Red de Refugios para Mujeres pide a Indesol agilizar entrega de recursos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Publican normas para Refugios de Mujeres; Red de albergues pide que recursos se asignen este mes

De acuerdo con los plazos establecidos en la normativa emitida por el Indesol, el dinero etiquetado en enero podría entregarse hasta después de medio año, cuando ya haya pasado la contingencia por COVID-19.
Cuartoscuro Archivo
7 de abril, 2020
Comparte

El Instituto Nacional para el Desarrollo Social (Indesol) publicó este 7 de abril la normativa para que los Refugios para Mujeres Víctimas de Violencia operados por asociaciones civiles puedan acceder por fin a los 405 millones de pesos etiquetados para ese objetivo en el Presupuesto de Egresos 2020.

La Red Nacional de Refugios solicitó que este mismo mes se asigne el dinero, ya que están funcionando con las reservas que tienen del año pasado y con donativos, en medio de una contingencia por la pandemia de COVID-19 que, según especialistas, incrementará la violencia machista.

Los Lineamientos de Operación del Programa de Apoyo para Refugios Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, sus Hijas e Hijos, publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF), establecen un periodo de 15 días hábiles para la recepción de proyectos de refugio contados a partir del día siguiente de la publicación de estas normas. Considerando los días no laborales por Semana Santa, ese periodo terminará el 30 de abril.

Después se abre un periodo de “revisión y análisis de proyectos” cuyos resultados, según el punto 4.4.1 de las bases, “se darán a conocer en un plazo no mayor a sesenta días naturales”. Es decir, que podría tardar hasta junio próximo para que esté listo el dictamen y se firme el convenio con cada asociación.

Y en el punto 4.7.1, sobre la entrega de recursos, especifica que “la primera ministración se otorgará en un plazo que no podrá exceder los treinta días hábiles posteriores a la firma del Instrumento Jurídico”.

Todos estos plazos, si se llevan al límite de lo que marcan los lineamientos, implicarían que los refugios no tengan financiamiento público más de la mitad del año.

La Red Nacional de Refugios, que agrupa a 75 albergues de este tipo y centros de atención externa, publicó un comunicado celebrando que se haya echado a andar el proceso, pero advirtió de que es apenas el primer paso, mientras que el tiempo apremia por la situación de la emergencia sanitaria.

“Desde el compromiso mostrado por el Indesol le solicitamos y lo hacemos extensivo a las demás instancias competentes, agilizar los procesos para que antes del 30 de abril todos los Refugios cuenten con el presupuesto correspondiente”, señaló.

Apenas este domingo, la Red subió una petición a la plataforma change.org para pedir que se acelere este proceso, que ha conseguido casi 2 mil 500 firmas.

Wendy Figueroa, directora de la Red, subrayó que en el decreto de emergencia sanitaria, el gobierno incluyó a los refugios como “servicios esenciales” que no podían parar actividades por las medidas de distanciamiento social. Sin embargo, los plazos de los lineamientos emitidos no son congruentes con eso.

“Lamentablemente estará fuera de la contingencia por COVID-19 y por lo tanto los refugios, que fueron considerados como servicios esenciales ante esta contingencia, operarán sin presupuesto federal, lo cual es grave y lamentable”, señaló.

El pasado 25 de marzo, la Red emitió una carta abierta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público firmada por más de 460 organizaciones sociales, feministas y ciudadanos, para pedir que se liberaran ya los recursos, e incluso en la Cámara de Diputados hubo un exhorto en el mismo sentido. Hacienda desatoró ese dinero el 2 de abril, pero todavía quedaba pendiente la emisión de los lineamientos por parte del Indesol.

Es el primer año en que este organismo, adscrito a la Secretaría del Bienestar, se encarga de la distribución del presupuesto. Anteriormente lo hacía el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, de la Secretaría de Salud.

