Empleados de HSBC denuncian que se ocultan casos de COVID-19
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Empleados de HSBC denuncian que se ocultan casos de COVID-19 y se incumplen medidas sanitarias

Los empleados hicieron un llamado a la institución bancaria para que se adopten realmente las medidas que implementó el banco en general, se apoye a los trabajadores sindicalizados con las pruebas de COVID, y no se oculten los casos positivos.
Cuartoscuro
16 de mayo, 2020
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Empleados del banco HSBC que pertenecen a la subdirección de Xochimilco, que agrupa sucursales en Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, denuncian falta de apoyo por parte de la empresa, que les ocultan los casos que han dado positivo a COVID-19, y que en algunas sucursales no se respetan las medidas sanitarias.

Un trabajador del banco (quien pidió proteger su identidad por temor a represalias) contó que al menos tres empleados han dado positivo a COVID-19 en la zona, sin embargo, al personal no se le informa de los casos, por lo que se ha generado mucha incertidumbre ante el riesgo que tienen y sobre si podría haber más contagios.

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“Quien se contagió nos avisó por chat, ‘oye, ¿sabes qué? Di positivo a COVID, ve a hacerte la prueba’, y en sucursales no nos informan nada de manera oficial, tenemos que rogar para que nos den información cuando está de por medio nuestra salud, no sé por qué quieren ocultar que alguien está enfermo”, señala.

Otro empleado, que pidió también proteger su identidad, dijo que, pese a que mandaron a cuarentena a la persona que dio positivo, se siguió trabajando normal durante algunos días.

Fue hasta que se presionó a los directivos para que confirmaran el caso que se cerró la sucursal y se mandó a aislamiento a todo el personal del banco durante 14 días y se sanitizó el área.

La institución bancaria negó que haya falta de apoyo con sus trabajadores y asegura que se realizan las acciones necesarias para proteger a todos sus colaboradores y clientes.

“De las dos inspecciones que la autoridad ha realizado para verificar las condiciones de trabajo, no se ha presentado ningún tipo de multa o hallazgo serio”, respondió el área de comunicación externa de HSBC México y Latinoamérica.

Sobre la acusación de que se oculte información sobre los casos positivos de COVID-19 y de que se tardó en cerrar una sucursal, respondió que se está investigando quién es la subgerente y el caso en específico.

“Cuando tenemos un caso confirmado hacemos un proceso de limpieza, desinfección y sanitización profunda”, asegura la empresa.

Pruebas pero no para todos

A algunos trabajadores que estuvieron en contacto directo con el caso positivo se les pidió que se realizarán la prueba, unos pudieron hacerla, pero otros no.

El personal que está sindicalizado solo tuvo la opción de pagar por la prueba en un hospital privado o acudir al IMSS.

Algunos prefirieron asesoramiento telefónico por las vías que ha dado el gobierno y al no presentar síntomas no se hicieron la prueba.

Otra parte de la plantilla laboral, que sí tiene seguro de gastos médicos mayores en hospital privado, porque tienen un contrato distinto, sí pudo realizar la prueba de manera inmediata.

El banco nos está poniendo en riesgo, si hay un caso de COVID creo que tienen la obligación de informarlo, por eso le pedimos su apoyo para realizarnos las pruebas en un hospital privado, ya que también ir al IMSS es tardado y nos exponemos”, dijo uno de los trabajadores sindicalizados.

Ante esta situación, varios trabajadores le explicaron la situación al sindicato. Animal Político tiene copia de ese reporte en donde le hacen ver que se ocultan los casos positivos y que las sucursales siguen abriendo aun cuando hay un caso confirmado y se expone tanto al personal como a los usuarios.

“Un compañero de ventanilla ya dio positivo a COVID-19 y la subdirección decidió aun con eso abrir nuevamente la sucursal ya que estiman que los números de producción están bajos”, se lee en su denuncia.

