Tres ciudades alcanzaron ya pico de casos graves por COVID-19
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FOTO: ANDREA MURCIA/CUARTOSCURO.COM

Tres ciudades alcanzaron ya pico de casos graves por COVID-19, en CDMX IMSS entra al quite ante peor fase

De las cinco zonas donde se ha presentado un mayor número de casos de COVID-19, tres alcanzaron el pico de personas que estarán en terapia intensiva en hospitales
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2 de mayo, 2020
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Este viernes se anunció la integración entre los diversos sistemas de salud en la zona metropolitana para atender a pacientes con coronavirus, el Seguro Social los recibirá aunque no sean sus derechohabientes.

De las cinco zonas donde se ha presentado un mayor número de casos de la enfermedad COVID-19, tres (Cancún, Culiacán y Tabasco) alcanzaron ya el pico de personas que estarán por día en terapia intensiva en los hospitales, mientras que en la zona conurbada este se prevé para entre el 6 y el 8 de mayo, lo mismo que en Tijuana y Mexicali.

Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud explicó, durante la conferencia diaria sobre COVID-19, que hay cinco áreas del país donde se ha registrado alta transmisión, mientras que en el resto de la República hay una mezcla de zonas donde es más baja, por estar menos pobladas.

En cambio hay otras que son urbes grandes pero que aún no entran en su peor fase, como Guadalajara, Monterrey y sus zonas metropolitanas, donde los primeros casos se presentaron casi un mes después del primero registrado en México.

Lee: Un hombre lanzó una piedra a una enfermera en Michoacán y la acusó de propagar el coronavirus

En el caso de Cancún, señaló López-Gatell, la predicción indica que el punto máximo de inflexión, en número de pacientes graves que estarían en terapia intensiva cada día en los hospitales, llegó ayer, “por lo que allá están próximos a salir de la epidemia, aunque por ningún motivo, como tampoco en ninguna de las otras ciudades, se deben suspender las medidas de sana distancia porque vendría un rebrote”.

En este punto de la epidemia, aclaró Gatell, Cancún tiene capacidad hospitalaria para cubrir la demanda, aún así, el INSABI envió 467 integrantes de personal de salud y se planteó ya la opción de adherir a hospitales privados a la atención de pacientes COVID, mientras que el IMSS ayudará a atender a personas no aseguradas.

En tanto que en Baja California hay dos ciudades que forman parte de una misma región de transmisión por su gran conectividad: Tijuana y Mexicali. “En ambos casos estamos cerca de la parte de declive, Tijuana llegará al punto máximo de número diario de pacientes graves en los hospitales entre el 6 y 8 de mayo, en Mexicali será en los próximos tres a cuatro días”, especificó el subsecretario.

Para cubrir la demanda de atención en esta zona, el gobierno del estado adquirió 70 ventiladores y el INSABI envió 284 miembros del equipo de salud.

En Culiacán, Sinaloa, hace tres días pasaron el pico y es posible que empiecen a notar una estabilización. La disponibilidad de camas de terapia intensiva aquí cubre la demanda. Además el INSABI envió 641 miembros del personal de salud y la Sedena activará un hospital en Culiacán, en 10 días, con 10 ventiladores de los que ya está autorizada la compra.

En Villahermosa, Tabasco, todavía están en el punto de estabilidad, señaló el subsecretario, “ya no están en el punto de incremento de casos pero aún no hay una señal clara de que esté en descenso, de acuerdo con la predicción hoy llegarían al punto de inflexión y en los próximos días se reduciría el número de personas que estén en terapia intensiva”.

Aquí la demanda máxima sí supera la disponibilidad en 18%, por lo que se solicitaron 60 monitores, de los que se enviaron ya 15, además de ocho ventiladores y tres ambulancias de terapia intensiva. El INSABI envió 841 miembros del personal de salud. Se van a reconvertir tres hospitales y el IMSS apoyará a esta ciudad con 17 ventiladores.

Integración metropolitana 

La CDMX llegará a su pico de personas hospitalizadas cada día en terapia intensiva entre el 6 y el 8 de mayo. Este jueves en la noche, precisó Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno, la ciudad tenía 809 personas en terapia intensiva en las diversas instituciones de salud y 1960 personas hospitalizadas, lo que representa 61% de la capacidad hospitalaria de esta metrópoli.

Lo que se hará aquí ante la saturación de algunos hospitales, como los institutos de Enfermedades Respiratorias y Nutrición, es redistribuir, estrategia en la que apoyará el IMSS, que recibirá pacientes con COVID, aunque no sean sus derechohabientes.