El año pasado, tras la instrucción presidencial de no entregar recursos públicos a organizaciones de la sociedad civil, se suspendió por unos días la convocatoria, pero después se reabrió y se inició una reestructuración de su funcionamiento, por la cual pasó de ser un subsidio de Salud, a un programa social de Bienestar.

Figueroa ha sido insistente en que la liberación de recursos por parte de Hacienda y la publicación de la convocatoria por el Indesol son apenas los primeros pasos, ya que el proceso es largo.

Cada organización debe presentar un proyecto anual de prestación de los servicios especializados de protección y atención de mujeres y sus hijas e hijos, la cantidad de personal que necesita (psicólogas, abogadas, trabajadoras sociales, etcétera) y ya está tabulado cuánto se paga a ese personal. El gobierno no solo evalúa los refugios, sus actividades del año anterior y el proyecto presentado, sino que después se hacen ajustes, se tiene que firmar el convenio y finalmente se entrega el dinero, por lo que pasan semanas en lo que todo esto queda listo.

Los refugios son casas que se tienen en ubicaciones confidenciales para que ningún hombre agresor pueda ir a buscar a su expareja, donde se le brinda un espacio para vivir a la mujer agredida, ropa, educación para sus hijos, actividades de empoderamiento y todo lo que necesite de asesoría psicológica y legal mientras está resguardada.

Además pueden tener un centro de atención externa, que es para dar asesoría de momento a las mujeres que sufren violencia, sobre si es necesario salirse de su casa, presentar una denuncia o solo recibir ayuda psicológica, además de dar seguimiento a estas mujeres y a las egresadas de los refugios para garantizar que no vuelvan a sufrir violencia.

Durante las primeras dos semanas de confinamiento, la Red recibió 17 mujeres con sus hijas e hijos, más de una diaria.

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, informó el lunes que habían subido 25% las llamadas al 911 por violencia familiar, y 60% las llamadas a los refugios. También el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y la ONU a nivel internacional han dicho que el aislamiento provocará mayor violencia machista, por lo que es necesario garantizar los servicios para mujeres.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Iquitos, ciudad escondida en la selva que se convirtió en 'isla bonita' de la población LGTB de Perú

En un país que no reconoce la unión entre personas del mismo sexo ni el cambio de identidad, el colectivo LGTB ha encontrado un colorido refugio en la selva amazónica.
29 de junio, 2022
Comparte

Ser una persona LGTB no es fácil en Perú.

Según muestran varios informes internacionales y el testimonio de personas homosexuales, la situación de este colectivo puede mejorar mucho.

Las leyes peruanas impiden el matrimonio y cualquier unión civil entre personas del mismo sexo y no se permite el cambio de identidad legal a las personas trans.

Un estudio de la ONG Promsex realizado en 2016 encontró que ocho de cada 10 estudiantes LGTB dijo sufrir acoso verbal por su condición sexual en la escuela, mientras uno de cada cinco refirió agresiones.

Y Perú ocupaba el puesto 71 en el índice global de igualdad que publica Equaldex, una red estadounidense que comparte datos de asociaciones LGTB en todo el mundo. Solo Bolivia y Paraguay mostraron una opinión pública más hostil a los no heterosexuales en Sudamérica.

Pero hay un lugar en el que las cosas son un tanto diferentes, según cuentan sus propios habitantes.

Es Iquitos, una ciudad de cerca de 150.000 habitantes, capital del Departamento de Loreto, en mitad de la Amazonía peruana y a la que solo se puede llegar en avión desde Lima.

“Aquí uno puede ser quién realmente es”, cuenta en conversación con BBC Mundo Carlos Vela, homosexual residente en Iquitos.

“En general, la aceptación es muy buena. Muchos visitantes europeos dicen cuando vienen que hay tanta tolerancia como en Europa”, corrobora Silvia Barbarán, activista que lleva años trabajando con personas LGTB en la ciudad.

