Por pandemia, el INM detiene 10 veces menos migrantes que hace un año
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Desde el inicio de la pandemia el INM detiene diez veces menos migrantes que hace un año

La pandemia ha logrado lo que la estrategia de militarización del gobierno de Andrés Manuel López Obrador no había conseguido: frenar casi por completo el tránsito de migrantes hacia Estados Unidos.
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La emergencia sanitaria por COVID-19 frenó la migración hacia Estados Unidos. Según datos del Instituto Nacional de Migración (INM) a los que tuvo acceso Animal Político, el número de extranjeros detenidos por estar en situación irregular en México se desplomó desde el inicio de la crisis. En abril y lo que llevamos de mayo, la cifra de arrestados es hasta diez veces menor que la que se registró el año pasado.

En marzo, el INM detuvo a 7 mil 815 extranjeros, mientras que 12 mil 780 fueron arrestados en 2019. Esta tendencia se reforzó en abril, cuando fueron detenidos 2 mil 625 migrantes. Un año antes, 20 mil 551 personas habían sido interceptadas por agentes migratorios y conducidas a centros de detención. En lo que llevamos de mayo (el informe analiza hasta el 20 de este mes), el número de detenciones bajó hasta las mil 370.

Según fuentes del INM, estas estadísticas toman en cuenta tanto migrantes interceptados en controles establecidos en territorio mexicano como centroamericanos devueltos por Estados Unidos nada más ser detenidos en la frontera.

Las devoluciones exprés operan desde el 21 de marzo, cuando Donald Trump, aprovechando las medidas de protección contra el coronavirus, anunció que cerraría sus fronteras y devolvería a México o deportaría inmediatamente a todos los que fuesen arrestados tratando de cruzar. Desde entonces, el protocolo se ha renovado cada 30 días dentro de las medidas de cierre de la frontera por motivo de la pandemia de coronavirus.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador respondió que aceptaría no solo a sus conciudadanos, sino también a guatemaltecos, hondureños y salvadoreños a los que recibe y encierra en estaciones migratorias antes de expulsarlos a sus países.

Animal Político documentó que estas personas fueron expulsadas por cuatro vías: deportándolas, abandonándolas en la frontera con Guatemala, liberándolas en la calle sin recursos y con la prohibición de regresar al norte o alojándolas en alguno de los pocos albergues de la sociedad civil que pudo recibirlas.

Lee: Más de 3 mil 600 migrantes fueron deportados desde el inicio de la pandemia, según datos del INM.

El número de solicitudes de refugio también cayó de forma drástica. Entre el 1 de abril y el 15 de mayo,  mil 496 personas pidieron protección a la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar). Según explicó el comisionado Andrés Ramírez, el número de trámites para ser protegido por el estado mexicano cayó un 86% respecto al año pasado. Al contrario que otros países como Estados Unidos, México no suspendió el derecho a pedir asilo para las víctimas de la violencia.

La pandemia logra lo que no pudo la Guardia Nacional

La pandemia ha logrado lo que la estrategia de militarización del gobierno de Andrés Manuel López Obrador no había conseguido: frenar casi por completo el tránsito de migrantes hacia Estados Unidos.

En enero, por ejemplo, México detuvo a 12 mil 890 migrantes, casi 5 mil más que los 8 mil 204 que detuvo un año atrás. Aquí la clave está en la diferente respuesta que tuvo el gobierno de López Obrador ante las caravanas que llegaron a la frontera sur. Mientras que en 2019 entregó más de 15 mil tarjetas de residente por motivos humanitarios en menos de diez días, un año después más de dos mil centroamericanos fueron detenidos, encerrados y deportados tras el intento de caravana que llegó a las fronteras de Chiapas y Tabasco.

En febrero, la tendencia ya fue a la baja y fueron detenidos 7 mil 947 personas, casi dos mil menos que las 10 mil 035 que el INM arrestó en 2019.

“El flujo se ha detenido casi por completo, ahora viene más desde Estados Unidos”, dice Ana Lorena Delgadillo, de la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho.

