¿Qué es la fase 3 de la epidemia de COVID-19 y qué medidas se toman?
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¿Qué es la fase 3 de la epidemia de COVID-19 y qué medidas se tomarán?

López Gatell dijo que la desigualdad hace imposible que las medidas de resguardo como la cuarentena o la restricción de movilidad se endurezcan.
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21 de abril, 2020
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El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, informó que  este 21 de abrl inició la Fase 3 de la epidemia de COVID-19 en México por el ascenso rápido de casos.

La fase o escenario 3, como lo llaman los epidemiólogos, es cuando hay brotes regionales que implican ya dispersión nacional del virus, con casos que se cuentan por miles. 

Durante esta etapa,  en la curva epidemiológica se verán un aumento en los contagios diarios por coronavirus y se podría llegar a la “máxima transmisión” de COVID-19 y donde se corre el riesgo de que “se sature el sistema nacional de salud”.

La Secretaría de Salud estima que puede haber más de 26 mil casos de COVID-19, según el Modelo Centinela, con el que solo se confirman 1 de cada ocho de los casos que puede haber.

Lee: ¿Cómo estima Salud que hay más de 26 mil casos de COVID? Así funciona el Modelo Centinela

¿Qué medidas se tomarán? 

López Gatell detalló que la Secretaría de Salud emitirá los lineamientos para hacer operativas las disposiciones que garanticen que las medidas de mitigación se cumplan.

Aseguró que un confinamiento total en México, como ha ocurrido en otros países, es inviable, ya que más de la mitad de la población vive en pobreza.

“La desigualdad hace imposible que las medidas de resguardo como la cuarentena o la restricción de movilidad se endurezcan”, dijo. 

Las autoridades sanitarias determinaron por ahora:

  • Mantener la Jornada de Sana Distancia hasta el 30 de mayo.
  • Continúa la suspensión de eventos y el cierre de cines, teatros, playas y cualquier espacio público abierto y cerrado.
  • Suspensión temporal de las actividades laborales no esenciales, en los sectores públicos y privado.
  • Mantener después del 30 de mayo la protección a grupos vulnerables.
  • Regionalizar la intensidad de las medidas de mitigación.
  • El calendario escolar se aplazará hasta el 17 de julio para poder concluir el ciclo.

Las fases

En la fase 1 los casos son sólo de decenas, todos de importación o de contactos con esos afectados (ámbito familiar).

La fase 2 ya es dispersión comunitaria, con contagios generados en la comunidad, pero todavía focalizados.

La 3 es la epidémica, con miles de casos en todo el país. 

Es por eso, explica Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM, que ante esta dispersión generalizada se deben tomar medidas más estrictas de distanciamiento social, “porque ya no se sabe quién puede contagiar a quién”. 

Durante la conferencia de prensa del presidente del 26 de marzo, López-Gatell señaló, “que se va a dar la fase tres, pero la gran diferencia es que, con las medidas de la Jornada Nacional de Sana Distancia, si se instauran de manera disciplinada y en la mayor cantidad de personas, al no salir a la calle, entonces en lugar de tener una curva epidémica inmensa tendremos una menos pronunciada que permita atender a las personas críticamente enfermas”.

De hecho, para tratar de aplanar la curva ascendente de contagios, es que desde la fase 2 se publicó el acuerdo por el que se establecen acciones extraordinarias para atender la emergencia sanitaria generada por el virus SARS-CoV2, que incluyen la suspensión de clases y actividades económicas no esenciales, evitar la congregación de más de 50 personas y el resguardo domiciliario. 

Este es un cuadro con las medidas por cada fase que Salud presentó el jueves 12 marzo, cuando había 12 casos positivos en México.

Con información de Andrea Vega 

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'La vanidad puede más que el miedo': cómo es ir a una peluquería tras el confinamiento por covid-19

Uno de los negocios que está volviendo a abrir las puertas en los países que decidieron levantar la cuarentena por coronavirus es el de las peluquerías. Y lo está haciendo con grandes cambios.
7 de mayo, 2020
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Tanto el peluquero como el cliente ahora deberán usar mascarillas.

Getty
Tanto el peluquero como el cliente ahora deberán usar mascarillas.

Sin salas de espera, revistas o cortes en seco, y con mascarillas obligatorias. El de las peluquerías es un negocio que se está viendo transformado en algunos de los países en los que se ha empezado a levantar la cuarentena por covid-19.

Alemania es uno de ellos.

Allí estos locales y los salones de belleza acaban de abrir las puertas por primera vez desde el 23 de marzo, cuando se decretó el confinamiento.

Y lo han hecho con muchos cambios.

Además de las mencionadas al principio de esta nota, entre las medidas emitidas por el Ministerio Federal para la Economía y el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales están el mantener una distancia de 1.5 metros entre los clientes y no usar secadores de pelo.

Asimismo, los peluqueros deben usar guantes para lavar el cabello del cliente y retirar de él cualquier bacteria, aunque se los pueden quitar después, para realizar el corte.

