Cártel de Jalisco en CDMX: su crecimiento, alianzas y un atentado inédito
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

El Cártel de Jalisco en CDMX: seis años de crecimiento, alianzas y un atentado inédito

Mientras las autoridades capitalinas negaban su presencia, el grupo criminal consolidó alianzas de narcomenudeo y corrompió autoridades para mover millonarios cargamentos de droga desde el aeropuerto.
AFP
27 de junio, 2020
Comparte

Con información de Tania Montalvo y Francisco Sandoval

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las cinco organizaciones criminales mas poderosas del mundo según el gobierno de los Estados Unidos, intentó asesinar este 26 de junio en un ataque planificado y ejecutado con armas de alto poder al jefe de la policía capitalina, Omar García Harfuch, en una de las zonas mas exclusivas de Ciudad de México.

Pero el atentado, inédito para la capital, no es el primer aviso de la presencia de este grupo. Por el contrario, se trata de una prueba más del crecimiento de un cártel que desde hace seis años opera en el Valle de México, aun cuando por años las autoridades capitalinas insistieron en negarlo.

Entérate | ‘Fuimos atacados por el Cártel Jalisco Nueva Generación’: Harfuch

En ese lapso el Cártel de Jalisco pasó de buscar alianzas para el narcomenudeo en la capital, a mover cargamentos de droga valuados en millones de dólares en el Aeropuerto capitalino.

Los primeros reportes oficiales de la presencia de este grupo criminal surgieron de la entonces Procuraduría General de la República (PGR). 

En 2015, un informe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia sobre la presencia de organizaciones del crimen organizado en el país, indicaba que el CJNG había ampliado su presencia a nueve entidades y una de ellas era laCiudad de México.

A diferencia de lo ocurrido en otros estados como Guanajuato donde la irrupción fue violenta, la presencia del cártel en la ciudad no generó homicidios ni balaceras, pero la PGR a través de la SEIDO tenia indicios de su involucramiento en actividades de narcotráfico y lavado de dinero.

A los datos oficiales nacionales se sumaron reportes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y del Departamento de Justicia de ese país que en 2016 ya identificaban al Cártel de Jalisco en una rápida expansión en 14 estados del país, incluyendo la capital.

A partir de 2017 fue el propio grupo criminal el que hizo notar su presencia través de mensajes colocados en diversos homicidios de supuestos narcomenudistas firmados por el CJNG. Un ejemplo, de varios, fue una colocada el 6 de febrero de 2018 en pleno Periférico que estaba firmada por el referido grupo delictivo.

Luego vinieron las detenciones como la reportada en junio de 2018 de 10 personas, entre ellos seis ciudadanos de origen chino, en dos domicilios de Ciudad de México en los que también se decomisaron más de 10 millones de dólares. La SEIDO informó que estas personas estaban ligadas con actividades de lavado de dinero del CJNG.

A partir de 2018, tras el cambio de gobierno en Ciudad de México, la administración de Claudia Sheinbaum reconoció que diversos cárteles operaban en la capital, entre ellos el Cártel de Jalisco.

¿Qué pasó en ese tiempo?

Mientras el gobierno capitalino encabezado por Miguel Ángel Mancera negaba una y otra vez que grupos del crimen organizado estuvieran presentes en la ciudad, el CJNG fue consolidando una política de alianzas a través de representantes de bajo perfil en el Valle de México.

De acuerdo con las investigaciones que el propio García Harfuch realizó desde la Agencia de Investigación Criminal, el Cártel de Jalisco apoyó con recursos económicos, armas, vehículos y en ocasiones con sicarios provenientes de otros estados a grupos locales como “La Fuerza Anti Unión Tepito”, quienes a su vez disputaban territorios con otras bandas.

A cambio de dicha intervención, el cártel obtuvo una parte de las ganancias provenientes del narcomenudeo, el cobro de derecho de piso en corredores comerciales, entre otros ilícitos.

