Familiares y amigos apoyan a mujeres para pedir ayuda ante violencia en su casa
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Familiares y amigos apoyan a mujeres para pedir ayuda al estar confinadas en casa con su agresor

En una de cada cinco atenciones que ha dado la Red de Refugios en los últimos dos meses, la persona que llama no es la mujer violentada directamente sino alguien de su red de apoyo.
Cuartoscuro Archivo
19 de mayo, 2020
Comparte

La maestra de Juanito (nombre confidencial) recibió un mensaje de la mamá del niño pidiéndole orientación porque él se estaba comportando muy agresivo. A ella le extrañó porque eso no era normal, entonces decidió llamarle por teléfono a la señora y preguntarle si todo estaba bien. La respuesta fue “no”, pero no hubo mucho más. Estaba en casa con su pareja, que ya la había golpeado alguna vez hasta romperle dos costillas, así que no podía hablar frente a él.

Entonces, la profesora solo le dijo que estuviera pendiente de su celular, colgó y le mandó una imagen de la Red Nacional de Refugios para mujeres víctimas de violencia que decía qué hacer en esos casos y que en cuanto pudiera salir de su casa, había un lugar donde podían acogerla para escapar de la situación que estaba viviendo.

Entérate: Falso que 90% de llamadas de emergencia de mujeres no sean reales, como dijo AMLO

La mamá de Juanito había notado que su pareja incluso había puesto a otras personas a vigilarla desde coches estacionados afuera de la casa que compartían. Pero en un momento que no vio los coches, tomó a Juanito y a su otra hija para ir a la tienda de la esquina. Desde ahí llamó a la maestra y le confirmó que necesitaba ayuda. Ella a su vez contactó a la Red, que se encargó de rescatarla y darle acogida.

“Lo primero que dijo mi hijo cuando entramos a la casa fue ‘ya estamos seguros’, y yo me solté a llorar porque sentí mucho alivio. Llevábamos semanas sin dormir, sin dormir bien, llegar ahí fue como unas vacaciones”, contó la mujer, en un testimonio facilitado por la Red de Refugios.

Así como la maestra de Juanito fue quien pidió ayuda para la mamá del niño, en una de cada cinco atenciones que la Red ha dado en los últimos dos meses, la persona que llama no es la mujer violentada directamente, sino alguien de su red de apoyo ya que ella no puede pedir auxilio porque se encuentra confinada con su agresor.

“Esto refleja lo que en diversas ocasiones hemos declarado desde la Red Nacional de Refugios, entre más tiempo se extienda el periodo de confinamiento menos posibilidades tendrán las mujeres de llamar, mandar mensaje y, por lo tanto, de realizar denuncias como algunas instancias gubernamentales y el propio presidente esperan suceda para reflejar que en realidad las violencias contra las mujeres han incrementado en el periodo del COVID-19”, señaló la Red en un comunicado.

En un nuevo balance de estas organizaciones civiles, a falta de información oficial de las dependencias encargadas de atender la violencia contra las mujeres, la Red informó que del 17 de marzo al 17 de mayo —desde que se suspendieron clases por la emergencia sanitaria— ha brindado 11 mil 131 atenciones a mujeres, niñas y niños, ya sea con apoyo en los albergues u orientaciones por teléfono y redes sociales, lo que representa un incremento de 70% respecto al mismo periodo de 2019.

En los Refugios como tal, Casas de Emergencia y de Transición (que son solo para unos días mientras la mujer encuentra una opción donde ir), y en los Centros de Atención Externa (donde dan asesorías psicológicas, jurídicas y otras), la Red ha acompañado y atendido a 6 mil 978 personas: 65% mujeres adultas y 35% de niñas y niños.

El 5% de esos menores de edad fueron víctimas de abuso sexual o violación durante el confinamiento.

“El concepto de fraternidad familiar expuesto por el presidente de México resulta ilusorio”, sentenció la Red. “El 48% de las hijas e hijos de las mujeres que solicitaron apoyo fueron víctimas de agresiones dentro de sus casas durante el periodo de cuarentena, por lo que no en todas las familias mexicanas se convive con armonía”.

Los refugios han tenido que rescatar de sus casas a 19 mujeres que estaban en grave riesgo ante la violencia del hombre con el que vivían. Un caso fue en Hidalgo, otro en Guerrero, dos en Chiapas, dos en Puebla, dos en Morelos, cuatro en el Estado de México y siete en la Ciudad de México, el porcentaje más amplio. Esto a pesar de que durante abril la Línea Mujer de Locatel CDMX reportó una disminución de 7.8% de llamadas de emergencia y, como dio a conocer Animal Político, ese mes hubo un desplome de más de la mitad en las primeras atenciones brindadas por los Centros de Apoyo a la Violencia Intrafamiliar (CAVI) y los Centros de Justicia para las Mujeres (CJM).

