Salud busca la forma en que pacientes con COVID-19 se despidan de sus familiares
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Cuartoscuro

Autoridades de Salud buscan la forma en que pacientes con COVID-19 puedan despedirse de sus familiares

En Italia se ha convocado a las personas a hacer donaciones para comprar tabletas y que los afectados por COVID-19 puedan hablar con sus familias.
Cuartoscuro
15 de abril, 2020
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Tal como ha pasado en otros países, en España, en Italia, los pacientes con COVID no pueden recibir la visita de sus familiares, ni siquiera en caso de que su estado de salud se agrave y sea inminente que van a fallecer.

“No pueden estar acompañados de sus familiares, no mueren solos, están acompañados de las enfermeras y de los médicos, pero tenemos que buscar los medios para que se puedan despedir, los estamos buscando, para poder comunicarlos con sus familiares, aunque la mayoría de ellos ya están sedados, están dormidos”, explicó Víctor Hugo Borja Aburto, director de Prestaciones Médicas del IMSS.

La semana pasada, el fallecimiento de un paciente de quien su familia no pudo despedirse y a la que no se le permitía ver el cuerpo desató una agresión al personal de salud del hospital.

Uno de los enfermeros que resultaron con golpes en ese incidente escribió en su Facebook: “hoy cuatro hombres y dos mujeres me golpearon porque su familiar murió por Covid19. Desde el lunes no lo ven, porque está aislado y por la misma razón el paciente tiene un protocolo a seguir, no se entrega así. No tendrás tiempo para despedirlo. No es como otro fallecido. Tiene que ser incinerado. ¡No lo volverás a ver si muere dentro de un hospital!”.

Este martes durante la conferencia vespertina de COVID, Borja Aburto, aseguró que se están buscando opciones para que pacientes y familiares puedan despedirse.

En Italia, por ejemplo, se desarrolló la iniciativa El derecho a decir adiós, en la que se compraron tabletas para donar a un hospital y a un asilo de ancianos y así permitir que los enfermos hablaran con sus familiares por última vez. Los impulsores de la iniciativa pidieron a la ciudadanía hacer donaciones para contar con más tabletas y llevarlas a otros lugares.

Respecto a la parte de la incineración de los cuerpos de quienes fallezcan por COVID, Hugo López-Gatell explicó que en efecto un primer lineamiento emitido sobre la disposición de cadáveres consideraba como primera alternativa la cremación y solo en caso de no ser posible, el entierro.

Pero, “en un país donde existen desapariciones forzadas y hay una Ley General de Víctimas que contemplan que la cremación no debe ocurrir porque en todo momento se debe tener la posibilidad de buscar a las personas desaparecidas, estamos trabajando junto con la Secretaria de Gobernación, y está próximo a publicarse, un acuerdo conjunto que establecerá los criterios para el manejo de estas pérdidas, pero ya se identificó que resulta improcedente considerar la cremación”.

Por ahora, los lineamientos vigentes señalan que antes de trasladar el cuerpo de un paciente fallecido por COVID a la morgue es posible dar acceso a los familiares más cercanos, quienes deberán usar equipo de protección y evitar el contacto físico con el cadáver y con las superficies que pudieran estar contaminadas.

Y no se debe tolerar ninguna actitud que discrimine o estigmatice al fallecido y su familia, amigos o contactos. De existir equipos de apoyo mental o tanatológico en la institución, se debe buscar la ayuda para el manejo de los deudos.

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Escándalos con la vacuna del coronavirus: cómo la lucha contra el COVID-19 desnuda viejos vicios de América Latina

El desarrollo de vacunas para combatir el coronarios ilusionó a la región, golpeada con especial dureza por la pandemia. Después surgieron los problemas.
27 de febrero, 2021
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En Argentina, Ecuador y Perú, los escándalos tumban a ministros de Salud. En Brasil, hubo al mismo tiempo escasez y desperdicio de vacunas. Y en otros países de la región recién llegan las primeras dosis.

La vacunación contra el COVID-19 se volvió de pronto un espejo flamante de viejos problemas del subcontinente como la corrupción, el favoritismo, la falta de planificación o la incapacidad para resolver grandes desafíos.

Cuando México protestó la semana pasada en Naciones Unidas por el “acaparamiento” de vacunas en los países ricos, puso el foco sobre algo reconocido por la Organización Mundial de la Salud: la alarmante brecha en la distribución global de las dosis.

Pero el rezago de la vacunación en Latinoamérica respecto a otras regiones se debe también a deficiencias propias, advierten expertos.

Por ejemplo, la carencia de materiales elementales como viales o filtros en México retrasó el envase y la distribución de millones de dosis de la “vacuna latinoamericana” producida en Argentina tras un acuerdo con la farmacéutica AstraZeneca.

“Hay una cuestión de dependencia externa, pero esa dependencia también es un fallo de América Latina: no tenemos la capacidad de producir esas vacunas, mientras que India o China, que eran tan subdesarrollados como nosotros hace 30 años, logran hacerlo”, dice Miguel Lago, director ejecutivo del Instituto de Estudios para Políticas de Salud (IEPS) en Brasil, a BBC Mundo.

“Terminemos con la payasada”

Con cerca de un cuarto de las muertes por COVID-19 en el mundo, pese a tener 8,5% de la población global, América Latina ha sido golpeada con especial dureza por la pandemia.