Desde 2018, la AIC identificó a un sujeto de nombre Aldo de Jesús Azcona Cortes alias, el Chucky, como el principal representante en Ciudad de México del cártel, hasta que fue detenido en mayo de 2019 en la alcaldía Venustiano Carranza. Se presume que esta detención obstaculizó una nueva alianza que el CJNG buscaba consolidar a través de Azcona con algunos de los grupos locales

En lugar de Azcona quedó como representante del Cártel de Jalisco en la zona norte de la capital María del Carmen Albarrán, alias la Cecy, quien fue detenida en abril pasado. En tanto, en la zona metropolitana del Valle de México, otro presunto representante del cártel llamado Omar Ramses, alias el Calacas, ha continuado con la búsqueda de alianzas con nuevos líderes de los grupos locales.

Paralelamente a estas alianzas, el CJNG pudo establecer bases operativos con líderes regionales para actividades de lavado de dinero, y –se presume– trabajó en infiltrar fuerzas de seguridad capitalinas en un punto clave: el Aeropuerto internacional de Ciudad de México (AICM). 

En agosto de 2018, justamente en el AICM, la Policía Federal descubrió escondidos dentro de equipos de cómputo 120 kilos de la droga conocida como cristal que tenían como destino Australia. La investigación apuntó a que era un cargamento del Cártel de Jalisco valuado en al menos 75 millones de dólares. 

Aunque el decomiso fue un golpe para el grupo criminal, para las autoridades fue una evidencia de la capacidad de trafico que ya tenía el grupo desde la capital.

Emporio criminal y trasnacional 

El actual gobierno federal contempla al Cártel de Jalisco como uno de los dos cárteles en México con presencia “supranacional”, es decir, con presencia propia o a través de aliados en la mayor parte de los estados del país. El titular de la Unidad de inteligencia Financiera, Santiago Nieto, lo define como un grupo criminal consolidado, bien organizado, con redes financieras sólidas y actividades criminales diversas.

Las autoridades de seguridad consultadas por Animal Político y los informes de agencias nacionales y estadounidenses atribuyen al cártel los siguientes giros criminales: Producción, trafico y comercio de drogas al mayoreo y menudeo (metanfetaminas, heroína y fentanilo principalmente); robo de combustible (inicialmente en Jalisco y luego hacia otros estados); extorsión; secuestro; tráfico de personas, y homicidio.

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el dominio del Cártel de Jalisco Nueva Generación incluye operaciones en el centro del país y en la capital mexicana, con la producción y control de los principales corredores para distribución de droga. 

“El CJNG es un poderoso cártel de las drogas en México que opera con técnicas sofisticadas de lavado de dinero, maneja rutas eficientes de transporte de drogas y práctica violencia extrema”, publicó en octubre de 2018 el Departamento de Justicia, cuando también informó que las actividades no incluían solo a Estados Unidos y México, sino también Europa, Asia y Australia.

Para Estados Unidos, el CJNG es una de las cinco organizaciones de crimen transnacional más peligrosas del mundo, responsables del tráfico de cocaína, metanfetamina y heroína mezclada con fentanilo.

El 11 de marzo pasado, la DEA informó que había realizado un operativo —conocido como Proyecto Python— tras seis meses de investigación, que permitió el arresto de 600 personas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación; el inicio de 350 procesos judiciales y la incautación de dinero y drogas.

Según las DEA, ese operativo es el golpe más fuerte que ha dado Estados Unidos contra las operaciones del CJNG, a quien considera una de las organizaciones criminales más poderosas y peligrosas del mundo.

Lavado a gran escala

Para ocultar las ganancias, producto de sus actividades ilícitas en el sistema financiero, tanto los gobiernos de México como de Estados Unidos han identificado una extensa red de lavado de dinero que utiliza el Cártel de Jalisco.

El Departamento del Tesoro (Tesoro) de Estados Unidos (EU) ha boletinado, en poco menos de cinco años, a 33 empresas vinculadas a este grupo criminal y a sus socios los Cuinis. Una investigación de Animal Político arrojó que 21 de las 33 compañías (en 12 no hay información pública) se encuentran vinculadas a 62 personas.

