Exfuncionarios reclaman recorte ambiental; Semarnat dice que 'son de derecha'
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Exfuncionarios reclaman recorte ambiental; titular de Semarnat les dice que “son de derecha”

El recorte del 75% a la Comisión de Áreas Naturales afectará el patrimonio natural del país y a comunidades marginadas, advierten empleados.
Cuartoscuro
6 de junio, 2020
Comparte

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), como el resto de dependencias de gobierno tendrá 75% de recorte en servicios generales, pero también una reducción de 200 empleados que operan directamente en las comunidades, lo que afectaría el patrimonio natural del país, acusan trabajadores.

Este viernes 5 de junio circuló un posicionamiento dirigido al presidente Andrés Manuel López Obrador firmada por 234 trabajadores de la Comisión en la que explican el impacto de los recortes presupuestales en las tareas sustantivas del organismo y que afectaría directamente a las comunidades más marginadas en México.

Lee: Hacienda y Conacyt acuerdan no aplicar recortes al presupuesto de centros de investigación

También un “llamado urgente” firmado por 23 exfuncionarios entre los que se encuentran Julia Carabias, José Luis Luege Tamargo, Juan Elvira Quesada, y Alberto Cárdenas Jiménez, entre otros, en la que piden al presidente Andrés Manuel López Obrador “dejar de minar y desdibujar” las instituciones ambientales, porque impedirá enfrentar los retos globales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Sin embargo, el secretario de Medio Ambiente, Víctor Manuel Toledo, aseguró que se trata de críticas “sin sustento” y los exsecretarios de Medio Ambiente que firman la carta pertenecen al PRI, PAN, el PVEM, y “el partido de la maestra Gordillo”.

“Los cuatro exsecretarios de la Semarnat que firman este manifiesto son personajes ligados con los negocios verdes, empresarios, corporaciones y hay que aclarar que no hay ambientalismo puro, hay ambientalismo de todos los matices y aquí estamos frente a un ambientalismo de la derecha en tiempos nuevos”.

En un evento para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente, el secretario Toledo aseguró que 30 millones de mexicanos los llevó al poder “al que estamos comprometidos con un proyecto político y ambiental muy concreto”.

También informó que este viernes hubo una reunión entre funcionarios de la Semarnat y el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, en la que acordaron crear una comisión especial para revisar la reducción del presupuesto, misma que comenzará los trabajos la próxima semana y “daremos buenas noticias sobre la austeridad”.

Lee: Recorte de 75% compromete pagos de servicios básicos del gobierno y arriesga inversiones en salud y ciencia

Las áreas protegidas en riesgo

La principal función de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), que forma parte de la Semarnat, es conservar el patrimonio natural de México y los procesos ecológicos de 182 Áreas Naturales Protegidas (ANP), pero conjuntando las metas de conservación con el bienestar de los pobladores y los usuarios.

El número de áreas naturales corresponde al 11% del territorio nacional terrestre y 22% del marino, por ejemplo las Reservas de la Biosfera del Programa sobre el Hombre y la Biosfera o 354 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC).

“La CONANP trabaja en conjunto con otras dependencias para unir esfuerzos por la conservación en estrategias de atención social, lo que la convierte en la institución con mayor impacto y alcance en el territorio nacional, es decir, uno de los vínculos más importantes entre el Estado Mexicano y las comunidades más pobres y marginadas de nuestro país”, aseguran 234 empleados en su carta circulada en redes sociales.

Pero la Comisión, dirigida por Roberto Aviña, sufrirá el recorte de 75% para recursos materiales, lo que impedirá pagar el alquiler de oficinas, electricidad, gasolina, licencias de software y otros servicios como limpieza y reparación de estaciones biológicas, por ejemplo.

Además, Aviña les informó que también habrá un recorte del 70% del personal contratado a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que equivale a unos 200 puestos de trabajo, pero, según los trabajadores, “es impensable un recorte de personal cuando hoy en día cada guardaparque tiene bajo su responsabilidad en promedio 32 mil hectáreas”.

Aunque este medio solicitó la postura de la CONANP al respecto, no hubo respuesta.

