Cómo un cambio en la metodología del semáforo permitió a 16 estados reabrir
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Cómo un cambio en la metodología del semáforo permitió a 16 estados pasar a naranja y reabrir

El cambio de color en el semáforo para las entidades ocurrió a la par de la modificación de la metodología –a propuesta de la Secretaría de Salud y aprobada por los estados– aunque la propagación siga aumentando.
Cuartoscuro
25 de junio, 2020
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El 5 de junio todo el país estaba en rojo en el semáforo epidemiológico de COVID-19 debido al “riesgo máximo”. Una semana después, el 11 de junio, 16 entidades pasaron a semáforo naranja, aunque 11 de ellas mantenían la misma tendencia en los casos positivos o incluso iban a la alza.

Esto fue resultado del cambio en la metodología de evaluación del semáforo que puso como principal criterio el porcentaje de ocupación de camas de hospital, por encima del número de contagios.

Pasar a semáforo naranja permitió a los estados reabrir más actividades, atendiendo la demanda de reactivar su economía, y aunque el cambio no se deba necesariamente a una disminución en la tendencia de contagios, lo más importante es que los servicios hospitalarios tengan capacidad de atención, coincidieron funcionarios de los gobiernos de Tabasco, Morelos, Jalisco y Estado de México consultados por Animal Político.

Lee: “No ponga más atención al semáforo que a la prevención”: López-Gatell

Los cuatro elementos evaluados en el semáforo son: el porcentaje de ocupación de camas en terapia intensiva, porcentaje de casos positivos de coronavirus; tendencia de camas ocupadas y tendencia de casos positivos, es decir, el comportamiento esperado con base en los números actuales, y que es calculado por el Conacyt.

Dichas tendencias son calificadas por color: del rojo que significa incremento, al verde que es “descenso franco”.

Desde el 11 de junio, el gobierno Federal decidió que 50% del valor para la evaluación sería el número de camas ocupadas y con los otros tres criterios determinarían “los puntos para semáforo ponderado” que definen el color de la alerta.

Quienes obtuvieran entre 2.6 y 4.0 de calificación estarían en rojo, con nivel de riesgo máximo; entre 1.6 y 2.5 puntos en naranja, con riesgo alto; con 1.1 y 1.5 en amarillo, con riesgo medio y con 1.0 en verde, con riesgo bajo. Esto definiría la reapertura de actividades.

De acuerdo al análisis de los semáforos presentados en las últimas tres semanas, sólo Yucatán ha bajado el porcentaje de ocupación de camas y de positividad del virus, además de tener la tendencia hospitalaria y de casos positivos en naranja. Igual que Tamaulipas tiene 1.9 de calificación, y son las únicas entidades con el puntaje más bajo.

Entérate:  La mitad del país pasará de rojo a naranja en semáforo de COVID-19 para la próxima semana

Mientras Quintana Roo y Chihuahua son las que mantienen tendencias en naranja y amarillo, es decir, en “estabilidad” y “descenso”, con calificaciones de 2.4 y 2.7, respectivamente, por ello están en semáforo naranja.

Sin embargo, seis estados también ubicados en naranja a partir del 11 de junio (Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León y Zacatecas) mantienen a la alza una de las tendencias entre una semana y otra, y han aumentado la ocupación hospitalaria o el número de casos positivos.

Mientras que otras cinco (Baja California Sur, Campeche, Durango, Michoacán y San Luis Potosí) han aumentado en uno o dos de los cuatro indicadores, y aún así están en naranja.

Excepto Estado de México y Ciudad de México que han mantenido ocupación hospitalaria por encima del 65%, el resto de los estados han estado por debajo de esa cifra aun cuando todos estaban en semáforo rojo el 29 de mayo, pues sus casos positivos estaban en aumento.

Los estados

El cambio de color en el semáforo para las entidades ocurrió a la par de la modificación de la metodología –a propuesta de la Secretaría de Salud y aprobada por los estados– aunque la propagación siga aumentando, según se observa en las cifras oficiales. De hecho, este martes se registraron 6 mil 288 casos nuevos de coronavirus a nivel nacional, la máxima cifra desde que inició la pandemia.

Jalisco es un ejemplo. En el semáforo nacional pasó de 14% de ocupación hospitalaria el 5 de junio, a 22% el 11 de junio y a 20% el 19 de junio. En esta fecha también tenía 37% de positividad y con tendencias en aumento. Aún así se encuentra en semáforo naranja.

Además de esa medición, Jalisco tiene un semáforo estatal en el que los casos activos aplicando el doble de pruebas que las registradas en la estadística nacional, la movilidad y la tasa de mortalidad, y sólo la positividad está en rojo, explica Anna Bárbara Casillas, coordinadora general de Estrategia de Desarrollo Social de Jalisco.