Qué hace diferente a Iquitos

No es casualidad que la marcha del Orgullo Gay de Iquitos haya ganado fama como una de las más concurridas y coloridas de Perú.

“Aquí celebramos el Orgullo con mucho calor”, comenta Carlos. El calor húmedo de la Amazonía anima a los participantes a mostrar un desparpajo difícil de imaginar en otros lugares de Perú en los que el clima social no es tan abierto.

Valery La Mas es una mujer transexual que se mudó a Iquitos hace cinco años desde Leticia, la ciudad colombiana en la que nació. “En Colombia estamos mejor que en Perú, pero en Iquitos se ha avanzado mucho en los últimos años”.

“Aquí las mujeres trans tenemos alternativas a trabajar en la prostitución”, indica.

En esta ciudad rodeada de vegetación y flanqueada por dos afluentes del Amazonas, no es difícil encontrar negocios de peluquería y estética regidos por personas LGTB y la hostelería local emplea a mujeres trans en sus cocinas.

Map

Es un ambiente muy distinto al que reflejan los informes de Promsex o el que retrató la película “Retablo” en 2017.

En ella, el cineasta Álvaro Delgado Aparicio contaba a través de la historia de un artesano la crueldad que a veces pueden alcanzar los comportamientos homofóbicos en las pequeñas comunidades montañosas de los Andes.

El ambiente cálido y exuberante de la selva contrasta con el frío y la austeridad del paisaje andino, una diferencia que a menudo se refleja también en el carácter de la gente.

La riqueza de la selva amazónica y la sensualidad de sus culturas ancestrales, así como los contactos frecuentes con poblaciones de Brasil, han sido algunos de los factores a los que se ha aludido para explicar la mayor tolerancia de Iquitos.

“Siempre fue más fácil ser LGTB en la selva, quizá porque allí hay una cultura prehispánica que tolera mejor la idea de los tres géneros”, comenta Jorge Chávez, del Movimiento Homosexual de Lima.

No en vano, Iquitos y otros lugares de la selva se convirtieron en el refugio de las personas LGTB que en la década de 1980 huyeron de las campañas de “limpieza social” lanzadas contra ellas por los grupos armados de extrema izquierda MRTA y Sendero Luminoso, que dejaron decenas de muertos en matanzas aún recordadas como la de Tarapoto en mayo de 1989.

Campesinos con sus mulas, en la época de Sendero Luminoso.

MARIE HIPPENMEYER
La violencia de Sendero Luminoso y el MRTA contra los no heterosexuales desplazó a muchos de sus hogares.

Norma Muller, antropóloga de la Pontífica Universidad Católica del Perú, apunta que “la población de la selva es más abierta al amor y a la diversidad sexual, porque no lo asocian con el pecado, como ocurre en la tradición cristiana”.

Quizá el menor peso de la religión en estos territorios sea una de las razones por las que este lugar se convirtió en refugio para los perseguidos por la homofobia y hoy sea en palabras de Valery La Mas, la “isla bonita para los LGTB peruanos”.

Pero a sus 64 años, Silvia Barbarán recuerda que las cosas no siempre fueron fáciles. “Incluso en los medios locales era frecuente escuchar alusiones despectivas a los no heterosexuales”.

“Todo empezó a cambiar a partir de 2002, cuando comenzó a desarrollarse un movimiento con muchas asociaciones y un gran trabajo de educación y concienciación”.

Barbarán cuenta como la unión hizo la fuerza. “Una de las claves fue que todas las asociaciones íbamos juntas a protestar cada vez que se producía un episodio de discriminación. Cuando a una mujer trans le negaban la atención en el centro médico, salíamos todas las asociaciones con protestas en las calles y denuncias en los medios”.

“Así se fue ganando espacio, y ahora gais y trans tienen mucha visibilidad”.

Indígenas junto a una choza en la selva amazónica.

Getty Images
La diferente actitud ante la vida de los pueblos de la selva ha sido citada como una de las razones de la mayor tolerancia en Iquitos.