La región también sufrió el año pasado el peor desplome económico mundial tras la llegada del coronavirus, con una contracción de 7,4% del PIB según estimaciones del Fondo Monetario Internacional.

Exministro ecuatoriano de Salud, Juan Carlos Zevallos

Getty Images
El ministro ecuatoriano de Salud, Juan Carlos Zevallos, renunció tras un escándalo por el envío de vacunas a un geriátrico donde estaba su madre.

En este contexto, el descubrimiento de las vacunas contra el coronavirus ilusionó a los latinoamericanos con ver pronto la luz al final del túnel.

Sin embargo, los esfuerzos de vacunación regional han estado marcados por polémicas, demoras y frustraciones.

Las renuncias de los ministros de Salud en Argentina, Ecuador y Perú ocurrieron después que en sus países se denunciara favoritismo en el acceso a las vacunas que escasean para la población en general.

El ministro ecuatoriano de Salud, Juan Carlos Zevallos, dimitió a su cargo este viernes, en medio de investigaciones por el envío de parte de las primeras dosis de vacunas a un geriátrico privado donde estaba su madre.

En Argentina y Perú se reveló que funcionarios, exgobernantes o personas influyentes también se vacunaron de forma preferencial, sin seguir las reglas puestas al resto de la población.

Durante una visita a México esta semana tras pedir la dimisión de su ministro, el presidente argentino, Alberto Fernández, buscó enterrar el escándalo: “Terminemos con la payasada”, dijo.

El presidente argentino, Alberto Fernández, durante una visita a su par mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Getty Images
El presidente argentino, Alberto Fernández, se refirió a la polémica por “vacunas VIP” en su país durante una visita a su par mexicano López Obrador.

El mandatario aludió a la investigación judicial abierta sobre el caso denominado “Vacunatorio VIP” en su país y sostuvo que “no hay ningún tipo penal en Argentina que diga ‘será castigado el que vacune a otro que se adelantó en la fila'”.

Pero otros creen que estos casos son síntomas de antiguos vicios de la región, como el irrespeto a las normas o el uso de recursos públicos para beneficio de algunos.

“En todos los países donde saltan escándalos se repite una práctica bastante común: eludir las estructuras formales del Estado para canalizar las vacunas sin planes y protocolos claros y transparentes de atención a las poblaciones vulnerables. Más bien lo contrario: protejo y atiendo a los míos”, escribió Felipe Burbano de Lara, sociólogo, politólogo y columnista del diario El Universo de Ecuador.

Chile es el país de la región donde el proceso de inoculación avanza de forma más aceitada: casi 17% de su población de 19 millones fue vacunada en febrero.

Plan de vacunación masiva en Chile.

Getty Images
En Chile la campaña de vacunación masiva avanza con rapidez.

El caso chileno es visto como una prueba de que en la región es posible vacunar a tasas similares o incluso superiores al mundo desarrollado gracias a una robusta red de atención de salud que falta en otros países, además del poder adquisitivo y la rapidez del gobierno para comprar millones de dosis.

Pero tampoco Chile ha estado libre de polémicas en su campaña de vacunación: al menos 37.000 personas en ese país se adelantaron a su turno sin tener factores de riesgo, según datos oficiales.

“Ninguna fuerza”

Otro país latinoamericano que evidencia los contratiempos de vacunación en la región es Brasil, donde menos de 4% de la población ha recibido dosis hasta ahora.

Además de tener sus propias denuncias de irregularidades en el acceso a las vacunas, Brasil experimenta una escasez de dosis que expertos atribuyen a errores de planificación del gobierno de Jair Boslonaro.

Grandes ciudades brasileñas como Río de Janeiro, Porto Alegre o Salvador llegaron a suspender las inoculaciones por falta de vacunas, mientras también se reportaban en el país desperdicios de dosis abiertas que perdieron validez antes de ser inyectadas.

Vacuna en Rio de Janeiro

EPA/ANTONIO LACERDA
La primera etapa de vacunación en Brasil tuvo al mismo tiempo escasez y desperdicio de dosis.

Los países más rezagados de América Latina en la carrera de la vacunación contra el COVID-19 son Guatemala, Honduras, Nicaragua y Uruguay, que apenas importaron sus primeras dosis esta semana, mientras Cuba aún busca desarrollar sus propias vacunas.

Algunos observan que otra característica histórica de la región, como la falta de unidad y coordinación entre los países, también afectó sus posibilidades de demandar más vacunas al resto del mundo.

“América Latina no negocia como bloque, sino que cada país negocia como puede, entonces claro que no tiene ninguna fuerza”, señala Lago.

Se estima que, sin acelerar su ritmo actual de vacunación, varios países latinoamericanos podrían tardar años en alcanzar los niveles de inmunidad necesarios en sus poblaciones para volver a la normalidad.

Ciudad de Panamá

Getty Images
La lentitud de la vacunación en América Latina puede profundizar viejos problemas sociales de la región, como la desigualdad.

Como si se tratara de un círculo vicioso, esto amenaza a su vez con profundizar problemas sociales de una región que ya era considerada la más desigual del mundo.

Nora Lustig, una profesora de economía en la Universidad de Tulane, advierte que los efectos podrían llegar incluso a largo plazo por el cierre de escuelas para niños de familias de bajos recursos.

“En la medida que no tengas la capacidad de crear un espacio de normalidad a través de un proceso de vacunación más rápido”, dice Lustig a BBC Mundo, “vas a tener un impacto sobre la economía, la desigualdad y la pobreza”.


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