Instituto de Rehabilitación, con cobros excesivos y sin equipo: personal
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Andrea Vega

Instituto de Rehabilitación opera con cobros excesivos, sin equipo médico y goteras, denuncia personal

Ante las irregularidades en el Instituto de Rehabilitación, personal médico pide la visita del secretario de Salud, Jorge Alcocer, y la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval.
Andrea Vega
4 de marzo, 2020
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En el Instituto Nacional de Rehabilitación, un hospital de tercer nivel, hay salas sin un solo paciente, como una de Hospitalización de Ortopedia Pediátrica. Ahí las cuatro camas están vacías y en el piso se acumulan, casi ya como en bodega, mesas de servicio, lámparas, sillas de ruedas.

A las salas vacías se suman las paredes agrietadas por todas partes de la institución. Son los efectos del sismo de 2017, que aquí siguen sin poder repararse. Los techos tienen goteras, en áreas cruciales como el banco de sangre y los laboratorios de rayos x. Hay baños fuera de servicio y zonas con escaso alumbrado por falta de focos. El mobiliario está viejo, y roto.

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Del Instituto Nacional de Rehabilitación, pacientes y personal tienen quejas de todo tipo: médicos que envían a sus pacientes a comprar con un proveedor específico, espacios comerciales dentro del hospital que se adjudican directo, mobiliario viejo, falta de insumos y materiales, equipos que no funcionan, cobros excesivos a pacientes, corrupción en el sindicato y hasta fallas estructurales en el edificio.

Todas estas irregularidades, afirma el personal, vienen arrastrándose de años atrás, hasta 10, desde los últimos del sexenio de Felipe Calderón.

Si un paciente requiere una cirugía aquí en Rehabilitación tiene que pagar entre 30 mil y 50 mil pesos en material, que incluye desde batas desechables y guantes hasta instrumentos para traumatología: clavos, tornillos; además de la cuota de recuperación que son unos 5 mil pesos.

En el Hospital hay salas que están vacías y sosn usadas como almacén

En el Hospital hay salas que están vacías y sosn usadas como almacén

Esto, pese a que solo en 2019, el Instituto Nacional de Rehabilitación tuvo un presupuesto de casi 1,400 millones de pesos.

Animal Político solicitó a la Secretaría de Salud una entrevista con el director, José Clemente Ibarra Ponce de León, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.

“En el material que piden está el negocio de los médicos, unos tienen casas comerciales a través de sus familiares, otros reciben beneficios por mandarles clientes”, denuncian en entrevista una decena de empleados de esta institución.

Un usuario del INR, a quien llamaremos Fernando, cuenta que le pidieron algo que se llama Placas en 8, para colocárselas a su hijo de 12 años.

“Le está creciendo más una pierna que la otra, necesita una cirugía para colocarle estas placas, pero me pidieron que las comprara en una casa comercial en específico y cada una, mi hijo necesita dos, cuesta 7 mil 500 pesos. No tengo ese dinero, le pregunté al médico si puedo buscar otro proveedor a ver si está más barato y me dijo que no, que mejor reprogramaban la cirugía para asegurar la calidad del material”.

Ese tipo de exigencias y de cobros ha vaciado la mitad de las camas. “Los pacientes no pueden pagar todo lo que se les exige adquirir y por eso hay áreas de hospitalización ya sin uso”, dice una de las enfermeras.

Animal Político lo pudo comprobar. En un recorrido de más de cuatro horas por Rehabilitación, realizado con el apoyo del personal de diversas áreas, desde mantenimiento hasta médicas.

Una de las trabajadoras sociales cuenta que hay una lista de 240 pacientes para reconstrucción articular. “Y solo se están haciendo unas cuatro cirugías a la semana porque la mayoría de esas personas no tiene para pagar todo lo que se les pide adquirir, más la cuota del hospital”.

Además, los pacientes no tienen la garantía de que el material que compran se usa con ellos. “Reusan cosas que solo se deben utilizar una vez, como las puntas de rasurador, que son para darle forma a las rodillas. Esas cuestan unos 7 mil pesos. Se las piden al paciente y las nuevas quien sabe qué les hacen, porque usan unas viejas, que nada más esterilizan”, asegura una de las terapistas.

