CDMX, Chiapas, Querétaro y 15 estados más pasarán a semáforo naranja
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CDMX, Chiapas, Querétaro y 15 estados más iniciarán la próxima semana en semáforo naranja por COVID-19

Entre las entidades que no avanzarán todavía a la reapertura de actividades está el Estado de México, lo que podría significar una contradicción frente a el avance en la capital del país.
Cuartoscuro
26 de junio, 2020
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La Secretaría de Salud informó este 26 de junio al presentar el Semáforo de Riesgo Epidemiológico para COVID-19, vigente durante toda la siguiente semana, que 18 entidades están ya en color naranja, de riesgo alto pero no máximo como en el que siguen los 14 estados que se quedan en rojo.

Entre las entidades que pasaron a color naranja están CDMX, Chiapas y Querétaro; mientras que Colima, Hidalgo y Nuevo León regresaron a rojo.

Leer más: CDMX cambia a semáforo naranja: Estas son las actividades que se reactivan

De manera que los 18 estados que están ahora en naranja son: Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

En tanto que los que se quedan en rojo son: Baja California, Colima, Estado de México; Guerrero, Hidalgo, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco y Tlaxcala.

Mapa de semáforo COVID-19 para 29 de junio al 5 de julio

Mapa de semáforo COVID-19 para 29 de junio al 5 de julio

Respecto al cambio de la CDMX de rojo a naranja, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, explicó que esto se debe a que la tendencia de ingresos a los hospitales capitalinos por COVID-19 va en descenso.

“Hay menos gente entrando a los hospitales que la cantidad de personas que salen del hospital, y esto no se debe a mortalidad, sino a que las personas se están yendo de alta”, aseguró.

Las autoridades federales de Salud han explicado que el semáforo se construye con cuatro indicadores: ocupación hospitalaria, que tiene 50% de peso en la calificación; la tendecia de hospitalizados, con 20%; la tendencia de síndrome COVID-19 (el número de casos sospechosos), también con 20% y el porcentaje de positividad al virus SARS-Cov2 que causa la enfermedad COVID-19, con 10% del peso para la calificación de riesgo.

Para dar ejemplos concretos de cómo se construye el semáforo, López-Gatell dijo que tuvo una reunión con el gobernador de Aguascalientes, “en este caso encontramos que había un faltante de un dato, se resolvió y (el estado) pasó al semáforo naranja dada su disponibilidad de camas”.

El subsecretario explicó que también habló con el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, “dado que CDMX pasará a naranja y el Estado de México se queda en rojo, eso podría presentar contradicción, por la relación de las dos entidades en el Valle de México, pero el gobernador considera esto como un periodo de transición y aprovechará para identificar procesos en adaptación en comercios, en servicios, entre otros”.

Entérate: Pese a reducción de hospitalizaciones, Edomex se mantendrá en semáforo rojo por COVID

Semáforo de riesgo por COVID-19 para entre el 29 de junio y el 5 de julio

Semáforo de riesgo por COVID-19 para entre el 29 de junio y el 5 de julio

Otro ejemplo que dio López-Gatell para dejar claro que el semáforo se construye en diálogo con los mandatarios estatales fue el de Guerrero. Dijo que en charla con el gobernador Héctor Astudillo sobre la dinámica en Acapulco se habló sobre cómo la entidad ha logrado escalar su capacidad hospitalaria para dar una mejor atención a las personas.

“A pesar de que se queda en rojo (este estado) la tendencia es positiva, porque empieza a reducirse la tendencia en el número de casos, así que aprovecharán para hacer preparativos en el tema de desconfinar espacios como las playas”.

En el caso del estado de Hidalgo, el funcionario federal comentó que con el gobernador Omar Fayad se ha analizado una propuesta para la apertura en espacios públicos como los balnearios comunitarios, “que son parte importante de la economía y la vida social en la entidad, lo que identificaron es que se podría reabrir con un aforo limitado”.

