Recorte al INAH afectará Palenque, Templo Mayor, restauración y museos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Recorte al INAH afectará Palenque, Templo Mayor, restauración y museos

A 80 años de su fundación, el Instituto Nacional de Antropología e Historia enfrenta un recorte de 75% a su presupuesto en gastos de operación que pone en peligro la conservación del patrimonio histórico del país.
10 de junio, 2020
Comparte

México es el sexto país a nivel mundial con más sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tiene 110 mil monumentos históricos, 53 mil zonas arqueológicas, 193 abiertas al público, y 162 museos, todo a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pero a 80 años de su fundación, enfrenta un recorte de 75% a su presupuesto en gastos de operación que pone en peligro la conservación del patrimonio histórico del país, justamente su razón de ser.

Para cumplir con sus funciones, el Instituto necesita contratar personal por honorarios, insumos como gasolina, viáticos o la renta de inmuebles en todo el país, gastos incluidos en los capítulos 2000 y 3000 que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ordenó recortar 75% en toda la administración pública.

Lee: Exfuncionarios reclaman recorte ambiental; titular de Semarnat les dice que “son de derecha”

La preservación de zonas arqueológicas debe hacerse de manera permanente e incluye la investigación, conservación y mantenimiento tan básico y necesario como combatir hongos y deshierbar alrededor de los edificios arqueológicos, pagados justamente con estos capítulos de gasto.

El mantenimiento es simplemente inaplazable. Sin las labores de preservación veríamos esos sitios convertidos en monte, como ocurre con aquellas zonas que no están abiertas al público, asegura Gustavo Ramírez, secretario general del Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del INAH.

El director del Instituto, Diego Prieto, pidió a investigadores y directores de los centros de trabajo que de los 1,600 proyectos que el Instituto financia cada año, eligieran el más “meritorio”, para ser financiado, mientras el resto de labores estarían en modo “hibernación”, pero esto coloca a los dirigentes “en un serio dilema y pone en entredicho la razón de la institución”, afirma el antropólogo Gustavo Ramírez.

“Es imposible elegir un solo proyecto”, y menos aún, dejar de pagar el resto de gastos que son ineludibles, como las rentas de los inmuebles del INAH que resguarda acervo y el resto de proyectos de investigación que requieren continuidad. Según les dijo el director, los únicos proyectos que serán aprobados este año son aquellos que no requieren financiamiento, como la redacción de libros o guiones.

Con esta decisión “parecería que el interés del Estado en el patrimonio ha cambiado porque con ese recorte no vamos a poder cumplir con la función social que tenemos encomendada”, acusa Silvia Loza, secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores Administrativos, Manuales, Técnicos y Profesionistas del INAH.

Lee: Hacienda y Conacyt acuerdan no aplicar recortes al presupuesto de centros de investigación

Las afectaciones

Además de la labor de investigación, hay otros sectores que atraviesa la labor del INAH, como el turismo, toda vez que zonas arqueológicas son el principal atractivo turístico en algunos estados. Palenque, una de las ciudades más poderosas del Clásico Maya en Chiapas, es un ejemplo de ello, pero las labores de mantenimiento será suspendido para este año porque simplemente es imposible lograrlo con sólo 25% de recursos.

En esas tareas intervienen desde albañiles de la comunidad, hasta arqueólogos, topógrafos, o arquitectos que son contratados por el capítulo 3000; y gastos tan básicos como gasolina para los automóviles o viáticos son parte de los recortes previstos. Por lo tanto, en 2020 Palenque no tendrá mantenimiento en 2020, explican especialistas del Instituto que pidieron anonimato.

El Templo Mayor, una de las zonas más emblemáticas del país ubicada en el centro de la Ciudad de México, también sufrirá afectaciones hasta en lo más básico. El recorte al gasto operativo del Museo del Templo Mayor no alcanzaría ni siquiera para pagar la limpieza, mantenimiento, conservación, seguridad o museografía. Lo que impedirá dar servicio digno al público y asegurar la preservación del edificio y los bienes que resguarda.

Lo mismo pasará con el Programa de Arqueología Urbana, el Proyecto Templo Mayor, el Proyecto Integral de Conservación de la Zona Arqueológica del Templo Mayor y proyectos específicos de investigación científica arqueológica que ahí se realizan, dicen arqueólogos que trabajan en el sitio.