Por eso es que consideran que ponderar la ocupación hospitalaria es “adecuado”, porque “es la variable con la que los gobiernos incidimos más”, porque la epidemia se comporta del aislamiento, pero “la capacidad hospitalaria está determinada por la capacidad de respuesta del gobierno del estado”.

Tabasco también pasó a naranja el 11 de junio por tener descenso en los cuatro indicadores, pero el 19 de junio otra vez regresó al rojo pues de 41% de ocupación hospitalaria subió a 47% en una semana.

La secretaria de Salud de la entidad, Silvia Roldán, descarta que el cambio de semáforo en la entidad con la apertura de más actividades económicas, haya sido precipitada.

“No podemos tener cerrado eternamente y la pandemia va para mucho tiempo. Tenemos mucha presión en muchas partes para que se vayan incorporando actividades que no son esenciales. Lo más importante en este momento de la pandemia es poder ofrecer camas y ventiladores a los pacientes”, afirma Roldán en entrevista con este medio.

Lee: México supera las 24 mil muertes por COVID-19; 58% de casos confirmados se ha recuperado

La Ciudad de México, en cambio, decidió mantenerse en alerta máxima aunque parecía haber logrado buenos resultados en la evaluación nacional. El 29 de mayo tenía 70% de ocupación hospitalaria, la semana siguiente bajó a 68% y el 19 de junio llegó a 65%. La positividad la mantiene en 47% y sus tendencias se encuentran en “amarillo”, es decir, en descenso.

Sin embargo, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, decidió mantener a la Ciudad de México en rojo desde el 19 de junio porque seguía “sin haber las condiciones”, aún cuando la semana pasada había anunciado la fase de “transición a semáforo naranja”. Se requiere “un descenso mayor para pasar a la siguiente fase”, dijo la funcionaria el viernes pasado.

El estado de Morelos con 40% de ocupación hospitalaria y 50% la positividad de casos, con tendencia a la alza en el primer caso, continúa en rojo según el semáforo nacional; aunque con flexibilidad pues ha abierto la ocupación hotelera al 25% de ocupación y restaurantes con servicio para llevar.

El secretario de Salud de la entidad, Marco Antonio Cantú, considera que la ponderación de la ocupación hospitalaria es “lo más adecuado” porque “es un reflejo de lo que está sucediendo, es saber qué tantos pacientes están llegando ahí, porque si se tomara sólo en número de positivos, algunos son moderados que están en su casa”.

También reconoce que ha habido “presiones en el color del semáforo”, pero “nos hemos mantenido firmes en que no vamos a reabrir hasta que las cosas mejoren, y en la parte económica se está haciendo diferentes estrategias para poder apoyar a la economía de las personas. Estamos buscando un equilibrio entre la parte económica social y la de salud”, dice Cantú.

Coahuila estaba en semáforo rojo el 29 de mayo porque tenía 17% de ocupación hospitalaria y 24% de casos positivos con tendencias a la alza. Una semana después, el 5 de junio, aumentó a 23% y 31%, respectivamente. Desde el 11 de junio se ha mantenido en naranja aunque los números continuaban subiendo. Hasta el 19 de junio tenía 26% en ocupación hospitalaria y 31% de casos positivos, y tendencias a la alza.

Guanajuato es otro ejemplo. Pasó de tener 13% de camas ocupadas y 22% de casos confirmados el 29 de mayo a 28% y 30%, respectivamente el 19 de junio. La tendencia en el crecimiento de ambos datos está en rojo, pero el color de su semáforo ahora es naranja.

Los cambios en la metodología

La primera metodología fue anunciada el 29 de mayo pasado por el subsecretario Hugo López Gatell en una conferencia de prensa junto al presidente Andrés Manuel López Obrador. Ahí anunció los cuatro factores que evaluarían: Tendencia de ocurrencia, de hospitalización, porcentaje de ocupación hospitalaria y detección de casos nuevos.

Todos los estados, excepto Zacatecas se encontraba en semáforo rojo, pues tenían aumento en el contagio. “Conforme se detectan más casos, la epidemia está más activa”, dijo entonces el subsecretario.

A la semana siguiente, el 5 de junio, renombraron el indicador de “detección de casos nuevos a “porcentaje de positividad”, cifra derivada del número de pruebas aplicadas y confirmadas positivas con coronavirus, más las otras tres. En esta nueva evaluación todos los estados se ubicaron en rojo.

El director General de Promoción a la Salud, Ricardo Cortés Alcalá, destacó que  “mientras uno de nuestros cuatro indicadores estén en rojo el semáforo va a mantenerse en rojo y por tanto, las actividades que se pueden realizar son las esenciales básicamente”.

