Salud explica por qué hay retrasos en registros de muertes por COVID-19
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¿Hubo mil muertos en un solo día? Salud explica por qué hay retrasos en el registro de muertes por COVID

Según los datos abiertos de Salud, en lo que va de junio el día con más muertes ha sido el 1, en el que ocurrieron 163.
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4 de junio, 2020
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La Secretaría de Salud informó este 3 de junio que se añadieron 1,092 muertes por COVID-19, pero también dijo que esto no hace a ese día ‘el más letal’ por el virus, pues no todas las muertes ocurrieron en las 24 horas anteriores. En realidad, según la última actualización de las cifras oficiales, el 3 de junio solo tiene seis fallecimientos, pues los datos que se informan cada tarde no necesariamente son los que murieron el día anterior, sino los que se acumulan de fechas pasadas porque hay un retraso en el registro de muertes.

Las autoridades de Salud explicaron la forma en que registran y contabilizan las muertes solo después de que el 26 de mayo se informó de 501 nuevas muertes y se cuestionó si ese número de personas habían fallecido solo en las últimas 24 horas.

“Entonces, esto lo que explica que de repente parezca que suben los números. No quiere decir que ocurra en ese día, lo que quiere decir es que se reportan ese día por parte de los estados, ya sea porque ya estaba registrada la persona como enferma, ya estaba registrada como una defunción, pero no estaba el resultado de laboratorio, y en el momento en que llega en la plataforma de información se registra el caso fue confirmado por laboratorio, entonces, entra ese día en el reporte”, dijo López-Gatell el 27 de mayo.

Aunque los reportes sobre muertes por COVID-19 iniciaron el 27 de marzo, fue hasta ese 27 de mayo que la Secretaría de Salud explicó que las cifras representan una acumulación de fallecimiento por el virus que se van confirmando. Y este jueves, el presidente Andrés Manuel López Obrador retomó el tema por primera vez para aclarar que no es que México haya pasado de 500 a mil muertes en un día, sino que se ajustaron las cifras de días anteriores.

“Quiero informarle a todo el pueblo de México que esto ocurrió porque se hizo un ajuste en defunciones que se habían presentado con anterioridad y que no se habían registrado o no se habían dictaminado y hubo este proceso de actualización, pero no significa que hayan fallecido en un día mil personas”, explicó.

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¿Entonces por qué parece que en un solo día hubo más de mil muertos?

Salud informa cada día las muertes que se confirman ya sea por el resultado de la prueba de COVID-19 – que tarda de tres a cinco días – o por la comisión técnica, conformada por especialistas, que determina que una muerte sí fue por el coronavirus SARSCov2.

Pero no todas esas muertes ocurren el día que se dan a conocer en la conferencia del subsecretario Hugo López-Gatell y su equipo.

“(Las muertes) las comunicamos en tiempo real el día que se confirman, el día que se presentan al informe, pero no todas son del día que se presentan”, explicó este miércoles en conferencia luego de dar la cifra más alta para un reporte diario.

De acuerdo con una gráfica difundida en dicha conferencia las 1,092 muertes se registraron entre el 25 de marzo y el 3 de junio. La mayoría ocurrieron de mediados de abril a la fecha.

Según los datos abiertos de Salud, en lo que va de junio el día con más muertes ha sido el 1, en el que ocurrieron 163; un día después murieron 56 personas y este miércoles se tiene registro de seis fallecimientos.

“Entonces, también conforme tenemos aquellos casos que están en el estado de sospechosos y pasan a confirmación, actualizan los índices, conforme se actualizan las defunciones se actualizan los índices”, detalló el subsecretario.

Aunque estas cifras cambiarán en los siguientes días, pues se tendrán resultados de pruebas y de análisis de defunciones.

A inicios de ese mes, los diarios The New York Times, Wall Street Journal y El País cuestionaron que las cifras de muertos por el virus serían ser mucho mayores al que reporta el gobierno.

“Una de las principales razones de la diferencia entre las cifras de muertos es la manera en que el gobierno federal está examinando, aprobando e informando los datos”, señaló el Times.

