Leticia busca a su hijo Roy con un dron en un terreno en Nuevo León
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Leticia busca a su hijo Roy con un dron entre la maleza, donde se han encontrado restos humanos

Con un dron, Leticia Hidalgo busca a su hijo Roy en un terreno de Nuevo León; el joven desapareció en enero de 2011, cuando un grupo de hombres armados lo sacó de su domicilio.
AFP
Por AFP
5 de marzo, 2020
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Leticia Hidalgo se embarra la cara con bloqueador solar y camina con paso firme en un desolado predio de tupida maleza en el norte de México. Tiene 57 años y busca a su hijo desaparecido, Roy, utilizando un dron en lo que sospecha fue un “lugar de exterminio”.

De frente amplia y grandes ojos cafés, Hidalgo ha ido perfeccionando sus estrategias de rastreo ante la dolorosa falta de respuestas del Estado mexicano, superado por una escalada de violencia que ha causado más de 60.000 desaparecidos, la mayor parte de ellos entre 2006 y ahora.

Roy Rivera fue secuestrado la madrugada del 11 de enero de 2011 por un grupo fuertemente armado en su casa del estado de Nuevo León. Él y su hermano, ajenos al crimen organizado, trataron de encarar con un cuchillo a los hombres -algunos con uniformes policiales- mientras Hidalgo pedía auxilio por el balcón. Esa fue una de las últimas veces que actuó con inocencia.

Ahora esta madre coraje es también detective.

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Leticia, una experta

“Nosotras vamos a entrar primero a volar el dron para encontrar los puntos de interés”, dice enfática al fiscal especial de personas desaparecidas, Eduardo Saucedo, y a los policías que custodian la búsqueda en el predio del municipio Salinas Victoria (Nuevo León) de más de cuatro hectáreas.

“Vamos a crear un ortomosaico”, comenta a la AFP. El ortomosaico es una especie de mapa hecho a partir de muchísimas fotografías aéreas donde se pueden medir a escala distancias, superficies o volúmenes encontrados en el terreno.

Se lo entregará a los antropólogos forenses independientes que ha adscrito a su expediente para darle validez jurídica a sus búsquedas.

Hidalgo también ha logrado que algunos peritos oficiales sean capacitados en técnicas de antropología forense.

Ella y Angélica Orozco, una voluntaria de la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos(as) en Nuevo León, también saben colocar el mapa que traza el dron sobre fotografías de Google permitiendo mayores hallazgos y detalles.

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Roy, “tímido pero querendón”

Roy estaba por cumplir 19 años cuando lo secuestraron. Estudiaba Filosofía y Letras y, según su madre, era un joven “tímido pero querendón”.

Antes de pagar el rescate que le exigieron, Hidalgo, una maestra de preparatoria jubilada, alcanzó a hablar con Roy por celular. Así, lo primero que aprendió fue a rastrear en su computadora la señal de GPS del móvil.

Pero un día la señal de Roy se apagó. Decidió entonces aprender otras técnicas y buscar donde había indicios de fosas clandestinas.

Aprendió que podía mandar fundir varillas en forma de “T”, clavarlas en la tierra en búsqueda de olores putrefactos que confirmaran la presencia de cadáveres, y entonces cavar con picos.

Incluso contactó a un cazador de tesoros para que le enseñará a detectar metales. “A veces también encontramos casquillos” de balas, dice.

Finalmente, se subió a la ola de las nuevas tecnologías y decidió hacer una colecta con otros familiares de desaparecidos para comprar un dron, que hoy quiere sustituir por otro más moderno.

Cerca de una veleta y a decenas de metros de una construcción abandonada, Orozco pide a la madre de Roy que calibre manualmente el dron, cosa que hace con oficio de experta. Luego lo elevan en un solo movimiento.

Durante el vuelo, observan la pantalla, hablan del fuerte viento que hay y de la programación que hicieron para tomar casi 200 fotos.

En una primera revisión in situ de las tomas descubren las primeras pistas.

