Comunidades forestales y parques ecoturísticos sufren por COVID-19
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Facebook de Turismo Ecológico comunitario Capulálpam.

Comunidades forestales y parques ecoturísticos sufren por pandemia del COVID-19

Las comunidades que realizan manejo forestal, y que tienen instalaciones para ecoturismo, ya enfrentan el impacto económico que trae la emergencia sanitaria causada por el COVID-19.
Facebook de Turismo Ecológico comunitario Capulálpam.
Por Emiliano Rodríguez Mega / Mongabay Latam
26 de abril, 2020
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Este año la Semana Santa no trajo turistas al parque ecoturístico Presa del Llano, en el Estado de México. No se escuchó el chapoteo de los remos de kayak. Ni los gritos de visitantes que se deslizan en tirolesa desde los 60 metros de altura. Tampoco el siseo de la carne en los asadores. El parque solo ha recibido la visita constante de un hombre.

“Tengo que venir diario”, dice Felipe Martínez, administrador de Presa del Llano, que pertenece al ejido forestal de San Jerónimo Zacapexco. “Yo también dependo de toda la comunidad. Y si ven que flaqueo van a decir: ‘Bueno, entonces no tienes interés’. Van a meter a otra persona en mi lugar”.

A principios de marzo, el comisariado comunal dio la orden a Martínez y su equipo de 35 personas que debían cerrar el parque como medida de prevención ante la propagación en el país del virus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad del COVID-19.

Lee: “La Marquesa está en ruinas”: comerciantes se quedan sin sustento tras cierre del parque por COVID-19

Desde entonces, solo dos personas se rotan por semana para visitar y cuidar del parque Presa del Llano. El resto de los trabajadores no permanentes, decenas de ellos, se han quedado sin acceso. Y, por lo tanto, sin ingreso.

“Fue un golpe muy fuerte,” confiesa Martínez. “Si esto hubiera pasado en otras fechas que no fueran Semana Santa, créeme que no lo hubiéramos resentido tanto. Esta es una fecha que esperábamos y ansiábamos todos”. La pérdida de ecoturismo, añade, no solo afecta a quienes trabajan en el parque. También aqueja a la comunidad entera de San Jerónimo Zacapexco, que recibe parte de las ganancias cada fin de año.

En los últimos días, Martínez ha recibido llamadas de sus compañeros rogándole por trabajo. “Dame chamba ”, le dicen. Muchas veces es difícil saber qué contestar. “¿De dónde, si no hay ninguna entrada?”, responde. “Está muerto aquí”.

Los primeros impactos del coronavirus

El 30 de marzo, en vista del aumento en el número de casos confirmados de COVID-19, el gobierno mexicano declaró una emergencia sanitaria a nivel nacional y la suspensión de las actividades consideradas por la Secretaría de Salud como no esenciales.

La propagación del nuevo coronavirus también tomó por sorpresa a otras poblaciones que realizan manejo forestal comunitario. Una a una, han tenido que aislarse. La medida se ha tomado para proteger a sus habitantes, que suelen vivir apartados de las  zonas urbanas y de la atención médica.

Las consecuencias económicas de la emergencia sanitaria han sido casi inmediatas. Sobre todo para los poblados que realizan manejo forestal comunitario y que, además, desarrollan proyectos ecoturísticos como parte de su fuente de ingresos. Estas comunidades y ejidos enfrentan el desplome del mercado de la madera, así como la ausencia de turistas.

Las comunidades organizadas conservan sus bosques y generan ingresos al hacer un aprovechamiento sustentable de los recursos. La emergencia sanitaria llevó a que diversas empresas forestales comunitarias cerraran, en forma temporal, sus actividades. Foto: Cortesía CCMSS

Las comunidades organizadas conservan sus bosques y generan ingresos al hacer un aprovechamiento sustentable de los recursos. La emergencia sanitaria llevó a que diversas empresas forestales comunitarias cerraran, en forma temporal, sus actividades. Foto: Cortesía CCMSS

México es pionero del manejo forestal comunitario, un modelo en el que los ejidos o comunidades que son dueñas de bosques aprovechan en forma sustentable recursos como la madera y, al mismo tiempo, protegen este ecosistema.

Bajo este esquema, muchas comunidades se han convertido en la línea de defensa más importante de los bosques, sobre todo para prevenir plagas, tala clandestina o incendios.

A la vez, las empresas forestales comunitarias, creadas para vender la madera, han permitido a varias comunidades expandir sus actividades a otros proyectos, como el ecoturismo.

