Los mitos del COVID-19: Ni el ajo, ni el enjuague bucal te protegen del coronavirus
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Los mitos del COVID-19: Ni el ajo, ni el enjuague bucal te protegen del coronavirus

Por Samedi Aguirre
12 de marzo, 2020
Comparte

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el 11 de marzo que el coronavirus (SARS-COV-2) que causa la enfermedad COVID-19 es una pandemia. Desde entonces mucha desinformación se ha compartido en redes sociales. Pero antes de que corras a comprar agua salina o enjuague bucal para “prevenir el contagio”, revisa algunos de los mitos que las autoridades ya han desmentido.

Las redes 5G no propagan la COVID-19

La OMS explica que “los virus no se desplazan por las ondas electromagnéticas, ni por las redes de telefonía móvil”. De hecho, la COVID-19 se está propagando en numerosos países en los que no existe una red 5G.

La enfermedad COVID-19 se transmite a través de gotítas minúsculas de secreciones respiratorias expulsadas cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. También es posible infectarse si se toca una superficie contaminada y posteriormente se lleva uno la mano a los ojos, la boca o la nariz. Y las redes de telefonía nada tienen que ver con ello.

Exponerse al sol no previene la COVID-19

De acuerdo con la OMS, está demostrado que exponerse al sol o a temperaturas superiores a los 25 oC no previene la enfermedad por coronavirus (COVID-19). De hecho, se puede contraer la COVID-19, en cualquier clima.

Mantener la respiración no es una prueba para detectar COVID-19

La OMS ya aclaró que poder contener la respiración durante 10 segundos o más sin toser o sentir molestias “no significa que no tenga la enfermedad por coronavirus (COVID-19) o cualquier otra enfermedad pulmonar”. 

La manera de saber si tiene el virus que produce la enfermedad de la COVID-19 es someterse a una prueba de laboratorio.

Tener COVID-19 no es una condición de por vida

Las personas diagnosticadas con coronavirus (COVID-19) sí pueden recuperarse. La OMS señala que “contraer el nuevo coronavirus no significa que vaya a conservarlo de por vida”.

“La mayoría de las personas que contraen la COVID-19 pueden recuperarse y eliminar el virus de sus cuerpos. Si contrae la enfermedad, asegúrese de tratar sus síntomas”, dice la OMS y menciona que “La mayoría de los pacientes se recuperan gracias a los cuidados de apoyo”.

Ni solución salina, ni enjuague bucal

De acuerdo la Secretaría de Salud (SS), enjuagarse la nariz con solución salina y hacer gárgaras con enjuague bucal, no pueden prevenir el contagio del nuevo coronavirus, pues no hay evidencia de que estas prácticas protejan a las personas de contraer el nuevo coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también dice que aunque algunas pruebas indican que enjuagarse la nariz regularmente con solución salina puede acelerar la recuperación tras un resfriado común, no se ha demostrado que prevenga las infecciones respiratorias.

El ajo tampoco previene

Aunque el ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas, no hay evidencia de que comer ajo proteja a las personas del nuevo coronavirus.

Los antibióticos no funcionan

No, el COVID-19 es un virus, los antibióticos no funcionan contra virus, por lo tanto, no deben usarse como un medio de prevención o tratamiento.

Sin embargo, OMS advierte que si alguien resulta infectado por este virus y le hospitalizan, es posible que le administren antibióticos para que no contraiga infecciones bacterianas.

Ni perros ni gatos podrían contagiarte 

La Secretaría de Salud señala que actualmente no hay evidencia de que los animales como perros o gatos pueden infectarse con el nuevo coronavirus, aunque siempre es una buena idea lavarse las manos con agua y jabón después del contacto con las mascotas. 

No canceles tu pedido desde China

Si pediste un envío por paquetería y te llegará desde China, no tienes nada de que preocuparte. La SS dice que las personas que reciben paquetes o cartas de China no corren el riesgo de contraer el nuevo coronavirus, pues los coronavirus no sobreviven por mucho tiempo en objetos, como cartas o paquetes.

Si eres joven, no eres inmune al COVID-19

El virus COVID-19 puede contagiar a personas de todas las edades. Aunque es verdad que las personas adultas mayores y las personas con enfermedades crónicas como asma,  diabetes y obesidad, pueden ser más susceptibles a enfermar gravemente.

La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, mediante una buena higiene de manos y respiratoria.

La vacuna contra la influenza no te protege contra otra enfermedad

Las autoridades advierten que las vacuna contra la influenza no brinda protección contra el nuevo coronavirus, este es tan nuevo y diferente que necesita su propia vacuna. Pero vacunarse contra la influenza es muy recomendable para proteger la salud. La OMS dice que ya se está desarrollar una vacuna específica, en la que ya se está trabajando con el apoyo de la OMS.

No hay un medicamento contra el COVID-19

La OMS señala que por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus.