Esta ONG, junto con otros grupos como Imumi, Asylum Access, Alma Migrante AC o Sin Fronteras promovió diversos amparos para proteger a los migrantes en el contexto de la pandemia de COVID-19. Estas iniciativas legales se presentaron en juzgados de Tabasco, Ciudad de México, Chiapas, Chihuahua, Tijuana, Veracruz y Nuevo León, para solicitar a diversas autoridades que tomen las medidas de “acceso a la salud, a una estancia regular, a una vivienda digna, así como la suspensión de las detenciones migratorias, y la libertad de la personas detenidas en estaciones migratorias”.

A pesar de que seis de los amparos fueron aceptados, las organizaciones denunciaron recientemente que México no está dando cumplimiento a las órdenes judiciales. Según dijo Delgadillo, las autoridades no están informando sobre el paradero de las personas a las que detienen ni tampoco les están ofreciendo garantías de estancia, sino que las están deportando masivamente y sin siquiera hacerles pruebas para determinar si enfermaron de COVID-19.

Una de las peticiones formuladas por las ONG es saber cuántos centroamericanos fueron devueltos por Estados Unidos y cuál ha sido su paradero.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), informó de que en marzo fueron devueltos 6 mil 444 migrantes por el denominado Título 42, que faculta las deportaciones exprés, y en abril fueron expulsados 14 mil 416. Estas cifras engloban a mexicanos y centroamericanos.

El canciller Marcelo Ebrard dijo que calculaba que los guatemaltecos, hondureños y salvadoreños son el 30% de estas expulsiones, por lo que entre marzo y abril serían unos 4 mil.

Según este dato, la mayor parte de los detenidos por el INM desde el inicio de la pandemia serían migrantes o solicitantes de asilo expulsados por Estados Unidos sin derecho a pedir protección o a tener un proceso migratorio en el norte.

El INM asegura también que ningún migrante se ha contagiado de COVID-19 en sus instalaciones. Sin embargo, cuatro menores guatemaltecos dieron positivo el pasado 7 de mayo tras ser repatriados desde México.

Las autoridades sanitarias guatemaltecas confirmaron a Animal Político que los cuatro, con edades entre los 16 y los 17 años, traían consigo un documento expedido por México en el que garantizaba que estaban asintomáticos. Una vez les realizaron la prueba se dieron cuenta de que se habían contagiado. Hasta el momento nadie ha aclarado si enfermaron en el trayecto desde la frontera hasta Quetzaltenango, el municipio guatemalteco al que se traslada a los menores no acompañados, o si fue en el tiempo en el que estuvieron bajo custodia del INM.

 

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"Los humanos estamos dentro de las especies más violentas hacia sus hembras"

En entrevista con BBC Mundo, Pascal Picq habla de las relaciones entre hombres y mujeres en las primeras sociedades humanas y concluye que la violencia de género es un problema social y cultural que tiene solución.
25 de noviembre, 2020
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¿Es la violencia de género un problema cultural o genético?

Después de una exhausta investigación, el paleoantropólogo francés Pascal Picq concluye que indudablemente no está en nuestros genes.

“Dentro de la familia de los homínidos (que incluye a los humanos) hay diferencias: los chimpancés y los hombres somos muy violentos con las hembras, pero los bonobos no lo son”.

Picq se destaca como profesor en el prestigioso Colegio de Francia y es autor de varios libros que profundizan sobre las múltiples características de la especie humana de la que aún quedan muchísimas incógnitas sin resolver.

En su última obra, “Et l’evolution créa la femme” (Y la evolución creó a la mujer), aborda el tema de las relaciones entre hombres y mujeres en las primeras sociedades humanas.

Y tras comparar a los homo sapiens con sus primos más cercanos, los gorilas y los simios, realiza una afirmación que puede sorprender a muchos: los humanos somos la especie de primates más violenta hacia el sexo femenino.

Pascal Picq.

Getty Images
En su obra “Et l’évolution créa la femme”, Pascal Picq trata de comprender el origen de la violencia contra la mujer y llega a una serie de conclusiones.