Además, una revisión a estas empresas con la herramienta Sinapsis reveló que al menos 9 de sus integrantes están vinculadas entre sí ya que fungen como socios, comisarios, delegados o representantes legales de las mismas compañías.

Jessica Johanna González Oseguera, hija de Nemesio Oseguera, cuyo nombre no aparece en la relación del Tesoro, es propietaria de dos de las empresas implicadas en las redes de lavado: J & P Advertising, S.A. DE C.V. y Jjgon, S.P.R. DE R.L. DE C.V., boletinadas en 2015.

Por su parte, el gobierno mexicano anunció el bloqueo de 1 mil 939 cuentas de personas empresas y fideicomisos presuntamente vinculadas al Cártel de Jalisco Nueva Generación.

En un denominado “Operativo Agave Azul”, la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda (UIF) dijo haber realizado acciones de bloqueo contra 1 mil 770 personas físicas, 167 empresas y dos fideicomisos.

Líder intocable

El líder del CJNG es Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias el Mencho, quien en múltiples ocasiones ha logrado eludir los intentos de captura que fuerzas federales desde el sexenio pasado. El gabinete de seguridad lo considera el objetivo prioritario número 1 a escala nacional no solo por el alcance de su actividad delictiva sino por su nivel de violencia.

El Departamento de Estado estadounidense designó en 2015 a Oseguera Cervantes como traficante de narcóticos con Designación Especial, lo que lo incluye en la lista de Designación de Narcotraficantes Extranjeros (Foreign Narcotics Kingpin Designation Act, en inglés), y ofreció una recompensa de 10 millones de dólares, una de las más grandes otorgadas para temas de narcotráfico. 

Quienes sí han sido alcanzados por la justicia son los hijos del Mencho: Rubén Oseguera González, Menchito, y segundo al mando en el Cártel de Jalisco, fue extraditado de México hacia Estados Unidos en febrero pasado con cargos por tráfico de drogas, uso de arma de fuego y otras actividades de narcotráfico. En ese mismo mes, su hija , Jessica Johanna Oseguera González fue arrestada en Estados Unidos. 

Violencia extrema

El Cártel de Jalisco se ha caracterizado también por desplegar acciones de violencia extrema en contra de civiles y también de autoridades. Los casos más recientes en los que se presume su autoría son el ataque en contra de García Harfuch ocurrido este viernes, así como el homicidio del juez federal Uriel Villegas y de su esposa ocurrido el pasado 16 de junio en Colima.

Pero el historial de agresiones vinculadas al grupo criminal es muy amplio a lo largo de los años. Por citar algunos ejemplos:

  • En 2013 asesinaron al secretario de Turismo de Jalisco, Jesís Gallegos Álvarez
  • En menos de año, entre 2014 y 2015 el CJNG asesinó a 24 militares, policías federales y policías estatales en diversas emboscadas.
  • El 5 de mayo de 2015 derribaron con un lanzacohetes un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana, dejando como saldo seis militares muertos.
  • En mayo de 2018 atentaron en contra del secretario del Trabajo y exfiscal de Jalisco, Luis Carlos Najera.
  • En octubre del año pasado emboscaron y asesinaron a 14 policías estatales en Aguililla, Michoacán.

A estos casos se suman múltiples homicidios y crímenes de alto impacto. Por ejemplo, la Fiscalía de Jalisco presume que el CJNG es el responsable del asesinato de cientos de personas que han sido localizadas en el último año y medio en fosas clandestinas en la entidad.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El lugar del mundo donde la gente reconoce 5 géneros

El pueblo bugis, en Indonesia, es un grupo étnico que reconoce cinco géneros sexuales. Pero el futuro de su cultura única en el mundo parece estar en peligro.
22 de abril, 2021
Comparte

La isla indonesia de Célebes se extiende como una estrella de mar borracha en el océano Pacífico occidental, sus cuatro patas esmeralda tocan los mares de Celebes, Molucca y Flores.

