Confinamiento no ha frenado la violencia: los homicidios suben en 18 estados
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Cuartoscuro

En plena pandemia los homicidios suben en 18 estados y suman más de 6 mil los asesinatos

Pese al confinamiento, en marzo y abril de este año fueron asesinadas casi 340 personas más que en los mismos meses de 2019. Los focos rojos: Guanajuato a nivel estatal, y Tijuana y Ciudad Juárez a nivel municipal.
Cuartoscuro
21 de mayo, 2020
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Desde un enfrentamiento armado dentro de un bar que dejó siete muertos; pasando por un ataque con armas de alto poder y granadas a un local que les costó la vida a cuatro personas; hasta homicidios de policías, del exencargado de los asesinatos de un poderoso cartel, y de miles de personas en supuestas riñas, intentos de robo, entre otros.

La pandemia del coronavirus no ha frenado la violencia en México. Al contrario: en marzo y abril de este año – los dos primeros meses de la emergencia sanitaria – fueron asesinadas 6 mil 98 personas, 338 personas mas que en el mismo periodo del año pasado. En 18 de los 32 estados los asesinatos repuntaron con todo y el confinamiento.

Guanajuato es la entidad con mas asesinatos, pero hay 30 ciudades en todo el país que por si solas concentran 1 de cada 3 de los homicidios y feminicidios registrados durante la emergencia de salud. En 17 de esas ciudades hay incrementos hasta de cien por ciento en la violencia.

La fase 1 de la emergencia sanitaria por la enfermedad COVID-19 se decretó en México el 28 de febrero pasado tras registrarse el primer caso confirmado. La fase 2 y el endurecimiento del confinamiento por la propagación de los contagios se anuncio el 24 de marzo y la fase 3 en la que continuamos se ordenó el 21 de abril.

Lee: México supera las 6 mil muertes por COVID-19, de acuerdo con registro de Salud

Lo anterior trajo consigo una disminución notable de la movilidad, la suspensión de clases y de actividades no esenciales, y el cierre de la mayor parte de los establecimientos.

Esta situación provocó que en abril las denuncias de la mayor parte de los delitos sufrieran una reducción inédita, llegando a los niveles mas bajos en 16 años.  Sin embargo, y pese a ello, la violencia homicida no ha perdido terreno.

Los datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que en marzo y abril fueron asesinadas 6 mil 98 personas, entre victimas de homicidios doloso y feminicidio. Se trata de 338 víctimas más respecto a los mismos meses del año pasado, cuando la suma fue de 5 mil 760 asesinatos. Es un incremento del 6% en el total de víctimas.

El repunte de la violencia homicida inicio desde principios de 2020, pero el confinamiento por la pandemia no lo ha frenado. En enero el promedio diario de asesinatos fue de 93.3 víctimas; en febrero ascendió a 98.5; en marzo llegó a 99.3 víctimas cada 24 horas; y en abril se sobrepasó la barrea de los cinco casos diarios para ubicarse en 100.6 asesinatos.

Los focos de la violencia

En los dos primeros meses de la pandemia de coronavirus los homicidios en México crecieron en 18 estados, es decir en la mitad del país, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Los repuntes mas grandes se registran en Campeche donde las víctimas de homicidio crecieron 100%; en Michoacán donde el ascenso fue de 83.5%; Zacatecas con 46%; Hidalgo con un crecimiento de homicidios del 37%; y Durango con un avance del 30.8%.

Le siguen en incrementos Chihuahua con un avance del 23.3%; Nuevo León con un crecimiento del 23.1%; Baja California con un avance del 21.1%; y Guanajuato con un incremento del 20.1%.

Los crecimientos en Guanajuato, Chihuahua y Baja California son particularmente preocupantes pues se encuentran entre las cuatro entidades con más asesinatos registrados en el periodo de la pandemia. A ellos se sumaría el Estado de México donde también hubo un ligero repunte de los homicidios del 2.8%.

