Trabajadores de Grupo Salinas denuncian casos de COVID-19
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Trabajadores de Grupo Salinas denuncian casos de COVID-19 tras ser obligados a ir sus oficinas

Los casos se han reportado especialmente entre empleados de Banco Azteca, TV Azteca y ADN 40; no ha permitido a la mayoría ausentarse de sus lugares de trabajo, y sólo ha contratado equipos de limpieza que han ingresado a sanitizar las oficinas.
Cuartoscuro
19 de abril, 2020
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Obligados a continuar yendo a sus oficinas todos los días, empleados de Grupo Salinas han dado positivo a COVID-19, de acuerdo con testimonios de trabajadores recogidos por Animal Político.

Los casos se han reportado especialmente entre empleados de Banco Azteca, TV Azteca y ADN 40 y fueron informados por los mismos directores de área al personal que está a su cargo.

Aun cuando la empresa propiedad de Ricardo Salinas acusó el viernes a las autoridades de Salud de mentir sobre la información de la pandemia, los trabajadores de Grupo Salinas fueron informados por sus mandos, al menos, de cuatro casos positivos en las direcciones de Banca Digital, Auditoría, Normatividad y Mercadotecnia de Banco Azteca, ubicadas en el edificio corporativo de Avenida Insurgentes Sur, conocida como Torre Esmeralda, donde laboran alrededor de 2 mil personas.

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Entre los contagiados también hay un camarógrafo de ADN 40 -quien ya está en recuperación en su casa, según confirmó él mismo-; su caso motivó que un grupo de reporteros y editores fueran enviados a aislamiento y se hicieran también pruebas de coronavirus.

Por su parte, un conductor de un programa de TV Azteca y un comentarista deportivo de ADN 40 hicieron público en medios y redes sociales que dieron positivo a la enfermedad.

Este sábado, el Alcalde de Tepic, Francisco Javier Castellón Fonseca, dio a conocer más casos de contagio en una tienda de Salinas & Rocha.

De acuerdo con los testimonios, aun con los casos de contagio, Grupo Salinas no ha permitido al grueso de los trabajadores ausentarse de sus lugares de trabajo, y sólo ha contratado equipos de limpieza que han ingresado a sanitizar las oficinas.

Un trabajador de Banca Digital relató que el director de esa división, Juan Carlos Arroyo, les comunicó esta semana de un caso positivo de coronavirus entre el personal a su cargo.

“Nos dijo que un compañero había dado positivo en COVID-19. Después de eso, fue uno de Protección Civil de Grupo Salinas y dijo que iban a hacer los protocolos para sanitizar su lugar, que nosotros mantuviéramos la calma, que no pasaba nada, el mismo discurso que dio Ricardo Salinas: que se moría más gente por infartos o por diabetes y que estuviéramos tranquilos, que tal vez nos iba a dar, pero que a algunos les iba a dar una ‘gripita’ y a otros sí les iba a dar como se ha visto en los medios”, relató.

“En la misma junta estaba el psicólogo de Grupo Salinas, nos dijo: ‘vamos a estar abiertos para ayudarlos, sin miedo, si quieren platicar conmigo; no pasa nada, ustedes manténgase positivos: si están positivos, su sistema inmunológico va a estar alto y el virus es probable que no les haga nada; si están preocupados, cansados, el virus los va a atacar más fuerte’”.

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El empleado, que pidió proteger su identidad, dijo que, pese a que directivos les confirmaron el caso de COVID-19 en su área, el resto de los empleados deben seguir presentándose a las mismas oficinas.

“Todo sigue igual; nos pidieron, en caso de que presentemos algún síntoma, ir con nuestro doctor particular o con el doctor de la empresa y ya. Y así estás sentenciado, ¿no?, ahora sí que en la empresa nada más están esperando en qué momento llegamos a presentar síntomas”, comentó.

“Cuando ves que está todo igual, te da coraje de que te traten como estúpido, es la palabra; dicen que se muere más gente por diabetes o por infartos, pero un infarto no se transmite de persona a persona y para la diabetes hay insulina, para esto aún no hay nada. Los compañeros están sacados de onda, los que estamos en la parte más baja de la cadena decimos: a ver a qué hora nos toca, les valemos completamente madres; yo creo que el 95% de los que estamos ahí podríamos hacer nuestro trabajo desde casa sin problema, es por lo que la mayoría está enojada, y no nos lo permiten”.

Apoyarán a empleados, no a familiares 

Otro trabajador relató que el director general de Auditoría de Banco Azteca, Javier Ferrer, le comunicó por videoconferencia al personal que la corporación apoyaría con gastos a los empleados que contraigan la enfermedad, pero no a sus familiares, si es que éstos resultaran contagiados por haber entrado en contacto con los trabajadores enfermos.

“El director de Auditoria hizo una videoconferencia por Zoom y los compañeros preguntaron qué iba a pasar si a nosotros nos llegaba a dar coronavirus, y dijo que el Grupo se iba a hacer responsable de nosotros, pero, si contagiabas a alguien de tu familia, a tu mamá, a tu papá, ya no se iban a hacer responsables”, recordó el empleado, que también solicitó reservar su nombre.

Animal Político intentó contactar vía correo electrónico a tres directivos: Tristán Canales, vicepresidente de Información y Asuntos Públicos de Grupos Salinas; Bruno Rangel, director de Relación con Inversionistas y Finanzas, y Luciano Pascoe, vocero de Grupo Salinas y director general de ADN 40, pero ninguna respondió la petición de información.

