Futura abogada y amante de los koalas: Diana, la joven que denunció acoso y después fue asesinada
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Futura abogada y amante de los koalas: Diana, la joven que denunció acoso y después fue asesinada

La joven de 21 años fue asesinada con lujo de violencia en su propia casa. En sus redes sociales había reclamado por la indiferencia ante el acoso y violencia.
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26 de mayo, 2020
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“… ¿Tenemos que esperar a que pasen actos de mayor gravedad para empezar a reaccionar gente?”

Con esa pregunta Diana Carolina, estudiante de la Universidad Autónoma de Nayarit (UNA), cerraba la denuncia publicada en su cuenta de Facebook en agosto de 2019, en la que revelaba que había sido acosada y agredida al salir de su escuela, a plena luz del día, sin que nadie interviniera o la defendiera.

Nueve meses después Diana, de 21 años, está muerta. Fue brutalmente asesinada. 

Su cuerpo fue encontrado dentro de la recámara de su propia casa en Tepic, Nayarit, yacía tendida sobre la cama con múltiples heridas provocadas con un arma blanca en abdomen, brazos y pecho.

“Hubo mucha saña… le quitaron la vida de forma inhumana” dijo ayer el fiscal del estado Petronilo Ponce Medrano.

Lee: Asesinan a Diana, estudiante de derecho en la Universidad de Nayarit

Y sí – como Diana anticipó – esta nueva agresión en su contra fue lo suficientemente grave para que la indignación creciera. En pocas horas se volvieron virales los mensajes en redes sociales de condena junto con el “hashtag” denominado #JusticiaParaDiana.

Ello provocó a su vez que el gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría, emitiera un mensaje asegurando que “a las mujeres no se les debe tocar ni con el pétalo de una rosa” y exigiendo resultados.

El fiscal Ponce, por su parte, prometió – como siempre sucede – que no habrá impunidad, y que era tiempo de hacer un alto para “reflexionar”.

“Esto involucra a toda la sociedad, hay que hacer un alto y una reflexión profunda de que no se le puede estar dando un trato inferior a las mujeres y los hombres necesitamos entender que la participación de la mujer en la actualidad no es como tradicionalmente se concebía”, dijo el fiscal.

Pero el feminicidio de Diana no es el primero caso ocurrido ni en Nayarit ni en México. Tan solo en los primeros cuatro meses de este año 1 mil 301 mujeres fueron víctimas de homicidio o feminicidio, un promedio de once mujeres asesinadas todos los días, entre las que ahora figura Diana Carolina.

Amiga, estudiante y víctima

“Diana era una niña feliz, una persona que siempre que la veías te contagiaba su sonrisa (…) tenía muy buenas calificaciones y era una persona con un gran corazón, le gustaban mucho los koalas. Y siempre que tenías un problema te ayudaba…”

Así recuerda Dora a su amiga Diana Carolina Raygoza Montes, estudiante del tercer año de la carrera de Derecho de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN).

Desde la noche del domingo ella y varios amigos de Diana comenzaron a difundir mensajes en sus redes sociales para expresar su consternación y exigir justicia por el crimen, pero también para recordar a la joven como una chica alegre y publicar fotografías en donde aparecen con ella.

En entrevista con Animal Político, Dora describió a Diana como una amiga cariñosa y como una estudiante aplicada. Dijo que tenía la capacidad de hablar de muchos temas, y tenia debilidad por los koalas. Confirmó que su amiga estudiaba el tercer año de la carrera de Derecho, y le faltaba uno mas para terminar la carrera.

“Diana quería especializarse en la rama penal, es decir quería ser abogada penalista, era uno de sus más grandes sueños lamentablemente el día de ayer estando en su propia casa cumpliendo con la cuarenta fue asesinada en su propia casa, quitándole todos esos sueños y aspiraciones que algún día tuvo”.

Lee: Asesinan a Eugui Roy, estudiante y defensor ambiental en Oaxaca

Otro de sus amigas, Marcela, publicaba ayer en Twitter sobre Diana: “Te conocí en la secundaria, siempre tan alegre y amable; el solo ver tu sonrisa, contagiabas alegría a todo aquel que estuviera cerca…”

Y Alberto Ángel la recordó como su “abogada favorita” y prometió que no descansarían hasta hacer justicia.