En México, alrededor de 1392 ejidos y comunidades tienen una empresa forestal comunitaria; 350 de ellas cuentan con infraestructura para ecoturismo, pero solo el 50 % desarrollaba esta actividad antes de la emergencia sanitaria, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Por la emergencia sanitaria, comunidades como Capulálpam de Méndez, en Oaxaca, tuvieron que suspender las actividades de su empresa comunitaria de ecoturismo. Foto tomada de la página de Facebook de Turismo ecológico comunitario Capulálpam mágico.

Por la emergencia sanitaria, comunidades como Capulálpam de Méndez, en Oaxaca, tuvieron que suspender las actividades de su empresa comunitaria de ecoturismo. Foto tomada de la página de Facebook de Turismo ecológico comunitario Capulálpam mágico.

Crisis sanitaria y ambiental

Antes de la contingencia, el sector forestal ya se encontraba en aprietos debido a la escasez de personal y el bajo presupuesto con el que cuentan instituciones del sector ambiental, explica Rocío Contla Arzamendi, ingeniera forestal de la Asociación Mexicana de Profesionales Forestales en Ciudad de México. “Hoy día, yo creo que ni la misma Comisión Nacional Forestal suficiente conocimiento de cómo se está viviendo la situación”.

Hace un par de días, en un grupo de WhatsApp que comparte con muchos otros asesores técnicos, Contla Arzamendi lanzó una pregunta. Quería saber cómo están resistiendo las comunidades de todo el país con las que trabajan de cerca. Las respuestas no fueron muy alentadoras. Muchas de las empresas forestales que asesoran han tenido que recortar el sueldo a sus empleados, en algunos casos, hasta el 75 %.

Antes de la emergencia sanitaria, Contla Arzamendi acostumbraba salir por lo menos una vez al mes a un parque nacional o ir de campamento. Ya no más. Su decisión pone a salvo los lugares que antes frecuentaba. Pero también perjudica al ecoturismo y la economía de quienes dependen de él.

Lee: Salud no descarta saturación de servicios funerarios por personas fallecidas de COVID-19

Enmanuel Cosmes entiende ese dilema de primera mano. En marzo celebró los 15 años de la empresa comunitaria de ecoturismo que administra en Capulálpam de Méndez, Oaxaca. Ahora, él y las 18 familias que trabajan en la misma saben su futuro incierto. Sus cabañas, restaurantes y áreas recreativas —incluidos el cerco donde cuidan de venados cola blanca y su propio museo de la biodiversidad— no han recibido un visitante en más de dos semanas. Capulálpam, como otras comunidades de la Sierra Juárez, en Oaxaca, ha prohibido el acceso a turistas.

“Si esto sigue, nos afecta a todos”, dice Cosmes, quien solo recibe salario mínimo por ahora. “No sabemos cuánto más vamos a aguantar ni qué va a pasar después”. Su esposa también tuvo que suspender su negocio de medicina tradicional. Creen que pueden durar así un mes y medio más. Pero aún no tienen planes en caso de que la situación se prolongue.

Si las empresas forestales quiebran, las comunidades y muchas familias sufren también.

“Las empresas forestales son la vaquita de la comunidad. Es la que ordeñan para sacar dinero para todo”, dice Francisco Chapela, economista de recursos naturales de la asociación Estudios Rurales y Asesoría Campesina en Oaxaca. “Y ahorita pues las ventas se han detenido. La vaquita no está nutrida; la vaquita está flaca”.

Ante la epidemia del COVID-19, Chapela prevé dos escenarios futuros. Si se crean mecanismos solidarios y de fomento que apoyen a las comunidades forestales para que sigan resguardando los bosques, la economía podría reactivarse en algunos meses. Pero lo opuesto también podría pasar.

“El otro escenario es: cierren el changarro, se acabó el proyecto de ecoturismo, se acabó el proyecto forestal, cerramos los viveros y vamos a buscar chamba a ver a dónde. Y que vengan los ganaderos”, dice Chapela. En dos o tres años, “se puede venir un retroceso muy fuerte en el cuidado de los bosques y selvas de México”.

Leticia Merino, antropóloga del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), no se siente muy optimista. Ella no cree que las instituciones del sector ambiental, como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), sean capaces de apoyar a las comunidades que lo necesiten.

Para 2020, al sector ambiental se le destinó un presupuesto de 29 mil millones de pesos (aproximadamente 1225 millones de dólares, al tipo de cambio actual), suma que representa 56 % menos del dinero que se le destinó en 2015.

Bosques comunitarios del ejido San Jerónimo Zacapexco en Presa del Llano, Estado de México. Foto tomada de la página de Facebook de Presa del Llano.

Bosques comunitarios del ejido San Jerónimo Zacapexco en Presa del Llano, Estado de México. Foto tomada de la página de Facebook de Presa del Llano.