En su extremo suroeste se encuentra la ciudad portuaria de Macasar, una población ahogada por una niebla tóxica que durante mucho tiempo fue un importante punto comercial y la puerta oriental de Indonesia al mundo.

En un amanecer gris, me puse de pie en el paseo marítimo mientras veía las proas curvas de los tradicionales veleros prahu avanzar elegantemente hacia el caos del puerto de Paotere. Llegaban allí para descargar pepinos de mar, sepias y otras extrañas criaturas de las profundidades marinas.

Estas embarcaciones pertenecen al pueblo bugis, una sociedad de marineros notable por reconocer cinco géneros.

“Los bugis tienen palabras para cinco géneros que representan cinco formas de estar en el mundo”, explica Sharyn Graham Davies, antropóloga de la Universidad Monash en Melbourne, Australia.

Los bugis son el grupo étnico más grande de la isla de Célebes. Se concentran en Makassar y el campo de cultivo de arroz al norte de la ciudad, pero su destreza como marineros y comerciantes consolidó la influencia de los bugis en Indonesia y el archipiélago malayo.

También sembró miedo en los corazones de los colonizadores europeos, quienes los veían como piratas despiadados.

Un pueblo influyente

A pesar de que representan solo seis de los 270 millones de habitantes que tiene Indonesia, los bugis son extremadamente influyentes.

Algunos ejemplos destacados incluyen a Jusuf Kalla, quien fue dos veces vicepresidente de Indonesia; y a Najib Razak, ex primer ministro de Malasia.

Los bugis son una sociedad marinera cuya influencia se ha extendido por Indonesia y el archipiélago malayo.

Getty Images
Los bugis son una sociedad marinera cuya influencia se ha extendido por Indonesia y el archipiélago malayo.

“Los bugis se encuentran entre los grupos étnicos con más fuerza del archipiélago, política, económica y culturalmente”, señala Sudirman Nasir, un bugis que trabaja en salud pública en el sur de la isla.

La antropóloga Sharyn Graham Davies explica que en la sociedad bugis, los géneros makkunrai y oroani corresponden a los conceptos de mujer cis y hombre cis en Occidente.

Los calalai nacen con cuerpos femeninos pero asumen roles de género tradicionalmente masculinos; pueden llevar camisa y pantalones, fumar cigarrillos, llevar el pelo corto y realizar trabajos manuales.

Por otro lado, los calabai nacen con cuerpos masculinos pero asumen roles de género femeninos, usan vestidos y maquillaje y se dejan crecer el cabello.

“Muchos calabai trabajan en salones de belleza“, asegura Neni, una calabai del pueblo de Segiri, al norte de Makassar.

“También ayudamos a planificar bodas y actuamos en ceremonias”.

El quinto género

Los calabai no se hacen pasar por mujeres, detalla Davies, sino que exhiben su propio conjunto de comportamientos femeninos que serían mal vistos en las mujeres makkunrai, como usar minifaldas, fumar y actuar de una manera más sexualizada exteriormente .

Dentro de la sociedad bugis, las personas calabai y calalai pueden ser mal vistas en algunos sectores, pero son ampliamente toleradas, incluso se considera que juegan un papel importante en la sociedad.

De manera general no son atacadas ni perseguidas por miembros de su propia comunidad.

El quinto género bugis es el bissu, que no se considera ni masculino ni femenino, sino que representa la totalidad del espectro del género.

Los bissu, como los calabai y calalai, muestran su identidad a través de la vestimenta: a menudo usan flores, un símbolo tradicionalmente femenino, pero llevan la daga keris asociada con los hombres.

Muchos bissu nacen intersexuales, pero el término tiene implicaciones más allá de la biología.

Si bien el género en los bugis a menudo se describe como un espectro, se considera que los bissu están por encima de esta clasificación: son seres espirituales que no están a medio camino entre el hombre y la mujer, sino que encarnan el poder de ambos a la vez.

“Se dice que, en su descenso del cielo, los bissu no se separaron convirtiéndose en hombre o mujer, como la mayoría de la gente, sino que siguieron siendo una unidad sagrada de ambos”, explica Davies.

