El documental que narra el ‘otro’ drama de las desapariciones en México
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Carolina Corral

‘Volverte a Ver’, el documental que narra el ‘otro’ drama de las desapariciones en México

Las fosas comunes, usadas de manera irregular, y descubiertas en Morelos a partir del 2014, dio luz sobre una práctica cuyas repercusiones hasta hoy son un misterio.
Carolina Corral
Por Ana Paula de la Torre
1 de marzo, 2020
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Parece un salón de clases. Las asistentes toman apuntes, lo hacen de manera tranquila, aunque, cuando uno ve sus rostros en el documental ‘Volverte a Ver’, se siente el horror. Solo un poco, porque el sufrimiento de tener desaparecida a una persona cercana parece imposible de dimensionarse hasta que se vive.

Cuando en el 2016 las socias de ‘Amate Films’, Magali Rocha y Carolina Corral, supieron por las noticias sobre la exhumación de 117 cuerpos en las fosas comunes en Tetelcingo, Morelos, cuyo entierro se presume estuvieron repleto de irregularidades, les surgió una inquietud:

“Estábamos anonadadas de que esto estuviera tan cerca de la tierra donde vivimos. Algo se movió en nosotras, sentimos que teníamos que hacer algo para visibilizar y dar seguimiento a este doloroso tema que revictimiza a las víctimas”, cuenta en entrevista Corral.

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De esta manera nació ‘Volverte a Ver’, un documental que sigue de cerca la preparación que recibieron miembros del Colectivo ‘Regresando a Casa’, para formar parte del equipo que un año después de lo ocurrido en Tetelcingo recabó datos sobre las exhumaciones en Jojutla, Morelos. Este trabajo cinematográfico, también da cuenta del duro proceso al que se enfrentaron en 2017 estas mujeres al hacer un registro de las anomalías y particularidades al momento de la exhumación.

Foto: Carolina Corral

“En el momento, fue muy mediático el escándalo de estas fosas, por ello nos dejaron pasar a filmar. Pero, es muy doloroso que, a la fecha, a las madres y familiares no les han entregado los resultados de ADN de los cuerpos exhumados en Jojutla, y han pasado más de 3 años”.

Los dibujos que hicieron estas mujeres, son, hasta hoy, uno de los pocos registros públicos de las irregularidades encontradas en estas fosas. Personas enterradas con ropa, con las manos atadas. Prendas como sostenes. “Estas líneas son vestigios de una realidad que sigue sin resolverse”, cuenta Carolina Corral en entrevista a este medio.

Hasta hoy, se desconoce cuántas fosas comunes hay en todos los municipios del país, mucho menos se tiene certeza sobre cuántos cuerpos no identificados se encuentran ahí, y cuántos, lo están a partir de un proceso con irregularidades.  Se trata de un tema en una especie de limbo que pierde foco cuando el escándalo se apaga con el tiempo, como en el caso de Morelos.

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“Es una negligencia del Estado muy importante que, a su vez ha sumado más horror al fenómeno de las fosas clandestinas. Las fosas municipales se convierten en clandestinas pues las autoridades las están usando de manera irregular y agravan el problema de la desaparición en México”, agrega Corral.

Foto: Carolina Corral

Por ahora, Jojutla tiene a un nuevo regidor, Carlos Brito, quien llegó de manera independiente. “Este funcionario ha mostrado una mayor apertura y voluntad para dar seguimiento a los resultados de ADN de los cuerpos exhumados”, prosigue Corral.

“Volverte a Ver” estará presente este año en el 35 Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) que se celebrara del 20 al 27 de marzo y será exhibido al público en la Estela de Luz, en el marco del aniversario del Movimiento por la Paz con Justicia Social y Dignidad.

“Esperamos volver a hacer ruido sobre esta otra cara de la problemática de los desaparecidos, las fosas comunes que, por negligencia, u otros motivos aún más graves, están siendo operadas de manera irregular por parte de las autoridades”, finaliza Corral.

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Qué es un "bear market" como el que vive ahora la bolsa y por qué es un indicio de una crisis económica

Los mercados están a punto de entrar en "bear market", según analistas, lo que podría suponer el inicio de una nueva crisis económica.
14 de junio, 2022
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Los índices estadounidenses Dow Jones y S&P500, referentes de las tendencias en los mercados globales, han caído un 15% y casi un 20% respectivamente desde sus máximos históricos en diciembre.

A veces ocurre que las bolsas tienden a la baja por períodos limitados de tiempo: es lo que llamamos “correcciones” del mercado.

Pero ahora muchos analistas pronostican la llegada de un “bear market”, literalmente “mercado oso”, aunque en español se conoce como mercado bajista.

Se considera que hay “bear market” cuando las acciones en conjunto pierden más del 20% de valor en bolsa respecto a su cota más alta más reciente.

Es decir, en ese período de tiempo los inversores han vendido muchos más títulos de los que han comprado, reduciendo la capitalización de las compañías que conforman el mercado.

¿Qué nos dice de la economía?