En las entidades que siguen en semáforo rojo, los hoteles deben operar con las áreas comunes cerradas y una ocupación máxima de 25%, en los que ya están en naranja se pueden abrir las áreas comunes y tener un aforo de 50% de ocupación.

Los restaurantes en los estados en rojo siguen solo con servicios a domicilio, mientras que en los que están en naranja pueden abrir con un aforo de 50%, como en el caso de la CDMX, y lo mismo en cuanto a peluquerías y barberías.

Supermercados y mercados pueden operar con 75% de aforo en las entidades en color naranja y con solo 50% en las que siguen en rojo. En tanto que gimnasios, albercas y clubes deportivos se queda cerrados en rojo y con 50% de aforo y con cita en color naranja.

Cines, museos y eventos culturales se quedan cerrados en rojo y con 25% de aforo en naranja. Los centros comerciales también seguirán cerrados en las entidades en color rojo y con 25% de aforo en naranja y lo mismo los centros religiosos.

Conciertos y eventos masivos de más de 500 personas, así como bares y centros nocturnos deberán permanecer suspendidos y cerrados tanto en rojo como en naranja.

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WhatsApp, Signal y Telegram: en qué se diferencian y cuál ofrece más privacidad

A simple vista pueden parecer muy similares, pero tienen algunas diferencias importantes. Las aplicaciones recopilan diferentes cantidades de datos de sus usuarios y tienen distintos métodos para proteger los mensajes.
14 de enero, 2021
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Mientras Signal y Telegram registran cifras récord de usuarios nuevos, WhatsApp se encuentra en el centro de la crítica por el cambio de sus términos de uso y privacidad.

La aplicación de mensajería anunció la semana pasada que compartirá diferentes datos de sus usuarios con su empresa matriz Facebook, y que esta podrá hacer lo propio con sus plataformas Instagram y Messenger.

En medio de los cuestionamientos, WhatsApp sostiene que sus nuevas condiciones, que deberán ser aceptadas por los que la usan hasta el 8 de febrero, fueron malinterpretadas.

“Queremos aclarar que la actualización de la política no afecta de ninguna manera la privacidad de los mensajes que los usuarios comparten con sus amigos y familiares”, señaló la plataforma en un comunicado emitido el lunes.

Añade que algunos de los cuestionamientos realizados son “rumores”.

Pese a esos argumentos, el largo debate respecto a qué servicio de mensajería instantánea es más seguro, se reavivó desde el cambio en WhatsApp.

Y aunque pueden parecer similares a simple vista, las tres aplicaciones tienen algunas diferencias importantes que analizamos acá.

Los datos recopilados

Lo primero que hay que saber es que, entre las tres plataformas de mensajería de las que más se habla en los últimos días, existen niveles distintos de datos que son recopilados.

Y es un asunto central porque esa es la información que WhatsApp puede compartir con Facebook y las otras aplicaciones que esa compañía posee.

WhatsApp y Facebook

Getty Images
La controversia comenzó cuando WhatsApp anunció que compartiría sus datos con Facebook.

“WhatsApp posee muchos metadatos, que es la información que se obtiene de cualquier mensaje que enviamos, como la marca del teléfono, la hora del mensaje, tu ubicación y otros. Con ello puede saber mucho de sus usuarios”, explica Cristian León, responsable del programa de innovación de la organización civil Asuntos del Sur, con sede en Argentina.

El experto en derechos digitales le indica a BBC Mundo que esta aplicación de mensajería, que es la más popular en el mundo, tiene un código de programación cerrado y por ello tiene poca transparencia sobre lo que recopila.

En la página web de WhatsApp están detallados los datos que obtiene y la información que una persona le brinda al aceptar sus términos de uso. Además del nombre, número de teléfono y contactos, están detalles del uso de la plataforma (tiempo o rendimiento, por ejemplo), transacciones desde la aplicación, marca y modelo del dispositivo o tipo de conexión, entre otros.

