Base de números y rastreo de cuentas: claves del plan contra extorsiones
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Cuartoscuro

Base nacional de números y rastreo de cuentas: las claves del plan contra las extorsiones

Gobierno reconoce fallas en combate a este delito que en un año generó ganancias equivalentes a todos los fondos de seguridad, y que ha crecido 63% desde 2015.
Cuartoscuro
17 de abril, 2020
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En un intento por frenar el crecimiento de las extorsiones en México, delito que en 14 estados ya es el de mayor incidencia, el gobierno puso en marcha una nueva estrategia sustentada en la creación de una base nacional de números de extorsionadores, y en el rastreo, identificación y neutralización de las cuentas que se utilizan para cobrar estos fraudes.

Se trata de un plan coordinado entre el gobierno federal y todos los estados del país, articulado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública a través del Centro Nacional de Información (CNI) en lo relacionado con la base de datos, y por la Unidad de Inteligencia Financiera para la desarticulación de las redes de cobro.

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La estrategia parte del reconocimiento hecho por el gabinete de seguridad de que la extorsión se ha convertido en un foco rojo en el país, para el cual no se implementaron en los últimos años acciones efectivas que permitieran abatir su incidencia.

Como resultado, esta actividad ha crecido al punto de que en un año las extorsiones consumadas generaron ganancias por más de 12 mil millones de pesos, dinero equivalente a la suma completa de los fondos y subsidios federales para seguridad aprobados para 2020.

A continuación, Animal Político detalla los puntos clave del diagnóstico y la estrategia que se han anunciado.

Extorsiones en ebullición

De acuerdo con el diagnostico oficial del CNI, las carpetas de investigación iniciadas por el delito de extorsión han tenido un crecimiento sostenido en los últimos cuatro años. Mientras que en 2015 se denunciaron 5 mil 72 casos, en 2019 la cifra fue de 8 mil 266, un crecimiento del 63% en la incidencia.

El delito se ha disparado al punto en que, de acuerdo con la información de las encuestas de victimización, a nivel nacional la extorsión es el segundo ilícito mas frecuente solo detrás del robo en la calle o en el transporte. Prácticamente uno de cada cinco delitos que se cometen son extorsiones. Se estima que en 2018 se habrían cometido 5.7 millones de extorsiones, tomando en cuenta que la mayoría ni siquiera se denuncian.

Hay 14 estados del país donde incluso el delito de extorsión es el numero 1 en incidencia por encima de los robos.

Además, entre 2017 y 2018, hubo un crecimiento de las extorsiones consumadas con el pago a los delincuentes al pasar de 6.8 a 7.1% de los intentos. 

Las tres fallas en el combate

El diagnóstico oficial reconoce tres puntos débiles en las estrategias de combate a la extorsión que se han implementado en años anteriores.

Por un lado, se encuentra la ausencia de un plan real y unificado a nivel nacional para prevenir las extorsiones y fraudes telefónicos. A ello se suma la falta de datos suficientes y útiles para combatir este delito, que a su vez tampoco permiten generar acciones de inteligencia.

Y como tercer punto se identifica la ausencia de campañas de comunicación a escala nacional efectivas que le permitan a las personas saber, por ejemplo, que puede reportar extorsiones a la línea 089 y solicitar que hacer en caso de ser victima de un intento de ellas.

¿Para qué una base nacional?

Técnicamente denominada “Base Nacional de Presuntos Números de Extorsiones y Fraude Telefónico” es un registro nacional en donde se capturarán los números de intentos de extorsión telefónica consumados o no, y diversa información relacionados con los mismos.

Será alimentado periódicamente de todas las llamadas de extorsión reportadas a las líneas de emergencia 089 y 911, así como a los distintos centros estatales y de control en los estados que también reciben sus propios reportes.

El objetivo de esta base será, según el acuerdo oficial publicado: identificar, prevenir y mitigar todos los delitos y actividades ilícitas vinculadas con la extorsión y fraude telefónico

¿Qué información contendrá la base?

Cada registro en la base tendrá 21 tipos de datos distintos que van desde el número del cual se registró el intento de extorsión, hasta si esta se consumó, una descripción de la modalidad utilizada, la localidad y fecha del reporte, el numero de cuenta bancario y la sucursal donde fue pagada la extorsión si es el caso, entre otros.

Para el llenado correcto de estos registros el CNI emitirá un manual específico que será distribuido a las instancias que reciben reporte de extorsión en todo el país a mas tardar en tres semanas.

