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IMSS en Baja California bloquea compra de cubrebocas por incumplir oferta

El IMSS aseguró que los cubrebocas N95 adquiridos fueron devueltos al proveedor debido a que no cumplían con las especificaciones técnicas.
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17 de mayo, 2020
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El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California contrató a una empresa de servicios informáticos que debía entregar cubrebocas N95 al personal médico. Sin embargo, no se distribuyeron debido a que la institución encontró que la empresa incumplió en su oferta, por lo que doctores y enfermeras han tenido que comprar su propio material en el mercado negro de Estados Unidos para protegerse del COVID-19.

El contrato con Cellarium SA de CV. fue por 12 millones de pesos para adquirir 110 mil cubrebocas N95 y, de acuerdo con el IMSS, fue devuelto al proveedor por no cumplir con las características ofertadas.

“Actualmente la empresa se encuentra en proceso de sanción por incumplimiento por un importe que asciende al 10% del valor del contrato”, señaló el IMSS en una tarjeta informativa después de que se publicó la información.

La institución argumentó que Cellarium fue el único participante y se le adjudicó el pedido, pues afirmó haber cumplido técnicamente con los requerimientos.

Lee: Gobernadores acusan distribución de material médico de mala calidad; son para personal de bajo riesgo: Salud

Personal médico trabaja con temor

El personal de salud trabaja con temor porque el IMSS no les avisó por qué retiró de sus clínicas la marca de cubrebocas KN95 de origen chino que están bajo pruebas de calidad y ordenó cuarentena preventiva de su personal en forma escalonada.

Más de 200 médicos, enfermeros y otros empleados de la salud ya están enfermos de COVID-19 en Baja California y otros más podrían infectarse.

“Nos están matando de forma indirecta”, dijo a Newsweek Baja California la enfermera quirúrgica Argelia Pérez Martínez, de la clínica 20 del IMSS, uno de los hospitales que atiende casos de pacientes con el virus.

Una médico que trabaja con pacientes COVID que pidió omitir su nombre por temor a represalias, dijo que muchos optan por equiparse por su cuenta.

Entérate: Nos dieron cubrebocas N95 de un lote que ya no sirve, acusan médicos de hospital del IMSS

“La mayoría está comprando sus equipos de protección personal, como caretas, porque parecen más seguras que lo que nos están dando”, dijo.

Otra enfermera que atiende pacientes COVID en la clínica 1 del IMSS pidió anonimato y dijo que se siente insegura cuando recibe material de protección que no es de su talla, porque se puede romper.

“Me sentía insegura porque sentía que se me iba a romper por los movimientos, pero era el que había”, dijo la enfermera que trabaja en el IMSS hace más de 10 años.

A tres de sus compañeras que atienden pacientes con el mortal virus se les ha roto el overol porque el traje que les dieron era de una medida diferente a la que usan.

“Tenemos que usar lo que haya”, dijo la enfermera que atiende unos 15 pacientes al día. Ella y sus colegas dejaron de comprar material a mediados de abril porque dice que el abasto se normalizó.

La enfermera Argelia Pérez, que tiene 19 años laborando para el IMSS, dijo que prefiere comprar sus cubrebocas N95 para sentirse protegida.

“Los hacen llegar personas que tienen conocidos en Estados Unidos. Es una especie de mercado negro, todo se maneja así desafortunadamente, es una mafia”.

Esta compra también tiene sus riesgos: nadie garantiza que el material sea genuino, aunque varios los prefieran por encima de los cubrebocas del Instituto.

Argelia mostró un cubrebocas KN95 que sacó de la bolsa de material entregada por el IMSS. “La estructura es delgada, los ajustadores son a través de las orejas y no hace compresión en nariz y boca”.

Un médico general que trabaja en el área de urgencias en una de las clínicas reconvertidas para COVID-19 solicitó anonimato y dijo que teme por su salud por no recibir el material de protección para atender casos con el virus.

“Sí me siento inseguro cuando no estoy dentro de COVID”, dijo el médico, porque no sabe cuáles pacientes de urgencias son portadores del virus.

“En esta transmisión comunitaria a todos deberían darnos los N95, pero la definición central indica que no son necesarios”, dijo el médico.

Cellarium, posible empresa fantasma

Pablo Montes, coordinador anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), dijo a Newsweek Baja California que la empresa podría ser fantasma.

“Sí suenan todas las señales de alerta”, dijo en entrevista. “En el mejor de los casos es una compra muy mal hecha. En el peor de los casos sí podemos pensar en algún tipo de desvío de recursos”, dijo Montes.

Para este reportaje se visitó el domicilio presentado por Cellarium en el contrato con el IMSS, y resultó ser una casa en un barrio privado.

“Aquí hay puras casas, ningún negocio”, dijo el guardia de seguridad de la Privada San Patricio, a la que no se pudo acceder.