Como tales, son percibidos como intermediarios entre mundos y ocupan un papel similar al de los chamanes en la religión bugis.

Poseídos por los dioses

Una anciana serena y un pollo que cacareaba fueron mis compañeros de viaje cuando me fui de Makassar en un maltrecho bemo (minibús público) de color azul celeste.

Mientras avanzábamos hacia el norte, fragmentos de piedra caliza kárstica, cubiertos de jungla, se elevaban hacia el cielo desde los arrozales circundantes.

Muchos bugis viven en la verde y montañosa isla indonesia de Célebes.

Getty Images
Muchos bugis viven en la verde y montañosa isla indonesia de Célebes.

Era época de siembra y pasamos por un campo donde se empujaba un arado mecánico, precedido por un desfile ritual de bissu, reconocibles por sus túnicas rojas, doradas y verdes y sus tocados adornados con flores de colores.

Seguimos conduciendo. El sol de la tarde comenzó a brillar como carbón y los agricultores bugis proyectaban sombras encorvadas y alargadas, mientras se inclinaban para ocuparse de los campos de arroz.

Cuando cayó la noche, llegamos a la ciudad de Segiri, donde seguí a una multitud de lugareños hasta una gran casa de madera.

Cinco bissu estaban reunidos en el centro de la habitación alrededor de una pila de arroz. El humo del incienso fragante se arremolinaba en la casi oscuridad, y el sonido de los tambores y los cánticos se aceleró a un punto febril mientras el bissu bailaba bruscamente hasta un estado de trance.

Al unísono, desenvainaron sus dagas keris y comenzaron a apuñalar las hojas onduladas en sus propias sienes, palmas, incluso en los párpados, aparentemente sin sentir ningún dolor o apenas sacando una gota de sangre.

Someterse a este ritual, conocido como ma’giri’, y salir ileso es considerado como una prueba de que los bissu han sido poseídos por los dioses y están listos para dar bendiciones.

El idioma de los cielos

Esta ceremonia, como el desfile en el campo de arroz, está orientada a asegurar una cosecha abundante; buena salud y embarazos exitosos son otros de los resultados que se esperan de una bendición bissu.

“Convertirse en bissu es una llamada del alma”, dice Eka, jefe de los bissu en Segiri.

“Viajamos a una edad temprana para estudiar con un bissu mayor y aprender nuestro idioma secreto, Basa To Ri Langiq (la lengua de los cielos), que solo nosotros podemos entender”.

Además de otorgar bendiciones, Eka oficia bodas. “Los bugis nos tratan muy bien”, prosigue. “Tienen que hacerlo, porque supervisamos todas las costumbres de los bugis”.

Aunque sus rituales religiosos y su concepción del género están impregnados de ideas preislámicas, la mayoría de los bugis son musulmanes, muchos devotos.

“Hubo interacciones complejas entre los valores bugis y la enseñanza islámica”, explicó Nasir. “Esto llevó a formas de sincretismo islámico-bugis“.

Luchan contra su propia sexualidad

Por ejemplo, como señala Davies, los bugis a menudo acuden a los bissu para bendecir un próximo peregrinaje a La Meca.

Muchos calalai y calabai luchan contra su propia sexualidad y contra el sentido de sí mismos, explica la antropóloga.

Creen que su estilo de vida -que puede incluir relaciones entre personas del mismo sexo- es pecaminoso según la creencia islámica, pero también que son como son porque fue prescritopor Allah.

Por la misma razón, no tienen el concepto de haber nacido en el cuerpo equivocado. Aunque algunas calabai pueden someterse a procedimientos cosméticos para lucir más femeninas, no se considerarán mujeres, como descubrió Davies en su trabajo de campo.

El islam comenzó a ser predominante en Indonesia cerca del año 1400, pero durante siglos los locales reconciliaron su variada percepción del género con la nueva fe.

“Los marinos europeos escribieron sobre sus reflexiones sobre la diversidad de género en el la isla de Célebes desde al menos el siglo XVI”, cuenta Davies.