Además, afirmó Sheinbaum, “vamos a ampliar la capacidad hospitalaria, la próxima semana en la CDMX se incorporarán otros cuatro hospitales que van a ser reconvertidos a COVID-19 en algunos casos todo el hospital y en otros una parte, para incrementar capacidad, esto representa cerca de 130 unidades de terapia intensiva con ventilador adicionales, y falta la incorporación del Plan DNIII y el Plan Marina; así que estamos cubierto incluso para un escenario más problemático del que se prevé sobre la tercera semana de mayo”.

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Para evitar que los pacientes deban ir de un hospital a otro buscando atención, se tiene disponible el sitio covid19.cdmx.gob.mx en el que hay un mapa donde se puede ver qué hospitales están saturados y en cuáles hay disponibilidad, algo también visible en la app CDMX.

Si una persona tiene síntomas, explicó Sheinbaum, también puede enviar un sms al 51515, poner covid19, enviar, y empezará un cuestionario automático para reconocer si la situación es grave o no.

“Hasta ahora 232 mil 981 personas han terminado el cuestionario, cuando se determina que el caso lo amerita, un medico, de los 150 que hay en Locatel en todos los turnos y también en el 911, llama a la persona y la asesora. Así se han encontrado 7 mil casos sospechosos y la ciudad les lleva a su domicilio un kit con medicamentos, apoyo alimentario y una tarjeta con mil pesos para los 15 días de aislamiento, además se les da seguimiento por teléfono”.

Si el paciente está en su casa o en la calle y se empieza a sentir mal, “le pedimos que llame a Locatel o al 911, le van a contestar médicos para una valoración, si necesita atención urgente se le enviará una ambulancia que ya sabe a qué hospital lo debe llevar”, explicó Zoé Robledo, director del IMSS.

En caso de que alguien esté en un módulo de evaluación, en el triage de un hospital que ya está saturado, el hospital se comunica a los mismos teléfonos y recibirá información de dónde canalizar al paciente.

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Qué tan diferente será la toma de posesión de Biden en EU y cómo será el dispositivo de seguridad

Este año la tradicional transmisión de mando será muy atípica debido a la crisis política que vive Estados Unidos y a las medidas de precaución exigidas para hacer frente a la pandemia.
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18 de enero, 2021
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La toma de posesión de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos parece haber estado destinada a ser atípica.

Desde hace tiempo ya se sabía que los planes para este acto, previsto para el 20 de enero, tendrían que ser distintos para incorporar los protocolos sanitarios exigidos por la lucha contra el covid-19.

Pero a esa previsión se le han sumado tres circunstancias adicionales:

  1. La pandemia registra su momento más severo en Estados Unidos, con cifras récord de nuevos contagios confirmados y muertes.
  2. La crisis política desatada tras el asalto al Capitolio realizado el 6 de enero por partidarios del presidente Donald Trump, quien ahora debe enfrentar un juicio político por esos hechos y aún se niega a reconocer los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.
  3. La alerta de los cuerpos de seguridad ante la potencial amenaza de que se produzcan protestas o actos de violencia no solamente en Washington DC sino también en los capitolios de los estados.

La transferencia de mando ha sido considerada tradicionalmente en Estados Unidos como una fiesta democrática, con una asistencia multitudinaria. Esta vez las cosas serán diferentes.

BBC Mundo te cuenta los detalles.

¿Qué es la toma de posesión?

La toma de posesión es la ceremonia formal que marca el inicio de una nueva presidencia y tiene lugar en la capital del país.

Chapa conmemorativa de la toma de posesión de 2021.

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Históricamente, la toma de posesión es considerada como una fiesta de la democracia en EE.UU.

El único requisito de la ceremonia es que el mandatario electo recite el juramento presidencial: “Juro solemnemente que ejerceré fielmente el cargo de presidente de Estados Unidos y que, hasta el límite de mis capacidades, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de Estados Unidos”.

Una vez que pronuncie estas palabras, Biden ocupará su lugar como presidente número 46 y la toma de posesión estará completa (pero eso no es todo, luego siguen las celebraciones).

Kamala Harris se convertirá en vicepresidenta una vez que preste juramento en el cargo, lo que generalmente ocurre justo antes de que el presidente tome posesión.

¿Cuándo ocurrirá la ceremonia?

Por ley, el día de la toma de posesión es el 20 de enero.

Este año, los discursos de apertura generalmente están programados para alrededor de las 11:30 hora local (16:30 GMT), y Joe Biden y Kamala Harris tomarán posesión al mediodía.

