AMLO apuesta a programas sociales y megaobras contra crisis económica
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Foto: Presidencia

AMLO apuesta a programas sociales y megaobras ya iniciadas contra crisis por COVID-19

"Pronto regresará la normalidad, venceremos al coronavirus, reactivaremos la economía y México seguirá de pie", dijo López Obrador en Palacio Nacional.
Foto: Presidencia
5 de abril, 2020
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Como parte de su “informe al pueblo de México”, a 100 días del segundo año de gobierno, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presentó un plan emergente de reactivación económica para hacer frente a la crisis a causa de la epidemia por COVID-19.

En menos de una hora de discurso delineó una serie de acciones que en su mayoría ya estaban en curso como parte de su política social, con los programas de entrega directa para adultos mayores, jóvenes y créditos.

Reiteró que este año continuarán las principales obras de infraestructura de su administración como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto Felipe Ángeles y enumeró avances de su gobierno. Aseguró haber disminuido la incidencia delictiva, dijo que ya no se permite la corrupción,que se erradicó la tortura y que se ha tenido promoción de la cultura.

Entérate: No, los homicidios no están bajando en 2020 como dijo el presidente López Obrador

En el patio de Palacio Nacional, sin invitados y sólo con camarógrafos y fotógrafos en el extremo, debido a las medidas de sana distancia para evitar la propagación del COVID-19, expuso las acciones anunciadas ante la crisis que, aseguró, será “pasajera”.

“Esta crisis es transitoria. Pronto regresará la normalidad, venceremos al coronavirus, reactivaremos la economía y México seguirá de pie, mostrando al mundo su gloria y su grandeza”, dijo desde el podio que sólo tenía un estrado y una silla vacía a su costado.

Como parte de la reacción ante el contagio del coronavirus está la entrega adelantada del apoyo a adultos mayores porque “se apoya a los más necesitados, a los más pobres, a los más vulnerables ante la epidemia”, dijo el presidente.

Entre los programas sociales que ya existían y que incluyó como parte del programa ante COVID-19 están Sembrando Vida que da empleo permanente a 230 mil sembradores, y se ampliará para 200 mil campesinos más, con el propósito de que tengan trabajo de inmediato.

Sumado a los 356 mil créditos a pequeños negocios familiares con el programa Tandas para el Bienestar entregados hasta el momento, se agregarán 450 mil tandas más en lo que resta del año.

Los productores pobres de Puebla, Morelos, Tlaxcala y Estado de México se sumarán a los de Guerrero como beneficiarios de fertilizantes gratuitos, estrategia que funciona desde 2019.

También mencionó el programa La Escuela es Nuestra, que dio a conocer el año pasado, en el que entregarán recursos de manera directa a asociaciones de padres de familia para mejorar la infraestructura en las escuelas. Informó que este año se entregarán recursos para 31 mil planteles escolares. Mientras que entre los nuevos beneficiarios está la entrega de apoyos está apoyos directos para 190 mil pescadores.

Entre los anuncios económicos ante la crisis está el otorgamiento de 2 millones 100 mil créditos personales de vivienda y para pequeñas empresas del sector formal e informal. También prometió la creación de 2 millones de nuevos empleos en nueve meses.

Se comprometió a no aumentarán los impuestos ni se crearán nuevos y “se cumplirá cabalmente el compromiso de devolver el IVA con prontitud a los contribuyentes, como me lo han solicitado los representantes del sector empresarial”.

Este año invertirán 25 mil millones de pesos adicionales para la introducción de agua potable, drenaje, pavimento, y la construcción y mejoramiento de 50 mil viviendas en zonas marginadas de 50 municipios del país. Esto, dijo, “nos permitirá al mismo tiempo crear 228 mil empleos directos”.

Habrá un fondo de 35 mil millones de pesos del ISSSTE para créditos personales de 20 mil a 56 mil pesos por crédito, lo que podría beneficiar a 670 mil trabajadores. Mientras que el FOVISSSTE e Infonavit destinarán 177 mil millones de pesos para otorgar créditos de vivienda estos nueve meses, en beneficio de 442 mil 500 trabajadores, lo que generará 270 mil nuevos empleos.

Mientras que Pemex tendrá recursos extra por 65 mil millones de pesos, ya que se le reducirá la carga fiscal y la Comisión Federal de Electricidad cuenta con financiamiento suficiente para construir las plantas termoeléctricas que se necesitan en la península de Yucatán, en Baja California

Para financiar este plan sin aumentar impuestos ni decretar gasolinazos, dijo, se recurrirá a utilizar los ahorros del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios y los recursos que se mantenían guardados en fideicomisos, como se dio a conocer en el decreto presidencial publicado el jueves pasado, aunque la Secretaría de Hacienda aún no da a conocer cuáles serán los fideicomisos que se extinguirán para disponer de sus recursos.