Lo que sigue es un resumen de la conversación que Picq tuvo con BBC Mundo, en la que ofrece detalles de cómo ha llegado a esta conclusión y cuánto tiempo nos puede tomar para acabar con la coerción hacia las mujeres y la dominación del sexo masculino aún muy presente en la mayoría de las sociedades en todo el mundo.


¿Qué lo llevó a investigar en profundidad las relaciones entre hombres y mujeres en las primeras sociedades humanas?

Varias cosas. Primero, de manera general, siempre hablamos de la evolución del hombre. Sabemos que esto incluye tanto a hombres como a mujeres, pero, en realidad, siempre hemos hablado de la evolución desde la perspectiva de los hombres.

En todas las imágenes que representan la evolución del linaje humano vemos que son los hombres los que crean las herramientas, que son los hombres los que cazan, etc. Las mujeres son invisibles en la prehistoria.

Casi nunca ha habido un informe científico que cuente la evolución, no del lado de las mujeres, sino con las mujeres.

Lo segundo es que, especialmente en el mundo occidental, hemos heredado la idea de que existe una sola visión de la evolución y que esta debe conducir necesariamente a la dominación de Occidente sobre el resto del mundo, a esto se le conoce como la evolución cultural.

"En todas las imágenes que representan la evolución del linaje humano vemos que son los hombres los que crean las herramientas, etc. Las mujeres son invisibles en la prehistoria".", Source: Pascal Picq , Source description: Paleoantropólogo., Image: Hombres en la prehistoria.

La evolución cultural es una concepción del siglo XIX, que fue muy coercitivo y muy discriminatorio hacia las mujeres, por eso las mujeres se volvieron invisibles. Nunca las vemos en las teorías evolutivas ni en las reconstrucciones de la historia humana.

Y otra cosa importante es que recientemente ha crecido el interés por hacer estudios sobre las relaciones entre los hombres y las mujeres de las diferentes especies, porque en la etología, el estudio del comportamiento, también se había descuidado un poco al género femenino.

¿De dónde viene la coerción hacia las mujeres de la que habla en su libro?

Como sabes, los humanos pertenecemos al grupo de los mamíferos y en los mamíferos existe un gran desequilibrio en el proceso reproductivo: son las hembras las que gestan, producen leche y además las que a veces protegen a los pequeños de los machos de su especie.

En el caso de los monos, este desequilibrio se acentúa aún más porque las hembras dan a luz a una sola cría a la vez. Dan a luz a una sola hembra después de una larga gestación, luego viene la lactancia materna. El destete ocurre después de los 2, 3, a veces 4 años.

Normalmente, en las otras dos poblaciones humanas, aparte de Occidente, se tiene un bebé cada cuatro o cinco años. Es una tasa de reproducción muy baja y los machos tienden a querer controlar.

¿Cómo varía esto entre las diferentes especies de primates?

En general, en los mamíferos hay muy poca coerción sexual contra las hembras.

"No hay muchas especies en las que los machos sean bastante violentos o muy violentos con las hembras. Algunas son los caballos, ciertos antílopes y los delfines". ", Source: Pascal Picq, Source description: Paleoantropólogo , Image: Antílopes.

No hay muchas especies en las que los machos sean bastante violentos o muy violentos con las hembras. Algunas son los caballos, ciertos antílopes y los delfines.

Cuando llegamos a nuestro orden zoológico, el de los primates: los lémures, los monos, los simios y por supuesto nosotros, notamos que los lémures de Madagascar, por ejemplo, son un grupo bastante homogéneo en el que las machos dominan a las hembras. Hay muy pocos casos en los que no hay violencia contra las hembras.

Ahora, en los monos de América del Sur, también hay poca coerción sexual. Hay mucha monogamia. Existe la poliandria, es decir una hembra que convive con varios machos. Hay algunos grupos, como los monos araña, en los que los varones son un poco coercitivos, pero no muy violentos.

Pero cuando hablamos de los monos del viejo mundo, África, Asia, y algunos de Europa, como por ejemplo los macacos, babuinos, etc., las especies son mucho más coercitivas, en promedio.

Algo interesante es que a las hembras se las llama el sexo ecológico: tienden a permanecer juntas toda la vida para controlar su territorio, los recursos, pero también para estar con sus madres, sus hermanas y sus primas. Esto les permite formar una coalición y resistir a la presión de los machos.