Más tarde ese día, Biden se mudará a la Casa Blanca, donde residirá durante los próximos cuatro años.

Ronald y Nancy Reagan .

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La tradición de hacer la juramentación al aire libre se inició con Ronald Reagan.

La toma de posesión no siempre ocurrió en enero. Inicialmente, la Constitución establecía el 4 de marzo como el día para que los nuevos líderes presten juramento.

Seleccionar una fecha a cuatro meses de las elecciones generales de noviembre tenía sentido en ese momento dado el tiempo que tardaban los votos de todo el país en llegar a la capital.

Con el tiempo, a medida que los avances modernos facilitaron el recuento y el informe de los votos, se modificó este largo plazo.

La 20ª Enmienda, ratificada en 1933, estableció que el nuevo presidente tomaría posesión el 20 de enero.

¿Cómo será el dispositivo de seguridad?

Por lo general, las tomas de posesión presidenciales requieren grandes despliegues de seguridad.

Esa exigencia se hace más importante ahora, después de que una turba de seguidores de Trump irrumpieron en el Capitolio el 6 de enero.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) advirtió sobre protestas armadas en los capitolios de los estados y en Washington DC en los días previos a la ceremonia, lo que llevó a los funcionarios a aumentar la seguridad y cerrar grandes sectores de la ciudad.

En una evaluación conjunta realizada por esa agencia y por el Departamento de Seguridad Nacional se justifica el aumento de medidas para evitar ataques de terroristas internos, quienes “suponen la amenaza más probable” a la toma de posesión.

Partidarios de Trump dentro del Capitolio de EE.UU.

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El asalto al Capitolio ejecutado por los seguidores de Trump obligó a elevar el nivel de alerta de seguridad.

Estos extremistas “siguen siendo una preocupación debido a su capacidad para actuar con poca o sin ninguna advertencia, su disposición a atacar civiles y blancos fáciles; y su habilidad para causar un número significativo de víctimas con el uso de armas que no requieren de conocimiento especializado”, señalaron estas autoridades en un documento citado por The New York Times.

Este viernes, el Pentágono anunció un incremento hasta 25.000 en el número de efectivos de la Guardia Nacional que podrán ser desplegados para la toma de posesión de Biden, unos 4.000 más de los que habían sido autorizados el jueves.

Efectivos de la Guardia Nacional en Washington DC.

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Hasta 25.000 efectivos de la Guardia Nacional podrán ser desplegados con motivo de la toma de posesión.

Un ensayo de la ceremonia que estaba previsto para el domingo fue pospuesto y reprogramado para el lunes debido a preocupaciones de seguridad, según informó el sitio web Politico.

Mientras tanto, un viaje en tren de 90 minutos planeado por Biden y su equipo desde sus oficinas en Delaware a Washington previsto para el lunes también ha sido suspendido por los mismos motivos, informó Associated Press.

Biden pidió a Lisa Monaco, la asesora contra el terrorismo del expresidente Barack Obama, que trabaje como asesora temporal sobre la seguridad para la toma de posesión.

La capital estadounidense se encuentra en estado de emergencia, por una orden que emitió la alcaldesa Muriel Bowser ante los disturbios en el Capitolio, y permanecerá así hasta la toma de posesión

Bowser advirtió este viernes que el sitio donde se realizará la ceremonia no es el único lugar que ha sido objeto de amenazas en línea.

El Servicio Secreto ha tomado el mando de los planes de seguridad, respaldado por la Guardia Nacional y de policías.

El agente Matt Miller, quien lidera el esfuerzo de seguridad en nombre del Servicio Secreto, dijo a los reporteros el viernes que la planificación del evento ha estado en marcha durante más de un año.

Y aunque Biden ha insistido en prestar juramento en un espacio abierto, como es tradición, la asistencia se reducirá.

¿Asistirá Trump a la ceremonia?

Es una costumbre que el presidente saliente presencie la juramentación de su sucesor, lo que en ocasiones puede hacer de la ceremonia algo incómodo.

Donald Trump y Barack Obama

Getty Images
Barack Obama acudió a la toma de posesión de Donald Trump.

Este año, será una incomodidad distinta: el presidente saliente no se presentará.

“Para todos los que han preguntado, no iré a la toma de posesión el 20 de enero“, tuiteó Trump el 8 de enero.

El mensaje fue divulgado poco después de que el mandatario se comprometiera con una transición de poder “ordenada” a un “nuevo gobierno” y eso es lo más cerca que ha estado de reconocer públicamente el triunfo de Biden.