Hay también mucha renta de equipos que antes eran propiedad de la institución y se los llevaron, dice una enfermera. Hay dentro del hospital hasta un estacionamiento público y lo que se cobra nadie sabe dónde para, hay una cafetería, un banco dentro del hospital, esos espacios no se licitan, se adjudican directo, denuncia casi a coro el grupo de trabajadores.

“Esto lleva más de una década y ha sido peor en los últimos años”, señala una enfermera.

La dirección del Instituto ha estado en manos de una familia. El actual director, que está por cumplir cinco años en el cargo, es José Clemente Ibarra Ponce de León. Antes de él estuvo en ese mismo cargo su padre, Luis Guillermo Ibarra Ibarra, quien se quedó en la dirección durante una década.

El personal denuncia que el director actual aparentemente se eligió en una votación, pero hubo coacción, incluso despidos de quienes se oponían a que asumiera el cargo.

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Esto un día va a tronar

Los problemas estructurales del instituto incluyen también los físicos, hay incluso muros donde se aprecian separaciones. “Protección Civil vino a revisar el edificio después del sismo de 2017 y dijo que no había peligro, pero sí hay muchas grietas y todo truena muy feo cuando tiembla”, afirma un empleado de mantenimiento.

Grietas en el Instituto de Rehabilitación

Grietas en el Instituto de Rehabilitación

Las goteras son otro problema. En el Banco de Sangre de la institución hay al menos tres grandes, que ya causan desprendimiento del yeso. Las hay también en la zona de Rayos X, incluso en una sala donde se encuentran equipos que, de acuerdo a lo dicho por el personal, cuestan entre 500 mil y un millón y medio de pesos.

En esa área hay además un problema de iluminación. La mitad de las lámparas no sirve.  En la zona de vestidores, donde los pacientes deben cambiar su ropa por batas, ningún foco funciona. “Yo ya lo he reportado, pero me dijeron que así está bien, que si está oscuro los pacientes menos se pueden ver unos a otros”, dice uno de los técnicos.

En Audiología, pese a que a muchos pacientes se les complica subir escalones o usan silla de ruedas, no hay rampas para entrar a las cabinas de estudios, lo que hay es una especie de escalón alto de metal. “Hemos tenido que cargar a los pacientes con todo y silla para poderlos meter, con el riesgo de que se nos caigan o pase cualquier accidente”, cuenta una médica.

También denuncia que antes en esta zona tenían equipos de alta tecnología para el lavado de oídos. “Esos se los llevaron a otra área, a otorrino, y aquí nos trajeron otros que no sirven, son tan inservibles que los usamos sólo para poner las bolsas o las mochilas”.

En el Banco de Sangre hay un equipo igual, que solo sirve para poner bultos. “Hay dos mezcladoras donde se colocan las bolsas de sangre para separar el plasma, de esas solo una funciona, la otra lleva tiempo parada”, afirma una empleada de ese lugar.

El mobiliario de la mayor parte del Instituto está ya maltratado, desde las sillas de las salas de espera, hasta los sillones donde sientan a los pacientes para los estudios, pasando por los colchones de las camas de hospitalización.

“Muchos de los colchones tienen hasta 10 años, y las sillas están tan viejas y descuidadas que hemos tenido plagas de chinches, han tenido que venir a fumigar”, dice una enfermera.

En el Hospital hay salas que están vacías y sosn usadas como almacén

El mobiliario de la mayor parte del Instituto está ya maltratado.

 

En el cuarto de máquinas, el personal cuenta que la mitad de las bombas para llevar agua a los pisos no sirven. “Aun así hemos podido mantener el suministro, pero si se descomponen más, ya no vamos a poder”.

Las calderas tienen más de 20 años, y ya no funcionan bien. Los pacientes ya empieza a pagar por eso. A Rosa, una mujer con un padecimiento de columna, le habían indicado 10 sesiones de terapia en tanque, en una especie de piscina, de 100 pesos cada una, las pagó, pero nunca se las dieron. “Fuimos cuatro días seguidos varias personas y que no podían dárnoslas porque la caldera no funcionaba, mejor nos pasaron a otro tipo de terapia”.