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Northwestern Medicine

Mayra, la primera persona en recibir un trasplante doble de pulmón por COVID-19

Cuando Mayra Ramírez despertó otra vez a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado. Esta es su historia.
Northwestern Medicine
7 de agosto, 2020
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Cuando Mayra Ramírez despertó a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado.

Estaba en una cama de un hospital de Chicago, conectada a decenas de cables, aparatos y monitores, una escena similar al último recuerdo que tenía, cuando fue ingresada con los síntomas inequívocos de COVID-19 a finales de abril.

Pero las marcas frescas de las cicatrices mostraban que algo había sucedido mientras ella estaba en un coma inducido, en un no-tiempo de inconsciencia y pesadillas recurrentes.

“No fue hasta semanas después de que desperté que me di cuenta de que me habían hecho un trasplante de pulmones el 5 de junio y de que era el primer caso en Estados Unidos que lo recibía como un paciente de coronavirus”, cuenta en entrevista con la BBC.

Los médicos de Ramírez -de 28 años y sin ninguna enfermedad conocida que pudiera agravar su estado- habían visto su salud deteriorarse progresivamente desde que ingresó.

La joven había llegado al hospital con falta de aire, pero unas semanas después sus pulmones ya estaban “como un queso gruyer“.

A inicios de junio, llamaron a la familia en Carolina del Norte para que se despidiera de ella: no le daban dos días de vida.

Pero casi a último minuto los médicos decidieron probar una técnica que, hasta donde se conoce, no se había practicado antes con un paciente de coronavirus en EU.

“Mayra, más allá de la enfermedad, estaba saludable y también es joven, por lo que si éramos capaces de arreglar sus pulmones, todo lo demás debería estar bien”, cuenta a la BBC el cirujano Ankit Bharat, uno de los responsables del trasplante.

Dos días después iniciaron el procedimiento, sin tener ninguna esperanza -o certeza- de cuáles serían los resultados.

El lugar del silencio

Mayra, que es originaria de Carolina de Norte, se había mudado en 2014 a Chicago, donde comenzó a trabajar como asistente legal.

Mantenía una vida saludable: le gustaba correr, viajar y en su tiempo libre solía visitar a sus amigos o su familia o jugar con sus perros.

Cuando la pandemia comenzó a golpear el estado de Illinois, el temor de enfermarse la llevó a reforzar las precauciones: comenzó a trabajar de forma remota y asegura que apenas salía de casa.

Mayra

Northwestern Memorial Hospital
Mayra todavía se recupera de su operación.

Pero en abril comenzó a sentirse inusualmente mal y algunos síntomas recurrentes se mostraron como un mal augurio.

“Es la cosa más difícil por la que he pasado en mi vida. Estaba trabajando desde casa cuando empecé a perder el olfato y el sabor. Estaba muy cansada, me faltaba el aire y no podía caminar grandes distancias”, recuerda.

Contactó con la línea nacional de COVID para seguir sus consejos. Le recomendaron que se aislara en casa y vigilara sus síntomas.

Pero cada día se sentía peor.

“El 26 de abril ya no pude soportar más y fui a emergencias. Tomaron mis signos vitales y mi oxígeno en sangre estaba muy bajo. A los 10 minutos ya me estaban pidiendo que designara a alguien para que pudiera tomar decisiones médicas por mí“, recuerda.

Fue su último recuerdo por más de un mes.

Una cama de hospital

BBC
La joven estuvo en un ventilador por más de un mes.

La joven fue sedada y conectada casi inmediatamente a un respirador y a una máquina ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un dispositivo que brinda soporte cardíaco y respiratorio.

“Estuve durante seis semanas en el respirador”, dice.

De todo ese tiempo solo recuerda unos malos sueños que todavía la atormentan.

“Durante esas semanas tuve pesadillas que todavía me afectan hoy, mientras todavía sigo tratando de recuperar algunas capacidades mentales y cognitivas”, asegura.

El momento decisivo

Pero luego de un mes y medio en un respirador Mayra no mostraba mejoría y sus pulmones ya mostraban daños irreversibles.

“Entonces fue cuando le dijeron a mis padres que yo tenía un daño pulmonar agudo y les pidieron que vinieran al hospital a decir adiós porque yo no pasaría de la noche”.

El equipo médico del Chicago’s Northwestern Memorial Hospital, sin embargo, decidió tomar una decisión arriesgada: completaron una evaluación urgente, la consultaron con la familia y como último recurso decidieron someterla a un trasplante doble de pulmón.

Era un procedimiento que se había probado antes en países como Austria y China para pacientes de coronavirus, pero no existía referencia hasta ese momento de otro caso similar en EU.

“Inmediatamente después del trasplante su corazón comenzó a bombear sangre de forma correcta a todos los demás órganos”, afirma el doctor Bharat.

“Cuatro semanas después estaba fuera del hospital. Ahora está en casa, hablando bien, con niveles de oxígeno adecuado”, agrega.

Según un comunicado del hospital, el caso de Ramírez y de otro hombre sometido poco tiempo después a una intervención similar muestran que los trasplantes dobles de pulmón pueden ser también una opción para casos críticos de coronavirus.

Para Ramírez, tras la operación, no solo comenzó el largo proceso de la recuperación, en el que ha tenido que aprender a respirar e incluso a caminar de nuevo.

También, dice, ha tenido que lidiar con las profundas cicatrices emocionales y psicológicas que los últimos meses han dejado en su vida.

“Ahora me siento mucho mejor que cuando desperté tras el trasplante. Estuve durante tres semanas en un proceso de rehabilitación que me ha ayudado drásticamente a mejorar mis habilidades físicas, pero todavía estoy tratando luchar con esto desde un punto de vista mental”.

“Es un proceso lento, pero estoy mucho mejor”.

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