En general, la monogamia no está relacionada con la coerción, excepto en los humanos. Los gibones son monos que viven en pareja monógama y no son coercitivos.

Pascal Picq.

Getty Images
Pascal Picq asegura que incluso en especies muy violentas como los chimpancés, no ha visto asesinatos de hembras, por lo que el feminicidio es un fenómeno “peculiar” vinculado a la especie humana.

¿Qué pasa con nosotros, los humanos?

Nosotros, los grandes simios africanos, definidos hoy como homínidos, somos especies patrilocales, es decir que los machos permanecen juntos toda su vida y las hembras migran en la adolescencia para reproducirse. El 95% de las sociedades humanas funcionan de esa manera.

Dentro de la familia de los homínidos (que incluye a los humanos) hay diferencias: los chimpancés y los hombres somos muy violentos con las hembras, pero los bonobos no lo son. Por eso, se puede decir que los humanos estamos dentro de las especies más violentas hacia sus hembras.

"Los homínidos, somos especies patrilocales, es decir que los machos permanecen juntos toda su vida y las hembras migran en la adolescencia para reproducirse".", Source: Pascal Picq , Source description: Paleoantropólogo , Image: Mujer yéndose.

La violencia contra las mujeres es principalmente una cuestión social y cultural, no es genética. No existe ningún azar ligado al ecosistema ni relacionada con si la sociedad es matrilocal o patrilocal.

Realmente depende de la historia de cada especie y esto significa que puede cambiar rápidamente, pero también se puede mantener durante mucho tiempo.

Hablando de nuestros antepasados, ¿las mujeres neandertales sufrían también de violencia de género?

Es claro que teniendo en cuenta que tenemos un origen común con los chimpancés uno podría pensar que nuestro linaje es coercitivo y violento. Pero también estamos relacionados con los bonobos, que no lo son.

Es posible que haya habido muchas sociedades donde había poca coerción masculina y más equilibrio de poder entre hombres y mujeres.

Pero por el momento no contamos con suficientes elementos para responder esa pregunta. Sabemos que los neandertales formaron sociedades patrilocales. Ahora cuando miras sus tumbas es muy difícil ver si había una diferencia de estatus entre hombres y mujeres.

Hacia el final de la prehistoria aparecen sociedades mucho más complejas y en algunas vemos diferencias entre hombres y mujeres que luego se acentuarán más y más en sociedades más recientes.

¿Casos en los que las hembras son asesinadas por los machos solo se ven en la especie humana?

Incluso en especies muy violentas como los chimpancés o algunos tipos de macacos, no hemos visto asesinatos de hembras. No digo que sean amables, pero no sabemos que hayan producido asesinatos.

"El feminicidio es un fenómeno bastante peculiar que está particularmente vinculado a nuestra especie".", Source: Pascal Picq, Source description: Paleoantropólogo , Image: Mujeres en una protesta en contra de la violencia de género.

En los orangutanes, hay muchas violaciones. Es un poco complicado la forma en que ocurren, pero las violaciones son raras en la naturaleza y allí también, a diferencia de lo que sucede con nosotros, no hay asesinatos de mujeres después de la violación.

Esto muestra que el feminicidio es un fenómeno bastante peculiar, particularmente vinculado a nuestra especie.

Da bastante miedo que el entorno familiar o el entorno habitual donde viven las mujeres, que debería ser un entorno más protector, es donde más mujeres son asesinadas.

¿Cómo ha evolucionado el papel de la mujer en la historia de la humanidad?

Siempre ha sido tan importante como el papel del hombre, por supuesto, salvo que lo hemos ignorado completamente.

Las mujeres nunca dejaron de participar en eventos como la Revolución Francesa o la Primera Guerra Mundial, pero tuvimos que esperar hasta la Segunda Guerra Mundial para poder mirar la historia desde la perspectiva de las mujeres.

Desempeñaron un papel muy importante, pero que todavía, al día de hoy, está por dilucidar y ya es hora de que comencemos a hacerlo.