“No hay palabras que puedan describir el dolor tan grande que siento en este momento, la mujer que me enseñó a ser mejor persona y ver siempre lo bueno de la vida” dijo el joven en su cuenta de Twitter.

Los detalles en torno al circulo familiar de Diana Carolina por ahora se mantienen bajo reserva. Su familia también ha evitado hacer comentarios con los medios. De hecho, las personas mas cercanas a ella se encuentran bajo investigación como una de las líneas que siguen las autoridades.

En su perfil en Facebook (que ayer fue modificado con la leyenda En Memoria de Diana Reygoza) se detalla que es originaria de Nayarit y que su educación fue pública. Estudió el bachillerato en el Centro de Estudios Tecnológico Industrial y de Servicios CETIS 100, previo a egresar del mismo en 2017 para cursa la carrera de Derecho en la Unidad Académica de Derecho de la UAT.

Como se aprecia en sus redes sociales, Diana era una joven que se estudiaba y se divertía como cualquier otra. Las fotografías con sus amigas y amigos en la ciudad o de vacaciones abundan en su perfil, así como los “memes” y mensajes recientes sobre las clases en línea por la contingencia sanitaria.

Pero entre las publicaciones hay una que llama la atención por el tono serio de la misma. Es la que colocó el 21 de agosto de 2019, en donde denunciaba haber sido victima de acoso y agresión sexual, ataque que padeció ante la indiferencia de otras personas que se percataron de lo sucedido.

La joven cuenta que todo sucedió cuando salió de la universidad y esperaba el transporte público para ir a su domicilio, punto en el que un “sujeto” se le acercó a pedirle la hora con la mirada fija en su cuerpo. Ella intentó alejarse, pero el hombre comenzó a seguirla.

“El tipo me sigue y me ve el pecho con mirada penetrante, me dice que si quiero una bebida que él me la invita, le digo que no y comienza a acercarse cada vez más para en una ocasión intentarme besar, no saben el asco y la incomodidad que sentí” relata la joven.

Pero Diana dice que “lo peor” no fue la agresión por si misma, sino la indiferencia de las personas que vieron lo que ocurría y ni siquiera dijeron algo. Y cuestionaba el hecho de que se exigiera al gobierno mayor seguridad hacia las mujeres, pero al mismo tiempo hubiera poco compromiso social ante ello.

Finalmente se preguntó si era necesario que algo mas grave sucediera para que como sociedad reaccionaran.

Y lo “más grave” sucedió

De acuerdo con un parte policíaco al que Animal Político tuvo acceso, la ultima vez que Diana Carolina fue vista con vida fue el viernes 22 de mayo. Según lo narrado por su padre Henri Heraclio Raygoza Acuña de 49 años, la familia decidió pasar el fin de semana en otro lado, pero Diana prefirió quedarse en casa para seguir la restricción por la contingencia sanitaria.

Desde ahí no se supo mas de la joven hasta que el domingo por la tarde la familia regresó a la casa ubicada en calle de Huajicori 202, en la colonia Morelos de la capital de Nayarit. Al llegar al domicilio descubrieron el cuerpo de la joven en la recámara principal.

Lee: Suben penas por feminicidios, pero solo 3 de cada 100 asesinatos de mujeres son esclarecidos y llegan a condena

El fiscal Ponce Medrano, dijo que de acuerdo con los resultados de los exámenes forenses se calcula que la joven fue asesinada entre las 7 de la mañana y el mediodía del domingo 24 de mayo. La causa del deceso fue la perdida de sangre ocasionada por múltiples heridas hechas en su cuerpo con un arma punzocortante. Algunas de las puñaladas fueron en los brazos, lo que evidencia que la joven intentó defenderse.

La inspección inicial en el domicilio familiar arrojó que ni una puerta ni una ventana fueron forzadas por el agresor para irrumpir en la vivienda, lo que abre la posibilidad de que éste tuviera llaves o fuera un conocido. Tampoco se encontraron huellas de un robo o algún saqueo, lo que permite concluir que la intención directa era cometer el crimen.

En el dictamen de criminalística quedó asentado que la joven se encontraba sobre la cama boca arriba, semidesnuda, con la pantaleta a la mitad de sus muslos. Al cierre de este texto continuaban en curso las pruebas de genética para determinar si hubo algún tipo de violencia sexual y si hay residuos que permitan identificar al responsable.