El resto de las entidades donde hubo un crecimiento de la violencia homicida son: Sonora, Yucatán, San Luis Potosí, Guerrero, Querétaro, Oaxaca, Colima y Morelos

Los focos de violencia en el país quedan todavía mas claros si el análisis se hace a nivel de los municipios.

Hay 30 ciudades que por si solas acumularon 1 mil 992 homicidios en marzo y abril, que equivale a casi la tercera parte de todos los asesinatos registrados en México en los primeros dos meses pandemia. En 17 de estas ciudades los homicidios dolosos crecieron en comparación con el año pasado.

De ellas hay cinco donde subieron más de cien por ciento. Se trata de Ensenada, Baja California con un disparo del 195% en homicidios dolosos en plenos meses de pandemia; Uruapan en Michoacán con un avance del 182.4%; Cajeme en Sonora con un crecimiento del 146.4%; Celaya, Guanajuato con un avance del 136.7%; y Morelia, Michoacán con un avance del 109%.

Por otro lado, las tres ciudades que registraron la mayor cantidad de asesinatos en el país son Tijuana en Baja California, Ciudad Juárez en Chihuahua, y León, Guanajuato, con 310, 299 y 94 homicidios dolosos, respectivamente.

La lista de las 30 ciudades la completan Guadalajara, San Pedro Tlaquepaque, Tlajomulco de Zúñiga, Zapopan y Tonalá en Jalisco; las alcaldías Iztapalapa y Gustavo A. Madero en Ciudad de México; los municipios de Solidaridad y Benito Juárez en Quintana Roo; las ciudades de Salamanca e Irapuato en Guanajuato.

También los municipios de Ecatepec y Nezahualcóyotl en el Estado de México; Reynosa, Tamaulipas; Acapulco, Guerrero; Culiacán, Sinaloa; la capital de Chihuahua; Manzanillo, Colima; Hermosillo en Sonora; Monterrey, Nuevo León; Villahermosa, Tabasco, y la capital de Puebla.

Entérate: Tras confinamiento, denuncias de delitos en abril caen al nivel más bajo en 16 año

Los casos y sus razones

En la suma de los homicidios registrados en el periodo de emergencia sanitaria destacan diversos multihomicidios. Entre ellos, por ejemplo, el registrado el pasado 28 de marzo en Tultitlan, estado de México, dentro de un bar que contradiciendo las recomendaciones sanitarias se encontraba abierto.

De acuerdo con lo informado por las autoridades locales lo que ocurrió fue un aparente enfrentamiento entre personas armadas que dejó siete hombres muertos y al menos otros seis lesionados.

Otro caso similar donde incluso se detonó una granada ocurrió el 24 de marzo en un bar en Celaya, Guanajuato que dejó un saldo de cuatro muertos, En esa misma ciudad, se registró el multihomicidio de cuatro personas dentro de una casa en la colonia Hacienda Natura, el pasado 30 de abril.

Casos similares se cuentan por decenas. Incluso hubo una sola tarde, la del 31 de marzo, donde nueve personas fueron asesinadas en Celaya y Valle de Santiago en Guanajuato, entre ellos un policía.

De hecho, en marzo y abril al menos 96 policías fueron asesinados en distintos estados del país de acuerdo con un reporte de la organización Causa en Común.

A estos casos de alto impacto se suman múltiples homicidios mas registrados en enfrentamientos, venganzas, presuntas riñas, intentos de robo, entre otros. Más del 70% de ellos cometidos con armas de fuego.

Y aunque aun no entran en esta estadística la violencia ha continuado en niveles similares en mayo, pese a que sigue el confinamiento por la pandemia de coronavirus. Es este último mes ya se ha registrado, por ejemplo, el homicidio de ocho personas en una carretera de Guanajuato el pasado 19 de mayo; o el asesinato de Rodrigo Aréchiga alias “El Chino Antrax” presunto jefe de sicarios del Cártel de Sinaloa, ocurrido la semana pasada en Culiacán.

