La disputa de Alfaro y López-Gatell por las pruebas rápidas de COVID-19
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AFP

¿Funcionan? ¿Las aprobó EU? Alfaro y López-Gatell difieren sobre pruebas rápidas para COVID-19

Mientras el gobernador de Jalisco asegura que lo mejor es hacer cientos de pruebas rápidas para detectar casos; Salud dice lo contrario.
AFP
3 de abril, 2020
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El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, acusó que con mentiras el subsecretario de Salud federal Hugo López-Gatell pretende descalificar su idea de que es pertinente aplicar “pruebas rápidas” a nivel masivo en su estado y en el resto del país, en la lucha contra los contagios de la enfermedad COVID-19.

En un video este 2 de abril, Alfaro reclamó a López-Gatell porque en su conferencia del miércoles pasado dijo que las pruebas rápidas no son útiles para luchar contra el coronavirus, y que además había corroborado que ninguna de ellas cuenta con el aval de organismos de Salud, ni  en Alemania, Canadá o Estados Unidos.

“Misterio resuelto, no hay pruebas rápidas útiles en este momento”, dijo López-Gatell.

Alfaro, en el video, aseguró que eso es falso.

Señaló que la agencia estadounidense FDA había aprobado cuando menos cuatro “pruebas rápidas”, una de ellas inmunológica o que detecta anticuerpos, y al menos tres que funcionan con la técnica PCR o de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que detectan el material genético del virus.

El gobernador incluso mostró capturas donde se observa la autorización de la FDA para cuatros métodos que buscan ayudar en la detección de COVID-19.

En una revisión a la página de la FDA, en efecto, se observa la autorización para uso de emergencia y en laboratorios autorizados en Estados Unidos de los métodos mencionados por Alfaro.

Sin embargo, el gobernador de Jalisco y López-Gatell difieren en lo que consideran como “pruebas rápidas” para detectar COVID-19.

López-Gatell mencionó que las pruebas rápidas, que a su parecer son poco útiles, funcionan con tiras reactivas parecidas a las pruebas de embarazo, en las que se pone una gota de sangre y se obtiene un resultado en un lapso de entre 10 y 15 minutos, sin necesidad de trasladar la muestra a un laboratorio.

Dichas pruebas detectan anticuerpos, la reacción del sistema inmune al coronavirus.

El problema con ellas, mencionó López-Gatell, es que no se sabe en qué número de días a partir de la infección se detectan los anticuerpos o defensas del organismo.

En España, según un reporte del diario El País, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) detectó que miles de test rápidos que llegaron de China solo detectan los anticuerpos contra el coronavirus a partir del quinto o sexto día de la infección.

Estas pruebas, según López-Gatell, son equivalentes a echar un volado, que igual dan un resultado adecuado o un peligroso falso negativo.

Ahora bien, por otro lado López-Gatell no ha descalificado métodos de detección como el que presentó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Se trata de un dispositivo portátil que según su empresa productora arroja un resultado positivo en 5 minutos y uno negativo en 13.

No tarda hasta 4 horas, que es lo que hasta ahora toma el análisis ‘tradicional’ o más común, en laboratorios como el del InDRE a partir de que les llega una muestra.

 

La prueba ID NOW (de la compañía Abbott Diagnostics Scarborough)  que presentó Trump, a diferencia de las que detectan anticuerpos, identifica en una persona el material genético o ARN del COVID-19. Es la prueba PCR o de reacción en cadena de polimerasa.

En ella se toma una muestra de la secreción respiratoria del posible infectado de COVID-19.

PCR es la técnica estándar, recomendada por la OMS, dijo López-Gatell, y es la misma técnica que se ha aplicado hasta ahora en México, aunque un dispositivo como ID NOW promete reducir drásticamente el tiempo de emisión de resultados.

“Con la innovación tecnológica se han encontrado modalidades de uso de esa prueba PCR que son más rápidas o posiblemente más rápidas que las pruebas que se hacen tradicionalmente, es decir, cada vez hay innovación tecnológica”, refirió el subsecretario.

https://twitter.com/brianstelter/status/1245097717086457861

A ese tipo de método, como el presentado por Trump, Alfaro lo considera prueba rápida. Por otro lado, López Gatell dice que al producto de diagnóstico ID NOW no se le puede llamar así. Esa es una diferencia de conceptos que tienen ambos funcionarios públicos. 

“Estados Unidos y el propio presidente de esta nación ha hecho una presentación pública de un producto que se llama rapid test. No confundir, lo que él presento… es un producto que tecnológicamente es idéntico en términos del mecanismo de la prueba, es la reacción en cadena de la polimerasa, que es el estándar diagnóstico que usa México y que usa la mayoría de los países y que recomienda la OMS.

No es una prueba rápida”, insistió López Gatell el 1 de abril.