“Los resultados oficiales incluyen un rezago de dos semanas, dicen personas que conocen el proceso, lo que significa que no se dispone públicamente de información oportuna”.

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200 muertos diarios

En la última semana de mayo (del domingo 24 al 31) se registraron 2 mil 52 muertes.

Este mes ha sido el que ha registrado el mayor promedio de muertes diarias: 200 o más.

Los días en los que ha ocurrido más muertes son el 17 de mayo, con 322 fallecimientos; el 18, con 320 y el 24 con 304 decesos.

De acuerdo con un análisis del académico del CIDE, Sebastián Garrido, en los últimos 34 días el promedio de fallecimientos diarios ha sido de 200 o más personas por COVID-19. Además de todo mayo, Garrido señala que se incluyen el 26, 29 y 30 de abril con ese promedio de muertes.

La comisión que analiza las muertes

López-Gatell dijo este miércoles que desde hace unas semanas se instaló una comisión técnica que específicamente está revisando métodos complementarios para identificar las muertes por COVID-19.

“Esta comisión la conforman personas expertas en distintos campos, en infectología, en epidemiología, propiamente con experiencia en los sistemas de salud, gente que tiene experiencia formal y preparación en análisis de datos, en estadísticas, en matemáticas, etcétera”, señaló.

Estos especialistas revisan las actas y certificados de defunción para resolver si una muerte tuvo como causa el COVID-19.

En la Ciudad de México ya existe una comisión de este tipo, cuyo objetivo es “evaluar, a posteriori, los casos de COVID 19 tanto confirmados, como sospechosos, o probables, y ver qué desenlace han tenido para estimar cuál es la tasa de letalidad que, hasta el momento, ha tenido lugar en la Ciudad de México y el área metropolitana”, explicó en mayo pasado el maestro en Ciencias, Arturo Galindo Fragua, quien coordina la Comisión.

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Por qué el año no termina realmente a la medianoche del 31 diciembre (y no siempre dura lo mismo)

La fecha en la que comienza y termina un año no tiene su base en la ciencia, sino que es un sistema, a la larga, "inventado".
31 de diciembre, 2020
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Getty Images
El momento en que comienza y termina el año es una convención.

Brindis y uvas, bailes, resoluciones y rituales… la medianoche del 31 de diciembre es un momento de festejo, esperanza y recuento para millones de personas en todo el planeta.

Un año “termina” y otro “comienza” y, con él, las aspiraciones de un mejor tiempo y de innumerables propósitos y nuevas metas.

Es el último día del calendario gregoriano, el patrón de 365 días (más uno en bisiesto, como 2020) que ha regido en Occidente desde que se dejó de usar el calendario juliano en 1582.

Su paso celebra el fin de un ciclo que ha marcado las cuentas del tiempo para diversas culturas desde hace milenios: una vuelta completa de la Tierra alrededor de su estrella.

“Lo que entendemos tradicionalmente por año, tanto en astronomía como en muchas culturas, es ese lapso que tarda nuestro planeta en darle la vuelta al Sol”, indica el astrónomo y académico Eduard Larrañaga, del Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad Nacional de Colombia.

Sin embargo, según explica el también físico teórico a BBC Mundo, la fecha en la que comienza y termina un año no tiene su base en la ciencia, sino que es una convención, o sea un sistema, a la larga, “inventado”.

“Asumir que el año termina a la medianoche del 31 de diciembre y empieza el 1 de enero es una construcción social, una definición que se hizo en un momento de la historia”, dice.

De acuerdo con Larrañaga, dado que la base para la medición de un año es el tiempo que tarda la Tierra en darle la vuelta al Sol, el conteo de cuándo empieza y termina ese ciclo puede ocurrir, en la práctica, en cualquier momento.

“Desde el punto de vista astronómico, no ocurre nada especial el 31 de diciembre para decir que es ahí donde termina el año ni ocurre nada especial el 1 de enero para decir que ahí es cuando comienza“, señala.

“En realidad, a lo largo de la órbita de la Tierra no hay nada especial ni fuera de lo común que ocurra para marcar el cambio de un año”, agrega.

