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INM vacía estaciones migratorias: deportan a 3 mil 653 y quedan 106 extranjeros detenidos
INM vacía estaciones migratorias: deportan a 3 mil 653 y quedan 106 extranjeros detenidos
Cuartoscuro Archivo
6 minutos de lectura

INM vacía estaciones migratorias: deportan a 3 mil 653 y quedan 106 extranjeros detenidos

27 de abril, 2020
Por: Alberto Pradilla
@albertopradilla 

Alecio Castillo quería alcanzar Estados Unidos, pero ya está de regreso hacia Estelí, en Nicaragua. Tiene 58 años y residió en Carolina del Norte entre 2012 y 2018, hasta que lo atraparon y fue deportado. El 2 de abril se encontraba en Piedras Negras, Coahuila, esperando a ver cuándo se bajaba el Río Bravo y podía intentar su pasada al norte. No le dieron tiempo. Agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) lo detuvieron a las puertas del albergue Ejército de Salvación y lo encerraron en la estación migratoria.

En aquel centro de detención la mayoría eran centroamericanos devueltos por la fórmula exprés implementada por Estados Unidos a partir de la crisis de COVID-19: gente a la que se dio la vuelta en un tiempo récord y sin tener opción siquiera de pedir protección.

Enfadados por las condiciones de encierro y hacinamiento y asustados por la posibilidad de contagiarse por coronavirus, los centroamericanos causaron un motín. Ahí estaba Alecio, que fue trasladado, junto a decenas de compañeros, a la estación migratoria de Villahermosa, en Tabasco. Recuperó la libertad el 8 de abril a la 1 de la madrugada, a 2 mil kilómetros del lugar en el que había sido detenido.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria, México inició un proceso de vaciado de las estaciones migratorias. Así lo asegura el INM en un boletín hecho público el domingo bajo el título “Actúa INM con responsabilidad ante la contingencia por COVID-19” en el que se ofrecen datos sobre el motín de Tenosique en el que un solicitante de asilo murió asfixiado o las imágenes de 400 migrantes abandonados en la frontera de Talismán, Chiapas, con el paso a Guatemala cerrado.

En marzo había en los 65 centros de detención para migrantes 3 mil 759 personas encerradas. Para finales de abril, este número se redujo a 106, según informó el INM.

Desde el inicio de la Fase 2, el 21 de marzo, México deportó un total de 3 mil 653 personas de Guatemala, Honduras y El Salvador por vía terrestre y área. En un primer momento las fronteras estaban cerradas, pero finalmente México negoció que se abriesen para las expulsiones.

Lo que no aclara el boletín es cuántos de los centroamericanos deportados habían sido previamente entregados por Estados Unidos. Desde el inicio de la contingencia, Washington anunció que rechazaría de forma inmediata y sin opción a pedir asilo a las personas que fuesen sorprendidas cruzando irregularmente la frontera. En una decisión sin precedentes, México anunció que aceptaría recibir también a detenidos procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Animal Político preguntó sobre cuántos de estos centroamericanos fueron devueltos a sus países, pero al cierre de la nota no había obtenido respuesta.
Hacerlos pasar por solicitantes de asilo

Cuando salió a la calle, Alecio tenía en sus bolsillos dos papeles.

El primero es un resguardo escrito a mano por algún oficial del INM en el que enumera los bienes que le habían arrebatado cuando lo atraparon: una cachucha, cinto y agujetas. Una cartera negra. Un celular. 50 dólares. 4 mil 240 pesos.

No volvió a verlos, salvo la cartera vacía.

El segundo es un documento del INM en el que establece sus condiciones de salida de la estación migratoria. “Se autoriza el otorgamiento de la condición de estancia de visitante con permiso para realizar actividades remuneradas por una temporalidad de 90 días”, dice.

Advierte que no se trata de un documento de viaje y que tampoco acredita la condición de residente temporal ni autoriza el tránsito. Por último, insta al migrantes a “dar seguimiento a al procedimiento indicado en su área hasta en tanto no obtenga una resolución definitiva a su solicitud de reconocimiento de la condición de refugiado ante la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar).