Cellarium se encuentra en San Ignacio 5685-12, colonia Las Américas, al este de la ciudad. Uno de los socios de Cellarium que aparecen en el Registro Público del Comercio, es José Francisco León Valdés, quien no reconoció el contrato de 12 millones de pesos.

Dijo que él y sus socios vendieron la empresa a finales de 2019, pero no lo pudo comprobar. “No sabemos nada. Nosotros transferimos las acciones, y ya no sabemos qué ha sido de la empresa”, dijo León Valdés.

No supo responder a quién le vendió la empresa, pero dijo que fue a unos contadores de Ensenada. “El nombre sí lo vi en el acta cuando firmé, pero no lo recuerdo”.

“Recuerdo que habíamos puesto algo para venta, pero de equipo de cómputo y telecomunicaciones, entonces no creo que tenga nada que ver con respiradores”, dijo León.

Otras dos irregularidades en el millonario contrato son que el vendedor Arturo Ibarra López, invirtió el orden de sus apellidos y registró un número de teléfono que no existe.

Ibarra López no pudo ser localizado para entrevista. En la misma acta de asamblea de Cellarium de noviembre pasado, también figura la señora Raquel Márquez Amador, solicitando un cambio de funcionarios en la empresa.

El analista del IMCO dijo que esta compra reúne todas las características para considerarse un acto con riesgo de corrupción. En una compra de emergencia el gobierno tendría que buscar proveedores confiables. “Podrá salir más caro, pero te vas a lo seguro”.

Lee el comunicado íntegro del IMSS en Baja California:

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Las 2 causas científicas por las que se cayeron las Torres Gemelas tras el impacto de los aviones el 11 de septiembre de 2001

El violento choque de dos aviones contra los edificios más altos de Nueva York fue el comienzo de una secuencia de horror que redujo a escombros los emblemáticos colosos de acero y concreto.
7 de septiembre, 2021
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MITEl 11 de septiembre de 2001 dos aviones Boeing 767 embistieron las Torres Gemelas, que con sus 110 pisos eran los edificios más altos de Nueva York.

El primer avión chocó contra la torre norte a las 8:45 de la mañana. El edificio ardió durante 102 minutos y luego, a las 10:28 a.m. se derrumbó en solo 11 segundos.

Dieciocho minutos después del primer choque, a las 9:03 a.m., el segundo avión impactó la torre sur. El rascacielos resistió en llamas durante 56 minutos, tras lo cual, a las 9:59 a.m., colapsó en 9 segundos.

“Luego del increíble sonido del edificio colapsando, en pocos segundos todo se volvió más oscuro que la noche, sin sonido, y no podía respirar”, recuerda Bruno Dellinger, un sobreviviente que trabajaba en el piso 47 de la torre norte.

“Estaba convencido de que estaba muerto, porque el cerebro no alcanza a procesar algo como esto”, dice Dellinger en su testimonio compartido por el Museo y Monumento Conmemorativo del 11 de septiembre en Nueva York.

Trayectoria aviones

BBC

El saldo fueron 2.606 personas muertas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres resistieron varios minutos antes de venirse abajo.

¿Por qué se cayeron las torres?

“La respuesta aceptada por toda la gente seria es que las torres se vinieron abajo porque fueron objeto de un ataque terrorista“, le dice a BBC Mundo el ingeniero civil Eduardo Kausel, profesor emérito en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Justo después de los ataques, Kausel fue el líder de una serie de estudios y publicaciones en las que expertos del MIT analizaron las causas de los derrumbes desde el punto de vista estructural, de ingeniería y arquitectónico.

La respuesta de Kausel encierra una serie de fenómenos físicos y químicos que desataron una catástrofe que nadie, para ese entonces, era capaz de imaginar.

Combinación fatal

Los estudios del MIT, que se publicaron en 2002, coinciden en gran parte con los hallazgos del reporte que el gobierno de Estados Unidos le encargó al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) para averiguar por qué se cayeron las torres, y cuya versión final se publicó en 2008.

Torres Gemelas

Getty
En 2001 las Torres Gemelas eran los edificios más altos de Nueva York.

Tanto el MIT como el NIST concluyen que las torres se derrumbaron debido, principalmente, a la combinación de dos factores:

• El severo daño estructural que causaron los choques de los aviones en cada edificio

• La cadena de incendios que se expandieron a lo largo de varios pisos

“Si no hubiese habido incendio, los edificios no se habrían derrumbado”, dice Kausel.

“Y si hubiese habido únicamente incendio, sin el daño estructural, tampoco se habrían venido abajo”.

“Las torres tenían mucha resistencia”, dice el ingeniero.

El informe del NIST, por su parte, afirma que existen documentos oficiales que indican que las torres estaban diseñadas para soportar el impacto de un avión Boeing 707, que era la aeronave comercial más grande que existía al momento de ser diseñadas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres quedaron reducidas a escombros.

Los investigadores del NIST, sin embargo, advierten que no encontraron información sobre los criterios y los métodos que se utilizaron para llegar a esa conclusión.