Entérate: AMLO asegura que víctimas no se quedarán sin ayuda, pero sostiene los recortes

Los trabajadores advierten la urgencia de frenar los despidos porque dejar sin recursos humanos uno de los proyectos donde están involucrados como es Sinergia+, se generarán graves afectaciones a ellos y a sus familias, así como a las localidades en donde trabajan.

Se trata de tareas de “servicio y apoyo en las áreas protegidas, de los programas de desarrollo, subsidio, proyectos productivos. Nosotros estudiamos las opciones en la comunidad para que estén alineados con el desarrollo sustentable”, asegura Oscar Alberto Pedrin Osuna, quien trabaja en la Reserva de la Biosfera Zona Marina Bahía de los Ángeles, canales de Ballenas y de Salsipuedes.

En entrevista con Animal Político, Pedrin Osuna, uno de los firmantes de la carta, explica que las actividades del personal de la CONANP son principalmente en campo en contacto directo con las comunidades y sus tareas son para la recuperación, conservación, educación ambiental y promoción de la legalidad.

La función es acompañar a las comunidades, orientar y apoyar para proteger, conservar y manejar su patrimonio, pues “la principal causa de este deterioro se debe a que los intereses económicos por los recursos naturales por lo que todos los días se libra una batalla en contra de desarrolladoras inmobiliarias, de cazadores furtivos, de minería ilegal (e incluso legal), de invasores, de saqueadores de flora y fauna, de talamontes”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El descubrimiento en los manantiales termales de Yellowstone que fue clave para las pruebas de COVID-19

Hace medio siglo, Thomas Brock descubrió una bacteria capaz de sobrevivir a altas temperaturas. Te contamos cómo ese hallazgo se vincula con la actual pandemia, gracias a una cadena fascinante de episodios en la historia de la ciencia.
2 de mayo, 2020
Comparte

“Definitivamente vivo”. Thomas Brock anotó esas palabras, hace medio siglo, en uno de los cuadernos que llevaba en sus investigaciones de campo en Yellowstone.

Era la década de los 60, y el científico estadounidense se refería a uno de los inusuales organismos que acababa de hallar en uno de los manantiales termales del parque.

Fue en uno de esos manantiales donde Brock descubrió una bacteria adaptada a la vida a altas temperaturas a la que llamó Thermus aquaticus.

La bacteria, ahora célebre, acabaría revolucionando la biotecnología y haciendo posibles los llamados tests PCR, las pruebas más fiables usadas en todo el mundo para diagnosticar el covid-19.

Thomas Brock tiene ahora más de 90 años y es profesor emérito de microbiología de la Universidad de Wisconsin-Madison.

En esta nota te contamos cómo el trabajo pionero de Brock acabó vinculado con la actual pandemia, a través de una cadena fascinante de episodios en la historia de la ciencia.

¿Qué siente Brock al pensar que su hallazgo está ayudando a diagnosticar el covid-19 y a salvar vidas?

“Estoy orgulloso”, señaló el científico a BBC Mundo desde su hogar en Wisconsin.

“Yo veía mi descubrimiento como un buen modelo para estudiar la biología molecular de la vida a altas temperaturas”.

Thomas Brock descubrió en los manantiales termales de Yellowstone la bacteria que fue clave para el análisis del ADN.(Foto de archivo)

Science Photo Library
Thomas Brock descubrió en los manantiales termales de Yellowstone la bacteria que fue clave para el análisis del ADN.(Foto de archivo)

¿Pero pensó alguna vez que tendría un impacto tan masivo?

“No lo hubiera imaginado ni en un millón de años”.

El descubrimiento de la bacteria

Brock jamás había visto manantiales termales antes de llegar al parque de Yellowstone en 1964.

Pero volvió año tras año. Lo impulsaba el deseo de investigar qué formas de vida podrían subsistir en esas piscinas naturales, en las que los colores vívidos denotan la presencia de microorganismos.

Brock y uno de sus estudiantes, Hudson Freeze, cultivaron bacterias de varios manantiales.

“A Thermus aquaticus la hallamos en el manantial Mushroom Spring, un manantial a 75 grados centígrados, donde también hay una gradiente termal, ya que en las salidas del manantial la temperatura baja a unos 35 grados. En ese momento, Thermus era el microorganismo más termófilo (que ama o tolera el calor) conocido”.