“Si tenían poco presupuesto, yo me atrevo a pensar que van a tener aún menos. Y si la impartición de justicia ambiental débil, va a ser todavía más débil”, dice. Eso podría provocar un repunte de tala clandestina e incendios provocados en regiones donde el monitoreo y la vigilancia flaqueen debido al distanciamiento social.

La Conafor difiere. A partir de mayo y junio, las comunidades que hayan solicitado apoyos a través de subsidios recibirán fondos para invertirlos en acciones de reforestación, manejo forestal sustentable o conservación de suelo y agua, asegura Mario Mosqueda Vázquez, coordinador general de producción y productividad de la dependencia. Estos recursos servirán “para reactivar su economía”, dice.

Otros apoyos, como el Programa por Pago de Servicios Ambientales, también seguirán activos durante la epidemia. Y ya se está conversando con secretarías de estado para ver la posibilidad de comercializar la madera que produzcan las comunidades para fabricar viviendas y no dejar que el mercado de productos forestales se desmorone.

Durante la crisis sanitaria, añade Mosqueda Vázquez, la prevención de incendios y las acciones de sanidad serán consideradas como actividades esenciales. Y el personal de estas áreas seguirá asesorando a las comunidades forestales del país, aunque sea a través de llamadas o videoconferencias remotas.

Felipe Martínez y Enmanuel Cosmes piensan que esta epidemia puede ser una oportunidad. Una lección para su comunidad. Un momento para crear algún plan de acción, o quizás un fondo de contingencia, para que permanezcan, trabajen y salgan adelante en otras ocasiones. Pero ahora lo que prevalece es la duda.

“Me preocupa mi gente”, dice Martínez. “Si se alarga esto, ¿qué vamos a hacer? Va a estar complicado porque de aquí nos sostenemos”. Mientras tanto, sus compañeros le llaman. Él los escucha. Quieren regresar al parque a trabajar.

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Los beneficios del "ejercicio excéntrico", una de las formas más rápidas de mejorar tu fuerza

Estos ejercicios son clave para tener músculos y huesos más fuertes, el corazón más saludable y hasta quemar más calorías.
9 de mayo, 2022
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Hoy hice algo que normalmente no hago. Cuando salgo a trotar, acostumbro a subir una colina corriendo, pero hoy la subí caminando. Sin embargo, bajé corriendo. Y eso porque, por ilógico que parezca, correr cuesta abajo es probable que sea mejor para mí que correr cuesta arriba.

Lo que hice se conoce como “ejercicio excéntrico” y, a pesar del nombre, no tiene nada de extraño.

Lo fascinante es que, aunque se siente más fácil bajar que subir, el ejercicio excéntrico es realmente importante para todo tipo de beneficios para la salud, incluida la reparación y el crecimiento muscular, la flexibilidad y la densidad ósea.

Aunque te sorprenda (a mí ciertamente me sorprendió), la parte fácil, aquella en la que estás bajando, es en realidad una de las formas más rápidas de hacerte más fuerte.

Y no es solo correr cuesta abajo, es cualquier ejercicio en el que estés alargando el músculo bajo resistencia, como al bajar las pesas tras levantarlas: cuando levantas un peso, estás contrayendo los músculos de tu brazo (eso es ejercicio concéntrico); al bajarlas, los músculos se alargan.

Extender tus músculos en muchos sentidos es la parte más efectiva del ejercicio.

Si los haces bien, los ejercicios excéntricos pueden conferir beneficios realmente notables, desde mantenerte en forma hasta ayudar a tu cuerpo a seguir quemando más calorías cuando termines un entrenamiento aparentemente más duro.

¿Te gustaría probar?

Si te da curiosidad, puedes probar con “el reto de sentarse y pararse”.

Lo único que tienes que hacer es sentarte en una silla, solo que muy lentamente: tómate de tres a cinco segundos. Luego ponte de pie sobre ambas piernas.

Si te sientes particularmente enérgico, y tienes buen equilibrio, puedes intentar la parte de sentarte parado sobre una sola pierna.

Repite al menos 10 veces al día.

Chica sentándose

Getty Images
Despacito.

Los ejercicios excéntricos son la otra cara de muchos movimientos que ya estás haciendo, y han estado ocultos en tu régimen de ejercicio todo el tiempo, como un secreto.

Solo tienes que estar más pendiente de ellos, incorporarlos a tus rutinas y garantizar que el músculo activo trabaje.

Pero, ¿realmente traen beneficios significativos para tu salud en general?

Los estudios

En uno de mis estudios favoritos se les pidió a las personas que subieran o bajaran las escaleras de un edificio de 10 pisos dos veces por semana y que usaran el ascensor en la otra dirección.

Como era de esperar, ambos grupos vieron mejoras en muchos resultados de salud, pero sorprendentemente el grupo que subió en ascensor y bajó las escaleras estaba más en forma: tuvieron mejoras significativamente mayores en la frecuencia cardiaca en reposo, que es una forma de medir la salud y el estado físico en general.