Aseguran que es la primera vez que la labor del INAH se encuentra en esta posición porque los proyectos de conservación, sobre todo los de mayor importancia, han sido transexenales.

A esto se suma otra problemática que el Instituto ha arrastrado en los últimos 20 años con recortes en las plazas de trabajo aunque las labores han aumentado, por eso es que una parte de las contrataciones de personal se hacen a través del capítulo 3000.

Arqueólogos, historiadores, museógrafos, topógrafos y restauradores, entre otros profesionales, son contratados por por honorarios, sin si quiera tener seguridad social o certidumbre laboral, toda vez que sus contratos sólo son por proyecto.

Muchos de esos eventuales suman años de trabajo sin generar antigüedad, pero con la esperanza de conseguir una plaza. Sus salarios provienen de esa partida que hoy el gobierno busca reducir 75%. Esto significa que además de dejar a cientos de personas en el desempleo, los proyectos en los que colaboran estarían en vilo.

Otro de los gastos que parecen ínfimos, pero son determinantes, es atender las goteras  del Museo de Antropología, justamente cuando se acerca la época de lluvias, agrega la restauradora Isabel Domínguez, secretaria de Conservación y Patrimonio Cultural del Sindicato.

La labor d el INAH no sólo atienden al patrimonio cultural que resguarda, sino también servicio a la población a través de otras áreas como bibliotecas, acervos fotográficos, o especializados, cuyo mantenimiento también pasa por elementos como la temperatura y hasta de resguardo por parte de personal de vigilancia. Se trata de actividades que “no tienen fecha de término”.

Entérate: AMLO asegura que víctimas no se quedarán sin ayuda, pero sostiene los recortes

Otros proyectos impactados directamente sería la restauración del patrimonio cultural inmueble de carácter arqueológico o histórico afectado por los sismos de 2017 y que suman mil 800 inmuebles con 3 mil 500 bienes-muebles como esculturas, pinturas, ajuar litúrgico, entre otras, que no han podido concluir justamente por la falta de presupuesto en los últimos tres años, pero que requieren intervenciones incluso para evitar derrumbes, agrega Isabel Domínguez.

El 3 de junio, trabajadores del Instituto tuvieron una reunión con el presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, Sergio Mayer, en la que expusieron las afectaciones en caso de continuar con el recorte previsto, pero no hubo una respuesta o compromiso concreto por parte del legislador.

“Pedimos que nos den el mismo trato que a los centros de investigación Conacyt que también nos exenten del recorte”, afirma Silvia Loza. Esto en referencia a lo logrado por la comunidad científica y la titular del Consejo, María Elena Álvarez Buylla, que impidieron el recorte que impediría la operación de los centros de investigación.

Otros trabajadores del Instituto también levantaron la voz a través de una carta que logró el respaldo de 6 mil firmas en contra del recorte presupuestal. Misma que fue entregada este lunes en la Secretaría de Hacienda, pero en Palacio Nacional ni siquiera la recibieron, según reportó el periódico El Economista. 

“En el caso de la Presidencia de la República se negaron a recibir la carta, concretamente la servidora pública Michell Alcántara argumentó que esos documentos no las recibe Oficialía de Partes sino atención ciudadana; sin embargo, esa oficina no está trabajando y no hubo manera de acceder”, declaró al diario el antropólogo Bolfy Cottom, investigador de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, parte de la comitiva a entregar el documento.

Este medio solicitó postura al INAH respecto al impacto del recorte, pero no hubo respuesta.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Los niños que olvidaron leer y escribir durante la pandemia de COVID-19

Unicef reclama que solo en América Latina 86 millones de menores no han vuelto a clases. Se les ha comenzado a llamar "la generación perdida".
28 de septiembre, 2021
Comparte

Ya los llaman “la generación perdida”: Naciones Unidas señaló en un informe reciente que cerca de mil millones de menores alrededor del mundo están en riesgo de tener una “pérdida de aprendizaje” significativa a causa de las interrupciones en la asistencia a la escuela durante la pandemia del covid-19.

Y la advertencia va mucho más allá: en muchos países el sistema de educación está a punto de colapsar, si además de la pandemia se suman otros factores como el cambio climático y los conflictos internos.

Un ejemplo de esta crisis que reporta la ONU es lo que ocurre en India.