Algunos de sus partidarios ya habían dado un paso más, planeando una “segunda toma de posesión” virtual para Trump el mismo día (y hora) en que Biden asume el cargo. Más de 68.000 personas han dicho en Facebook que asistirán al evento en línea para mostrar su apoyo a Trump.

El vicepresidente Mike Pence, sin embargo, ha dicho que sí asistirá a la ceremonia oficial.

Mike Pence.

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Mike Pence, vicepresidente de Trump, sí acudirá a la ceremonia.

Cuando Trump prestó juramento en 2017, Hillary Clinton acudió junto a su esposo, el expresidente Bill Clinton, a la toma de posesión, solo dos meses después de su derrota electoral y de una dura campaña contra Trump.

Solo tres presidentes -John Adams, John Quincy Adams y Andrew Johnson- han optado activamente por no participar en la juramentación de sus sucesores, algo que no ha hecho ningún mandatario en el último siglo.

¿Cómo afectará la pandemia la ceremonia de este año?

En circunstancias normales, Washington DC vería a cientos de miles de personas acudir en masa a la ciudad para presenciar la toma de posesión, inundando el National Mall y ocupando todas las habitaciones disponibles de los hoteles.

Toma de posesión de Barack Obama

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Se estima que unos dos millones de personas acudieron a las celebraciones por la toma de posesión de Barack Obama en 2009.

Se estima dos millones de visitantes llegaron a la capital estadounidense cuando el presidente Obama asumió su primer mandato en 2009.

Pero este año, el tamaño de la celebración será “extremadamente limitado”, según ha dicho el equipo de Biden, que ha instado a los estadounidenses a evitar viajar a la capital.

Biden y Harris seguirán prestando juramento frente al Capitolio, en un lugar con vista a la icónica explanada del National Mall (una tradición que comenzó con el presidente Ronald Reagan en 1981), pero los puestos para observar la ceremonia que se habían instalado a lo largo de la ruta del desfile están siendo retirados.

Gran parte del parque del National Mall de 3,2 km de largo también estará cerrado al público.

En el pasado, había hasta 200.000 entradas disponibles para asistir a la ceremonia oficial pero este año, con las infecciones que siguen aumentando en EE.UU., solo estarán disponibles alrededor de 1.000 boletos.

Este año todavía habrá una versión de la tradicional ceremonia en la que el nuevo comandante en jefe inspecciona las tropas, pero en lugar del habitual desfile por la avenida Pennsylvania hasta la Casa Blanca, los organizadores dicen que organizarán un “desfile virtual”.

¿Cuáles artistas estarán invitados?

En los últimos años, los presidentes entrantes han agregado algunos de los artistas más queridos del país al programa del día. A pesar de la pandemia, este año no será diferente.

A Biden y a Harris se les unirá Lady Gaga, una acérrima defensora del presidente entrante que hizo campaña con él en los días previos a las elecciones.

Lady Gaga.

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Lady Gaga hizo campaña por Biden y ahora actuará en su toma de posesión.

Lady Gaga cantará el himno nacional y Jennifer López cantará durante la actuación musical de la ceremonia.

Después de que Biden preste juramento, el actor Tom Hanks hará de presentador de un programa de televisión en horario estelar que durará 90 minutos, un reemplazo compatible con la situación de pandemia de las celebraciones que normalmente se realizan en persona.

Contará con Jon Bon Jovi, Demi Lovato y Justin Timberlake, y se transmitirá en todas las principales redes y plataformas de EE.UU., con la excepción de Fox News, una red conservadora que ha apoyado a Trump durante su presidencia.

En 2009, Aretha Franklin cantó en la toma de posesión de Barack Obama, interpretando el tema “My Country ‘Tis of Thee”. Beyoncé también estuvo presente, cantando “At Last” para la pareja presidencial en el baile inaugural de su presidencia.

En su segunda toma de posesión en 2013, Obama pidió a Kelly Clarkson y a Jennifer Hudson que hicieran los honores. Beyoncé volvió de nuevo, esta vez para cantar el himno nacional.

Beyonce canta el himno nacional de EE.UU. en la toma de posesión de Obama en 2013.

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Beyonce participó en las dos tomas de posesión de Barack Obama.

Según la prensa estadounidense, Donald Trump tuvo más problemas para contratar artistas. Elton John rechazó la oferta para actuar y circularon informaciones según las cuales Celine Dion, Kiss y Garth Brooks hicieron lo mismo.

Al final, a la toma de posesión del mandatario republicano asistieron las Rockettes, el artista country Lee Greenwood y la banda 3 Doors Down.


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