¿Por qué continua toda esta violencia pese a la pandemia y el confinamiento? ¿Por qué no disminuye por lo menos?

El experto en temas de seguridad pública y nacional, Alejandro Hope, considera que pueden ser varias las razones, pero entre las principales se encuentra que buena parte de la violencia está ligada con el crimen organizado, actividad delincuencial que se mueve al margen de cualquier desmovilización ciudadana.

Cabe señalar que de acuerdo con estimaciones oficiales, al menos 6 de cada 10 asesinatos estarían relacionados con la delincuencia organizada, pero hay estados como Guanajuato o Jalisco donde ese porcentaje es superior al 80%.

“Y también sucede que hay homicidios que suceden en las casas, o que son productos de una violencia mas doméstica, y esos no se reducen con el confinamiento sino al contrario” añade el experto.

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Coronavirus: 10 buenas noticias sobre la pandemia (un año después)

El catedrático de microbiología español Ignacio López-Goñi hace balance sobre la experiencia científica acumulada en los últimos meses.
24 de febrero, 2021
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No sabemos qué ocurrirá en los próximos meses y las nuevas variantes genéticas son motivo de incertidumbre, pero un año después el mensaje es el mismo: los avances de la ciencia nos animan a ser optimistas y a ver el vaso medio lleno.

1. Hay más artículos sobre SARS-CoV-2 y la covid-19 que sobre malaria

Hace un año nos asombrábamos de que en poco más de un mes desde que se notificaran los primeros casos ya hubiera más de 164 artículos científicos en PubMed (un motor de búsqueda de libre acceso para consultar publicaciones científicas) sobre el nuevo virus y la enfermedad.

Hoy esa cifra se ha multiplicado por más de 600 y ya supera los 100.000 artículos, más que los que aparecen bajo el epígrafe de “malaria”, por ejemplo. Existen registrados más de 4.800 estudios en curso sobre tratamientos y vacunas.

Sabemos más sobre el SARS-CoV-2 y la covid-19 que de otras enfermedades que llevamos lustros estudiando.

2. Más de 200 nuevas vacunas

Hace un año se destacaba que hubiera ocho nuevos proyectos sobre vacunas contra el coronavirus SARS-CoV-2.

Según el portal bioRENDER ahora son más 195 candidatos, al menos 71 ya en ensayos clínicos.

Estos emplean todo tipo de tecnologías: virus vivos atenuados, virus inactivados, subunidades de proteínas, vectores virales recombinantes, partículas similares a virus (VLP), ADN y ARNm.

Personal de salud con una ampolla de la vacuna contra el covid-19

Getty Images
Existen cerca de 200 proyectos de vacunas contra la covid-19.

Jamás se había invertido tanto dinero y había habido tanta colaboración para el desarrollo de vacunas entre entidades públicas, privadas, centros de investigación, universidades, farmacéuticas, empresas y ONG.

Algunos proyectos se han abandonado, pero otros ya fueron autorizados por la OMS: Pfizer/BioNTech y Moderna con tecnología ARNm, AstraZeneca/Oxford y Sputnik V con tecnología de adenovirus recombinantes y la china Sinopharm, con coronavirus inactivos.

Al menos otras 20 vacunas están ya en ensayos clínicos de fase III y en las próximas semanas y meses podrán ser aprobadas, si los resultados son satisfactorios.

3. Las vacunas de ARNm son muy seguras

Uno de los posibles efectos graves de las vacunas es la anafilaxis, una reacción alérgica que puede llegar a ser mortal y que ocurre normalmente al poco tiempo de administrar la vacuna.

Se han analizado datos del primer mes de vacunación en EE.UU., donde se han administrado más de 17,5 millones de dosis (exactamente 9.943.247 de la vacuna de Pfizer/BioNTech y 7.581.429 de la de Moderna).

El Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) ha registrado solo 66 casos de anafilaxia (47 con la vacuna de Pfizer/BioNTech y 19 con la de Moderna).

Esto supone menos de 4 casos por millón de dosis o el 0,0003% de todas las dosis analizadas. 21 (el 32%) de esos 66 casos había tenido casos previos de anafilaxia por otros motivos. No se ha detectado ningún fallecimiento.

Trabajadores médicos frente al hospital Langone Health de Nueva York mientras la gente aplaude para mostrar su gratitud al personal médico y a los trabajadores esenciales en la primera línea de la pandemia de coronavirus el 19 de abril de 2020 en la ciudad de Nueva York.

Getty Images
Hay más conocimiento científico de la covid-19 que de la malaria.

Si se compara con el número de casos de covid-19, las secuelas que deja la enfermedad y el número de fallecimientos, el beneficio que suponen las vacunas supera enormemente los posibles efectos adversos.

Todo esto permite afirmar que, de momento, las vacunas de ARNm son muy seguras.

4. Las vacunas son efectivas

Israel es el país que más población tiene ya vacunada.

A principios de febrero y desde que comenzó la campaña en diciembre, más de 3,67 millones de israelíes habían recibido la primera dosis de la vacuna de ARNm de Pfizer/BioNTech.

Esto representaba cerca del 40% de la población del país. Más del 28% había recibido también la segunda dosis. Entre los mayores de 60, más del 80% había sido vacunado.

Los datos preliminares muestran que la vacunación está siendo efectiva.

El número de infecciones está disminuyendo de forma significativa, especialmente entre las personas mayores de 60. En este grupo de edad, ha habido un 56% menos de infecciones y un 42% menos de hospitalizaciones y un 35% menos de fallecimientos por covid-19 después de la segunda dosis.

Los resultados con las dos dosis son excelentes: de los 523.000 israelíes vacunados con dos dosis solo hay 544 casos de covid-19, tan solo 4 casos de covid-19 grave y cero fallecimientos. Estos datos confirman los obtenidos en los ensayos clínicos previos.

Vacunación en Israel en febrero de 2021.

Getty Images
Israel es el país que más vacunó a su población.

Pero no hay que irse hasta Israel.

En Asturias, España el pasado día 15 de febrero se había sobrepasado la cifra de 2.000 personas fallecidas por covid-19 desde el inicio de la pandemia.

Entre ellas, había una gran proporción de personas con domicilio en residencias de mayores, donde el impacto ha sido considerable.

Sin embargo, en estos momentos la situación comienza a estar relativamente controlada gracias a los esfuerzos de vacunación dirigidos específicamente a las personas residentes y trabajadores que los atienden.

El efecto de la vacuna queda de manifiesto al comparar la mortalidad entre personas mayores con domicilio en residencias (casi todas vacunadas), en las que desciende bruscamente, y el número de fallecidos en personas con domicilio fuera de ellas (no vacunadas), entre las que aumenta considerablemente.

Además, se acaban de publicar los resultados de un estudio preliminar en Inglaterra en el que demuestran que la vacuna de ARNm de Pfizer/BioNTech es efectiva para prevenir la infección en adultos sintomáticos y asintomáticos, incluso contra la variante “británica” B1.1.7.

5. La confianza en las vacunas aumenta

Después de más de 160 millones de dosis de vacunas frente a la covid-19 administradas, la confianza de la población en las vacunas va en aumento.

Por ejemplo, se ha realizado una encuesta a 13.500 personas de quince países de Europa, Asia y Australia entre noviembre del 2020 y enero de 2021.

En noviembre, antes de que los países comenzaran a aprobar las vacunas, solo cerca del 40% de los encuestados se pondrían la vacuna contra la covid-19 y más del 50% estaban preocupados por los posibles efectos secundarios.

