'Observado' y con pocos aplausos, así fue el informe de AMLO
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

'Observado', sin Zócalo lleno, y unos pocos aplausos, así fue el informe de AMLO en Palacio Nacional

Aplaudido solo por los miembros de su gabinete, el presidente aseguró que ha mantenido la paz en el país y pidió otros seis meses para consolidar sus políticas de gobierno.
Cuartoscuro
2 de julio, 2020
Comparte

Andrés Manuel López Obrador es observado por el Ojo de la Providencia masónico. En el Recinto Parlamentario de Palacio Nacional, donde Juárez promulgó la Constitución de 1857, el presidente rinde ahora un nuevo informe de su gobierno. En lo alto de la cúpula del salón, sobre López Obrador, pende ese ojo siempre abierto, también llamado “Ojo que todo lo ve”, ojo omnisciente que es todas las miradas a la vez.

El presidente comparece ante ese ojo que sugiere un símil con el pueblo: “el mismo pueblo ante el que ahora rindo cuentas”, afirma el mandatario.

Ahí, en medio de un recinto que en 1872 fue arrasado por un incendio y se reconstruyó un siglo después, López Obrador sostiene que la política de seguridad de su gobierno ya comienza a dar resultados, que el país se encamina a la paz, que los asesinatos no han aumentado “sensiblemente”.

“Buscamos desterrar las atrocidades de nuestro querido México”, declara el mandatario ante ese ojo que poco más tarde, apenas momentos más tarde, vería la ejecución de 24 personas en un centro de rehabilitación en Irapuato.

“Hemos mantenido la gobernabilidad en el país, la paz y la tranquilidad”, insiste. El mandatario afirma que todos los delitos han disminuido y en el Recinto Parlamentario le brindan aplausos los miembros de su gabinete.

Está aquí también su esposa, Beatriz Gutiérrez, que por la mañana había dicho que no era médica como para atender a las familias de niños con cáncer que han padecido el desabasto de medicinas.

Han transcurrido 24 meses desde que ganó la elección presidencial con 31 millones de votos, pero López Obrador pide otros seis meses para consolidar sus políticas de gobierno, para que los programas sociales lleguen al 70% de las familias del país y así se logre la paz social. Pero hay quien no puede esperar.

Lee: AMLO presume baja en crimen y que no solo se ha ayudado a los pobres, también a los más ricos

Afuera de Palacio Nacional, cuando comenzaba el informe presidencial, madres de personas desaparecidas comenzaban a levantar el plantón que habían instalado desde el 4 de junio, frustradas, dice Karla Guerrero, representante de la organización Mujeres en Busca de sus Desaparecidos, porque en campaña López Obrador había prometido que la justicia para las víctimas de la violencia sería una prioridad de su gobierno.

“Hasta el momento no hemos visto que seamos su prioridad, él nunca se dignó a atendernos cuando le pedimos, durante estos 28 días, una reunión y jamás nos recibió. Nos vamos enojadas, decepcionadas, muy frustradas de tener un gobierno así”, critica.

Con un “recorte exagerado” al presupuesto para derechos humanos y víctimas que no se va a remediar, dice Karla, no tenía caso que las madres continuaran en el plantón con sus problemas de presión alta y diabetes agravándose, como si padecer por la desaparición de sus familiares no bastara.

“Nos retiramos por salud, no nos vamos con todos los acuerdos firmados por el gobierno, pero es necesario, porque la salud de muchas ya estaba desmejorando demasiado”, dice.

El presidente afirma que no puede evitar hablar de la pandemia que ha matado a más de 28 mil personas en México, pero habla de ella como si ya hubiera terminado.  

“Ya pasó lo peor de la crisis económica”, sostiene. “La pérdida de empleos también ya tocó fondo”. Entonces agradece que en junio se perdieran “sólo” 83 mil empleos formales, en comparación con los 345 mil del mes anterior. También resalta que aumentaron las remesas enviadas por migrantes en Estados Unidos y que subieron las ventas de tiendas de autoservicio.

Lee: Los datos imprecisos de AMLO en su informe

No hay que perder la esperanza, insiste el mandatario, que es una “fuerza muy poderosa”. Afuera, frente al Zócalo, desfilaron algunos simpatizantes que aún profesan la esperanza. Hace dos años, tras la confirmación de su triunfo electoral, esta plaza donde caben 100 mil personas estaba desbordada. Ahora, con el Zócalo cercado, vinieron 15 personas que llevan banderas con la imagen del presidente y cantan: “¡es un honor estar con Obrador!”.

“Estamos pasando una pandemia que no quisiéramos que pasara nadie, estamos sufriendo, pero estamos apoyando todavía al señor presidente a pesar de todo”, dice el señor José Flores, transportista, que desde hace cuatro meses está desempleado.