Pero HSBC señaló que en casos sospechosos inmediatamente se siguen los protocolos para el personal y dan cuarenta preventiva cuando hay contacto cercano con alguien contagiado (confirmado), o exista contacto cercano con alguien sospechoso a coronavirus.

El banco también dijo que si algún empleado da positivo a COVID-19 cuenta con póliza de gastos médicos mayores o con servicio médico.

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Otra cosa que los alarma es que haya rotación de personal, pues mandan a empleados sanos a sucursales en donde hay contagios y muchas veces, vuelven a regresar a su banco de origen, lo cual, consideran, los expone y puede provocar más contagios.

“Vale más la vida de una persona que abrir una tarjeta de crédito al día. Nosotros entendemos que el banco debe vender, de ahí viene nuestro sueldo y lo comprendemos, pero no queremos esta incertidumbre, también queremos su respaldo”, señala uno de los cuatro empleados entrevistados.

“Los trabajadores muchas veces no decimos nada por miedo”, coincidieron.

El reporte que escribieron al sindicato se envió con copia a la Secretaría de Salud solicitando una asesoría a sus superiores sobre el tema y para concientizarlos de lo delicado que es la enfermedad y se tomen las medidas sanitarias pertinentes.

“Otras subdirecciones ya tomaban medidas de sana distancia dos o tres semanas antes que nosotros, pero acá en la de Xochimilco todo fue tardío, se ha minimizado mucho el asunto, por varios día estuvimos comprando cubrebocas, finalmente sí nos dieron gel y cubrebocas y medio se acataron las medidas generales pero ya muy tarde”.

“Los directivos te bombardean con mensajes de que estamos con ustedes en esta temporada difícil por la pandemia, los vamos a apoyar y no los vamos a dejar solos, nos agradecen nuestro trabajo y nos dicen échenle ganas, pero de qué me sirve que me des las gracias si no me estás cuidando como debes hacerlo o no me apoyas cuando hay riesgo”, asegura uno de los trabajadores entrevistados.

Hacen énfasis en que no ven las mismas condiciones entre subdirecciones, por lo que piensan que el problema está focalizado en las sucursales de Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco.

“Si nosotros nos comunicamos al sindicato lo hacemos de manera externa porque si la subdirectora se entera se molesta con nosotros, nos amenazó con sanciones, pero estamos en todo nuestro derecho de exponer lo que nos pasa”, señalan.

Medidas de HSBC que no se cumplen

El 12 de abril, la institución bancaria informó en un comunicado que por la contingencia sanitaria se hicieron ajustes operativos para proteger a sus colaboradores y facilitar la atención de los clientes y usuarios bajo estrictas medidas de sana distancia.

Detalló que solo el 75% de las sucursales de HSBC México permanecerían abiertas y que las sucursales que fueron cerradas son las ubicadas dentro de plazas comerciales y aquellas con el menor personal en operación.

El banco dio a conocer que entre las medidas adoptadas en las sucursales abiertas es que haya limpieza y sanitización, y el uso de gel antibacterial para clientes y colaboradores.

Otra medida fue el acceso limitado de 10 a 20 personas, dependiendo del tamaño de la sucursal, podría bajar de 10 a 5 personas para evitar concentraciones, y que clientes mantengan sana distancia de 1.5 y 2 metros dentro y fuera de las sucursales.

La indicación fue que las sucursales trabajarían con 60% de los empleados bancarios y que participarían en un esquema de rotación programada.

Sin embargo, algunos empleados que pertenecen a la subdirección de Xochimilco dijeron que no en todas las sucursales se cumplen estas medidas.

“A nosotros nos redujeron una hora el horario laboral, pero todos seguimos trabajando, se supone que una semana descansaban unos y el resto la siguiente, para no estar todos en una sucursal pequeña, pero no lo hicieron, estamos todos”.

Un trabajador detalla que aun cuando uno de los bancos cerró al público por un caso positivo de coronavirus, se seguía abriendo discretamente para concretar cosas con los clientes.