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Las pistas

“Aquí se ve un camino que lleva a un claro”, dice señalando en la pantalla de su computadora portátil una de las imágenes. “Esto blanco pueden ser rocas, pero está raro que estén en cúmulos”, prosigue Hidalgo, quien suspira de tanto en tanto.

En el predio se han descubierto decenas de miles de restos carbonizados en búsquedas pasadas, pero esta es la primera vez que usan dron.

Hidalgo dice que este lugar probablemente era “un lugar de exterminio”. “Los cientos de miles de restos humanos que han encontrado han sido en la superficie”, añade.

Gracias al dron, los antropólogos tendrán ahora “una visión aérea más amplia, más nítida… no es necesario gastar horas, hombre, insolarnos de estar caminando” en busca de indicios, dice.

Saucedo reconoce que en este terreno escondían cuerpos de personas que secuestraban y asesinaban. Después las incineraban y esparcían sus restos o los enterraban a poca profundidad, quizá para complicar su identificación o simplemente borrarlos del mapa.

Fernando González, un antropólogo forense independiente, sospecha que una casa del predio podría haber sido el sitio donde se incineraba a las víctimas.

En Nuevo León, “nadie nunca había buscado restos humanos como lo estamos haciendo ahora, pero me da impotencia también saber que con todo esto, pues no encontramos a Roy”, lamenta Hidalgo.

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Eclipse lunar y superluna: ¿dónde será visible el fenómeno que ocurre este 26 de mayo?

Este miércoles tendrá lugar el primer eclipse lunar de 2021, que además será una superluna y se podrá ver desde la mayor parte de Sudamérica y la costa oeste de Norteamérica.
25 de mayo, 2021
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La madrugada del 26 de mayo será especial. Tendrá lugar el primer eclipse lunar de 2021, que además será una superluna y una “luna de sangre”.

Te explicamos cada fenómeno y dónde será visible el eclipse.

Un eclipse lunar total tiene lugar cuando la Tierra pasa entre la Luna y el Sol generando una sombra sobre la Luna. Los tres cuerpos celestes deben estar perfectamente alineados para que eso ocurra.

Una superluna ocurre cuando una luna llena o nueva coincide con el máximo acercamiento de nuestro satélite a la Tierra. Eso hace que la Luna se vea más grande.

La órbita de la Luna es elíptica, y un lado (apogeo) está unos 50.000 km más alejado de la Tierra que el otro más cercano (perigeo).

Por tanto, una luna llena que ocurre cerca del perigeo se llama superluna.

En este caso también se conoce como también se conoce como la superluna de las flores”, ya que ocurre cuando aparecen las flores en la primavera del hemisferio norte.

Datos Superluna

BBC

Durante el eclipse, la Luna se verá rojiza debido a que la luz solar no llegará directamente a la Luna sino que parte de esa luz será filtrada por la atmósfera terrestre y se proyectarán sobre nuestro satélite los colores rojizos y anaranjados.

Este misterioso efecto se conoce popularmente como “luna de sangre”.

“Este cambio de color no se debe a un cambio físico en la Luna, sino simplemente a que la Luna se desplazará hacia la sombra de la Tierra”, explicó a la agencia Press Association Patricia Skelton, astrónoma en el Real Observatorio de Greenwich, en Londres.

“La atmósfera de la Tierra desvía la luz del Sol y baña la luna con una luz roja”.

Ilustración del eclipse total de Luna

NASA
En esta ilustración, que no es a escala, se ven las dos zonas de la sombra que proyecta la Tierra durante el eclipse, umbra y penumbra.

¿Dónde será visible el eclipse?

El eclipse lunar total de este 26 de mayo tendrá una duración de 15 minutos y será visible en la mayor parte de Sudamérica y la costa oeste de Norteamérica.

Será parcialmente visible en algunas partes de Centroamérica y del este de Sudamérica.

También se podrá ver en la parte oriental de algunos países asiáticos, así como de Oceanía.

Este es el primer de los cuatro eclipses que veremos en 2021. El 10 de junio tendrá lugar el siguiente: un eclipse solar anular.

Otro eclipse lunar tendrá lugar el 18 de noviembre y el último será un eclipse solar total el 4 de diciembre.


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