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¿Y el sindicato de Rehabilitación?

El personal también denuncia presuntos actos de corrupción en el sindicato y de colusión con los directivos del Instituto. “No hay un mecanismo de escalafones, para ascender de puesto, no se publican convocatorias ni se hacen concursos, solo se designa a la persona que va a ascender y ya, es totalmente discrecional”, señala una de las dietistas.

En mantenimiento, por ejemplo, denuncia un integrante de ese equipo, debería haber 95 personas entre los dos turnos, mañana y tarde, pero “en realidad sólo nos presentamos a cubrir las funciones unas 30 personas”.

En realidad, el sindicato no cumple sus funciones, dicen también casi a coro los empleados. “Saben las condiciones precarias en las que estamos obligados a trabajar por toda la corrupción y el desabasto en el Instituto y no hacen nada. Yo no tengo ni abate lenguas para revisar a mis pacientes, si quiero usarlos debo comprarlas porque aquí ni eso nos proporcionan”, cuenta otra terapista.

Para cerrar, los empleados dicen: “no queremos que nos crean. Queremos que vengan a comprobar lo que estamos diciendo, que se investigue lo que pasa aquí. Queremos que vengan el secretario de Salud, Jorge Alcocer, y la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval. Ya los directivos se están preparando maquillando ciertas áreas, pero no vamos a permitir más mentiras”.

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'No es una creación de laboratorio': cómo científicos demostraron el origen del COVID-19

El mapa genético desarrollado por expertos de varios países desmiente que el nuevo coronavirus fue creado por humanos.
6 de abril, 2020
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La pandemia del covid-19, que ya ha dejado más de de un millón de personas contagiadas y más 60,000 muertos, ha transformado el mundo tal como lo conocimos.

Y, quizá inevitablemente por su tremendo impacto, ha alimentado una serie de teorías conspirativas que surgieron poco después de que se dieran a conocer los primeros casos en China, en enero de este año.

La mayoría de ellas se centra en dos hipótesis: la primera, que el nuevo coronavirus fue creado en un laboratorio chino y esparcido como arma biológica en contra de otras potencias.

Y la segunda, que ese mismo virus sintético había logrado escapar, como consecuencia de la negligencia de los investigadores chinos, y que empezó así a propagarse por el mundo.

Quienes las defienden argumentan que existen virus sintéticos -necesarios para la investigación científica- y que ya en el pasado se han dado filtraciones de laboratorios considerados de alta seguridad.

Y que además, en Wuhan, la ciudad china donde se originó la pandemia, se encuentra un instituto de virología que contiene varios virus de alta mortalidad y está situado cerca del mercado señalado como foco inicial de la pandemia.

Pero un grupo de científicos acaba de desmentir dichas creencias.

Los investigadores lograron establecer que el SARS-CoV-2 (el nombre del virus que causa el covid-19) no es una invención humana, sino que es producto de la naturaleza.

El SARS-CoV-2 no tiene un origen sintético, como sugerían algunas teorías conspirativas, sino natural.

Getty Images
El SARS-CoV-2 no tiene un origen sintético, como sugerían algunas teorías conspirativas, sino natural.

“Pudimos determinar, a partir de decodificar el material genético del nuevo coronavirus, que no se trata de una creación de laboratorio, sino que es producto de la evolución natural”, le dijo a BBC Mundo el doctor Robert E. Garry, profesor de la Universidad de Tulane, EE.UU., y uno de los miembros del equipo de investigación.

Esta afirmación echa por tierra la teoría de que el nuevo coronavirus es un “arma biológica” creada por el hombre.

“Pudimos establecer que, a partir de las características genéticas del SARS-CoV-2, es imposible que alguien pudiera haberlo creado en un laboratorio“, agregó.

Y para llegar a esa conclusión tuvieron que analizar el material genético del nuevo coronavirus y compararlo con los virus que actualmente están en los laboratorios de virología.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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Mapa genético

Al principio de la pandemia, todo era confusión: no se sabía muy bien qué estaba causando los cuadros fatales de pulmonía en decenas de pacientes en China.