Telegram y Signal, explican León, recopilan mucho menos datos.

La primera requiere de sus usuarios el número de teléfono, el nombre y la lista de contactos.

Por su parte Signal se limita a pedir el número de teléfono y añadir el nombre es opcional.

Las dos tienen códigos de programación abiertos, por lo que es posible escudriñar cuáles datos son obtenidos y qué se hace con ellos.

La gran preocupación: los mensajes

Desde que comenzó la expansión de las aplicaciones de mensajería móvil en todo el mundo, la gran pregunta fue y es por la seguridad de los mensajes que son intercambiados.

Candado

Getty Images
El cifrado de extremo a extremo es una especie de candado por el que solo el emisor y receptor del mensaje pueden acceder a él.

Las plataformas fueron evolucionando al respecto y desde hace unos años que Signal y WhatsApp establecieron el cifrado de extremo a extremo como función predeterminada para todas las conversaciones de sus usuarios.

Se trata de una especie de candado que solo el emisor y el receptor del mensaje pueden abrir.

En teoría, ni siquiera las aplicaciones en las que se realizó el intercambio pueden acceder a los contenidos de las charlas.

Ni WhatsApp ni Facebook pueden leer tus mensajes ni escuchar las llamadas que haces con tus amigos, familiares o compañeros en WhatsApp. Todo lo que compartan quedará entre ustedes”, aseguró la plataforma en su comunicado del lunes.

Telegram parece tener una desventaja en este aspecto dado que el cifrado de extremo a extremo solo se activa cuando se usa el modo “chat secreto”, pero las conversaciones regulares no cuentan con esa función.

Las tres ofrecen también una modalidad cada vez más utilizada conocida como “mensajes temporales” en la que texto, fotografías, ubicaciones o documentos compartidos en una conversación se autodestruyen después de un cierto tiempo.

La diferencia es que en WhatsApp los mensajes desaparecen en los siguientes siete días, mientras que en Signal y Telegram se puede configurar el tiempo para que no quede rastro de las interacciones a los pocos segundos.

Otra diferencia es que la aplicación que es propiedad de Facebook no posee la opción de bloqueo de capturas de pantalla para las conversaciones, mientras que sus competidoras sí la incluyen.

Los usos

Si bien es lógico que la mayoría se limita a usar estas aplicaciones para mantener contacto con sus conocidos, diferentes polémicas se han producido en los últimos años.

Por ejemplo, se descubrió que Telegram era utilizado como medio de difusión de propaganda de Estado Islámico.

Telegram con propaganda

Getty Images
Se descubrió que Telegram es usado por grupos de derecha en diferentes partes del mundo para difundir su propaganda.

El grupo extremista captaba reclutas desde allí y aprovechaba los chats grupales encriptados para mantener comunicaciones y difundir videos de sus acciones.

Y desde el año pasado se conoce que es una de las plataformas que los grupos de derecha estadounidenses utilizan para divulgar sus mensajes, aunque la mayoría de ellas usan otras aplicaciones que permiten interacciones anónimas para convocar a sus actividades o divulgar teorías de conspiración.

WhatsApp también tuvo problemas y en 2019 decidió eliminar cientos de miles de cuentas sospechosas de usar su servicio para difundir pornografía infantil.

La compañía mantiene una política de tolerancia cero a la explotación sexual de menores.

La aplicación, según diferentes análisis, fue señalada de ser, junto a Facebook, uno de los mayores canales de difusión de noticias falsas en tiempos electorales en países como Bolivia, Colombia o Estados Unidos.

Signal, que tiene menos usuarios que las dos anteriores, por ahora no fue señalada de ser usado como un canal para captar reclutas o difundir información mentirosa.

Sin embargo, sí se vio en medio de algunas controversias políticas como cuando se denunció que era la aplicación que el expresidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, usaba para comunicarse con uno de sus aliados durante su intento de declarar la independencia de esa región.


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