Para interpretar la señal que nos da un “bear market” es importante saber que la bolsa es un indicador adelantado: anticipa situaciones futuras según la -acertada o equivocada- perspectiva de los inversores.

Estos observan al detalle los datos que revelan la salud de la economía (desde empleo y salarios hasta inflación y tipos de interés) para decidir qué hacen con su dinero.

Si creen que nos aproximamos a una fase de contracción económica, en la que caen los beneficios de las empresas, tenderán a desprenderse de las acciones de estas compañías antes de que pierdan aún más valor.

Así, un “bear market” suele advertir la llegada de tiempos difíciles con reducciones de la demanda de productos, de la actividad empresarial, del comercio y, en último término, del empleo.

Hombre e índices bursátiles

Getty Images

También es más fácil que se produzca un mercado bajista después de un período de crecimiento fuerte en el que se han tocado máximos muy altos.

Es el caso actual: tras los primeros meses de la pandemia, los precios de la mayoría de las acciones se dispararon, especialmente las de las tecnológicas, alcanzando niveles muy superiores a las anteriores alzas de finales de 2019.

De hecho, pese a haber perdido parte de su valor en los últimos meses y estar al borde de un “bear market”, tanto el Dow Jones como el S&P500 superan con creces sus niveles máximos anteriores a la pandemia.

¿Cuánto suele durar?

El S&P500 ha caído en “bear market” un total de 26 veces desde 1929, si bien 14 de ellas sucedieron antes de 1950, principalmente por la volatilidad propiciada por el crash del 29.

En tiempos más recientes los mercados bajistas han sido menos frecuentes y por lo general han sucedido inmediatamente antes o al inicio de épocas de crisis económica o recesión.

Fueron especialmente duros los registrados durante la crisis del petróleo, cuando el índice se desplomó un 48,2% en solo tres meses (noviembre de 1973 a marzo de 1974), y el de la crisis financiera de finales de los 2000, con una caída del 51,93% entre octubre de 2007 y noviembre de 2008.

Entre febrero y marzo de 2020 hubo un “bear market” poco habitual, muy corto y pronunciado (-33% en poco más de un mes) por el miedo de muchos inversores que retiraron en masa sus acciones al creer que la pandemia iba a provocar una debacle económica.

La duración media de los “bear markets” en el S&P500 ha sido de 289 días, con un nivel de descenso promedio del 36%, según datos de la consultora Ned Davis Research.

¿Y un “bull market”?

El término opuesto es “bull market”, literalmente “mercado toro” y en español mercado alcista.

La duración de los mercados alcistas en el S&P500 ha sido de 991 días y los beneficios del 114%, en promedio.

Bull and bear markets

Getty Images

Es habitual que los “bull markets” sean más frecuentes, prolongados y con mayores porcentajes de ganancias, en comparación con las pérdidas en los mercados bajistas.

Esto sucede porque a largo plazo la economía tiende a expandirse mientras el dinero pierde valor, lo que resulta en una trayectoria ascendente con etapas de crecimiento especialmente fuertes (“bull markets”), contracciones temporales y fases de fuertes descensos (“bear markets”) que a la larga se corrigen.

El “bull market” más largo de la historia se prolongó desde 2009 hasta 2020, con ganancias acumuladas de más del 300%.

Comprar acciones en el momento más bajo de un “bear market” y venderlas en el más alto de un “bull market” es el negocio perfecto.

El problema es que es imposible saber cuándo nos encontramos en uno de esos dos extremos.

¿Por qué un toro y un oso?

Existen varias teorías sobre por qué el toro (bull) y el oso (bear) representan los mercados alcista y bajista, respectivamente.

Una de ellas atribuye su origen a los espectáculos de peleas de animales populares en Inglaterra entre los siglos XVI y XIX.

Dos de las variantes de esa tradición (abolida por el Parlamento en 1835) consistían en enfrentar a un toro o a un oso contra jaurías de perros en un recinto cerrado.

Pelea de osos y perros o "bear baiting" en Londres en 1820

Getty Images
Pelea de osos y perros o “bear baiting” en Londres en 1820.

Los toros embestían a los perros con movimientos de cabeza de abajo hacia arriba, mientras los osos lanzaban sus zarpazos de arriba hacia abajo, por lo que los pioneros de la Bolsa de Londres (fundada en 1801) habrían incorporado estos términos a su jerga.

Otra teoría alude a la -hoy todavía usada- expresión “vender la piel del oso”, referida a intermediarios que adjudicaban pieles a clientes sin tenerlas aún en su poder.

A los “vendedores de piel de oso” se les comenzó a llamar simplemente “osos” y el término pasó a denominar un negocio con pérdidas o una tendencia bajista, mientras su opuesto sería el toro, la antítesis del oso en el ya citado espectáculo de peleas.

Otros se decantan por una explicación más sencilla: el toro es un animal que representa el vigor, la agresividad y la fuerza.

El oso, por el contrario, es tímido, parsimonioso y, sobre todo, conocido por sus largos periodos de hibernación.


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