“Hemos estado cuatro meses en casa y la verdad sí lo hemos visto muy difícil, pero no le vamos a echar la culpa al presidente, él no tiene la culpa de nada. A mí me afectó demasiado la pandemia, ya no tenemos dinero ni para comer, pero aquí estamos, me compré esta banderita de 25 pesos, y creo que vale la pena”, dice ondeando la tela que muestra a un López Obrador levantando el dedo pulgar.

“Gracias, gracias por seguir confiando en mí”, dice el mandatario bajo la mirada del ojo que lo observa, hablando desde el sitio donde otros presidentes rindieron protesta en el pasado, como Santa Anna, a quien no quiere parecerse, si su meta es seguir los pasos de Juárez.

Atrás de Palacio Nacional -hogar de López Obrador-, en la calle de Correo Mayor, tras el trajín de comerciantes y compradores que desbordaron las calles como en la vieja normalidad, una mujer se apresura a sacar latas de aluminio de la basura antes de que los trabajadores de limpia se las lleven. Aun así, hay otros ojos que nada de esto ven.

“Fue un mensaje hermosísimo”, resume Javier Jiménez Espriú, secretario de Comunicaciones y Transportes, al marcharse de Palacio Nacional.

“Fue un informe muy bonito, muy real”, secunda Rocío Nahle, de Energía.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

COVID: ¿qué tan efectivas son las vacunas contra la variante ómicron?

Te explicamos cómo los investigadores calculan cuánto previenen las vacunas la COVID, qué influye en las tasas de efectividad y eficacia de estas y cómo ómicron está cambiando las cosas.
Getty Images
21 de diciembre, 2021
Comparte

La pandemia ha traído muchos términos e ideas engañosas a la vida de todos.

Dos conceptos particularmente complicados son la eficacia y efectividad de las vacunas. No son lo mismo.

Y a medida que pasa el tiempo y surgen nuevas variantes como ómicron, la una y la otra también van cambiando.

Melissa Hawkins es epidemióloga e investigadora de salud pública en la American University, en Washington.

Ella explica la forma en la que los investigadores calculan cuánto previenen las vacunas la enfermedad, qué influye en las tasas de efectividad y eficacia, y cómo ómicron está cambiando las cosas.


¿Qué hacen las vacunas?

Una vacuna activa el sistema inmunológico para producir anticuerpos que permanecen en el cuerpo para luchar contra la exposición a un virus en el futuro.

Las tres vacunas aprobadas actualmente para su uso en Estados Unidos, las de Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson, mostraron éxito en los ensayos clínicos.

Los ensayos clínicos se utilizan para calcular la eficacia de una vacuna, pero no necesariamente representan condiciones del mundo real.

Getty Images
Los ensayos clínicos se utilizan para calcular la eficacia de una vacuna, pero no necesariamente representan condiciones del mundo real.

¿Cuál es la diferencia entre la eficacia y la efectividad de una vacuna?

Todas las vacunas nuevas deben someterse a ensayos clínicos en los que los investigadores prueban las vacunas en miles de personas para examinar si funcionan y son seguras.

La eficacia es la medida de qué tan bien funciona una vacuna en los ensayos clínicos. Los investigadores diseñan los ensayos para incluir dos grupos de personas: los que reciben la vacuna y los que reciben un placebo. Calculan la eficacia de la vacuna comparando cuántos casos de la enfermedad ocurren en cada grupo, vacunados versus placebo.

La efectividad, por otro lado, describe qué tan bien se desempeña una vacuna en el mundo real. Se calcula de la misma manera, comparando enfermedades entre personas vacunadas y no vacunadas.

La eficacia y la efectividad suelen estar próximas entre sí, pero no son necesariamente iguales. El funcionamiento de las vacunas variará un poco de los resultados del ensayo una vez que millones de personas se vacunen.

Muchos factores influyen en el rendimiento de una vacuna en el mundo real. Nuevas variantes como delta y ómicron pueden cambiar las cosas.

El número y la edad de las personas inscritas en los ensayos son importantes. Y la salud de las personas que reciben la vacuna también.

La proporción de la población que se inocula también puede influir en su eficacia.

Las vacunas con eficacia moderada e incluso baja pueden funcionar muy bien a nivel de población.

Del mismo modo, las vacunas con alta eficacia en ensayos clínicos, como las vacunas contra el coronavirus, pueden tener menor efectividad y un pequeño impacto si no hay una alta aceptación de la vacuna en la población.

La distinción entre eficacia y efectividad es importante: una describe la reducción del riesgo lograda por las vacunas en los ensayos clínicos y la otra describe cómo esto puede variar en poblaciones con diferente exposición y niveles de transmisión.

Los investigadores pueden calcular ambos, pero no pueden diseñar un estudio que mida ambos simultáneamente.

¿Cómo se calcula la eficacia y la efectividad?