“El hallazgo demostró que otros investigadores estaban equivocados sobre los límites de temperatura en los que puede haber vida”, señaló Brock a BBC Mundo.

En manantiales termales de Yellowstone, y de otros sitios del planeta, la temperatura puede superar los 90 grados.

La bacteria que Brock llamó Thermus aquaticus sobrevive a altas temperaturas.

Science Photo Library
La bacteria que Brock llamó Thermus aquaticus sobrevive a altas temperaturas.

“Es agua subterránea que ha quedado acumulada en capas profundas y que se calienta por el calor derivado del magma del centro de la Tierra o por acción volcánica”, explicó a BBC Mundo la bióloga Sandra Baena, profesora de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, e investigadora de microorganismos que viven en condiciones extremas.

“Si tienes agua caliente en la subsuperficie de la Tierra y tienes fallas geológicas, o sea grietas, el agua va a buscar salida”.

El hallazgo de una enzima

Los mecanismos biológicos que permiten a bacterias como Thermus aquaticus sobrevivir a altas temperaturas en manantiales termales eran un tesoro a ser explorado por la ciencia.

En la década de los 70, Alice Chien y otros investigadores de la Universidad de Cincinnati aislaron una de las enzimas de la bacteria.

La nueva enzima recibió el nombre de TAQ polimerasa. (TAQ era una referencia a Thermus aquaticus).

El hallazgo de esta enzima resistente a altas temperaturas se cruza a partir de ahora con otra historia.

Y acabaría siendo crucial para un campo de la ciencia que avanzaba a pasos agigantados en la segunda mitad del siglo XX, el estudio del ADN.

Thomas Brock

Jeff Miller University of Wisconsin-Madison
Thomas Brock siente orgullo de que su descubrimiento hace más de medio siglo esté ayudando a salvar vidas.

La necesidad de multiplicar el ADN

“Entre mediados de los años 70 y mediados de los 80 habían aparecido una serie de técnicas que permitían manipular la molécula de ADN directamente, las llamadas técnicas de ADN recombinante, que permitían romper la molécula de ADN en fragmentos y analizarlos”, le explicó a BBC Mundo Miguel García-Sancho, profesor e investigador de Historia de la ciencia en la Universidad de Edimburgo.

“Porque hasta entonces, como la molécula de ADN era muy larga, era muy difícil aplicar técnicas analíticas a esa molécula”.

Además de los métodos para manipular fragmentos de ADN también surgieron técnicas de secuenciación de ADN que hicieron posible leer la estructura de esos fragmentos.

Los avances permitían investigar el ADN a una escala nunca antes imaginada. Pero había un gran obstáculo.

“Un problema al que se enfrentaba todo el mundo era obtener un volumen de ADN suficiente para poder analizar los fragmentos de ADN. Y también para secuenciar ADN necesitaban una cantidad suficiente”, explicó García-Sancho.

“La falta de ADN era un problema para muchos científicos de muchos campos”.

La invención de la PCR

Uno de los científicos que buscaba sintetizar o producir ADN en la década de los 80 era el estadounidense Kary Mullis, un químico de la empresa biotecnológica Cetus Corporation, en California.

Fue Mullis quien desarrolló una técnica para amplificar o copiar millones de veces una secuencia específica de ADN, la llamada PCR o reacción en cadena de la polimerasa, que utilizan los actuales tests para detectar el covid-19.

Kary Mullis

Getty Images
Kary Mullis recibió el Premio Nobel de Química en 1993 “por la invención del método PCR”.

Kary Mullis llegaría a recibir el Premio Nobel de Química en 1993 “por su invención del método PCR”, pero la técnica tardó varios años en ser adoptada en forma generalizada.

Y ello se debió en parte a que Mullis “era un extraño para la comunidad científica. Él era un químico que trabajaba en una empresa, mientras que los científicos que trabajaban en secuenciar ADN eran biólogos moleculares en instituciones de prestigio como el MIT, el Instituto de Tecnología de Massachusetts”, afirmó García-Sancho, quien entrevistó personalmente a Mullis.

Calentar el ADN

El método desarrollado por Mullis requiere calentar y enfriar la muestra de ADN en ciclos relativamente rápidos.

El calentamiento separa las hebras de la doble hélice de ADN.