Sin embargo, es necesario atender adecuadamente a las personas infectadas por este virus para aliviar y tratar los síntomas y procurar medidas de apoyo optimizadas a los que presenten síntomas graves. Se están estudiando algunos tratamientos específicos que se probarán en ensayos clínicos.

El aceite de sésamo tampoco te protege del COVID-19

De acuerdo con la OMS, el aceite de sésamo no mata al nuevo coronavirus. Aunque también menciona que hay desinfectantes químicos que, aplicados sobre las superficies, pueden matarlo, como los desinfectantes a base de lejía o cloro.

Sin embargo, estos productos tienen una eficacia escasa o nula contra el SARS-CoV-2. Si se aplican en la piel o bajo la nariz y, además, pueden dañar la piel.

El secador de manos tampoco mata al Covid-19

Los secadores de manos, como los que hay en algunos baños públicos tampoco matan al 2019-nCoV, no importa cuanto tiempo dejes tus manos debajo de ellos. De acuerdo con la OMS, el virus que causa la enfermedad COVID-19 puede transmitirse en cualquier zona, incluidas las de ‎clima cálido y húmedo.

Para protegerse contra el nuevo coronavirus (2019-nCoV), no hay nada mejor que lavarse las manos frecuentemente con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón. Una vez limpias, séqueselas bien con toallitas de papel o con un secador de aire caliente.

Las mascarillas N95 no se reciclan

La OMS señala que las mascarillas o cubrebocas, incluidas las mascarillas clínicas planas y las de filtro N95, no deben reutilizarse. Se debe quitar tomando la parte frontal, tirarla correctamente envuelta en una bolsa de plástico, y lavarse las manos con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón.

No, tampoco se deben usar lámparas ultravioleta para desinfección

De acuerdo con la OMS no se deben utilizar lámparas ultravioletas para esterilizar las manos u otras partes del cuerpo, ya que la radiación ultravioleta puede causar irritación de la piel.

Tampoco te bañes con alcohol o con cloro

La OMS también señala que rociar todo el cuerpo con alcohol o cloro no sirve para matar los virus que ya han entrado en el organismo. De hecho, podría ser contraproducente, pues estas sustancias puede dañar la ropa y las mucosas de los ojos y la boca.

El alcohol y el cloro pueden servir para desinfectar las superficies, siempre que se sigan las recomendaciones pertinentes.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Sinovac: la emergencia por la que expertos en Indonesia piden una tercera dosis de esta vacuna china

Desde febrero han muerto al menos 30 médicos y enfermeras que ya habían recibido dos inyecciones de la vacuna china en un país que registra más de 20 mil nuevos contagios al día.
Getty Images
5 de julio, 2021
Comparte

Al menos 20 médicos y 10 enfermeras en Indonesia murieron entre febrero y junio de este año, a pesar de estar vacunados con dos dosis contra la COVID-19, según la asociación de los trabajadores de la salud del país.

Los expertos están haciendo ahora un llamado para que estos reciban una tercera dosis de Sinovac (la vacuna china que también se administra en Chile, Uruguay y varios otros países de América Latina), mientras Indonesia lucha contra un aumento en las infecciones impulsado por nuevas variantes.


En la entrada de un centro de vacunación en las afueras de Yakarta, cientos de personas empujan para entrar. Un guardia les dice que tengan paciencia, que adentro no hay espacio.

Menos del 8% de la población(250 millones) de Indonesia ha sido vacunada y con un aumento dramático de casos, impulsado por nuevas variantes como la delta, la gente está desesperada por obtener protección.

Dentro, el alcalde local, Arief Wismamsyah, explica que ha habido un malentendido: deben registrarse antes de acercarse, dice.

Afuera, por un altavoz, los guardias le dicen a la gente que se vaya a la casa… pero nadie se mueve.

“Ningún efecto”

Actualmente Indonesia registra más de 20,000 nuevos casos de COVID-19 por día, aunque los expertos dicen que la cifra es con toda probabilidad mucho mayor, dado que no se hacen suficientes pruebas fuera de la capital, Yakarta.

Multitud frente a un centro de vacunación en Denpasar, Bali, Indonesia, 26 de junio de 2021

Antara/Reuters
Las filas frente a los centros de vacunación son inmensas.

Pero incluso entre los inmunizados hay una creciente preocupación sobre cuánta protección les brindará la vacuna fabricada en China.

De los 949 trabajadores de la salud que murieron por COVID-19 en Indonesia entre febrero y junio, 20 médicos y 10 enfermeras habían recibido ambas dosis de Sinovac.

Los médicos se muestran reacios a hablar públicamente, pero admiten que se sienten muy vulnerables.

Una especialista en pulmones, que prefiere permanecer en el anonimato, es una de las que recibió sus dos dosis.

Después de un mes, dice que se hizo una prueba para verificar el nivel de anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad en su cuerpo.

“No tuvo ningún efecto. Esta vacuna no me generó anticuerpos“, le dijo al servicio indonesio de la BBC. “La hice de nuevo un mes después y obtuve los mismos resultados”.