¿Y la famosa conversación de salón de belleza?

También desaparecerá.

No se permite hablar cara a cara, dicen las reglas. Cualquier comunicación sobre el tipo de corte o color de cabello debe hacerse por medio del espejo y debe ser el mínimo imprescindible.

Estas normas son necesarias, señala el ente regulador, por la naturaleza propia del negocio.


Cuando la vanidad vence al miedo

Análisis de Damien Guinness, corresponsal de la BBC en Berlín

“¿Cómo se ven actualmente los peinados de la mayoría de la gente?”, le pregunté a Reno Harms, copropietario del salón Harms en el distrito de Prenzlauer Berg, en Berlín.

“Bastante chistosos. Mucha gente se ha cortado su propio cabello. Algunos incluso se han teñido ellos mismos. Ahora estamos haciendo mucho trabajo de reparación“, dice riéndose.

Sus clientes regulares compraron cupones para usar una vez la peluquería cuando se abrieran las tiendas y ayudar así a que no quebrara por la clausura, como lo hicieron cientos de berlineses con sus tiendas, cafeterías y restaurantes favoritos.

Esa venta previa supuso un 50% de su ingreso normal, gracias a lo cual el salón Harms se mantuvo a flote.

Pero eso también significa que ahora Reno ha estado trabajando casi gratis.

Además, por las nuevas regulaciones solo puede atender a la mitad de los clientes a los que solía cortar el pelo por día, ya que es la única manera de mantener la distancia social obligatoria. Y entre uno y otro debe desinfectar todo el equipo.

Ciertamente, no hay escasez de clientes.

De hecho, en muchos salones en Berlín puede ser difícil conseguir una cita.

Es que muchos clientes llevan semanas sin cortarse el pelo, incluso desde antes del confinamiento, ya que varios cancelaron sus citas por temor a infectarse en la peluquería.

Ahora, Reno tiene la impresión de que la gente sigue estando nerviosa por el tema, aunque no dejan de pedir citas.

La vanidad definitivamente puede más que el miedo”, bromea.


Contacto directo

En las peluquerías los clientes tienen un contacto mucho más cercano con los empleados que en las tiendas, explica el organismo regulador.

Los salones de belleza también tienen que registrar los nombres de sus clientes para que puedan llevarse a cabo los rastreos de infecciones si es necesario.

En toda Europa, los peluqueros están siendo los primeros a quienes se les ha permitido abrir sus negocios con el levantamiento de la cuarentena.

En España, los salones de belleza también reabrieron el 4 de mayo, pero deben funcionar al 30% de su capacidad normal como máximo y sólo con cita previa.

En las peluquerías los clientes tienen contacto mucho más cercano con los trabajadores que en las tiendas,

Getty
En las peluquerías los clientes tienen un contacto mucho más cercano con los trabajadores que en las tiendas,

Cuando el 17 de abril se anunció la reapertura de los salones en Dinamarca, uno de los principales sistemas online para pedir cita se colapsó.

Pero ¿cuán fácil serán de seguir todas las reglas y cómo podrían cambiar nuestros cortes de pelo por ello?

Alison Badrick, quien trabaja como peluquera a domicilio en Inglaterra, está esperando que el gobierno británico de algún lineamiento sobre cuándo podrá regresar a trabajar.

Le preocupa tener que esperar mucho tiempo.

Dice que la mayoría de las regulaciones parecen sensatas, pero difíciles de seguir, en particular la de cortar el cabello de un cliente que lleva la mascarilla puesta.

Y es que las gomas de la mascarilla dificultan el corte en el área que rodea las orejas.

“A menos que produzcan una mascarilla que se pegue a la cara, no sé cómo va a funcionar eso”, dice.

Un hombre con mascarilla en un mercado en Berlín, Alemania

AFP
Alemania es uno de los países que ha comenzado a relajar las regulaciones de cuarentena por el coronavirus.

Así las cosas, todo parece indicar que después del confinamiento, cortarse el cabello será una experiencia muy distinta.

El distanciamiento social significa que los salones no podrán atender a tantos clientes como antes.

La cadena de salones Blue Tit de Londres calcula que sus establecimientos funcionarán al 50% de su capacidad normal.

Su plan es, una vez que puedan abrir, reservar 15 minutos entre cliente y cliente para desinfectar todo el equipo y el local y ampliar el horario de atención.

Además, sean cuales sean las nuevas medidas, todo indica que el precio por los servicios aumentará.

“Esto provocará mayores costos con citas más largas, además del gasto en equipos de protección personal. Pero la seguridad de nuestros clientes y personal será la prioridad”, explica Blue Tit.

¿Y seguirá habiendo cotilleo?

“Lo que pasa es que a los peluqueros nos gusta hablar. Es lo que marca la diferencia”, dice Badrick.

“Gran parte de la experiencia de que te corten el cabello es la plática. Va a ser interesante ver lo que ocurrirá a partir de ahora”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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