Gabriela iba a su negocio de comida cuando la alcanzó una bala del atentado
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Alberto Pradilla

Gabriela iba a su negocio de comida cuando la alcanzó una bala del atentado a Harfuch

Gabriela, de 26 años, circulaba en automóvil por la zona en donde ocurrió el ataque, junto con otras tres personas, provenientes de Xalatlaco, Estado de México.
Alberto Pradilla
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Una mujer que se dirigía a trabajar a su negocio de comida en el Auditorio Nacional falleció durante el atentado donde resultó lesionado el secretario de Seguridad Ciudadana de la capital, Omar García Harfuch.

Gabriela, de 26 años, circulaba en automóvil por la zona en donde ocurrió el ataque, junto con su hermana, Tania, su marido José, y su cuñada Betsaida, provenientes de Xalatlaco, Estado de México.

Lee: Secretario de seguridad de la CDMX sufre atentado en las Lomas

Ellos salen todos los días desde ese municipio del Edomex para vender antojitos mexicanos cerca del metro Auditorio Nacional.

Gabriela circulaba en el auto con Tania, quien está herida y fue trasladada a la Cruz Roja, se desconoce su estado de salud.

“El vehículo era manejado por mi cuñado, su hermana de mi cuñado también venía con ellos”, relata Rosa Gómez Cervantes, familiar de las víctimas.

Entérate: ‘Fuimos atacados por el cártel Jalisco Nueva Generación’: Harfuch

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la CDMX, informó que en el atentado fallecieron tres personas, dos escoltas del funcionario y Gabriela.

“Yo ahorita lo que quiero es saber de mi hermana. Solo le pido a Dios que esas personas que tuvieron la culpa, que Dios se encargue de eso”, comenta Rosa a la prensa.

La familia solicita apoyo de las autoridades para saber sobre el estado de salud de Tania, así como ayuda económica, pues tras el confinamiento por la pandemia de COVID-19 apenas regresaron a trabajar y a poner su puesto de comida.

“Nosotros con esto que está pasando de la pandemia nos habían descansado, no teníamos trabajo, íbamos empezando apenas y ahorita nos pasa esto. No tenemos ahorita dinero ni cómo movernos, necesitamos que nos apoyen, ya perdimos nuestra familia”, dice Rosa llorando.

Hasta el momento, hay 12 personas detenidas por el ataque, informó Ernestina Godoy, titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

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Qué se sabe del daño que el COVID-19 puede causar en los pacientes asíntomáticos

A diferencia de otras infecciones virulentas que pueden no provocar síntomas, el SARS-CoV-2 puede causar cambios patológicos en los infectados asintomáticos.
15 de julio, 2020
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La medicina moderna enfatiza -y con razón- la importancia de la ciencia. El foco, sin embargo, desplaza con frecuencia nuestra atención del verdadero objetivo de la atención médica: el cuidado (de los pacientes).

Esta idea fue capturada por la advertencia de William Osler (1849-1919) de atender al paciente más que a la enfermedad. Yo redescubrí la verdad de su consejo cuando dos pacientes en particular me enseñaron sobre la infección covid-19 y cuestionaron la experiencia que creía tener en el manejo de la neumonía.

El primer paciente con covid-19 que se presentó en mi hospital era probablemente el típico de los pacientes iniciales en muchos otros hospitales en ese momento.

Era un hombre mayor con neumonía, a quien aún no se le había hecho la prueba del nuevo coronavirus, pero se suponía que lo tenia.

Un equipo de expertos lo evaluó cuidadosamente, le recetó oxígeno de flujo alto y lo monitoreó en una guardia respiratoria. Esa noche, murió de forma inesperada.

El segundo paciente era una mujer de mediana edad enviada a una unidad de cuidados intensivos para que la conectaran a ventilación mecánica.

La muerte reciente me había dejado nervioso, así que fui a evaluarla. De camino a la guardia, me imaginaba lo que me esperaba: una paciente con grandes dificultades para respirar, que apenas era capaz de hablar, con el pecho agitado por el esfuerzo de tratar de llevar oxígeno a su sangre.

Cámaras para tomar la temperatura en un aeropuerto

Getty Images
Muchas personas contagiada de covid-19 pueden no tener tos ni fiebre.