La periodista de la BBC Divya Arya pudo comprobar que niños en varias regiones de este país asiático “se han olvidado de leer y escribir” debido a que se han visto impedidos de asistir a la escuela en el último año.

Arya expone el caso de Radhika Kumari, de 10 años, a quien básicamente se le olvidó escribir debido a que “estuvo 17 meses” fuera de las aulas.

Radhika vive en el estado de Jharkhand, donde la brecha digital es enorme. Y cuando la pandemia del covid-19 obligó al cierre de las escuelas, muchos niños de las escuelas públicas no tuvieron acceso a dispositivos que les permitieran continuar con su educación de manera remota.

“Fue realmente impactante descubrir que, de 36 niños matriculados en un solo curso de nivel primario, 30 no podían leer una sola palabra“, le explicó a la BBC el economista Jean Dreze, quien analiza la situación en esta región de India desde que los estudiantes pudieron regresar a clases.

Vishnu reads aloud to Radhika.

BBC
En algunos sectores de India hay niños que estàn olvidando leer y escribir debido al cierre de escuelas.

“Si no te olvidas de leer y escribir, que te atrases un poco puede remediarse. Pero si te olvidas de los conceptos básicos, ahora que regresas a clases y te hacen avanzar al siguiente curso la brecha va a ser peor“, agrega.

Alumnos latinoamericanos

En Latinoamérica el panorama es similar: de acuerdo con un informe presentado por Unicef hace una semana, cerca de 86 millones de niños aún no han retomado las clases, lo que pone en riesgo el progreso de su aprendizaje y los niveles de conocimientos previamente adquiridos.

Durante los últimos 18 meses, la mayoría de los niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe no han visto a sus profesores o amigos fuera de una pantalla. Los que no tienen Internet, directamente no los han visto”, explicó Jean Gough, directora regional de Unicef para América Latina y el Caribe.

Y añade que no solo existe el riesgo de que los niños dejen de aprender las competencias básicas para su vida, sino de que incluso no regresen nunca a la educación formal.

La educación virtual debe continuar y mejorar, pero está claro que durante la pandemia las familias más marginadas no han tenido acceso al aprendizaje”, añade la especialista.

La realidad es aún más acuciante entre los grupos más vulnerables, donde la deserción escolar era una problemática previa a la pandemia.

“Cada día fuera de las aulas acerca a los niños, niñas y adolescentes más vulnerables a la deserción escolar, la violencia de las pandillas, el abuso o la trata de personas”, añade.

“Fracasó mi colegio”

Para muchos de los alumnos y alumnas, durante estos últimos 18 meses “no se ha aprendido nada”.

En BBC Mundo hablamos con algunos escolares en partes de América Latina que se han visto afectados por la falta de conectividad y la baja asistencia escolar durante la pandemia.

Uno de ellos es Richard Guimaraes. Él tiene 15 años y vive en San Rafael, una comunidad indígena ubicada a dos horas y media de la ciudad Pucallpa, en el Amazonas peruano.

Richard quiere ser diseñador gráfico.

“Mis papás hacen artesanías y yo he aprendido a tejer y a hacer varias cosas que vendemos en el mercado”, le cuenta BBC Mundo.

Richard en su casa.

UNICEF
Richard Guimaraes vive en la regiòn amazónica de Perú.

“Y quiero aprender a hacerlas mejor”, confiesa.

Hace un año, Richard estaba cursando cuarto grado de bachillerato cuando la pandemia del covid-19 irrumpió con fuerza inusitada en el Perú y obligó a poner la vida en pausa.

En este último año y medio no aprendí nada. La pandemia hizo que fracasara el colegio“, se queja.

Antes de la pandemia, iba a clases desde las 7:30 de la mañana hasta el mediodía.

“En ese horario, durante la semana veíamos 12 materias”, recuerda.

Pero una vez comenzó la pandemia y las clases se suspendieron, las cosas se volvieron más difíciles.

“Pasamos de 12 materias a solo seis”, relata. El sistema establecido para remediar la crisis funcionaba así: cada mes los maestros venían a su localidad, les dejaban una especie de cartillas y ellos las tenían que resolver y enviar las respuestas a través de WhatsApp.

Arte, que es su clase favorita, se redujo a dibujos que hacía en casa y que le enviaba a su profesor por el móvil.