Igualdad social

En 1848, el colonialista británico James Brooke escribió en su diario: “La costumbre más extraña que he observado es que algunos hombres se visten como mujeres y algunas mujeres como hombres; no ocasionalmente, sino toda su vida, dedicándose a las ocupaciones y búsquedas de su sexo adoptado”.

Al visitar la isla de Célebes, Brooke se sorprendió aún más por la igualdad social que observó entre mujeres y hombres, un sentimiento compartido por su compañero imperialista Thomas Stanford Raffles.

Un tercer género conocido como waria (un acrónimo de wanita, que significa mujer, y pria, que significa hombre) ha sido reconocido durante mucho tiempo en las sociedades de Indonesia.

Sin embargo, desde mediados del siglo XX, Indonesia en general se ha vuelto menos tolerante con las ideas no binarias de género, lo que ha provocado la persecución de los calabai y bissu en particular.

Torturados y asesinados en los 50

A partir de la década de 1950, comenzó una ola de ataques violentos contra la comunidad LGBTQ.

“Cuando el movimiento de rebelión Darul Islam de Kahar Muzakkar quiso establecer un estado islámico en la década de 1950, los bissu fueron arrestados, torturados y obligados a arrepentirse”, recuerda Nurhayatai Rahman Mattameng, filólogo del pueblo bugis.

A algunos bissu les raparon la cabeza para avergonzarlos públicamente; algunos fueron asesinados.

“Durante la era del Nuevo Orden bajo el presidente Suharto (1967-1998), hubo una iniciativa llamada Operación Arrepentimiento”, añade Mattameng.

“Todos los bissu se vieron obligados a (renunciar) al Latang, la religión ancestral de los bugis, y en su lugar eligieron una de las religiones oficialmente reconocidas en Indonesia”.

En 2001, extremistas islámicos incendiaron la sede en Makassar de GAYa Celebes, una organización que aboga por los derechos de los homosexuales.

En 2018, el Jakarta Post informó que las mujeres transgénero estaban siendo detenidas y colocadas en centros de detención en la capital de Indonesia, como una medida “disuasiva” para las personas que se identificaban como waria.

Un hombre en Makassar.

Getty Images
Hace poco, muchos bissu vivían con miedo de ser arrestados o asesinados; algunos estaban incluso avergonzados de ser bissu.

“Los bissu, los calalai y los calabai están experimentando mucho estigma y discriminación, que lamentablemente está aumentando junto con la creciente asertividad del islam político”, lamenta Nasir.

“A nivel social, hay una fuerte tendencia hacia una mayor piedad y puritanismo, que podría compararse con la de los cristianos nacidos de nuevo en Occidente. El futuro de estas personas perseguidas no es muy prometedor”.

“En peligro”

Eka está de acuerdo en que el futuro parece sombrío.

“El número de profesores con conocimiento de costumbres bissu está disminuyendo. También está disminuyendo el interés de la gente en vivir como calabai”, señala.

“En el futuro, los bissu estarán en peligro de extinción”.

Sin embargo, no todo el mundo es tan pesimista sobre el futuro de esta cultura única. Hay ayuda disponible gracias a personas como Halilintar Lathief, una activista, artista y antropóloga bugis.

La organización de Lathief, Latar Nusa, lucha para revitalizar la cultura bissu y calabai preservando la literatura tradicional y empoderándolos para aprovechar los beneficios económicos de sus roles tradicionales al buscar trabajo remunerado como maquilladores de novias, planificadores de bodas y proveedores de catering y chamanes medicinales.

“Durante los primeros días, el trauma de la persecución que habían enfrentado significaba que nadie quería convertirse o pretender ser bissu”, asegura Lathief.

“Tenían miedo de ser arrestados o asesinados; algunos estaban avergonzados. Ahora, después de varios años, hay muchas más personas que se identifican como calabai y otras más que se enorgullecen de ser llamadas bissu”.

Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Travel.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ARrMFeZEfmU&feature=emb_title

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.