¿Cuándo estará lista?

El acuerdo publicado señala que en un máximo de 30 días hábiles (mes y medio) las distintas autoridades que reciben reportes de extorsión deberán ingresar la información al sistema vía web, con protocolos que se preparan para ello. 

De forma inicial el gobierno ya cuenta en la base con un registro de 111 mil números telefónicos recabados en una fase piloto a través de la línea 089. “Las entidades ya están enviando la información y esto va muy bien” dijo a este medio David Esparza, director del CNI.

¿Quién podrá acceder a la información?

A la base de datos completa solo podrán acceder autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de las autoridades en los estados responsables del ingreso de la información. Todo ello será con claves de usuario específicas por persona que además serán monitoreadas.

Por otro lado, el CNI firmará convenios de accesos e intercambio de información con instancias especializadas como, por ejemplo, la Unidad de Inteligencia Financiera. Ello para que pueda acceder a datos en específico que les permitan generar investigación e inteligencia.

El director del CNI, David Esparza, dijo que la base de datos no es para el conocimiento público sino para el manejo y aprovechamiento de las autoridades. No obstante, explicó que se alista una versión pública con datos generales que podría estar a disposición de la gente en el mediano plazo, sin que aun haya fecha precisa para ello. 

Penales, centros telefónicos y redes de extorsiones

El otro pilar de la nueva estrategia contra la extorsión recae en la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y tiene como objetivo de lograr la identificación y desarticulación de las redes financieras a través de las cuales se cobran las extorsiones que se consuman y se desplazan los recursos.

El titular de la UIF, Santiago Nieto, explicó que han identificado como objetivos prioritarios desarticular las redes de extorsión que operan desde los centros penitenciarios del país, de donde se calcula que surgen el 85% de extorsiones, pero también de una modalidad mas reciente que opera a través de los centros telefónicos conocidos como “call-center”.

En entrevista con Animal Político Nieto explicó que una buena parte de las extorsiones, particularmente las telefónicas, requieren de un pago que en algún momento se realiza a través de una cuenta bancaria o un numero de tarjeta de debito. 

El seguimiento de estas cuentas, a las que UIF tendrá un mayor acceso gracias a la base de datos que se está construyendo, podría arrojar pistas suficientes para seguir la ruta del dinero detrás de esta actividad criminal.

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Coronavirus: ¿qué significa que la Historia se esté acelerando por la crisis provocada por la pandemia?

Más que ser en punto de inflexión en la historia de la humanidad, la epidemia del coronavirus esta haciendo que esa historia se acelere. Hablamos con Richard Haass, el experto que acuñó el concepto.
22 de abril, 2020
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Richard Haass

BBC
El exdiplomático estadounidense y autor Richard Haass.

En estos momentos en todo el mundo se están acelerando muchos procesos. El de la vacuna para covid-19, por ejemplo, con la cantidad de recursos que se le están destinando y la posibilidad de saltarse algunas etapas de prueba para hacerla más expedita.

O el del uso de tecnología para la vigilancia individual de síntomas de la enfermedad, que empezó a utilizarse en países autoritarios -como China- pero cuyo uso se está extendiendo a algunas democracias.

Pero para el doctor Richard Haas, presidente del Council of Foreign Relations, uno de los centros de estudio más importantes de Estados Unidos, lo que se está acelerando es la Historia misma, con mayúsculas.

Haass, (exdiplomático y autor de 14 libros, el último de los cuales es A World in Disarray: American Foreign Policy and the Crisis of the Old Order) expuso su tesis de que, más que cambiar la historia mundial, la actual epidemia de covid-19 la está acelerando, en un artículo en la revista Foregn Affairs, que publica el think thank que dirige.

El artículo se titula The Pandemic Will Accelerate History Rather Than Reshape It (“Más que remodelarla, la pandemia acelerará la Historia”).

Es un concepto extraordinario, pero dejemos que sea el propio Richard Haass quien lo explique.


El concepto de la historia acelerándose me parece fascinante. Si lo entiendo bien, significa que hay momentos de tanta tensión y concentración de fuerzas que la historia sencillamente se acelera…

Exactamente.

Mire, lo que el mundo está viviendo debido a covid-19 es obviamente terrible y extraordinario.

Mi argumento es que, a pesar de todo esto, no necesariamente va a ser un punto de inflexión en relaciones internacionales, porque muchas de las tendencias ya existían antes de que el virus nos impactara.