“Ahorita en donde estoy somos seis en escritorio, solo tres tendríamos que estar atendiendo y los otros tres haciendo llamadas telefónicas o ser enviados a otra sucursal cerrada a hacer las llamadas, según el protocolo, pero estamos todos”, comenta.

“Nos dicen, mientras no llegue salubridad podemos seguir atendiendo con cubrebocas y guantes, así nos tienen. A veces sí hay alguien en la puerta contando a los clientes para no saturar la sucursal, pero otros días nadie vigila, la gente entra y permanece adentro superando la capacidad permitida”.

Un trabajador expresa que en su sucursal no hay cristales en las ventanillas y que hasta los mismos clientes les dicen que aunque sea pongan unos plásticos o acetatos para que no estén tan expuestos.

Animal Político llamó al sindicato de HSBC para conocer sobre las denuncias y las medidas que se tomarían. Confirmaron que por la contingencia sí han recibido muchas quejas por parte de los empleados, pero que por la situación y la carga laboral no podrían dar declaraciones en estos momentos.

Los empleados hicieron un llamado a la institución bancaria, en particular, para que pongan atención en la subdirección de Xochimilco, en donde se han reportado estos casos, piden que no se minimice el tema del coronavirus, que se adopten realmente las medidas que implementó el banco en general, se apoye a los trabajadores sindicalizados con las pruebas de COVID, y no se oculten los casos positivos.

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La biblioteca que presta seres humanos en vez de libros

En la Biblioteca Humana, los libros están hechos de carne y hueso. Puedes tomar prestada a una persona con la que usualmente no hablarías y hacerle todas esas preguntas incómodas que te intrigan.
18 de junio, 2022
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“Transgénero”, “Ex pandillero”, “Poliamoroso”, “Satanista”, “Adoptante soltero”. Esos son algunos de los títulos de las obras de la Biblioteca Humana, en la que los tomos son personas hechas de carne y hueso en lugar de papel y pegamento.

Son voluntarios que han enfrentado prejuicios en sus vidas y los lectores pueden pedirlos prestados para una conversación de media hora, en la que se les anima a hacer esas preguntas incómodas que siempre les han intrigado.

La peculiar biblioteca tiene “depósitos de libros locales” en unos 80 países del mundo, donde se “publican” personas, como el peruano Jonathan, también conocido como Samantha Braxton.

Para cuando uno de los los bibliotecarios de la sucursal en Lima la invitó a unirse hace 5 años, Samantha ya era un personaje reconocido y, dado que había sido creada para inspirar y hacer que la gente se sienta bien, la propuesta le cayó como anillo al dedo.

“Cuando me publican siento que puedo experimentar cómo mis lectores borran la imagen que tenían en su mente”, dice en el website de la biblioteca, donde aparece como “el libro del mes” de febrero de 2022, con el título “Transformista”.

Entre sus lectores, cuenta, hay muchos homosexuales y lesbianas que no se lo han dicho a sus amigos y familiares, así que van en busca de consejos y conocimientos sobre su experiencia.

Y esa es apenas una de los razones para leer esos libros abiertos.

“No tenemos tiempo para detenernos y conocer lo que desconocemos así que metemos a la gente en pequeñas cajas”, señala el fundador Ronni Abergel.

“En nuestra biblioteca, recomendamos sentarse y conocer a personas con las que normalmente no charlarías porque hay algo en ellas que quizás te hace sentir un poco incómodo.

Samantha Braxton (centro) como libro abierto de la Biblioteca Humana.

Menneskebibliotekets
Samantha Braxton (centro) como libro abierto de la Biblioteca Humana.

“Aprendes tremendamente mucho no sólo sobre ellas, sino también sobre ti mismo”.

Ese es el propósito de la Biblioteca Humana: desafiar las suposiciones y los estereotipos que todos tenemos sobre otras personas a través de conversaciones cara a cara.