Diana Carolina no estaba ni drogada ni alcoholizada cuando ocurrió el crimen, como mostraron las pruebas toxicológicas.

“Estamos ante un feminicidio. No hay ninguna duda. Hay el uso de un arma blanca, huellas de forcejeo, entre otros. Estamos aplicando el protocolo para indagar feminicidio de manera rigurosa. Ya tenemos varias líneas de investigación abiertas que no es posible dar a conocer en este momento” dijo el fiscal del Estado.

Hay una pista que dejaron el agresor o los agresores. En la pared del dormitorio fueron colocadas las siglas “SF” utilizando la misma sangre de la joven. Las autoridades indicaron que ya tienen una idea de lo que podría significar, pero no quisieron revelar mas detalles.

La Fiscalía estatal ha recabado más de una veintena de declaraciones tanto a vecinos de la casa, así como a personas del circulo de amistad y familiar de la Diana Carolina. El fiscal Ponce Medrano hizo un llamado a la sociedad civil para que aporten datos útiles que ayuden a que el crimen no quede impune.

Falta trabajo para frenar violencia, reconocen

La Fiscalía estatal confirmó ayer que “seguramente” la Policía Cibernética tuvo conocimiento de la denuncia de acoso que Diana Carolina colocó en sus redes sociales, ya que este tipo de alertas son monitoreadas todo el tiempo. Sin embargo, no se procedió mas allá porque no hubo una denuncia formal, es decir ante el Ministerio Público.

“La policía cibernética tiene contacto de estos casi siempre, pero a veces son tantos que es complicado sobretodo si no se formaliza la denuncia. Y uno de los principales delitos aquí en Nayarit es violencia contra las mujeres y familiar. La carga de trabajo es “importante” dijo el fiscal.

Ponce Medrano reconoció que, aunque se han hecho esfuerzos importantes en combatir a la violencia feminicida en el Estado, “aun falta mucho trabajo” para evitar que estos casos continúen sucediendo, y que cuando sucedan no queden impunes. Pidió a la sociedad “no desanimarse” por este caso.

Pero la violencia contra la mujer no es exclusiva de Nayarit. De hecho, hay 19 entidades con una tasa de homicidios dolosos de mujeres superiores a la de dicha entidad. Colima, Guanajuato y Chihuahua son los estados que lideran con tasas superiores a los cuatro asesinatos por cada cien mil mujeres, mientras que el promedio nacional es de 1.5 y el de Nayarit 0.6 homicidios.

Y en casos reconocidos estrictamente como feminicidios Colima y Morelos lideran con más de un caso por cada cien mil mujeres. El promedio nacional es de 0.47 casos por cien mil mujeres, porcentaje similar al de Nayarit.

Aunque algunas personas como el propio presidente Andrés Manuel López Obrador han insistido en que no hay violencia familiar ni contra las mujeres o que esta no ha crecido,  datos oficiales revelan que las denuncias por estos delitos en 2020 son mayores que en 2019, mientras que abril fue el mes con mas asesinatos de mujeres de los últimos cinco años al menos.

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"Desistí de mi sueño americano y el COVID me dio la oportunidad de ayudar a migrantes como yo"

La doctora cubana Aliuska Balmaceda decidió cancelar su proceso de asilo en EE.UU. para establecerse en la frontera de México. Ahora, la pandemia del nuevo coronavirus le permitió ponerse de nuevo su bata de médico.
12 de junio, 2020
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Aliuska Balmaceda recuerda emocionada el día que volvió a ponerse la bata de médico, hace solo unas semanas.

La doctora casi había perdido la esperanza de volver a ejercer tras salir de su Cuba natal el año pasado y recorrer una peligrosa ruta por Centroamérica rumbo a Estados Unidos.

Buscaba lo que, como tantos otros, llama su “sueño americano”.

Pero no fue allí sino en Ciudad Juárez, México, donde consiguió cumplir su ilusión de retomar la profesión.

Ahora lo hace además atendiendo a migrantes como ella, afectados por la pandemia de covid-19 en esta ciudad fronteriza con EE.UU., lo que asegura que le es aun más gratificante.

Tanto es así, que desistió de continuar con el proceso de asilo que había iniciado en EE.UU. y ahora planea su futuro en México, siempre con esa bata blanca que al fin logró recuperar.

Esta es parte de su historia que compartió con BBC Mundo.