El resultado fue sorprendente ya que el corazón no tiene que trabajar tan duro cuando estás bajando las escaleras como al subirlas.

Quienes bajaron las escaleras vieron además una mayor mejora en su sensibilidad a la insulina y sus niveles de grasa en la sangre.

Chico bajando escaleras

Getty Images
Bajar se siente más fácil. Y estudios muestran que es mejor.

El ejercicio excéntrico también podría ser la clave para huesos y músculos más fuertes.

En el estudio de escaleras, el grupo que las bajó tenía una mayor mejora en la función muscular y la densidad ósea que el grupo que las subió.

E, increíblemente, los que bajaron las escaleras mejoraron su fuerza muscular en un 34%, más del doble que el grupo que subió las escaleras.

Un resultado similar al de un estudio de control aleatorio de 2019, que comparó a adultos mayores que hacían ejercicios tradicionales con un grupo que hacía ejercicios excéntricos, encontró que el grupo excéntrico mostró una mejora del 38% en la fuerza de las piernas frente a un 8% en el grupo de ejercicio tradicional.

También reduce el riesgo de lesiones y puede mejorar el equilibrio, algo muy importante para el bienestar general.

Otros estudios han demostrado que centrarse en la fase excéntrica de levantar pesas puede aumentar la velocidad a la que se queman calorías cuando termina el ejercicio.

Así que, por alguna razón, la parte del ejercicio que se siente más fácil en realidad tiene un mayor impacto beneficioso en todo… pero, ¿por qué razón?

Llegó el momento de consultar un experto sobre la extraña ciencia detrás de los ejercicios excéntricos, uno como Tony Kaye, profesor de Biomecánica en la Universidad de Northampton, Reino Unido.

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BBC

¿Por qué hacer “ejercicio excéntrico” es tan efectivo?

En primer lugar, porque es más fácil de hacer. Es mucho más difícil ir cuesta arriba que cuesta abajo y, sin embargo, estamos moviendo la misma cantidad de masa que nuestro cuerpo.

La segunda razón está en la forma en que funciona el músculo.

Es matemática simple que te explico con números ficticios: digamos que estamos levantando 100 kilos en una sentadilla.

Al levantarnos usamos 100 fibras musculares, así que cada una está siendo estresada por un kilo.

Al bajar, usamos diferentes fibras musculares que son mucho, mucho más grandes y poderosas, por lo que solo utilizamos 25 fibras musculares.

Cada una de ellas tiene que resistir cuatro veces la carga, y eso crea un daño microscópico mucho mayor en las células de esas fibras.

Es absolutamente fascinante que parte del beneficio del ejercicio es el daño que provoca: causa microrasgaduras, y es la recuperación lo que te hace más fuerte.

Correcto. Si bien nos hace más saludables, más en forma, etcétera, el ejercicio en sí mismo crea daños microscópicos que estimulan respuestas hormonales, y con la nutrición y el descanso y el sueño durante los días siguientes, se reconstruyen esos músculos a un nuevo nivel más alto y más fuerte.

El ejercicio excéntrico ha demostrado consistentemente crear un mayor daño microscópico que el concéntrico.

¿Y también puede ayudarte a quemar más calorías?

Sí y no.

No, mientras haces el ejercicio.

Pero sí después.

Eso porque provoca más daño microscópico, así que obliga al cuerpo a aumentar su tasa metabólica durante los próximos días mientras se repara; por lo tanto, la tasa metabólica se eleva durante un periodo prolongado.

¿Cuáles son los beneficios a medida que envejecemos?

A medida que envejecemos, nos debilitamos, los músculos de los brazos se hacen más pequeños y nuestros huesos también se debilitan. Y el ejercicio excéntrico ha demostrado repetidamente más efectos positivos en los tres que cualquier otro tipo de contracción.

Nosotros observamos el efecto del entrenamiento excéntrico en futbolistas masculinos jóvenes y sanos, y mostró aumentos dramáticos en la fuerza.

Luego realizamos el mismo ejercicio en individuos mayores, mayores de 65 años, algunos con condiciones clínicas.

Tuvieron aumentos muy grandes en la fuerza, de entre 30% a 50%, y un aumento del 10% en la masa muscular en los cuádriceps en apenas seis semanas.

Es un aumento sustancial mucho, mucho mayor de lo que esperaríamos del ejercicio normal.

Otro estudio que hice demostró aumento de cuatro veces en el rango de movimiento en el tobillo que el estiramiento tradicional.

Así que aumenta la flexibilidad, la masa muscular, la densidad ósea, la fuerza.

Es un ejercicio altamente efectivo.


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