¿Llegaremos a una igualdad real entre hombres y mujeres? ¿Cuánto tiempo nos tomará?

En biología evolutiva tenemos una gran teoría desde la década de 1980 llamada Teoría del equilibrio puntuado. Esto significa que la evolución pasa por fases de relativa estabilidad y períodos de cambio rápido.

En España, por ejemplo, hace veinte años había bastante violencia de género y en 15 años casi que resolvieron el problema.

Pese a que todavía queda la imagen de que tiene una cultura muy machista, ahora España está entre los países más avanzados en temas de igualdad de género, de justicia, etc. Entonces sí, es algo que puede cambiar muy rápidamente.

"Sabemos que los neandertales formaron sociedades patrilocales. Ahora cuando miras sus tumbas es muy difícil ver si había una diferencia de estatus entre hombres y mujeres".", Source: Pascal Picq, Source description: Paleoantropólogo, Image: Neandertales.

En general la sociedad ha avanzado en ese tema, pero la mayor parte del trabajo aún queda por hacer.

En la mayoría de los países, el acceso a la atención médica y el acceso a la educación para los hombres y para las mujeres es casi igual.

Pero, por otro lado, podemos ver que todavía hay muchas desigualdades en el mundo económico y social, especialmente en las oportunidades profesionales.

Vemos que las mujeres que tienen la opción de estudios ahora se dirigen más hacia profesiones que hoy son menos remuneradas, especialmente en comparación con otras.

En las profesiones emergentes, como ciencia de datos, inteligencia artificial, etc., las mujeres están menos presentes. Ellas suelen elegir carreras más relacionadas con lo humano, como la educación, la justicia, la medicina y el trabajo social, mientras que los trabajos “para hombres”, que son más técnicos, suelen ser mejor pagados.

Pero las principales desigualdades las vemos en el campo político. En Inglaterra y otros países del norte de Europa estamos acostumbrados a ver a mujeres líderes, primeras ministras, emperatrices, este no es el caso en el Sur de Europa ni en el resto del mundo.

Pero incluso en esos países vemos que en términos de representación en el Parlamento o en otras instituciones, las mujeres todavía están mucho menos presentes que los hombres.

Pascal Picq.

Getty Images
Picq concluye que a lo largo de la evolución nos hemos dirigido hacia una mayor coerción contra las mujeres y que ha habido muchas otras experiencias sociales durante la evolución del linaje humano, con sociedades mucho más igualitarias que la actual.

¿Por qué cree que las mujeres suelen elegir ese tipo de profesiones?

Todavía existen hábitos culturales que hacen que incluso cuando las mujeres son mejores en promedio que los hombres en el bachillerato, especialmente en ciencias, tienden por motivos históricos y antropológicos a elegir oficios relacionados con la gente más que empleos tecnológicos o financieros.

Incluso ahora cuando las condiciones de acceso a todas las profesiones son casi las mismas todavía existen elecciones arcaicas o presiones sociales y culturales de las que las mujeres son más o menos conscientes.

Para terminar, ¿a qué otras conclusiones llegó después de haber trabajado en el libro Y la evolución creó a la mujer?

La conclusión es que a lo largo de la evolución nos hemos dirigido hacia una mayor coerción contra las mujeres y que ha habido muchas otras experiencias sociales durante la evolución del linaje humano, sociedades mucho más igualitarias, sociedades más matrilineales, más matrilocales e incluso más matriarcales.

Y sobre todo, que entender estos temas es absolutamente fundamental para el mundo venidero ya que estamos viviendo transformaciones considerables en nuestra sociedad, con grandes cambios en lo que es el concepto de paternidad por ejemplo.

También han surgido otras preguntas sobre el concepto de género o las nuevas relaciones entre los hombres y las mujeres ya sea en parejas heterosexuales u homosexuales.

Hoy vivimos grandes trastornos en nuestras sociedades, económicamente y políticamente, por eso sería muy interesante que, sin rechazar por completo ciertos aspectos del patriarcado que pueden resultar interesantes y que no son necesariamente coercitivos, nos diéramos cuenta que no hay un solo camino para el mundo de mañana y que no lo hemos inventado todo.


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