Cuando llegué cubierto con mi equipo de protección y listo para sedarla e intubarla inmediatamente, pensé que me encontraba frente a la cama equivocada.

Ella estaba sentaba cómodamente en su cama, hablando por su móvil con su hija, sorprendida por mi apariencia. Colegas superprecavidos, pensé. Pero medí su saturación de oxígeno en sangre por las dudas, más por instinto que por preocupación.

Por su apariencia, esperaba que fuese normal (100%). Era de 75%, un nivel apenas compatible con la conciencia.

Daño pulmonar silencioso

Aprendí rápidamente que muchos pacientes en estado avanzado de covid-19 no tenían ninguno de los rasgos distintivos de la enfermedad respiratoria grave hasta que colapsaron repentinamente y murieron.

La ciencia detrás de esta temprana lección está emergiendo ahora, con un estudio de Wuhan, China, que describe los cambios patológicos del pulmón en las tomografías de pacientes completamente asintomáticos.

Tomografía

Reuters
Las tomografías revelan el daño, aunque no haya presencia de síntomas.

La falta de síntomas no es infrecuente en otras infecciones virulentas, como el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o SARM y C diff (Clostridioides difficile), pero lo que llama la atención con el SARS-CoV-2 (el virus que causa la covid-19) es que puede estar acompañado de daño orgánico subyacente.

Los investigadores encontraron lesiones consistentes con inflamación del tejido pulmonar subyacente (opacidades de vidrio esmerilado y consolidación, para usar la jerga médica), que no son específicas a la infección de SARS-CoV-2 y pueden verse en muchas otras enfermedades pulmonares.

Lo que sigue siendo un misterio es por qué, a pesar de estos cambios, los pacientes no muestran síntomas típicos de neumonía, como falta de aire severa.

Alrededor de una cuarta parte de los pacientes en el estudio desarrollaron fiebre, tos y dificultad para respirar, pero muchos no.

La respuesta idiosincrásica a la infección es uno de varios misterios que plantea la covid-19, como es por qué ataca a ciertos grupos y no a otros: dos personas con exactamente la misma demografía y salud pueden expresar la enfermedad en los extremos opuestos del espectro.

El estudio refuerza que la ausencia de síntomas no implica la ausencia de daño.

Los riesgos

La falta de síntomas frente a una patología activa conlleva un riesgo tanto para las personas infectadas como para el público.

Las recomendaciones actuales alientan a los pacientes a quedarse en casa si son asintomáticos, lo que hace que la presentación tardía al hospital y la muerte súbita se conviertan en un riesgo.

Y también está la pesadilla de la salud pública, ya que cerca del 40-45% de la gente infectada con SARS-CoV-2 es asintomática, con una carga viral igual de alta que la de aquellos que están activamente enfermos.

Si le añades el significativo índice de falsos negativos de hasta un 20% en cribados (la estrategia aplicada sobre una población para detectar una enfermedad en individuos sin síntomas de esa enfermedad), donde a la gente se le dice erróneamente que no tiene la infección, la escala del problema se magnifica.

Paciente

Getty Images
La enfermedad covid-19 aún está rodeada de misterio.

Estos son los propagadores encubiertos que continuarán expulsando el virus por hasta 14 días, y esto plantea serias preguntas sobre la efectividad de las estrategias de testeo o el uso de herramientas de detección como el chequeo de la temperatura.

Se están empezando a recopilar retazos de evidencia, principalmente de muchos estudios pequeños y dispares.

La imagen completa se irá armando a medida que la calidad y cantidad de evidencia expanda y refine nuestra comprensión del SARS-CoV-2.

Sin embargo, la ciencia aún no informa a los médicos sobre la mejor manera de manejar a sus pacientes.

Las lesiones en una tomografía determinan qué tratamiento se necesita. Todavía hace falta una decisión personalizada basada en el juicio clínico.

Entonces, mientras crezca la comprensión científica, aplicaré el consejo de Osler con una convicción renovada: atiende a tus paciente con los cinco sentidos en alerta máxima. Te enseñarán lo que necesitas saber.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

John Kinnear es Director de la Escuela de Medicina de la Universidad Anglia Ruskin, Reino Unido.


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