Empleados sin aguinaldo

“Estamos haciendo hasta lo imposible para mantener el compromiso de no aumentar la deuda pública”, dijo el presidente. Aunque el gobierno se apoyará en la banca de desarrollo y seguirá con la misma política de liberar recursos, “se continuará incluso con mayor rigor el plan de austeridad republicana”.

“A diferencia de otras épocas, cuando se le pedía al pueblo fajarse el cinturón, ahora es el gobierno el que se está apretando el cinturón, terminando de borrar, de desaparecer, de desterrar la corrupción, acabando con lujos y ostentaciones para reducir el costo de gobierno a la sociedad y seguir regenerando la vida pública”, dijo el presidente.

Por eso, los funcionarios se bajarán los sueldos de los altos funcionarios públicos y se eliminarán los aguinaldos desde el cargo de subdirectores, hasta el del presidente de la República, porque, según dijo el mandatario, “he hecho una consulta y hay un consenso” para adoptar dicha medida.

También se reducirán los gastos de publicidad del gobierno, se reducirá la partida de viáticos, los gastos de operación y se ahorrará más en compras a proveedores y en los costos de las obras públicas que se contratan con empresas constructoras o de servicios.

Aclaró que no habrá despido de trabajadores del Estado en ningún nivel, pero “se demandará más eficiencia, más entrega, más austeridad y espíritu de servicio”.

Espera obtener más recursos de las subastas que organiza el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, porque se intensificará la enajenación de los bienes enajenados a la delincuencia.

Dijo que la próxima semana dará a conocer un programa de inversión pública, privada y social para el sector energético por un monto aproximado de 339 mil millones de pesos.

Reconoció lo que hicieron los banqueros de México, que decidieron dar una prórroga, un plazo de seis meses en el pago de créditos e intereses a sus clientes de las pequeñas empresas y el crédito a las familias.

Y aunque agradeció a todos los empresarios que han las indicaciones por la emergencia sanitaria de parar sus actividades económicas y comerciales no esenciales, el presidente no incluyó en su plan ningún proyecto de apoyo a dicho sector para mantener los empleos.

Plan en salud

El presidente aseguró que antes de la aparición del coronavirus “ya estábamos trabajando en mejorar el sistema de salud pública”, por eso se terminaron de construir 72 centros de salud y hospitales que estaban inconclusos y se creó el Instituto de Salud para el Bienestar.

Por eso, “al día de hoy contamos con seis mil 425 camas de terapia intensiva con sus respectivos ventiladores y con el personal de enfermería de médicos especializados”.

Se activaron los planes Marina y DN-III, por lo que la Marina y la Secretaría de la Defensa recibieron cinco mil millones de pesos y “pronto se tendrá como respaldo mil 399 camas, equipos y personal médico especializado para atender en terapia intensiva”.

Aseguró, que sin “triunfalismo”, “México es, después de la India, el país con menos infectados por coronavirus y el tercer país con menos defunciones por número de habitantes. Vamos bien, pero no nos confiemos, sigamos cuidándonos en casa”, dijo López Obrador.

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Elecciones en EU: ¿podría Donald Trump ir a la cárcel si pierde las elecciones?

El mandatario podría estar jugándose en las urnas algo más que su futuro político. Te explicamos por qué.
3 de noviembre, 2020
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Para Donald Trump, una derrota en las elecciones de este martes no sería solamente una humillación política. El mandatario arriesga mucho más.

Las investigaciones en torno a los escándalos que han ocurrido durante su gestión sugieren, según expertos, que el mandatario puede enfrentar una compleja situación financiera personal, además de procesos penales, si tiene que salir de la Casa Blanca el próximo 20 de enero.

Hasta el momento, frente a la posibilidad de una investigación criminal en su contra, lo protege la inmunidad que le brinda el cargo. Los presidentes en ejercicio no pueden ser procesados.

Lo que lleva a la pregunta obvia: ¿qué pasa si ya no es el presidente?

La inmunidad en el cargo

“Creo que hay la posibilidad de que se le imputen cargos criminales a Trump”, dice a BBC Mundo Bennett Gershman, catedrático de derecho constitucional en la Universidad de Pace, quien se desempeñó por una década como fiscal en el estado de Nueva York.