“Lo cual muy probablemente está relacionado con el 20.21% de las mujeres que nos han compartido que ya habían solicitado anteriormente apoyo a otra instancia, pero no recibieron el auxilio esperado”, señaló la Red.

La mayoría de Refugios ha tenido un aumento de 50% de ingresos de víctimas, sin recibir ningún aumento de presupuesto con motivo de la contingencia.

Por teléfono y redes sociales han hecho contacto 4 mil 153 personas: 7 de cada 10 (el 69%) son las propia mujeres víctimas; otras 2 (el 19%) son los padres o madres, hermanos/as, hijos/as, vecinos/as o amigos/as, preocupados por la situación de su conocida; y en 1 de cada 10 casos (el 9%) quien llama es el hombre. Además, 2.85% de las atenciones fueron para instancias de gobierno que pidieron orientación o intervención sobre la situación de una mujer.

La Red advirtió también que ha recibido llamadas en las que las mujeres dicen estar sufriendo violencia durante la cuarentena pero prefieren dejar que pase la emergencia sanitaria porque tienen miedo de que al salir y trasladarse a otro lugar puedan contagiarse ellas y sus hijas e hijos de COVID-19.

“El Gobierno Federal ha empezado a hablar de iniciar la ‘nueva normalidad’, sin embargo, hay dos puntos importantes a reflexionar, el principal es que las mujeres y niñas lastimadas y agredidas durante la cuarentena no regresarán a la normalidad, incluso quienes fueron asesinadas ya no regresarán. El segundo es que seguimos sin tener o por lo menos conocer, por parte del Gobierno mexicano un protocolo de actuación integral coordinado e intersectorial con enfoque de género, derechos humanos e interculturalidad para atender los impactos y secuelas que el COVID19 ha dejado y seguirá dejando (aún después de levantarse la etapa del confinamiento) en la vida de las mujeres mexicanas”, subrayó la organización.

El caso de la mamá de Juanito ilustra que sí hay opciones para las mujeres que están encerradas e incluso vigiladas por sus agresores.

—¿Qué mensaje le podrías dar a las mujeres que están ahora en la cuarentena por COVID-19 en sus casas y que lamentablemente están conviviendo con sus agresores?— se le preguntó.

“Es muy difícil salir de una situación de violencia, es muy difícil identificar el poder que como mujeres tenemos. Nuevamente nos desarman, nos dejan sin nada. Pero sí se puede, sí se puede, las mujeres que están en esa situación posiblemente no sepan que ya hay lugares en donde nos pueden ayudar, nos pueden apoyar y en donde nos cobijan. Y en donde es un lugar en donde uno se siente seguro”, fue su mensaje para otras mujeres como ella.

La Red de Refugios puede ser contactada por teléfono o WhatsApp al 55 64 73 3004, en Facebook @RedNacionaldeRefugiosAC o Twtitter @RNRoficial.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Afganistán: qué ocurre ahora con la economía del país tras la llegada de los talibanes (y cuál puede ser el papel de China)

Ahora que los talibanes tienen de nuevo el control del país, ¿puede funcionar su sistema financiero?
18 de agosto, 2021
Comparte

La economía de Afganistán está “moldeada por la fragilidad y la dependencia de la ayuda internacional”.

Este es el problemático panorama económico que describió el Banco Mundial muchos meses antes de que los talibanes se hicieran otra vez con el control del país, algo que se concretó este fin de semana.

Y con la situación actual, las perspectivas económicas son mucho más precarias, con una nube de incertidumbre que se cierne sobre la asistencia financiera que le llega a este país.

Por una parte, Afganistán tiene recursos minerales, pero la crisis política ha impedido su explotación.

Entiende mejor: Afganistán: cómo surgió el Talibán y otras 5 preguntas clave sobre el grupo islamista

La dependencia económica es llamativa. En 2019, el Banco Mundial mostró que la ayuda para el desarrollo representaba el 22% del ingreso general nacional (que no es lo mismo que el PIB, pero sí muy parecido).

Esta es una cifra muy alta, pero es mucho menor que la de unos 10 años atrás, cuando llegaba al 49%.

Ahora esas ayudas están bajo un manto de duda. La ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Heike Maas, le dijo a las cadenas de su país que “no le vamos a dar otro centavo si los talibanes toman el control del país y reintroducen la ley sharia”.

Otros países que son proveedores de ayuda van a estar mirando la situación muy de cerca.

El mal de la corrupción

La fragilidad a la que se refiere el Banco Mundial se ilustra con los altos gastos en defensa y seguridad antes de que los talibanes retomaran el control: Afganistán dedica el 29% del PIB a estos gastos, una cifra muy superior al 3% promedio que tienen los países de bajos ingresos.

Además de la seguridad y los serios problemas de corrupción, detrás hay otro aspecto crítico persistente en Afganistán: la poca inversión extranjera que hay en el país.