La bandera del VIH

Silvia Barbarán es una de las heterosexuales que se ha convertido en uña y carne con las personas LGTB.

En 2001 contrajo el virus del VIH y decidió lanzarse a concienciar a sus vecinos de los riesgos de una enfermedad que todavía hoy muestra una alta prevalencia en la región de Loreto.

Así montó Lazos de Vida, la asociación en la que atiende a niños portadores del virus, lo que la puso en contacto con muchos activistas LGTB comprometidos en la misma causa.

“El movimiento gay fue muy activo en educar a la población en que había que protegerse del virus. Eso ayudó mucho, porque la gente empezó a ver que no eran personas dedicadas solo a la fiesta, sino vecinos implicados en su comunidad”.

Su labor presionó además al gobierno en Lima para extender los tratamientos antirretrovirales contra el VIH, que entonces eran muy difíciles de encontrar en Iquitos.

Años de activismo y movilización desembocaron en la aprobación en 2010 de una ordenanza regional que reconocía una protección especial y una participación reforzada del colectivo LGTB. Más tarde se acompañó de una estrategia para la prevención del acoso escolar por motivos de género en las escuelas.

Barbarán concluye satisfecha que “hoy hay un movimiento LGTB muy fuerte”.

Un movimiento que en los años de la pandemia, cuando Perú era uno de los países que más sufría el golpe de la covid, recurrió a la imaginación para celebrar la fiesta del Orgullo sin violar las restricciones de las reuniones públicas y organizó una marcha que, en lugar de discurrir en carrozas por el centro de la ciudad, lo hizo en pequeñas embarcaciones por el río Itaya, uno de los que rodean Iquitos.

En 2022, tras una larga espera, el Orgullo volvió a tierra firme. “Vienen muchas familias, como antes de la pandemia”, celebra Barbarán.

Retos pendientes

Pero incluso desde dentro de la comunidad LGTB iquiteña hay voces que advierten de que no se deben lanzar las campanas al vuelo.

El panorama general en el país no invita al optimismo.

Pedro Castillo y Keiko Fujimori, en un debate electoral.

Getty Images
Pedro Castillo y Keiko Fujimori coinciden en su rechazo a las uniones no heterosexuales.

Tras una larga batalla judicial, el Tribunal Constitucional volvió a rechazar recientemente el recurso presentado por Susel Paredes, una congresista que reclama que se reconozca su matrimonio con otra mujer celebrado en Estados Unidos.

Y el Congreso aprobó en mayo un proyecto de ley que según sus detractores impedirá el enfoque de género y la educación sobre la igualdad y la diversidad sexual en las escuelas peruanas.

El rechazo a la unión entre personas del mismo sexo es uno de los aspectos en los que coinciden el presidente Pedro Castillo y la que fue su rival en las últimas elecciones, Keiko Fujimori, una coincidencia en la que muchos aprecian el peso que tienen en Perú visiones conservadoras de la sociedad y la familia defendidas por las iglesias católica y evangélicas.

BBC Mundo trató de recabar la visión del Gobierno, pero el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables no respondió inmediatamente a una dolicitud de comentarios.

En la región de Loreto la prevención del VIH sigue siendo asignatura pendiente.

Es la segunda región con más casos del país solo superada por Lima Metropolitana.

Carol Carobi, funcionaria del Gobierno Regional y una de las pocas mujeres trans que ocupa un cargo público en el país, destaca que “los trans todavía estamos peor que los gais y seguimos conviviendo con el estigma también en muchos lugares de Iquitos”.

“Hemos empezado a ganar espacios, pero aún estamos en un proceso”.

Silvia Barbarán señala cuáles deben ser los próximos desafíos: “En los últimos años en Iquitos hemos avanzado muchísimo, pero el reto es ahora ocupar otros espacios en la sociedad, también los cargos políticos. Y para eso hay que estudiar”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=FL9hB7wQsZA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.