Lo que sí está claro es que, juntos, el impacto y el incendio, produjeron un desenlace fulminante: el colapso de ambas torres.

Cómo estaban construidas las torres

Las Torres Gemelas tenían un diseño que era estándar en la década de los 60, cuando comenzaron a ser construidas.

Cada edificio tenía en el centro un núcleo vertical de acero y hormigón, que albergaba los ascensores y las escaleras.

Cada piso se formaba con una serie de vigas de acero (horizontales) que partían desde ese núcleo y se conectaban con columnas de acero (verticales) para formar las paredes exteriores del edificio.

El entramado de vigas distribuía el peso de cada piso hacia las columnas, mientras que cada piso, a su vez, servía como un soporte lateral que evitaba que las columnas se torcieran, lo que en ingeniería civil se conoce como pandeo.

Torres Gemelas

Getty
Las torres tenían una columna central a partir de la cual salían las vigas que se conectaban con las columnas exteriores.

Toda la estructura de acero estaba recubierta por hormigón, que funcionaba como un protector de vigas y columnas en caso de incendio.

Las vigas y las columnas, además, estaban recubiertas por una delgada capa aislante a prueba de fuego.

Impacto, fuego y aire

Ambas torres fueron golpeadas por modelos distintos de aviones Boeing 767, que son más grandes que un Boeing 707.

El impacto, según el informe del NIST, “dañó severamente” las columnas y desprendió el aislamiento contraincendios que recubría el entramado de vigas y columnas de acero.

“La vibración del choque hizo que el recubrimiento antifuego del acero se fracturara, con lo cual las vigas quedaron más expuestas al fuego“, explica Kausel.

Así, el daño estructural le abrió camino a las llamas, que a su vez iban causando más daño estructural.

Torres Gemelas

Getty
Gran parte del combustible se quemó durante la bola de fuego que se produjo al momento del impactó de los aviones.

Mientras eso ocurría, las temperaturas, que llegaban a los 1.000 °C, hacían que los vidrios de las ventanas se dilataran y se rompieran, con lo cual entraba aire que servía de alimento al fuego.

“El fuego se autoalimentó de aire y por eso se propagó“, dice Kausel.

“Bombas voladoras”

Los datos oficiales estiman que cada avión cargaba cerca de 10.000 galones de combustible (más de 37.850 litros).

“Eran bombas voladoras”, dice Kausel.

Gran parte de ese combustible se quemó durante la bola de fuego que se formó en el momento del impacto, pero también hubo mucho combustible que se derramó a los pisos inferiores de las torres.

Eso hizo que el fuego se expandiera, encontrando a su paso varios objetos inflamables que le permitían seguir avanzando.

Torres Gemelas

Getty
El fuego causó daños severos a las columnas de las torres.

Ese incendio descontrolado tuvo dos efectos principales, explica el ingeniero del MIT.

Primero, el intenso calor hizo que se dilataran las vigas y las losas de cada piso. Esto causó que las losas se separaran de sus vigas.

Además, la dilatación de las vigas también empujó las columnas hacia afuera.

Pero luego hubo un segundo efecto.

Las llamas comenzaron a ablandar el acero de las vigas, volviéndolas maleables.

Eso hizo que lo que antes eran estructuras rígidas, ahora parecieran cuerdas que al arquearse comenzaron a impulsar hacia adentro las columnas a las que estaban unidas.

“Eso fue fatal para las torres”, señala Kausel.

Colapso

En ese momento ya estaban todos los ingredientes para desencadenar el colapso.

Torres Gemelas

Getty
El calor del fuego dilató las vigas, que a su vez empujaron las columnas.

Las columnas ya no estaban totalmente verticales, debido a que las vigas primero las empujaron hacia afuera y luego las halaron hacia adentro, así que comenzaron a pandear.

Así, según el informe del NIST, las columnas iniciaron el colapso arqueándose, mientras las vigas a las que estaban conectadas tiraban de ellas hacia adentro.

El análisis de Kausel, por su parte, añade que, en alguno casos, las vigas halaron tan fuerte de las columnas que destrozaron los pernos que las ataban a las columnas, lo que causó que estos suelos se derrumbasen y los escombros fueran causando sobrepeso en los pisos inferiores.

Esto produjo un estrés adicional a la capacidad de las ya debilitadas columnas.

El resultado fue una caída en cascada.

Torres Gemelas

Getty
Las paredes se derrumbaron “como quien pela un banano”.

Una vez que el edificio entró en caída libre, explica Kausel, el colapso expulsó progresivamente el aire que había entre los pisos, lo que causó un viento fuerte hacia la periferia.

Esto hizo que el derrumbe quedase envuelto en una nube de polvo, y que las paredes externas se derrumbasen hacia afuera, como quien pela un banano, dice el experto.

Ambos edificios se esfumaron en cuestión de segundos, pero el fuego entre los escombros siguió ardiendo durante 100 días.

Veinte años después, el horror y el dolor que causaron los atentados aún no se apagan.


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