Libros y música

La idea que se puso a prueba por primera vez en un festival de música en Dinamarca. Abergel, su hermano y algunos amigos reunieron a un grupo de voluntarios para actuar como libros abiertos que la gente podía pedir prestados en el evento.

“Desde el primer día, fue increíble… se agotó: la gente estaba aprovechando la oportunidad. Teníamos más de 50 tomos diferentes en la estantería”.

Un momento en particular lo sorprendió: un policía que se había ofrecido como voluntario como libro le contó que había estado hablando con unos estudiantes cuando un amigo borracho de ellos llegó y empezó a comportarse agresivamente.

Antes de que el agente pudiera responder al abuso, los tres lectores se levantaron y le dijeron a su amigo que se callara y se sentara, pues él no conocía al policía como ellos.

Ronni Abergel, fundador de la Biblioteca Humana, con el lema "Desjuzga a alguien" en su camiseta.

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Ronni Abergel, fundador de la Biblioteca Humana, con el lema “Desjuzga a alguien” en su camiseta.

“Después de unos minutos proteguieron al extraño de un amigo, entonces estábamos haciendo algo valioso“.

En el jardín

Abergel dirigió la Biblioteca Humana como un pasatiempo durante varios años, desarrollando y probando el modelo en Noruega, Portugal y Hungría.

En 2013, registró el concepto y lo asumió como un trabajo de tiempo completo.

Fue entonces cuando, con su equipo, comenzó a construir depósitos de libros en diferentes países, utilizando redes sociales y locales para encontrar voluntarios que estuvieran dispuestos a hablar sobre sus vidas.

El año pasado establecieron un jardín de lectura en Copenhague, donde bibliotecarios ayudan a los lectores a encontrar libros y hay tableros con la lista de títulos disponibles.

Estos varían dependiendo de los voluntarios presentes, y van de “Musulmán” y “En retiro temprano” a “Di a mi hijo en adopción” y “Alcohólico sobrio”.

Una vez escogido, el libro y sus lectores se sientan juntos.

Lectura en el jardín

Menneskebibliotekets
El jardín está abierto a los lectores dos veces al mes.

“Soy una persona muy curiosa, así que hago muchas preguntas”, le dice a la BBC Tina, una de las lectoras.

“Estuve hace dos meses, y leí tres libros. Fue una linda experiencia y durante la semana siguiente, estuve muy emocionada.

“Creo que todo el mundo debería probar esta experiencia porque se pueden aprender mucho”, sugirió, mientras en una esquina del jardín empezaba la lectura de “Esquizofrenia”.

“Mi nombre es Christian. Tengo 29 años. Soy un maestro y un gran nerd, y también tengo esquizofrenia.

“La esquizofrenia es una enfermedad en la que uno tiene una psicosis en curso por alguna razón no claramente definida.

“Lo clásico es escuchar voces, ver cosas, y así. Pero yo principalmente he estado lidiando con lo que se llama delirios como ‘Los Illuminati están tratando de atraparme y están controlando el mundo desde las sombras’.

¿Por qué decidiste ser un libro de la Biblioteca Humana?, le preguntamos a Christian.

“Siempre voy a tener noches en las que me acuesto despierto en la cama, aterrorizado. Pero, si al hacer esto ayudo a una sola persona, entonces deja de ser una aflicción y se convierte en una herramienta que se puede usar para algo útil.

“Desestigmatiza algunos temas que creo que se necesita desestigmatizar”.

¿Y las mentes obtusas?

Chica escribiendo en un tablero la lista de libros

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Los libros disponibles varían.

La Biblioteca Humana celebra sesiones públicas regulares en todo el mundo, donde quienquiera puede visitarla.

Sin embargo, parece atraer a personas que de por sí ya son curiosas y de mente abierta.

