá diferentes datos de sus usuarios con su empresa matriz Facebook, y que esta podrá hacer lo propio con sus plataformas Instagram y Messenger.

En medio de los cuestionamientos, WhatsApp sostiene que sus nuevas condiciones, que deberán ser aceptadas por los que la usan hasta el 8 de febrero, fueron malinterpretadas.

“Queremos aclarar que la actualización de la política no afecta de ninguna manera la privacidad de los mensajes que los usuarios comparten con sus amigos y familiares”, señaló la plataforma en un comunicado emitido el lunes.

Añade que algunos de los cuestionamientos realizados son “rumores”.

Pese a esos argumentos, el largo debate respecto a qué servicio de mensajería instantánea es más seguro, se reavivó desde el cambio en WhatsApp.

Y aunque pueden parecer similares a simple vista, las tres aplicaciones tienen algunas diferencias importantes que analizamos acá.

Los datos recopilados

Lo primero que hay que saber es que, entre las tres plataformas de mensajería de las que más se habla en los últimos días, existen niveles distintos de datos que son recopilados.

Y es un asunto central porque esa es la información que WhatsApp puede compartir con Facebook y las otras aplicaciones que esa compañía posee.

WhatsApp y Facebook

Getty Images
La controversia comenzó cuando WhatsApp anunció que compartiría sus datos con Facebook.

“WhatsApp posee muchos metadatos, que es la información que se obtiene de cualquier mensaje que enviamos, como la marca del teléfono, la hora del mensaje, tu ubicación y otros. Con ello puede saber mucho de sus usuarios”, explica Cristian León, responsable del programa de innovación de la organización civil Asuntos del Sur, con sede en Argentina.

El experto en derechos digitales le indica a BBC Mundo que esta aplicación de mensajería, que es la más popular en el mundo, tiene un código de programación cerrado y por ello tiene poca transparencia sobre lo que recopila.

En la página web de WhatsApp están detallados los datos que obtiene y la información que una persona le brinda al aceptar sus términos de uso. Además del nombre, número de teléfono y contactos, están detalles del uso de la plataforma (tiempo o rendimiento, por ejemplo), transacciones desde la aplicación, marca y modelo del dispositivo o tipo de conexión, entre otros.

Telegram y Signal, explican León, recopilan mucho menos datos.

La primera requiere de sus usuarios el número de teléfono, el nombre y la lista de contactos.

Por su parte Signal se limita a pedir el número de teléfono y añadir el nombre es opcional.

Las dos tienen códigos de programación abiertos, por lo que es posible escudriñar cuáles datos son obtenidos y qué se hace con ellos.

La gran preocupación: los mensajes

Desde que comenzó la expansión de las aplicaciones de mensajería móvil en todo el mundo, la gran pregunta fue y es por la seguridad de los mensajes que son intercambiados.

Candado

Getty Images
El cifrado de extremo a extremo es una especie de candado por el que solo el emisor y receptor del mensaje pueden acceder a él.

Las plataformas fueron evolucionando al respecto y desde hace unos años que Signal y WhatsApp establecieron el cifrado de extremo a extremo como función predeterminada para todas las conversaciones de sus usuarios.

Se trata de una especie de candado que solo el emisor y el receptor del mensaje pueden abrir.

En teoría, ni siquiera las aplicaciones en las que se realizó el intercambio pueden acceder a los contenidos de las charlas.

Ni WhatsApp ni Facebook pueden leer tus mensajes ni escuchar las llamadas que haces con tus amigos, familiares o compañeros en WhatsApp. Todo lo que compartan quedará entre ustedes”, aseguró la plataforma en su comunicado del lunes.

Telegram parece tener una desventaja en este aspecto dado que el cifrado de extremo a extremo solo se activa cuando se usa el modo “chat secreto”, pero las conversaciones regulares no cuentan con esa función.

Las tres ofrecen también una modalidad cada vez más utilizada conocida como “mensajes temporales” en la que texto, fotografías, ubicaciones o documentos compartidos en una conversación se autodestruyen después de un cierto tiempo.

La diferencia es que en WhatsApp los mensajes desaparecen en los siguientes siete días, mientras que en Signal y Telegram se puede configurar el tiempo para que no quede rastro de las interacciones a los pocos segundos.

Otra diferencia es que la aplicación que es propiedad de Facebook no posee la opción de bloqueo de capturas de pantalla para las conversaciones, mientras que sus competidoras sí la incluyen.

Los usos

Si bien es lógico que la mayoría se limita a usar estas aplicaciones para mantener contacto con sus conocidos, diferentes polémicas se han producido en los últimos años.

Por ejemplo, se descubrió que Telegram era utilizado como medio de difusión de propaganda de Estado Islámico.

Telegram con propaganda

Getty Images
Se descubrió que Telegram es usado por grupos de derecha en diferentes partes del mundo para difundir su propaganda.

El grupo extremista captaba reclutas desde allí y aprovechaba los chats grupales encriptados para mantener comunicaciones y difundir videos de sus acciones.

Y desde el año pasado se conoce que es una de las plataformas que los grupos de derecha estadounidenses utilizan para divulgar sus mensajes, aunque la mayoría de ellas usan otras aplicaciones que permiten interacciones anónimas para convocar a sus actividades o divulgar teorías de conspiración.

WhatsApp también tuvo problemas y en 2019 decidió eliminar cientos de miles de cuentas sospechosas de usar su servicio para difundir pornografía infantil.

La compañía mantiene una política de tolerancia cero a la explotación sexual de menores.

La aplicación, según diferentes análisis, fue señalada de ser, junto a Facebook, uno de los mayores canales de difusión de noticias falsas en tiempos electorales en países como Bolivia, Colombia o Estados Unidos.

Signal, que tiene menos usuarios que las dos anteriores, por ahora no fue señalada de ser usado como un canal para captar reclutas o difundir información mentirosa.

Sin embargo, sí se vio en medio de algunas controversias políticas como cuando se denunció que era la aplicación que el expresidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, usaba para comunicarse con uno de sus aliados durante su intento de declarar la independencia de esa región.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=fsGHArk1hUc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.