Una semana después, el 11 de junio, la metodología presentada tuvo una variante: la ocupación hospitalaria tendría el mayor valor que el resto de indicadores, con 50% del cálculo, mientras que la tendencia de casos y de hospitalización representarían 20% respectivamente, y 10% la positividad del virus.

También agregaron una “calificación ponderada”, una escala con puntajes para determinar el color del semáforo. Es decir, con la evaluación de los cuatro factores, cada entidad obtendría una calificación y, por ende, un color. Esto significó que 16 entidades pasaran de rojo a naranja.

Para el 19 de junio, el semáforo más reciente sólo Tabasco regresó a rojo, mientras que Hidalgo, con 30% de ocupación hospitalaria, 62% de casos positivos y con tendencias en rojo y naranja, respectivamente, pasó al semáforo naranja. Lo mismo que Colima, con ambas tendencias a la alza, pero con un descenso a 28% en la ocupación hospitalaria.

Este cambio, dice Anna Bárbara Casillas, funcionaria de Jalisco, fue la señal de “más apertura de la Secretaría de Salud para tener empatía con la realidad y particularidades de cada uno de los estados”.

El subdirector de Epidemiología del Estado de México, Víctor Durán, asegura que lo importante es la salud, pero existe un “situación complicada” con una pandemia que ha detenido la actividad económica en todos los estados y “no podemos soslayar las demandas de quienes deben salir a buscar el sustento”.

En otros países también han adoptado estrategias para iniciar el desconfinamiento, y aunque consideran los mismos criterios, lo más importante para la reapertura de actividades económicas es el número de contagios.

En España por ejemplo tienen tres criterios para valorar la transmisión, gravedad y capacidad de detección y respuesta, de acuerdo al Ministerio de Salud. En cada uno de ellos, a su vez, entran más elementos como número total de casos confirmados por PCR, incidencia acumulada de los últimos 7 días, porcentaje y tasa de positividad.

También evalúan el número reproductivo básico (R), que es el promedio de nuevos casos que genera cada persona infectada, y éste debe ser menor a 1 para que la epidemia disminuya y, por tanto, para la apertura de actividades porque indica que la transmisión está “controlada”.

Mientras que en Francia las provincias se catalogan en rojo o verde, y el Ministerio de Salud evalúa la capacidad tienen los hospitales actualmente para atender pacientes, cómo es la circulación del virus en esos lugares y qué tantas pruebas se están haciendo.

 

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Penacho de Moctezuma: cómo terminó en Austria la pieza prehispánica que AMLO reclama al país europeo

El presidente de México criticó la actitud "prepotente y arrogante" del gobierno austriaco ante la petición de préstamo del penacho de Moctezuma, una valiosa pieza de arte prehispánico que salió de México hace varios siglos.
23 de febrero, 2022
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El reclamo de México a Austria por el penacho de Moctezuma, un tocado que se cree perteneció a ese gobernante prehispánico, vivió un nuevo capítulo.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), afirmó este miércoles que el gobierno austriaco ha tenido una actitud “muy arrogante y prepotente” ante la petición de préstamo de la pieza que lleva gestionando desde el año pasado.

El tema surgió en la conferencia de prensa matutina de AMLO en la que el mandatario dio su opinión sobre el caso de unos mexicanos que introdujeron sus propias audioguías al museo Weltmuseum Wien de la capital austriaca.

Los dispositivos tenía una narración alternativa que explicaba cómo México perdió la pieza tras la conquista de española en el siglo XVI.

Ante esto, López Obrador reveló que en 2020 su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, entregó personalmente una carta al presidente austriaco, Alexander Van der Bellen, en la que su gobierno le solicitaba el préstamo del tocado para exponerlo en México.

“La respuesta fue que no, argumentando que no iba a resistir el viaje”, explicó AMLO al señalar que la carta sería hecha pública a la brevedad.

“Fue muy desagradable este encuentro que sostuvo Beatriz con el presidente. Me platicó que estaban rodeados de hombres, y sobre todo una señora, que se sienten los dueños del penacho. Y en cuanto se tocó el tema, ya estaban diciendo que no.

“Es una actitud muy arrogante, prepotente. Y no hay justificación de que no pudiera trasladarse. Ni si quiera se planteaba que se devolviera. Era para que se exhibiera”, afirmó López Obrador.

Beatriz Gutiérrez y Alexander Van der Bellen

Gobierno de México
Beatriz Gutiérrez hizo la petición de préstamo al presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, en octubre de 2020.

Pero ¿cómo llegó esta pieza a Austria?

El penacho del México antiguo

El museo Weltmuseum Wien dice que el objeto más valioso de su colección es el “penacho del México antiguo”.