“Con la ofrenda pública estamos potencialmente predicando un poco a la congregación”, admite Abergel. “No esperamos que los odiadores o las personas llenas de miedo aparezcan por su cuenta”.

Pero llegamos a algunos de ellos a través del trabajo“, añade, refiriéndose a que, para financiar las sesiones públicas, organizan eventos para empresas privadas, desde compañías multinacionales como Google hasta empresas regionales.

En la compañía cervecera holandesa Heineken, Katie, de la Biblioteca Humana, abrió la sesión diciendo…

“Cuando estamos en el lugar de trabajo o en las redes sociales, a menudo hay que caminar en puntillas en torno a la diversidad y la diferencia. Muchos no quieren equivocarse, lo que comprensible.

“Lo importante aquí es recordar que a estos libros puedes preguntarles cualquier cosa. Nunca te van a hacer sentir mal por la pregunta que hagas”.

Sesión de lectura

Menneskebibliotekets

“Cuando, por ejemplo, Heineken hace su capacitación en desarrollo de liderazgo, se espera que todos asistan, les guste o no”, subraya Abergel.

¿Funciona?

Los comentarios que reciben de las personas que asisten tanto a las sesiones públicas como las privadas son muy favorables pero, ¿hay evidencia de que la Biblioteca Humana funciona?

“Tenemos un estudio de impacto reciente, basado en unas sesiones en línea realizadas el año pasado para Zurich Insurance. Una empresa consultora externa hizo una evaluación.

“Es una muestra pequeña, pero muy prometedora. Demostró que tiene un profundo impacto”, señala Abergel.

“Pero, ¿tengo estudios de campo a largo plazo? No. ¡Ojalá! Nunca tuve los recursos para invertir en este tipo de monitoreo, pero algún día lo haremos.

“Lo que sí tengo es 21 años de trayectoria, creciendo cada año más y más y obteniendo socios del mundo exterior que asumirías que no invierten en algo malo. Entonces, cuando Starbucks o Google se relacionan con nosotros, es porque saben qué tipo de valor aportamos”.

Logo de la biblioteca

Menneskebibliotekets
“No juzgues al libro por su portada”, es uno de los lemas de la Biblioteca Humana.

¿Y a los libros, se les paga o siempre son voluntarios?

La credibilidad del libro está en juego. Si le pagas tus libros, ¿es por eso que dicen lo que dicen? Les damos todos los recursos que podemos sin profesionalizarlos.

“Ser un libro abierto no debe convertirse en toda tu identidad. Eso no es saludable para nadie”, declara el fundador de la biblioteca.

Para la cordura

La Biblioteca Humana está construyendo depositos de libros en países donde tienen fuertes vínculos corporativos, como Dinamarca, Reino Unido y Estados Unidos. Planean poner sus recursos sobrantes en países donde creen que pueden crecer.

“Estamos desplegando muchos proyectos interesantes que se van a multiplicar y escalar. Más acceso a las personas y más instituciones que integran tanto a las organizaciones, universidades y autoridades locales y públicas”.

También hay planes de lanzar una aplicación en la que la gente podrá registrarse como lector y solicitar un libro de un catálogo en línea.

“Podrías estar en tu hogar y pedir prestado a alguien en Nueva Zelanda o en Corea del Sur”.

A pesar de toda su innovación, Abergel es realista y sabe que es poco probable que un libro cambie a alguien con opiniones extremas, pero podría ayudar a la mayoría de las personas a mantener sus mentes abiertas.

“Si todas esas fuerzas polarizadoras están tirando de mí, ¿quién me va a mantener cuerdo, equilibrado y no extremo?

“Lo mejor es ser abierto y honesto, y hablar de nuestras diferencias, sacarlas a la luz y encontrar formas de avanzar. De lo contrario simplemente vamos a vivir despreciándonos, disgustándonos, evitándonos unos a otros. ¿Qué aporta eso a la calidad de vida?”.


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https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8&t=13s

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