Tengo 30 años y soy de Sancti Spíritus, Cuba. En 2013 me gradué como médico general y soy diplomada en terapia intensiva.

Hotel filtro en Ciudad Juarez

AFP
Balmaceda (a la izquierda) le relató a BBC Mundo su historia hasta lograr volver a trabajar como doctora voluntaria en el “hotel filtro” de Ciudad Juárez.

El año pasado, prácticamente me tuve que fugar del sistema castrista con el que no estoy de acuerdo, por problemas políticos y económicos. Me fui con mi esposo y nuestra idea era pedir asilo en Estados Unidos.

A mi niña la dejé en Cuba, porque no tenía el dinero para traerla y porque íbamos a atravesar por muchos países. Me daba miedo que la secuestraran o le hicieran algo.

Me fui el 19 de abril de 2019. Como a los médicos apenas los dejan salir de la isla, tuve que mentir.

Pedí vacaciones sin que casi nadie se enterara y una visa para Nicaragua diciendo que entraría como turista para comprar algunas cosas.

Nos juntamos con un grupo de cubanos y atravesamos Honduras y Guatemala hasta llegar a Chiapas, en el sur de México. Y de ahí fuimos hacia el norte, en busca del “sueño americano”.

Map

Quería ir allí porque tengo familia en Hialeah (Florida). Creo que en ese país hay libertad, puedes expresarte como quieras y tienes un buen salario.

En Cuba recibía US$40 mensuales, con lo que no podía ni comprar un pantalón a mi hija.

Durante mi viaje por Centroamérica no tuve que atravesar la selva, pero aún así fue bien difícil.

Esos “coyotes”, que son quienes te van pasando de país en país, te llevaban a un pueblo asegurándote que ya era Guatemala, y era mentira, aún era Honduras, pero ya te habían robado el dinero.

Pasan muchas cosas. A mí intentaron hasta violarme.

Uno de los hombres que iban a ayudarnos a pasar a Guatemala me llamó por la noche y me agarró por la cintura.

Empecé a gritar, otro de ellos me intentó tapar la boca, pero mi marido y el resto de cubanos del grupo ya me habían escuchado.

Empezaron a golpearse y todos salimos corriendo.

Junto a otra pareja nos escapamos, pero no podíamos contárselo a la policía porque teníamos miedo que nos deportaran.

La llegada a México

Tras pasar a Guatemala llegamos a México.

Queríamos pagar por un salvoconducto que nos permitiera llegar al norte, y unos falsos abogados nos estafaron US$1.500 a cada uno. Imagina cómo nos sentimos.

A mediados de mayo llegamos por fin a la frontera de El Paso y pasé a Migración de EE.UU. para solicitar asilo.

Frontera de El Paso

AFP
Balmaceda entró a EE.UU. por la frontera de El Paso.

Allí estuve en un lugar al que llaman “la hielera”, por el frio que hace, en el que no había camas, dormías en el piso en una especie de capullos (sacos de dormir) y había un solo baño.

Cuando llegué, éramos como 12 personas. Pero los días que volví a la corte, éramos como 23, unas arriba de las otras.

Al llegar solo me dijeron que debido al proceso MPP (Protocolo de Protección de Migrantes o “Quédate en México”), tenían que devolverme a Juárez y esperar el proceso de asilo desde México.

Esperé mis fechas de corte, que empezaron en agosto.

Pero en un momento vi una luz y pensé que podía quedarme aquí, porque vi la opción de trabajar en México mientras que en EE.UU. quizá no podría ejercer.

Además, vi casos de petición de asilo denegados pese a tener muchas pruebas. Y yo no podía pagarme un abogado que me asesorara.

Así que notifiqué que iba a abandonar el proceso para quedarme a vivir aquí con mi esposo y ya no acudí a mi tercera audiencia.

Médico para migrantes

Desde diciembre estoy tratando de legalizarme aquí, que es bien difícil. Por ahora estoy irregular. No me gusta decir “ilegal” porque es una palabra bien fea.

Aquí en México me han acogido bien, aunque también sé que es peligroso. Pero desde luego no voy a ser perseguida como en Cuba.

Cartel en Ciudad Juarez

AFP
Balmaceda decidió quedarse junto a su marido en Ciudad Juárez y abandonar su “sueño americano”.