Tanto Pfizer como Moderna informaron que sus vacunas demostraron una eficacia superior al 90% para prevenir la infección sintomática por covid-19.

Dicho de otra manera, entre los individuos que recibieron la vacuna en los ensayos clínicos, el riesgo de contraer covid-19 se redujo en un 90% en comparación con aquellos que no recibieron la vacuna.

Imagínense cómo se realiza un ensayo de la vacuna: se seleccionan al azar a mil personas para que reciban la vacuna en un grupo. Y otras mil personas para recibir un placebo en otro grupo.

El 2,5% de las personas en el grupo de los vacunados contrajo covid-19 en comparación con el 50% en el grupo de los no vacunados. Esto significa que la vacuna tiene una eficacia del 95%.

Esto se determina así: (50% – 2,5%) / 50% = 0,95. Por lo tanto, ese 95% hace referencia a cuánto se reduce la incidencia de la enfermedad en el grupo de los vacunados.

Sin embargo, que una vacuna tenga una eficacia del 95% no significa que el 5% de las personas vacunadas contraerá covid-19. Es una noticia aún mejor: su riesgo de enfermarse se reduce en un 95%.

La eficacia de la vacuna se calcula exactamente de la misma manera, pero se determina mediante estudios observacionales.

Al principio las vacunas tenían una eficacia superior al 90% para prevenir enfermedades graves en el mundo real. Pero, por su propia naturaleza, los virus cambian y esto puede alterar la efectividad.

Por ejemplo, un estudio encontró que para agosto de 2021, cuando la variante delta estaba aumentando, la vacuna Pfizer tenía un 53% de efectividad para prevenir la covid más grave entre los residentes de hogares de ancianos que habían sido vacunados a principios de 2021.

En este caso, la edad, los problemas de salud, la inmunidad menguante y la nueva variante fueron factores que redujeron la efectividad.

Ómicron

Getty Images
Las nuevas variantes del coronavirus son todas ligeramente diferentes de la cepa original en la que se basaron las vacunas, por lo que la inmunidad a las variantes puede ser diferente.

¿Qué pasa con la variante ómicron?

Los datos preliminares sobre ómicron y las vacunas están llegando rápidamente y revelan una menor efectividad de la vacuna.

Las mejores estimaciones sugieren que las vacunan tienen una eficacia de entre 30 y 40% en la prevención de infecciones y un 70% de eficacia en la prevención de enfermedades graves.

Un estudio llevado a cabo en Alemania que no ha sido revisado formalmente por pares encontró que los anticuerpos en sangre recolectados de personas completamente vacunadas con Moderna y Pfizer mostraron una eficacia reducida para neutralizar la variante ómicron.

Otros estudios llevados a cabo en Sudáfrica e Inglaterra, que tampoco y que están a la espera de ser revisados formalmente por pares, mostraron una disminución significativa en la eficacia de los anticuerpos contra la variante ómicron.

Se esperan más infecciones disruptivas, con una menor capacidad del sistema inmunológico para reconocer ómicron en comparación con otras variantes.

Muchas personas en el mundo no tienen oportunidad para obtener la dosis de refuerzo.

Getty Images
Muchas personas en el mundo no tienen oportunidad para obtener la dosis de refuerzo.

¿Los refuerzos aumentan la inmunidad contra ómicron?

Los datos iniciales establecen que una tercera dosis ayudaría a estimular la respuesta inmune y la protección contra ómicron, con estimaciones de efectividad de entre el 70 y el 75%.

Pfizer ha informado que las personas que han recibido dos dosis de su vacuna son susceptibles a la infección por ómicron, pero que una tercera inyección mejora la actividad de los anticuerpos contra el virus.

Esto se basó en experimentos de laboratorio que utilizaron sangre de personas que recibieron la vacuna.

Las dosis de refuerzo pueden aumentar la cantidad de anticuerpos y la capacidad del sistema inmunológico de una persona para protegerse contra ómicron. Sin embargo, gran parte del mundo no tiene acceso a dosis de refuerzo.

¿Qué significa todo esto?

A pesar de la menor eficacia de las vacunas contra ómicron, está claro que las vacunas funcionan y se encuentran entre los mayores logros de salud pública.

Las vacunas tienen distintos niveles de eficacia y siguen siendo útiles.

La vacuna contra la gripe generalmente tiene una efectividad del 40 al 60% y previene enfermedades en millones de personas y hospitalizaciones en más de 100.000 personas en EE.UU. anualmente.

Protegen no solo a quienes están vacunados, sino también a quienes no pueden vacunarse.

Las personas vacunadas tienen menos probabilidades de transmitir covid-19, lo que reduce las nuevas infecciones y ofrece protección a la sociedad en general.

*Melissa Hawkins es profesora de Salud Pública en la American University.

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons. Puedes leer el artículo original aquí.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=XT3T-3-D7MI&t=9s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.