El problema es que Alecio asegura que nunca pidió ser refugiado en México.

“Yo lo que quiero es regresar a mi casa, pero las fronteras están cerradas”, dijo, en entrevista telefónica, el viernes 10 de abril.

Alecio niega haber pedido asilo en México. Sin embargo, tiene un documento del INM, firmado por el titular de su oficina de en Tabasco, Carlos Alberto Santiago Hernández, que lo identifica como solicitante de refugio. De hecho, todos los centroamericanos a los que se sacó de la estación migratoria tienen el mismo documento.

Animal Político preguntó a la Comar por cinco casos a los que tuvo acceso.

Ninguno de ellos estaba registrado como solicitantes de asilo en los archivos de la institución que gestiona la protección a extranjeros. Estas fuentes consideraron que se trata de un procedimiento “irregular”, por no existir coordinación entre INM y Comar.

La advertencia que los funcionarios le dieron a Alecio y sus compañeros al abandonarlos a su suerte en Villahermosa fue que no podían regresar al norte. Qué comiesen, dónde durmiesen o si tendrían agua para lavarse las manos en mitad de la pandemia no era asunto suyo. El gran mandato que trasladaron los funcionarios del INM es que no intentasen regresar al lugar en el que habían sido capturados.

Molesto por el dinero que le arrebataron y por lo que considera “humillaciones” por parte de agentes del INM, el nicaragüense emprendió su camino de regreso. Tras varios días en el albergue de Salto de Agua, en Chiapas, el domingo llegó a Tenosique. De ahí se dirigió a la frontera de El Ceibo, donde las autoridades guatemaltecas hicieron una excepción al bloqueo y permitieron que cruzasen 81 personas. Finalmente lograron transporte hasta la frontera de Corinto, en Honduras: un camión para transportar ganado. En Honduras, donde se impone un toque de queda contra la pandemia, no les esperaba nadie.

Cuatro señalados por el motín de Tenosique en el que murió una persona

En su boletín, el INM también hace referencia a la muerte de un solicitante de asilo durante una protesta en el interior de la estación migratoria de Tenosique, Tabasco. Un guatemalteco, de 42 años, murió asfixiado después de que decenas de sus compañeros protestasen quemando colchones para exigir ser devueltos a sus países. Esto provocó que decenas de organizaciones civiles hiciesen público un escrito culpando de la muerte al comisionado del INM, Francisco Garduño, y exigiendo su destitución.

“Este cierre de fronteras ocasionó incidentes como el registrado, lamentablemente, en la Estación Migratoria de Tenosique, Tabasco, donde se provocó un incendio en el que falleció una persona migrante. Por estos hechos, el Ministerio Público consignó ante un juez de control, como responsables, a cuatro personas de nacionalidad hondureña”, dice el boletín.

Añade que, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la estación migratoria se encontraba vacía. No obstante, este cierre es temporal, según matizaron fuentes del INM. Después de la muerte del guatemalteco, la CNDH emitió un comunicado en el que denunciaba que las instalaciones carecían de condiciones para albergar a los extranjeros. Esta fue una de las quejas que motivó el motín en el que se produjo el deceso.

“Las personas migrantes que deseen permanecer albergadas en las estaciones migratorias podrán hacerlo al poner de manifiesto, ante el Instituto, su voluntad de manera expresa”, dice el boletín, que asegura que no se ha registrado ni un solo caso de COVID-19 en los centros de detención.

Donde sí hubo contagios es en un albergue gestionado por la iglesia católica en Nuevo Laredo, Tamaulipas. La semana pasada, 15 personas dieron positivo en la casa del migrante Nazaret. El primer paciente sería un mexicano devuelto desde Houston, Texas. A pesar de ello, el INM aseguró que “apoya” a los connacionales deportados en “el retorno a sus comunidades de origen vía terrestre, acción que se realiza con las medidas sanitarias de prevención de contagio e identificación de casos de COVID-19, al momento de su internación”.

A pesar de la pandemia, advierte el INM que la Guardia Nacional “mantiene los puntos de revisión en el sur y en el norte” para impedir que los migrantes alcancen Estados Unidos.

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Etiquetas:
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Imagen BBC