Ha sido un año muy difícil. Trabajé de mesera, con mi esposo repartiendo hamburguesas, vendiendo ropa en el centro… Pero cuando la ciudad se puso en cuarentena por el covid-19, perdí mi trabajo.

Entonces una amiga doctora me avisó de que había una convocatoria para trabajar aquí en el “hotel filtro” de médico voluntario.

Enseguida me interesé, me entrevistaron, me hicieron unos exámenes, fue difícil, pero se pudo y aquí estoy.

El “hotel filtro” es un hotel adaptado para que migrantes recién llegados a Ciudad Juárez o que no tengan alojamiento puedan pasar la cuarentena hasta confirmar si tienen o no covid-19.

En su mayoría procedentes de Honduras y El Salvador, los huéspedes pasan allí 14 días hasta confirmar que están libres del virus y ser trasladados a alguno de los albergues de la ciudad. Si presentan síntomas graves, son enviados a un hospital.

Migrante de Guatemala en el hotel filtro

AFP
Los migrantes pueden pasar los 14 días de cuarentena en el “hotel filtro” en Ciudad Juárez, implementado por organizaciones locales y organismos internacionales como la Organización Mundial Para la Paz y la OIM.

La crisis del coronavirus ha acentuado la precariedad de miles de migrantes varados en México que no pueden entrar en EE.UU. ni tampoco regresar a Centroamérica u otros países del sur.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en Ciudad Juárez se encuentran entre 5.000 y 7.000 migrantes en alojamientos por cuenta propia, albergues o en situación de calle.

Entre enero y mayo, transitaron por la ciudad unos 11.000 migrantes, 8.000 de los cuales fueron deportados de EE.UU.

En otros lugares de la frontera norte de México, como Matamoros, unas 2.000 personas sobreviven hacinados en un campamento mientras esperan a que avancen sus procesos de petición de asilo.

La presión aumentó desde que Donald Trump ordenó a finales de marzo negar la entrada a EE.UU. a todos los solicitantes de asilo debido a la pandemia. En cuestión de horas, son expulsados de vuelta a México.

Mientras, en la frontera sur de México, los migrantes deambulan por las calles de ciudades como Tapachula tras el cierre de albergues para evitar contagios.

En su caso, tampoco pueden viajar hacia Centroamérica hasta que no reabra la frontera guatemalteca.

Campamento de migrantes en Matamoros

Getty Images
Cientos de migrantes se concentran desde hace meses en campamentos improvisados en la ciudad de Matamoros a la espera de que se resuelvan sus peticiones de asilo en EE.UU.

EE.UU. reportó hasta este miércoles 3 de junio más de 107.000 fallecidos por coronavirus, mientras que México superó la barrera de los 100.000 casos confirmados y 11.000 muertes.

línea

BBC

Aquí en el “hotel filtro” estamos tres doctoras y tres enfermeros cubanos y personal de apoyo venezolano, aunque se busca ampliar el equipo. Somos un grupo bien fuerte y unido.

Les tomamos la temperatura y revisamos su sintomatología, los examinamos uno a uno dos veces al día y según su patología se les va a atendiendo, siempre con todo el equipo de protección.

El día que empecé fue increíble. Todo médico que se vuelve a poner la bata es un orgullo, un placer, es lo más grande (ríe). No pensé en volver a usarla, menos aquí en México.

Aliuska Balmaceda

Cecilia Tombesi
Balmaceda reconoce que había perdido la esperanza de volver a ejercer la medicina.

Lo más bonito es que como yo soy migrante, ellos se sienten identificados con nosotros.

Me dicen: “Pero doctora, no lo puedo creer ¿usted es migrante?”. Yo les digo que sí, y ellos se sienten a gusto con nosotros y muy agradecidos.

Otras veces me preguntan si yo también atravesé esos países, y respondo que sí, que igual que ellos.

En cuanto una llega a la puerta la saludan. Es muy gratificante.

Sobre mis planes de futuro, algunos doctores me vieron en los medios a raíz de entrar a este hotel filtro y se comunicaron conmigo.

Hay opciones trabajo, pero no puedo ejercer sin mi título legalizado.

Así que trato de reunir algo de dinero para tramitarlo y traer por fin a mi hija.

En México me dedico a lo que me gusta, atendiendo y ayudando personas, y no me va mal, ya tengo mis amistades… así que mi vida ahora está aquí.


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https://www.youtube.com/watch?v=XBfltfjAEZk

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