“Los cargos que el presidente podría enfrentar tienen que ver con fraude bancario, fraude de impuestos, lavado de dinero, fraude electoral”, entre otros, asegura Gershman, citando “toda la información que ha salido a la luz en los medios sobre su conducta financiera”.

Como si esto fuera poco, Trump enfrenta grandes riesgos financieros, incluyendo, según informes de los medios estadounidenses, una enorme deuda personal y dificultades con su imperio empresarial.

El diario The New York Times ha dicho que en los próximos cuatro años Trump tiene que pagar más de 300 millones de dólares en préstamos, en momentos en que algunas de sus inversiones personales no pasan por el mejor momento.

Y si Trump sale derrotado en los comicios, tal vez sus acreedores sean menos flexibles a la hora de exigir el pago de esas obligaciones.

La Casa Blanca ha actuado como una barrera frente a los problemas legales y financieros del mandatario, advierten sus críticos. Si esa muralla desaparece, Trump enfrentaría días difíciles.

No admite faltas

El presidente asegura haber sido víctima de numerosas conspiraciones por parte de sus enemigos para acusarlo falsamente de haber cometido crímenes antes y durante su tiempo en el poder.

Joe Biden.

Reuters
Trump ha acusado repetidamente a Biden sin presentar pruebas.

Trump niega de manera tajante haber cometido cualquier falta.

Y subraya el haber salido airoso de las investigaciones que ha llevado a cabo el Departamento de Justicia en torno a los numerosos escándalos que han enmarcado su gestión, así como del juicio político que le realizó el Congreso a comienzos de este año.

Pero todos esos procesos partían de la base de la inmunidad presidencial frente a los procesos penales. El Departamento de Justicia ha dicho en repetidas ocasiones que un mandatario no puede ser procesado penalmente mientras ocupe el cargo.

No obstante, esas investigaciones podrían ser la base de nuevas actuaciones judiciales contra Trump, le dicen expertos a BBC Mundo.

“Ya sabemos que puede enfrentar acusaciones de fraude electoral, ya que el fiscal federal del Distrito Sur de Manhattan en efecto ya nombró como co-conspirador junto a Michael Cohen“, asegura Gershman.

El experto se refiere a la investigación federal contra el exabogado personal de Trump, Cohen, quien en 2018 se declaró culpable de irregularidades electorales durante la campana de 2016 relacionadas con pagos efectuados a la actriz porno Stormy Daniels, quien alega haber tenido un affaire con el presidente.

Stormy Daniels.

Reuters
La actriz Stormy Daniels estuvo en el centro de uno de los escándalos que afectaron al presidente.

Durante la investigación contra Cohen, la fiscalía describió en su acusación oficial a un entonces candidato presidencial, al que designaron como “Individuo 1”, supuestamente relacionado con esa actividad criminal. Los medios estadounidenses asumieron universalmente que la Fiscalía se refería en ese momento a Trump.

En su momento, el hecho fue noticia nacional. El 7 de diciembre de 2018, The New York Times titulaba: “Fiscales dicen que Trump dirigió pagos ilegales durante la campaña”.

Agregaba el diario que “fiscales federales dijeron el viernes que el presidente Trump dirigió pagos ilegales para evitar un potencial escándalo sexual que amenazaba sus posibilidades de ganar la Casa Blanca en 2016, poniendo el peso del Departamento de Justicia detrás de las acusaciones previamente realizadas por su exabogado”.

El informe Mueller

Gershman dice que cabe suponer que “pueda haber otros cargos por obstrucción a la justicia” a partir de los resultados del llamado informe Mueller.

En 2019, el fiscal especial Robert Mueller entregó su investigación sobre las acusaciones de interferencia del gobierno ruso en la campaña presidencial estadounidense de 2016.

Dicho informe no encontró prueba concluyente de que la campaña del entonces candidato Trump estuviera deliberadamente colaborando con el gobierno ruso.

Sin embargo, el informe documentó una serie de actuaciones controversiales del mandatario en respuesta a esa investigación.

Mueller manifestó entonces que el Congreso estadounidense debía decidir si le seguía un “impeachment” o juicio político a Trump por supuesta obstrucción de justicia, ya que el presidente tenía inmunidad frente a los canales normales de la justicia penal.

Robert Mueller.

EPA
Hay expertos que creen que Trump podría afrontar cargos derivados de la investigación que llevó a cabo el fiscal especial Robert Mueller.