“Este penacho data de 1515 y es el único en su género que se ha conservado. Actualmente es un auténtico icono del Weltmuseum Wien”.

Popularmente se le llama “penacho de Moctezuma” debido a la teoría más extendida sobre su origen: que fue un regalo de ese gobernante mexica (1502-1520) a Hernán Cortés, el líder de la expedición española que conquistó México en 1521.

Esto, según expertos, descarta la idea de que esta pieza concreta -compuesta por plumas de quetzal y otras aves montadas sobre una base de oro y piedras preciosas– haya sido un hurto por parte de las tropas del conquistador español.

“Es obvio que durante la Conquista hubo saqueos, pero en este caso no podemos hablar de un robo porque fue parte de un obsequio con un propósito muy específico”, señala Iván Escamilla, profesor del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

“La idea de que esto se tenga que recuperar para hacer, de alguna manera, ‘justicia’… no tiene tanto sentido en este caso”, le dice a BBC Mundo el investigador experto en historia colonial.

Esta litografía a color de 1892, "Entrada de Cortes a México", ilustra el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma, el 8 de noviembre de 1519.

Getty Images
Se cree que el penacho fue un regalo de Moctezuma a Hernán Cortés con motivo de su llegada al territorio que hoy es México.

Aunque Moctezuma le hubiera obsequiado el penacho a Cortés para entablar relaciones, no está comprobado que hubiese sido realmente utilizado por el líder mexica (el pueblo descendiente de los aztecas).

Expertos sostienen que es más probable que este tipo de objeto fuera utilizado por sacerdotes en ceremonias en lugar de gobernantes, quienes solían usar diademas de oro con una pieza triangular al frente.

“No hay ninguna indicación escrita o visual que indique que Moctezuma usara ese tocado en concreto. Citarlo como si fuera un bien personal de él, es un error”, apunta Escamilla.

Pero la mayor incógnita sobre la historia del penacho es, sin duda, saber cómo y cuándo exactamente llegó hasta Austria.

Una de las principales hipótesis destaca el origen austríaco de la familia Habsburgo a la que pertenecía el rey Carlos I de España y V de Alemania, a quien Cortés le hizo llegar el penacho. Esto podría explicar por qué la pieza acabó en el europeo.

Tras llegar a manos de la Corona española, Escamilla admite que hay “un hueco en la historia del penacho”, hasta que a finales del siglo XVI la pieza fue localizada como parte de la colección propiedad del archiduque Fernando II de Habsburgo, quien era pariente de Carlos I.

Cortes y Carlos I

Getty Images
Se cree que Hernán Cortés (en la ilustración, arrodillado frente al rey Carlos I) le hizo llegar al monarca español el penacho de Moctezuma.

Según el museo Weltmuseum Wien, en 1880 fue el año en que fue exhibido al público en el museo Naturhistorische y en 1928 finalmente en la galería actual.

Fue identificado primero “tocado morisco de largas y bellas plumas resplandecientes, verdes y doradas” y a partir del siglo XIX se corroboró que era de origen mexicano.

¿Podría volver a México?

En la actualidad, la opción más cercana y accesible para los mexicanos que quieren conocer el emblemático penacho es la réplica que se exhibe en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México.

El artista que creó la copia en 1940 tuvo que recurrir a imágenes de archivo, ya que no tuvo acceso a la obra original. Pero México no se rindió y siguió tratando de conseguirla.

En 1991, el gobierno mexicano reclamó a Austria su devolución. Veinte años más tarde, matizó su oferta y le ofreció intercambiarlo temporalmente por la carroza de Maximiliano de Habsburgo, segundo emperador de México, que se exhibe en la capital del país.

Replica del penacho.

INAH
El Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México cuenta con una réplica del penacho.

Sin embargo, un estudio del penacho a cargo de especialistas mexicanos y austríacos realizado entre 2010 y 2012 concluyó que el frágil estado de la pieza no permitía su traslado de ninguna manera.

Pese a ese diagnóstico, López Obrador ha insistido en que sí es viable el préstamo

“Lo cierto es que se han apropiado de algo que es de los mexicanos”, se quejó este miércoles.

“Ojalá que cambien de modo de pensar y se quieran reivindicar. Hay cosas de Austria que son excepcionales en la relación. México fue el primer país que condenó la invasión nazi a Austria durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas. Hay un reconocimiento por eso”, dijo el mandatario.

López Obrador en conferencia de prensa

Gobierno de México
López Obrador prometió publicar la carta que envió al presidente de Austria solicitando el préstamo del penacho de Moctezuma.

*Con información de Marcos González Díaz, corresponsal de BBC News Mundo en México.

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