Entonces lo que creo que va a pasar es que las tendencias que existen van a tomar más velocidad y volverse más pronunciadas y dominantes.

Entonces la historia no va cambiar su curso sino que se va a acelerar.

En el artículo usted menciona algunos ejemplos, como el declive del liderazgo de Estados Unidos.

Sí, Estados Unidos desde la administración de Obama y mucho más en la de Trump, se ha retirado de su tradicional rol de de liderazgo en el mundo. Lo hemos visto en Medio Oriente.

También hemos visto cómo se ha retirado de varios acuerdos internacionales, la falta de cercanía con nuestros aliados internacionales y la falta de interés en cómo se gobierna el mundo.

Lo último fue la decisión del presidente Trump de detener la financiación para la Organización Mundial de la Salud.

Donald Trump

Getty Images
Estados Unidos ha ido renunciando a su liderazgo global.

Después, a nivel global, ya sea que hablemos de salud, proliferación de armas o cambio climático, las instituciones de gobierno mundial han sido terriblemente inadecuadas.

La pandemia lo resaltó, pero es algo que venía de atrás.

Miremos también la relación entre Estados Unidos y China, los dos países más poderosos e importantes del siglo XXI. Ya venía deteriorándose, pero es probable que se deteriore aún más como consecuencia de esta pandemia, cuando EE.UU. y otros países culpen a China por lo que ha pasado.

Y otro tema es la democracia.

Después del fin de la Guerra Fría vimos la diseminación y el fortalecimiento de la democracia alrededor del mundo. Pero eso empezó a ralentizarse hace unos 15 años y una de mis preocupaciones es que muchos gobiernos van a utilizar esta crisis para fortalecer su poder y debilitar a la sociedad civil.

Con esto se debilitarían también los checks and balances (controles democráticos) en las sociedades y la democracia se volvería aún más frágil en esos países.

Usted también menciona la pérdida de impulso, de “momentum”, en el proyecto europeo. Ya vimos lo difícil que fue llegar a un acuerdo para el rescate económico en la Unión Europea.

Absolutamente. De nuevo: el proyecto europeo estaba quedándose sin vapor, lo vimos con Brexit y con la falta consenso dentro de Europa sobre el futuro…

Y ahora vemos surgir una división real entre Europa del norte y del sur, la cuestión sobre las condiciones impuestas para lo económico.

Y además tenemos todos los retos internos en lugares como Italia, que debilitará a algunos países en su voluntad de ser parte de la Unión Europea.

Lo vimos también con la poca voluntad de compartir equipos de protección y con nuevos límites para que la gente pueda cruzar las fronteras. Todo esto va en contra de la letra y el espíritu de la Unión Europea.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen

Getty Images
La Unión Europea podría perder aún más impulso como resultado de la pandemia.

Puedo ver cómo esta “aceleración de la Historia”, puede pasar a nivel nacional -con revoluciones, por ejemplo- pero lo que es especial ahora es que está ocurriendo globalmente.

Sí, está pasando alrededor del mundo.

Lo que me preocupa es que esta crisis absorberá una enorme cantidad de recursos desde lo económico hasta la atención que necesita prestársele.

Entonces, justo en el momento en que necesitamos enfocarnos en temas globales vamos a tener menos capacidad para hacerlo.

Todos vamos a estar concentrados en lo que ocurre dentro de nuestras propias fronteras. Es una peligrosa combinación cuando los temas globales son cada vez más importantes, como lo hemos visto con la epidemia o el cambio climático.

Y a nivel nacional estamos viendo -usted lo mencionaba- cómo algunos mandatarios están aprovechando la crisis para acelerar sus proyectos autoritarios. Por ejemplo Victor Orban, que está acumulando más poder en Hungría.

Claro, estamos viendo cómo se debilita a la sociedad civil en algunos lugares. Usted menciona al señor Orban, él es el tipo de líder que usará esta crisis para desviar el balance del poder en su dirección.

Mire, yo soy estadounidense y en este país estamos a diario teniendo debates constitucionales sobre los poderes del presidente -el Ejecutivo- y los poderes del Congreso, o sobre la relación entre el gobierno federal y los 50 estados.

Esta crisis le está agregando un nuevo grado de estrés a nuestro sistema político.

También está agregando más demandas del público por ayuda económica y seguridad. Y cada vez que un sistema político sufre este tipo de presiones se obtiene todo tipo de reacciones.

Todas las democracias lo están experimentando.

Y en cuanto a los países no democráticos, como Rusia o China, creo que se volverán incluso más autoritarios.