En esa ocasión, el Congreso se abstuvo de abrirle un juicio político a Trump, aunque sí lo hizo meses después por un caso distinto, esta vez ante versiones que decían que el presidente había intentado manipular al gobierno de Ucrania para que investigara supuestas irregularidades cometidas por Hunter Biden, el hijo del candidato demócrata Joe Biden.

En diciembre de 2019 la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, acusó formalmente a Trump, pero en febrero siguiente, el Senado, de mayoría republicana, lo absolvió.

Trump fue apenas el tercer mandatario estadounidense en la historia en enfrentar un “impeachment”.

Cargos locales y federales

Como presidente, Trump podría en principio autoperdonarse por cualquier violación a las leyes federales que hubiese cometido, aunque no hay antecedentes en la historia del país de una situación semejante.

En cambio, sí ha ocurrido que un mandatario que enfrenta la posibilidad de cargos criminales salga del cargo y sea perdonado por su sucesor.

Ese fue el caso en 1974 cuando Richard Nixon renunció después del escándalo de corrupción de Watergate, y su entonces vicepresidente y sucesor en el cargo, Gerald Ford, le extendió un perdón judicial total.

Richard Nixon.

BBC
Nixon es hasta ahora el único presidente en la historia de EE.UU. que ha recibido un perdón total.

“Hay muy poca probabilidad de que Trump enfrente cargos federales, pues es de esperar que se autoperdone”, le dice a BBC Mundo Norman Ornstein, experto del American Enterprise Institute, un centro de investigación política de línea conservadora.

En un escenario de derrota electoral, si Trump no se atreve a autoamnistiarse, dice Ornstein, el mandatario tendría algún incentivo para renunciar al cargo antes del final de su periodo, que se cumple el 20 de enero de 2021.

En ese escenario hipotético extremo, el actual vicepresidente Mike Pence quedaría a cargo para completar los días finales del periodo presidencial y podría perdonar a Trump por anticipado de cualquier crimen a nivel federal que hubiese podido cometer.

Pero las potenciales dificultades legales de Trump no terminan ahí, asegura Ornstein.

Los medios estadounidenses han estado ventilando la posibilidad de que, aparte de cargos federales, Trump también enfrente cargos criminales a nivel local, le recuerda a BBC Mundo el exfiscal Gershman.

Carteles frente a la Casa Blanca.

Reuters
Detractores del presidente han colgado carteles que piden su arresto frente a la Casa Blanca.

El 1 de noviembre, la publicación The New Yorker se unía a muchos otros medios estadounidenses discutiendo un escenario en el que el fiscal de Nueva York, Cyrus Vance, quien ha estado investigando los negocios privados del presidente, podría eventualmente acusarlo de irregularidades relacionadas con su pasado como magnate inmobiliario.

En eso concurre Ornstein, quien le dice a BBC Mundo: “Hay investigaciones agresivas en curso por el Fiscal General del Estado de Nueva York, y el Fiscal del Distrito de la Ciudad de Nueva York sobre irregularidades de impuestos y de otra índole potencialmente cometidas antes de que Trump fuese presidente”.

A diferencia de los cargos federales, los de nivel local no son susceptibles de perdón presidencial.

Una decisión política

Los expertos insisten en que no hay seguridad de que las autoridades decidan emprender estas acciones en contra de Trump, incluso si creyesen que existe evidencia para justificarlo.

Ya en 1974 el gobierno de la época decidió que enjuiciar a Nixon solo extendería la agonía del escándalo de Watergate, y, alegando conveniencia nacional, prefirió perdonarlo.

Al respecto, Joe Biden dijo el pasado 6 de agosto en una entrevista que, en caso de ser elegido presidente, ni se opondría ni impulsaría un proceso penal contra Trump, dejando esa decisión enteramente a los fiscales del Departamento de Justicia.

Si esos fiscales federales, o los del estado de Nueva York, finalmente deciden adelantar un proceso contra Trump, no será una situación que se resuelva rápidamente.

Por cuenta de los litigios previos, un juicio fácilmente podría tomar meses o incluso años en comenzar, le dice Gershman a BBC Mundo

Si fuera encontrado culpable por cargos como los que se han discutido, Trump podría enfrentar una pena “de años, no de meses” en prisión, advierte el académico.

“La ley aplica para todos”, recuerda Gershman.

Ornstein, por su parte, sospecha que los fiscales de Nueva York seguirán adelante con sus investigaciones contra Trump.

“No creo que terminen sus esfuerzos contra Trump cuando deje su cargo. Trump es vulnerable, y lo sabe”, le dice Ornstein a BBC Mundo.

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BBC

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