Hasta ahora el funcionario no ha mencionado si Salud federal contempla adquirir o hacer el intento de comprar sistemas de diagnóstico como el ID NOW, presentado por Trump.

¿Hay o no una prueba rápida aprobada por EU?

De vuelta al video de Alfaro, en él el gobernador acusó que López-Gatell mentía al mencionar que no había ninguna prueba rápida o inmunológica -de las que detectan anticuerpos- autorizada por agencias sanitarias a nivel internacional.

El gobernador mostró la página de la FDA, donde sí aparece aprobada la prueba rápida qSARS-CoV-2 IgG/IgM Rapid Test, de la compañía qSARS-CoV-2 IgG/IgM Rapid Test, para detectar anticuerpos.

Sin embargo, su aprobación por la FDA para uso de emergencia en Estados Unidos ocurrió el mismo día 1 de abril, sin que se pueda precisar si esto fue antes o después de que López-Gatell verificara con la agencia estadounidense si habían aprobado un método de este tipo.

Más allá de los tiempos, y de que López-Gatell las considera útiles o no, lo cierto es que la estadounidense FDA ya aprobó una prueba rápida que funciona con la detección de anticuerpos. 

El otro método mencionado por Alfaro, la ID NOW, fue aprobada por la FDA el 27 de marzo, pero como ya se mencionó, a ese producto López-Gatell no la considera como “prueba rápida”.

Una tercera, la prueba Xpert Xpress SARS-CoV-2 test que ofrece dar resultados en 45 minutos, fue aprobada por la FDA el 20 de marzo. Alfaro ha pedido que se aplique en México, que obtenga los permisos de Cofepris. Hasta ahora Salud federal tampoco se ha pronunciado sobre sí habría un intento de adquirir este producto, que aceleraría los diagnósticos.

También reclama por la cantidad de pruebas

El gobernador de Jalisco acusó que en México se han realizado muy pocas pruebas de COVID-19, en comparación con países como Corea del Sur, por lo que pidió a López-Gatell que le explique qué es necesario hacer, para tener más diagnósticos y aislar a la gente con la enfermedad, y así prevenir más contagios. Incluso aceptando que las pruebas de anticuerpos solo son un primer paso, y que después habría que confirmar los diagnósticos con PCR.

“Díganos cuál (prueba), díganos cómo, díganos qué tenemos que hacer”, expresó el mandatario estatal, que en días previos aseguró que un proveedor le había fallado en la entrega de cientos de “pruebas rápidas”, por lo que ya no se concretó la compra.

Sobre la cantidad de pruebas, López-Gatell dijo: “el número de pruebas que se hacen depende del número de casos sospechosos que se identifican, es decir, no hay un plan de decir: Voy a hacer tantas pruebas por día. Si en un día hay más casos, se hacen más pruebas.

Hasta el momento, el número lo acabamos de ver, hemos hecho cerca de 14 mil pruebas desde que antes que llegara el primer caso, precisamente con la expectativa de que podríamos encontrar casos y después para darle seguimiento a los casos.

¿Cuántas más vamos a hacer? Todas las que se necesiten, todas las que se necesiten para monitorear, para vigilar el curso de la epidemia”.

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WhatsApp, Signal y Telegram: en qué se diferencian y cuál ofrece más privacidad

A simple vista pueden parecer muy similares, pero tienen algunas diferencias importantes. Las aplicaciones recopilan diferentes cantidades de datos de sus usuarios y tienen distintos métodos para proteger los mensajes.
14 de enero, 2021
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Mientras Signal y Telegram registran cifras récord de usuarios nuevos, WhatsApp se encuentra en el centro de la crítica por el cambio de sus términos de uso y privacidad.

La aplicación de mensajería anunció la semana pasada que compartirá diferentes datos de sus usuarios con su empresa matriz Facebook, y que esta podrá hacer lo propio con sus plataformas Instagram y Messenger.

En medio de los cuestionamientos, WhatsApp sostiene que sus nuevas condiciones, que deberán ser aceptadas por los que la usan hasta el 8 de febrero, fueron malinterpretadas.

“Queremos aclarar que la actualización de la política no afecta de ninguna manera la privacidad de los mensajes que los usuarios comparten con sus amigos y familiares”, señaló la plataforma en un comunicado emitido el lunes.

Añade que algunos de los cuestionamientos realizados son “rumores”.

Pese a esos argumentos, el largo debate respecto a qué servicio de mensajería instantánea es más seguro, se reavivó desde el cambio en WhatsApp.

Y aunque pueden parecer similares a simple vista, las tres aplicaciones tienen algunas diferencias importantes que analizamos acá.

Los datos recopilados

Lo primero que hay que saber es que, entre las tres plataformas de mensajería de las que más se habla en los últimos días, existen niveles distintos de datos que son recopilados.

Y es un asunto central porque esa es la información que WhatsApp puede compartir con Facebook y las otras aplicaciones que esa compañía posee.