Pero no termina ahí.

La duración exacta que le damos al año de 365 días (o 366 en los bisiestos) es otra convención social.

“En realidad, hay muchas formas de medir la duración de un año” y si se hace de una u otra forma, la duración no es la misma, indica Larrañaga.

Pero ¿cómo es posible?

La duración del año

Desde que fue introducido por el emperador Julio César en el año 46 a. C., el calendario juliano sirvió para contar el paso de los años y la historia en Europa hasta finales del siglo XVI.

Sin embargo, desde entrada la Edad Media, varios astrónomos se dieron cuenta de que con esa manera de medir el tiempo se producía un error acumulado de aproximadamente 11 minutos y 14 segundos cada año.

Fue entonces cuando en 1582 el papa Gregorio XIII promovió la reforma del calendario que usamos hasta el día de hoy e introdujo los bisiestos para corregir los errores de cálculo del calendario juliano.

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Getty Images
Millones de personas celebran el cambio de año este 31 de diciembre.

Larrañaga explica que, desde el punto de vista de la astronomía, base para la definición de lo que es un año, no existe una única unidad de medida, sino al menos cuatro para contar el tiempo que tarda la Tierra en darle una vuelta al Sol.

  • Año juliano o calendario: “Es una convención y se usa en astronomía como una unidad de medida en la que se considera que la Tierra le da la vuelta al Sol en 365,25 días”.
  • Año sideral: “Es el que tarda la Tierra en dar una vuelta al Sol respecto a un sistema de referencia fijo. En este caso, se toma como referencia el grupo de las estrellas fijas y ese año tiene una duración de 365,25636”.
  • Año trópico medio: “En este se toma en cuenta longitud de la eclíptica del Sol, es decir, la trayectoria del Sol en el cielo con respecto a la Tierra a lo largo del año, principalmente en los equinoccios. Y este dura un poco menos que el año sideral, 365,242189 días”.
  • Año anomalístico: “La Tierra, al igual que los otros planetas, se mueve en elipsis. Esa elipsis hace que el Sol en algunas ocasiones esté más cerca y más lejos de la Tierra. Pero hay un punto donde ambos están lo más cerca posible, el llamado perihelio”. Y el año anomalístico es el tiempo transcurrido entre dos pasos consecutivos de la Tierra por su perihelio. Dura 365,2596 días”.

Si bien Larrañaga señala que todos están sobre el orden de los 365 días, asumir que este es el periodo exacto de la duración de un año se vuelve una simplificación.

Pero además, no tiene en cuenta otro factor.

“Hay otra cuestión, y es que, aunque tenemos esos cálculos, no todos los años duran lo mismo, no tienen la misma duración cada vez“, dice.

El largo de los años

De acuerdo con el experto, si bien los astrónomos han tratado de calcular con precisión a través de los siglos el tiempo que tarda la Tierra en darle una vuelta al Sol, existe un problema básico que les impide obtener un número definitivo.

“Hay que tener en cuenta que la duración de los años nunca es igual debido a que en el Sistema Solar todo cambia. Tomemos el año anomalístico: mientras la Tierra se mueve alrededor del Sol, el perihelio cambia como resultado de la acción gravitatoria de otros planetas, como Júpiter”, dice.

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La influencia gravitatoria de los planetas y el movimiento de la Tierra hacen que la duración del año no sea igual siempre.

El físico teórico señala que algo similar ocurre con el llamado año trópico medio, que mide el intervalo de tiempo entre dos pasos consecutivos del Sol por el punto Aries o equinoccio de primavera, o con el sideral.

“El año trópico medio también cambia, dado que depende del eje de la Tierra, que está torcido. Es como un trompo que va balanceándose. Entonces, la fecha y el momento del equinoccio también es diferente”, dice.

“Y si comparamos cuánto duraba el año sideral en 2020 con cuánto duró en el 1300 seguramente notaremos una diferencia. Siempre estaría en torno a los 365 días, pero no sería la misma duración exacta, porque el movimiento de la Tierra no es siempre el mismo”, agrega.


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