Mi papá vive de las artesanías y de vender plátanos, vivimos en una zona muy alejada, por lo que es difícil poder acceder a internet”, relata.

Como muchos de sus maestros no vivían cerca de su comunidad, solo los podía contactar por teléfono cuando se conectaba a internet. Además, algunas de las cartillas le parecían confusas y a veces hasta inentendibles.

Clases cerradas

Getty Images
Unicef señala que en América Latina y el Caribe 86 millones de niños aún no han regresado a las aulas.

El aumento de la desigualdad

Para muchos expertos en psicopedagogía y procesos educativos, es claro que los niños necesitan volver a las aulas lo más pronto posible.

La desaparición de este espacio de aprendizaje y socialización ha sido para muchos niños y niñas – especialmente entre familias de menor nivel sociocultural- “una catástrofe”.

“La verdad es que, en materia de conocimientos, un año y medio, casi dos de pérdida de clase porque la realidad es que los niños están volviendo a una escolarización muy precaria, es una catástrofe, que además va a costar mucho tiempo superar”, le dice a BBC Mundo Guillermina Tiramonti, especialista en educación e investigadora de Flacso Argentina.

Hay muchos niveles en este tema, pero pongo un ejemplo: un chico que estaba en primer año de primaria antes de la pandemia, y aún no había logrado aprender a leer, ahora que regresó al colegio debe finalizar el segundo grado sin haber aprendido a leer o escribir”, señala.

Para la académica, no solo se trata de los contenidos que no han sido aprendidos o incorporados sino de algo más importante: recuperar el hábito de aprender.

“La pérdida del conocimiento no es solamente no haber aprendido determinados contenidos, sino el hecho de perder el ritmo, el hábito, la rutina escolar”, apunta.

Lo explico en relación con un elemento muy simple como los códigos lingüísticos. Los niños de los sectores más bajos socio culturalmente no están acostumbrados a estos códigos complejos y solo tienen acceso a ellos en la escuela, donde son fundamentales para luego poder avanzar en el conocimiento. En la casa no tienen acceso a ellos”.

Para los niños que no están expuestos a ese tipo de códigos durante dos años, el retroceso cognitivo es muy grande, concluye Tiramonti.

salones cerrados en una escuela

Getty Images
Para varios analistas se deben crear proyectos especiales para recuperar el tiempo perdido durante la pandemia.

Revisar los objetivos

A medida que se van levantando las restricciones de la pandemia en distintas regiones, la reapertura de las escuelas se ha vuelto una prioridad de muchos gobiernos. A la fecha, el informe de la ONU señala que 47 millones de niños han regresado paulitinamente a las aulas.

Y la siguiente etapa también se pone en evidencia el gran desafío de poner al día a los niños con los objetivos que se debieron aprender durante este año y medio.

La educación de los niños y las niñas se perdió en un esfuerzo por proteger las vidas de toda la población ante el coronavirus“, explica Irma Martínez, experta en temas de educación de Human Rights Watch.

Pero si de toda crisis surge una oportunidad, este es el momento de replantear algunas de las premisas de la escolarización y el sistema educativo como un todo, señalan los expertos.

“El objetivo no debería ser simplemente volver a como eran las cosas antes de la pandemia, sino arreglar los defectos de los sistemas que durante mucho tiempo han impedido que las escuelas sean abiertas y acogedoras para todos los niños y niñas”, agrega Martínez.

En este tema, Tiramonti es categórica: “No podemos volver a la escuela y hacer como si nada hubiera pasado”, le dice a BBC Mundo.

“Es necesario hacer evaluación, ver qué pasó con los niños, cuáles son las pérdidas, cuáles son las problemáticas de aprendizaje que tienen y armar un programa para que recuperen aquellos conocimientos que son básicos para poder seguir una trayectoria escolar”.

Se necesita trabajo muy profesional para elaborar un proyecto de recuperación“, anota.

Hace menos de un mes, Richard Guimaraes es uno de decenas de miles de alumnos que volvieron a a las aulas después de casi un año y medio.

Y aunque está contento, siente en carne propia los desafíos: “Ahora estamos viendo las materias que dejamos de ver en la pandemia y es difícil seguir el ritmo. Es como empezar de nuevo”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=4QEW0DHWIlg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.