Reconoce que algunos de sus colegas obtuvieron mejores resultados, pero en ella, la vacuna Sinovac tuvo poco o ningún efecto, remarca.

Ensayos

La Sinovac fue aprobada para uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indicó que los resultados habían mostrado que previno la enfermedad sintomática en el 51% de las personas vacunadas.

También señaló que la vacuna previno los casos graves de COVID-19 y la hospitalización en el 100% de la población estudiada.

Médicos en Indonesia

EPA
Los trabajadores de la salud comenzarón a ser vacunados con Sinovac en enero.

Sinovac Biotech, que fabrica la vacuna, insiste en que dos dosis son suficientes para ofrecer protección contra los casos graves de la enfermedad.

La farmacéutica informó que está realizando ensayos clínicos sobre la eficacia de una tercera inyección y afirma que los primeros resultados son alentadores.

“Después de dos inyecciones, nuestro cuerpo ya ha producido una memoria inmune. En cuanto a en qué casos se necesitará la tercera inyección, hay que darles a los investigadores más tiempo para estudiarlo”, dijo recientemente Yin Weidong, CEO de Sinovac a la Televisión Central de China.

Yin explicó que cuando los voluntarios que habían sido doblemente vacunados con la vacuna Sinovac recibieron una tercera inyección después de tres y seis meses, la respuesta de anticuerpos llegaba a multiplicarse por 10 en una semana y por 20 en 15 días.

El equipo de mitigación de riesgos de la Asociación Médica de Indonesia dice que cree que, en general, cualquier vacuna aprobada por la OMS y las autoridades indonesias está ayudando a reducir el riesgo de COVID-19 grave.

Pero ahora está evaluando si los trabajadores de la salud deberían recibir una dosis adicional.

Debate sobre la tercera dosis

Dicky Budiman, epidemiólogo de la Universidad Griffith, en Australia, se encuentra entre los que apoyan la medida.

“En este momento en el que nos enfrentamos a una ola impulsada por nuevas variantes, es muy urgente que reciban un refuerzo. Es necesario potenciar la efectividad de la vacuna Sinovac y aumentar los anticuerpos frente a variantes como la delta uno”, opina.

Sinovac

EPA
Indonesia confía en la vacuna Sinovac para frentar el avance de la pandemia.

Tri Yunis Miko, epidemiólogo de la Universidad de Indonesia, dice que la eficacia de la vacuna disminuye con el tiempo, y recuerda que han pasado seis meses desde enero, cuando los trabajadores de la salud recibieron sus vacunas en el país.

Pero Windhu Purnomo, profesor de la Universidad de Airlangga, también en Indonesia, se pregunta si tiene algún sentido recibir una tercera dosis.

“Hemos visto varios casos de trabajadores de la salud que murieron y que estaban completamente vacunados. Eso no debería haber sucedido”, dice.

“Si la vacuna Sinovac de hecho no protege a las personas contra nuevas variantes, entonces la administración de terceras dosis no será de utilidad”.

Siti Nadi Tarmizi, portavoz del gobierno de Indonesia para el lanzamiento de la vacuna, dice que están esperando más información.

“En relación a la sugerencia de una tercera dosis de la vacuna, no ha habido publicaciones científicas ni recomendaciones adicionales de la OMS al respecto. Por lo tanto, debemos esperar”, dijo.

“Tenemos nuestro propio equipo de investigación que se encuentra en la tercera fase de un ensayo clínico que analiza la eficacia de la vacuna Sinovac después de dos dosis. Esto nos proporcionará información sobre si necesitamos agregar una tercera inyección de refuerzo”.

“Al borde de una catástrofe”

Indonesia ha tenido el peor brote de COVID-19 del sudeste asiático, con alrededor de 2.1 millones de casos positivos y 57,000 muertes hasta la fecha.

ICU ward for COVID-19 patients at a government-run hospital in Jakarta, 26/06/2021

Reuters
Las nuevas variantes están propiciando un aumento en el número de casos en el país.

El mes pasado, la Cruz Roja de Indonesia describió la situación del país como “al borde de una catástrofe de COVID-19”, con hospitales llenos y suministro de oxígeno a niveles críticamente bajos.

El número de niños que contraen COVID-19 casi se ha triplicado desde mayo, y las muertes infantiles han aumentado drásticamente a medida que el país sufre la ola de infecciones más grave hasta el momento.

El presidente Joko Widodo anunció recientemente que el gobierno administrará la vacuna a niños mayores de 12 años.

Y las autoridades anunciaron un cierre de dos semanas en la isla principal de Java así como en Bali, con el objetivo de reducir a la mitad el número de casos.

Mientras que otras vacunas pueden estar disponibles en Indonesia, como las de AstraZeneca y Sinopharm, la mayoría de las dosis ha sido suministradas por su aliado cercano, China.

Por ello, la realidad es que el gobierno tiene pocas opciones en este momento, aparte de continuar usando Sinovac.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.