WhatsApp y Facebook

Getty Images
La controversia comenzó cuando WhatsApp anunció que compartiría sus datos con Facebook.

“WhatsApp posee muchos metadatos, que es la información que se obtiene de cualquier mensaje que enviamos, como la marca del teléfono, la hora del mensaje, tu ubicación y otros. Con ello puede saber mucho de sus usuarios”, explica Cristian León, responsable del programa de innovación de la organización civil Asuntos del Sur, con sede en Argentina.

El experto en derechos digitales le indica a BBC Mundo que esta aplicación de mensajería, que es la más popular en el mundo, tiene un código de programación cerrado y por ello tiene poca transparencia sobre lo que recopila.

En la página web de WhatsApp están detallados los datos que obtiene y la información que una persona le brinda al aceptar sus términos de uso. Además del nombre, número de teléfono y contactos, están detalles del uso de la plataforma (tiempo o rendimiento, por ejemplo), transacciones desde la aplicación, marca y modelo del dispositivo o tipo de conexión, entre otros.

Telegram y Signal, explican León, recopilan mucho menos datos.

La primera requiere de sus usuarios el número de teléfono, el nombre y la lista de contactos.

Por su parte Signal se limita a pedir el número de teléfono y añadir el nombre es opcional.

Las dos tienen códigos de programación abiertos, por lo que es posible escudriñar cuáles datos son obtenidos y qué se hace con ellos.

La gran preocupación: los mensajes

Desde que comenzó la expansión de las aplicaciones de mensajería móvil en todo el mundo, la gran pregunta fue y es por la seguridad de los mensajes que son intercambiados.

Candado

Getty Images
El cifrado de extremo a extremo es una especie de candado por el que solo el emisor y receptor del mensaje pueden acceder a él.

Las plataformas fueron evolucionando al respecto y desde hace unos años que Signal y WhatsApp establecieron el cifrado de extremo a extremo como función predeterminada para todas las conversaciones de sus usuarios.

Se trata de una especie de candado que solo el emisor y el receptor del mensaje pueden abrir.

En teoría, ni siquiera las aplicaciones en las que se realizó el intercambio pueden acceder a los contenidos de las charlas.

Ni WhatsApp ni Facebook pueden leer tus mensajes ni escuchar las llamadas que haces con tus amigos, familiares o compañeros en WhatsApp. Todo lo que compartan quedará entre ustedes”, aseguró la plataforma en su comunicado del lunes.

Telegram parece tener una desventaja en este aspecto dado que el cifrado de extremo a extremo solo se activa cuando se usa el modo “chat secreto”, pero las conversaciones regulares no cuentan con esa función.

Las tres ofrecen también una modalidad cada vez más utilizada conocida como “mensajes temporales” en la que texto, fotografías, ubicaciones o documentos compartidos en una conversación se autodestruyen después de un cierto tiempo.

La diferencia es que en WhatsApp los mensajes desaparecen en los siguientes siete días, mientras que en Signal y Telegram se puede configurar el tiempo para que no quede rastro de las interacciones a los pocos segundos.

Otra diferencia es que la aplicación que es propiedad de Facebook no posee la opción de bloqueo de capturas de pantalla para las conversaciones, mientras que sus competidoras sí la incluyen.

Los usos

Si bien es lógico que la mayoría se limita a usar estas aplicaciones para mantener contacto con sus conocidos, diferentes polémicas se han producido en los últimos años.

Por ejemplo, se descubrió que Telegram era utilizado como medio de difusión de propaganda de Estado Islámico.

Telegram con propaganda

Getty Images
Se descubrió que Telegram es usado por grupos de derecha en diferentes partes del mundo para difundir su propaganda.

El grupo extremista captaba reclutas desde allí y aprovechaba los chats grupales encriptados para mantener comunicaciones y difundir videos de sus acciones.

Y desde el año pasado se conoce que es una de las plataformas que los grupos de derecha estadounidenses utilizan para divulgar sus mensajes, aunque la mayoría de ellas usan otras aplicaciones que permiten interacciones anónimas para convocar a sus actividades o divulgar teorías de conspiración.

WhatsApp también tuvo problemas y en 2019 decidió eliminar cientos de miles de cuentas sospechosas de usar su servicio para difundir pornografía infantil.

La compañía mantiene una política de tolerancia cero a la explotación sexual de menores.

La aplicación, según diferentes análisis, fue señalada de ser, junto a Facebook, uno de los mayores canales de difusión de noticias falsas en tiempos electorales en países como Bolivia, Colombia o Estados Unidos.

Signal, que tiene menos usuarios que las dos anteriores, por ahora no fue señalada de ser usado como un canal para captar reclutas o difundir información mentirosa.

Sin embargo, sí se vio en medio de algunas controversias políticas como cuando se denunció que era la aplicación que el expresidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, usaba para comunicarse con uno de sus aliados durante su intento de declarar la independencia de esa región.


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