Para enero, más de la mitad se pondría la vacuna y el número de personas preocupadas por los efectos secundarios había disminuido ligeramente.

Un paciente curado de covid-19 saluda a los trabajadores médicos cuando es dado de alta del Centro de Salud Pública de Chongqing el 15 de marzo de 2020 en Chongqing, China.

Getty Images
La población cada vez confía más en las vacunas contra la covid-19.

Reino Unido fue el país en el que más gente se manifestó dispuesta a vacunarse (hasta un 78% de los encuestados) y en España la proporción de gente dispuesta a vacunarse pasó de un 28% en noviembre a un 52% a mediados de enero.

6. La respuesta inmune frente al virus dura al menos ocho meses

Los test serológicos que miden anticuerpos frente al SARS-CoV-2 no reflejan todo el potencial, la duración y la memoria de la respuesta inmune frente al virus.

Conocer cuánto dura la respuesta inmune frente al virus es fundamental para determinar la protección frente a las reinfecciones, la gravedad de la enfermedad y la eficacia de la vacuna.

Se ha comprobado que, aunque hay cierta heterogeneidad en la respuesta según cada individuo, en la mayoría de las personas en las que se ha analizado mantienen una robusta respuesta inmune humoral (anticuerpos) y celular (linfocitos T), de como mínimo entre 6 y 8 meses después de la infección, independientemente de que sean leves o graves.

7. Nuevos tratamientos frente a los casos más graves

Ya sabemos que la covid-19 es mucho más que una neumonía.

Se conoce mucho más de la enfermedad y, aunque no dispongamos de momento de un antiviral específico que inhiba el virus, hay combinaciones de tratamientos que mejoran mucho el pronóstico y reducen la mortalidad de los casos más graves.

Antivirales, antiinflamatorios, anticoagulantes, corticoides, inhibidores de la tormenta de citoquinas y anticuerpos monoclonales son algunos ejemplos.

Existen más de 400 ensayos clínicos en curso en los que se están probando distintos tratamientos y combinaciones.

Un médico le da el pulgar hacia arriba a un paciente con covid-19 que ya no usa un respirador en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos el 21 de abril de 2020 en el distrito de Brooklyn de Nueva York.

Getty Images
Hay cada vez más y nuevos tratamientos para combatir los casos graves de covid-19.

Por ejemplo, según el ensayo clínico internacional Recovery, la combinación de tocilizumab (un anticuerpo monoclonal dirigido contra el receptor de la interleukina-6, aprobado para el tratamiento de la artritis reumatoide) y la dexametasona (un potente glucocorticoide sintético que actúa como antiinflamatorio e inmunosupresor), puede reducir a casi la mitad las muertes en los pacientes más graves con covid-19.

Por otra parte, el tratamiento preventivo con anticoagulantes en pacientes con covid-19 hospitalizados, se asocia con un 30% menos de mortalidad a 30 días y sin efectos adversos de sangrado.

8. No hay gripe

Existía una seria preocupación sobre cómo se iba a comportar el solapamiento de SARS-CoV-2 con otros patógenos respiratorios frecuentes en los meses de invierno.

No se podía descartar una situación de “tormenta perfecta” en la que coincidieran SARS-CoV-2 con otros virus, como el de la gripe o el respiratorio sincitial, que causan bronquiolitis y neumonías y son responsables de frecuentes hospitalizaciones y muertes en determinados sectores de la población más vulnerable.

Se había sugerido que el riesgo de muerte en personas infectadas por gripe y SARS-CoV-2 de forma simultánea era superior que en aquellas que solo estaban infectadas por el coronavirus, especialmente en mayores de 70 años.

La coincidencia de varios virus respiratorios con el SARS-CoV-2 podría haber causado una carnicería en las personas mayores.

Mayoría de personas con mascarilla.