De acuerdo con Naciones Unidas, en los últimos años no se han hecho anuncios sobre nuevas inversiones, por parte de capitales extranjeros iniciando nuevos negocios.

Desde 2014 solo se han contado cuatro inversiones de este tipo.

Pastor de ovejas en Afganistán.

Getty Images
Cerca del 60% del ingreso promedio de los hogares en Afganistán dependen de la agricultura y el campo.

Solo para comparar con dos países del sur de Asia con poblaciones parecidas, en Nepal el número de nuevos negocios con inversión extranjera es 10 veces superior al logrado por Afganistán, y Sri Lanka multiplica por unas 50 veces esa cifra en ese mismo período.

El Banco Mundial describe el sector privado afgano como “estrecho”. El empleo está concentrado en una producción agrícola limitada: el 60% de los ingresos de los hogares en Afganistán vienen de este rubro.

A esto se suma que en el país funciona una enorme economía informal e ilegal. Por ejemplo, hay minería ilegal y, por supuesto, la muy conocida producción de opio y su contrabando asociado.

El tráfico de drogas también es una fuente de financiamiento para los talibanes.

Riqueza mineral

Dicho todo esto, la economía afgana ha crecido desde la invasión en 2001.

Aunque las cifras económicas de Afganistán no son del todo confiables, lo que estas muestran, de acuerdo con el Banco Mundial, es un crecimiento promedio anual del 9% desde 2003 hasta 2013.

Después de ese año, los números del crecimiento caen un poco (que coinciden con la reducciòn de los niveles de ayuda) a un promedio de 2,5% desde 2015 hasta 2020.

Amapolas

EPA
El tráfico de drogas ha sido una importante fuente de ingresos para los talibanes.

Ahora, el país cuenta con abundantes recursos naturales y, en la medida en que mejore la seguridad y reduzca la corrupción, puede ser atractivo para los negocios internacionales.

Se pueden encontrar grandes cantidades disponibles de cobre, cobalto, carbón y hierro. También hay yacimientos de gas y petróleo.

Un material particular destaca sobre otros: el litio, que tiene una alta demanda para la producción de baterías para celulares y vehículos eléctricos.

Y va a ser fundamental para la industria automotriz en su transición hacia un modelo de “emisión cero” de gases contaminantes.

De vuelta en 2010, un general estadounidense le dijo al New York Times que el potencial minero de Afganistán era impresionante. Eso sí, como muchas salvedades.

El diario también reportó que el departamento de Defensa de EE.UU. había dicho en un informe que el país podía convertirse en la “Arabia Saudita del litio”.

Pero a pesar ello, este potencial no está ni cerca de ser explotado. Ni los afganos están cerca de percibir algún beneficio por ello.

Poderes extranjeros

Se han presentado muchos informes que revelan la voluntad de China de tomar parte. El gigante asiático parece tener mejores relaciones con los talibanes que las potencias occidentales, por lo que puede tener una ventaja si el nuevo régimen se mantiene en el poder.

Ahora, lo cierto es que las empresas chinas obtuvieron contratos para desarrollar operaciones de cobre y petróleo, pero no pasó mucho.

Es de esperar que China esté interesada. Las oportunidades están allí y los dos países comparten un corto segmento de frontera.

Pero cualquier empeño chino, ya sea oficial o empresarial, va a necesitar cierta certeza de que tendrá éxito.

Y los chinos se mostrarán reacios a comprometerse a menos que sientan que los problemas de seguridad y corrupción están lo suficientemente resueltos -o al menos, contenidos- como para permitirles extraer cantidades valiosas de estos productos de uso industrial.

Mineros en Afganistàn.

Getty Images
Afganistán posee un gran potencial de explotación de minerales.

Una pregunta clave para cualquier inversionista potencial, de China o de cualquier otro lugar, será si es probable que los talibanes serán más capaces de crear el tipo de entorno que necesita el negocio de lo que lo fue el anterior gobierno afgano.

Otro factor que puede afectar la economía es el empleo de las mujeres. En la última década, el porcentaje de la población femenina de más de 15 años con empleo ha aumentado drásticamente, aunque en 2019 era del 22%, todavía bajo los estándares internacionales.

Bajo control de los talibanes, es probable que este cambio se revierta, lo que podría dañar aún más las perspectivas económicas.

En el futuro inmediato, también existe una gran incertidumbre sobre la estabilidad financiera. En estos días se han visto largas filas de personas que intentan sacar su dinero de los bancos.

El Afghan Islamic Press, con sede en Pakistán, informó que un portavoz talibán ofreció garantías a los propietarios de bancos, cambistas, comerciantes y tenderos de que sus vidas y propiedades estarán protegidas.

Que incluso haya dudas sobre la seguridad física de los operadores financieros es impactante.

Necesitan tener confianza para que funcione el sistema financiero de Afganistán. Pero también se necesita que los clientes sientan que su dinero está seguro y eso seguramente no sucederá pronto.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Ukb6MjvW83Q

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.