Después se despejó el panorama: se estableció que se trataba de un nuevo virus, el SARS-CoV-2. Pero ¿de dónde había salido?

Como lo señala el equipo de investigación, liderado por el infectólogo californiano Kristian Andersen y con expertos de distintos países, su objetivo fue desde el principio desmontar parte de las teorías que señalaban una premeditación en la creación de la pandemia. En otras palabras, que el hombre estuviera involucrado en ella.

“Si se tratara de una construcción de laboratorio, se tendría que haber utilizado un virus previamente conocido como plantilla. El virus más cercano al SARS-CoV-2 es un virus de murciélago que fue secuenciado después de que comenzó la pandemia”, anotó Garry.

“Además, ese virus de murciélago es solo un 96% similar al SARS-CoV-2. No es posible completar esa distancia genética (4%) en un laboratorio”, añadió el científico.

"La naturaleza encontró una mejor manera de lo que cualquier humano podría haber diseñado para crear este nuevo virus"", Source: Dr. Robert F. Garry, Source description: Universidad de Tulane, Image:

Después de varios análisis hechos por los investigadores, el equipo llegó a la “firme conclusión” de que el nuevo virus tenía un origen totalmente natural, según señalaron en los resultados de su ensayo, publicados con el título “Una aproximación al origen del SARS-CoV-2” en la edición de marzo de la revista Nature Medicine.

“Comparamos todos los virus que podían servir como plantilla, incluidos estos que fueron hallados en el pangolín y los murciélagos, y los cálculos de la computadora señalan que no se hubiera podido crear en un laboratorio un virus que tuviera esta capacidad de infección”, explicó el investigador.

La naturaleza encontró una mejor manera que cualquiera que un humano hubiera podido diseñar“, agregó Garry.

Para el experto y su equipo, además de porque desechan las teorías conspirativas sobre el origen y la intención de propagar el virus, las conclusiones de la investigaciones son fundamentales para conocer cómo evolucionan este tipo virus.

“Ahora somos conscientes de que existe una nueva posible forma de generar coronavirus que pueden afectar al ser humano: la combinación entre dos coronavirus en la naturaleza”, señaló Garry.

“Ya sabemos que el SARS-CoV clásico y el MERS -otro virus que produce afecciones respiratorias- saltan de los animales a los humanos sin cambios. Ahora conocemos también que los coronavirus de animales pueden recombinarse para hacer nuevos coronavirus que representan amenazas de pandemia, como lo estamos viendo”, explicó.

Y concluyó: Caracterizar los coronavirus en animales, especialmente en murciélagos, es una alta prioridad“.

La ciudad de Wuhan se convirtió en el origen de la pandemia del covid-19, pero también en el centro de muchas teorías sobre las posibles razones de la aparición del virus.

Getty Images
La ciudad de Wuhan se convirtió en el origen de la pandemia del covid-19, pero también en el centro de muchas teorías sobre las posibles razones de la aparición del virus.

Otros hallazgos

Este hallazgo del equipo de Andersen fue validado por otros científicos que no formaron parte de la investigación.

“El informe habla sobre un sistema genético inverso, que es básicamente cómo se puede observar el virus y luego modificarlo”, le dijo Josie Golding, jefa de epidemiología de la organización Wellcome Trust, al diario británico The Telegraph.

“Pero por la forma en que este virus ha evolucionado, ninguno de los sistemas genéticos inversos conocidos se aplica. Esto pone fin a cualquier especulación sobre una ingeniería genética deliberada”, añadió.

Las conclusiones les permitieron a los investigadores aportar más indicios a la teoría de que el virus fue transmitido de los animales a los hombres.

“Podemos sugerir, a partir de lo que hemos hallado en nuestros análisis, dos escenarios sobre el origen del virus: primero, que podría haber un proceso de selección natural en un huésped animal antes de la transferencia zoonótica (es decir, de animales a humanos)”, señala el texto publicado en Nature Medicine.

“Y el segundo, que se pudo haber producido una selección natural en humanos después de la transferencia zoonótica, donde también pudo ocurrir un proceso de selección natural durante el pasaje, lo que podría haber dado lugar a SARS-CoV-2”, concluye el informe.


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