Y luego la temperatura se baja cuando una enzima, la ADN polimerasa, copia o replica cada hebra por separado.

Ilustración ADN

Science Photo Library
La técnica PCR requiere calentar el ADN para separar las hebras de la doble hélice.

Cuando se obtienen de esta forma copias nuevas, comienza un nuevo ciclo en el que las copias son calentadas otra vez para separar las hebras, repitiendo así el proceso una y otra vez.

Cada etapa produce más copias de ADN, y la actividad de la enzima se controla a través de la temperatura, en un proceso que puede llevar más de 30 ciclos.

La enzima que revolucionó la PCR

Es en la técnica PCR que reaparece en nuestra historia la bacteria de Yellowstone.

“La PCR requiere temperaturas que oscilan entre los 55 y los 95 ̊C, y por esto necesitamos enzimas que puedan soportar las altas temperaturas y mantenerse activas a lo largo de la reacción”, explicó a BBC Mundo Domenica Marchese, investigadora del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) de Barcelona.

La enzima o polimerasa que se utiliza en la PCR para copiar el ADN es una proteína. Y normalmente las proteínas que se exponen a temperaturas muy elevadas pierden su estructura original, explicó Marchese.

“Imaginemos, por ejemplo, una espiral de metal, como las que utilizamos para encuadernar un libro. Si abrimos la espiral y la estiramos, esta dejará de ser útil para su función. Lo mismo pasa normalmente con la ADN polimerasa. Cuando la exponemos a temperaturas elevadas pierde su capacidad de sintetizar el ADN”.

Científica.

Getty Images
La enzima de la bacteria de Yellowstone revolucionó la técnica PCR, utilizada en la actual pandemia.

Cuando Kary Mullis inventó la técnica PCR comenzó usando enzimas de microorganismos como la bacteria E.Coli, que viven a temperaturas cercanas a 37 ̊C.

El problema era que durante la PCR, en cada ciclo, al llegar a los 95 ̊C , “la polimerasa perdía su actividad y era necesario añadir nueva polimerasa para el siguiente ciclo de la reacción. Esto era muy tedioso e implicaba unos costos muy elevados por cada reacción de PCR”.

El cambio fundamental fue la introducción de la Taq polimerasa, la enzima aislada de la bacteria hallada por Brock, que resistía altas temperaturas sin perder su estructura.

Esta enzima tiene su máxima actividad a 72 ̊C y puede resistir hasta unos 40 minutos a 95 ̊C.

“La Taq polimerasa representó un descubrimiento revolucionario”, señaló Marchese.

Una lección para la ciencia

La técnica PCR revolucionó la biotecnología y facilitó el análisis de ADN en campos tan diversos como la identificación del autor de un crimen en medicina forense, las pruebas de paternidad y el diagnóstico de enfermedades.

“Yo creo que la PCR es lo que hizo que el análisis de ADN realmente importara y tuviera consecuencias en el mundo real”, señaló García-Sancho.

Gracias a esa técnica “el análisis de ADN se hizo público y la gente se dio cuenta de por qué era tan importante, y eso se puede ver ahora con el covid- 19”, agregó.

Doctora haciendo prueba del covid-19 a una paciente.

Getty Images
La técnica PCR es la más confiable para detectar material genético del virus que causa el covid-19.

Para Thomas Brock, el impacto masivo de su descubrimiento tiene una lección profunda sobre la ciencia.

En su discurso de aceptación de un doctorado honorario de la Universidad de Wisconsin en 2019, Brock señaló sobre sus estudios en Yellowstone: “Yo tenía libertad para hacer lo que se llama investigación básica. Y algunas personas pensaban que era inútil porque no se enfocaba en fines prácticos”.

“Y preguntaban: ‘¿de qué puede servir buscar bacterias en manantiales termales en Yellowstone?’”.

“La enzima extraída de Thermus aquaticus es una de las enzimas más importantes del mundo. Hizo posible la PCR y la investigación moderna del ADN”.

La bacteria de Yellowstone demuestra, según dijo el científico a BBC Mundo, por qué es importante “establecer los principios básicos en los que pueden basarse muchas formas de trabajos científicos”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial



Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=bDR5eXAxyfs

https://www.youtube.com/watch?v=2f3bWviThuQ&t=99s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.