Getty Images
El cuidado de las personas, con el uso de las mascarillas y con distanciamiento, hizo que otros virus como el de la gripe mermaran.

La buena noticia es que esta temporada la gripe y otros virus respiratorios han desaparecido, tanto en los meses de junio a agosto en el hemisferio sur como ahora en el hemisferio norte.

No podemos descartar que esto pueda suponer un problema el año que viene (las temporadas en las que la gripe causa mayor mortalidad suelen estar precedidas de temporadas más benignas), pero este año ha supuesto un verdadero alivio a los sistemas sanitarios.

Varias son las causas que pueden explicar este declive de la gripe. Primero conviene recordar que el SARS-CoV-2 y el virus de la gripe son virus muy diferentes.

Es muy probable que el menor periodo de incubación de la gripe, la existencia de inmunidad previa, la intensa campaña de vacunación de este año, las medidas de confinamiento, disminución de viajes, uso de mascarilla, higiene y distanciamiento social hayan tenido un mayor efecto en disminuir la transmisión de este virus.

Por el contrario, en la transmisión del coronavirus además influyen mucho más el efecto de los aerosoles, el papel de los superpropagadores y los asintomáticos.

9. Podemos seguir la evolución del virus a tiempo real

El efecto que puedan tener las nuevas variantes genéticas del SARS-CoV-2 en la vacunación y en el transcurso de la pandemia es una incertidumbre.

Debido a que los cambios genéticos pueden tener un potencial efecto en cómo se comporte el virus, su análisis y seguimiento es fundamental.

La buena noticia es que hoy tenemos la capacidad de seguir la evolución a tiempo real del virus y la aparición de nuevas variantes genéticas.

Hay ya más de 260.000 secuencias del genoma de SARS-CoV-2 disponibles en las bases de datos.

Estudios con coronavirus.

Getty Images
A diferencia de otras pandemias, con la de la covid-19 podemos seguir su evolución en tiempo real.

Esas secuencias provienen de otros tantos aislamientos obtenidos de muestras humanas desde febrero del año pasado hasta el momento actual.

Aunque los cambios de nucleótidos son la primera fuente de variación genética del SARS-CoV-2, también se han detectado inserciones, deleciones (un tipo de mutación genética en la cual se pierde material genético) e incluso recombinaciones.

Todo esto permite hacer filogenias (relaciones de “parentesco” entre las variantes virales) que pueden emplearse para hacer estimaciones temporales (cuándo surgen nuevas variantes), caracterizar cómo se extiende geográficamente el virus, reconstruir la dinámica epidemiológica dentro de una región y analizar cómo se adaptan a lo largo del tiempo.

El análisis de las secuencias del SARS-CoV-2 no tiene precedentes, en la base de datos GISAID (Global Initiative on Sharing Avian Influenza Data) son más de 580.000 datos de secuencias compartidas.

Es la primera vez que se está siguiendo a tiempo real la evolución de un virus pandémico.

10. La pandemia a nivel mundial decrece

No sabemos cómo se desarrollará la pandemia en los próximos meses.

Dada la intensidad que ha tenido hasta ahora es probable que haya nuevas olas, pero quizá de menor intensidad.

No sabemos cómo será una posible cuarta ola, ni el efecto que puedan tener las nuevas variantes genéticas que van apareciendo, pero la buena noticia es que a nivel global la pandemia en este momento decrece.

Un hombre, personal de salud, saluda desde la ventana.

Getty Images
Los números de casos de covid-19 están bajando en el mundo.

Quizá sea una combinación de varios factores: el virus se comporta de forma estacional, la población va adquiriendo cierta inmunidad de grupo por infección natural o por las vacunas, quizá el virus en ese proceso natural de variación y mutación va derivando a formas menos virulentas y se va adatando a su nuevo huésped.

No lo sabemos a ciencia cierta, pero de momento sigue habiendo motivo para la esperanza.

*Ignacio López-Goñi es catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, España.


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