Lo vimos en China, con el encubrimiento inicial de lo que estaba ocurriendo. No sabemos lo que ocurrió allí en diciembre y creo que la posibilidad de conocer la verdad se ha reducido por los esfuerzos de ese gobierno.

Ataques contra las torres gemelas.

Getty Images
Luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001 la historia también se aceleró.

Hace poco Ian Goldin, profesor de Globalización en la Universidad de Oxford, nos dijo que cree que hay dos escenarios para lo que puede suceder cuando termine la pandemia: ya sea lo que ocurrió después de la Primera Guerra Mundial o lo que pasó después de la Segunda. Usted menciona exactamente lo mismo al final de su artículo. Y no parece muy optimista

Sí, siento mucho ser pesimista, pero es mi preocupación.

Mire, lo que pasó después de la Segunda Guerra Mundial fue extraordinario. Tuvimos una cantidad tremenda de creatividad. Emergieron todas esas instituciones.

Estados Unidos salió de esa guerra con claras ventajas económicas y las usó para el beneficio colectivo, como el Plan Marshall para ayudar a reconstruir Europa. Apoyamos instituciones como el Instituto Monetario Internacional, el Banco Mundial, creamos un sistema de intercambio comercial global…

No estoy diciendo que fuéramos perfectos, pero EE.UU. tenía una visión de liderazgo global. Ayudamos a construir las Naciones Unidas de manera que no se repitieran los errores que cometió la Liga de Naciones después de la Primera Guerra Mundial.

Peor ahora me parece que la situación será más como con la Primera Guerra: Estados Unidos tiene muy poco apetito para asumir liderazgo internacional. Muchos de nuestros recursos se destinaran para consumo interno.

Entonces las cosas se pueden ir la deriva. Tal vez tengamos una recesión prolongada o incluso una depresión económica.

Y países como Irán y Corea del Norte, si no se ejerce vigilancia sobre ellos, pueden hacer todo tipo de jugarretas. También me preocupa el cambio climático.

Richard Haass

Getty Images
Richard Haass es diplomático y autor de más de una decena de libros sobre política internacional.

Entonces sí, veo cómo toda la situación internacional se deteriora. Y ese es el paralelo: tras la Primera Guerra Mundial la situación global se puso progresivamente peor.

No digo que vaya a ocurrir con seguridad, pero me preocupa que, a menos que cambiemos el curso, la dinámica, las cosas se pueden poner peores

En qué otros momentos cree que la Historia se ha “acelerado”

Mmmm… Usualmente ocurre antes y después de una crisis.

Después de (los atentados) del 11 de septiembre la historia se aceleró tanto en Estados Unidos como en otros lugares. Mucha historia se condensó en un corto período de tiempo.

Y esas aceleraciones pueden ser tanto buenas como malas. Es buena cuando pasa en una situación que creemos es constructiva, que lleva a mayor estabilidad, libertad y prosperidad. Y es obviamente mala cuando tiene los efectos contrarios.

Más recientemente ocurrió antes y después de la crisis financiera de 2008. Pero el ingrediente clave para la aceleración de la historia es el surgimiento de una crisis que fuerza a la acción.

En todo este contexto, ¿tiene alguna reflexión sobre América Latina?

Seguro. Latinoamérica empieza con una gran ventaja: es una de las pocas partes del mundo que no está definida por la geopolítica, al contrario de Asia, Europa o el Medio Oriente.

No nos levantamos cada día preocupados por Brasil y Argentina, o Colombia y Chile enfrentándose en una guerra.

Los grandes retos para América Latina son sobre todo internos: buen gobierno, la relación entre el sector público y el privado. Y todo eso venía de antes.

AMLO

Getty Images
Richard Haass cree que López Obrador no ha manejado bien la crisis por la pandemia en México

Estos problemas no han desaparecido, pero los gobiernos tendrán ahora menos habilidad para lidiar con ellos debido a la presión por la pandemia.

Me preocupa por la capacidad de gobiernos, en especial en México y Centroamérica, para enfrentar estos retos.

Venezuela estaba en una situación terrible y ahora probablemente será peor. Y me preocupa mucho la situación de los millones de refugiados venezolanos.

Pero lo que me parece particularmente decepcionante sobre América Latina ahora mismo es que dos de sus países más importantes, Brasil y México, estén respondiendo ante la crisis de la manera en que lo están haciendo: la falta de liderazgo y seriedad a nivel nacional para enfrentar esta crisis son preocupantes.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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