COVID se lleva más de 83 mil empleos formales en junio
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#SemáforoEconómico: COVID se lleva más de 83 mil empleos formales en junio, la mayor cifra desde 2001

Los estados que registraron la mayor pérdida de empleos formales entre marzo y junio de 2020 fueron Quintana Roo, Baja California y Sinaloa.
Cuartoscuro
Por México ¿cómo vamos?
14 de julio, 2020
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En el mes de junio se perdieron del registro 83 mil 311 trabajos formales, siendo la mayor eliminación de plazas para el mes de junio desde el 2001, cuando se perdieron 86 mil 199 empleos. Al cierre de junio el número de trabajadores asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social sumó 19 millones 499 mil 859 trabajadores, cifra (-)4.27% menor a la que se tenía registrada en el mismo mes del año pasado, cuando se contaba con 20 millones 368 mil 666 trabajadores registrados.

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De acuerdo con las cifras de empleo, publicadas este domingo por el IMSS, esta tasa de crecimiento anual del registro de empleos del Instituto observada en junio 2020 es la más baja desde que se tienen datos: previo a esta caída histórica, en junio 2009 se registró la menor tasa anual de crecimiento de empleos registrados (-4.16%).

En el acumulado enero-junio del año en curso, se ha perdido un total de (-)921 mil 583 plazas formales de trabajo, la generación acumulada es la más baja para el primer semestre de un año desde que se tiene registro. Previamente en 2009 se había registrado la generación mínima, cuando se perdieron (-)306 mil 942 empleos. Es importante recalcar que la pérdida acumulada para los primeros 6 meses del 2020 es 3 veces mayor a la eliminación de empleos que se dio en el primer semestre del 2009, año en que se vivió una crisis financiera. El desempeño de la generación de empleo formal observada en junio se da después de que en mayo se eliminaran (-)344 mil 526 plazas y que en abril se registrara la mayor pérdida de empleos para un mes en la historia (-555 mil 247 plazas). Esto demuestra la severidad del impacto de la pandemia de covid-19 sobre el empleo formal: de marzo a junio (meses en los que se aplicaron las medidas de confinamiento) se han perdido 1 millón 113 mil 667 plazas del registro del IMSS, pérdida más de 3 veces mayor a la generación total de empleo formal de 2019 (de 342 mil 77 plazas) y una disminución de (-)5.4% de los empleos que había registrados antes del inicio de la pandemia en nuestro país.

Si se analiza la generación de empleos entre marzo y junio de 2020 a nivel estatal, Quintana Roo, Baja California Sur y Sinaloa fueron los estados que registraron la mayor pérdida de plazas formales, con disminuciones de (-)24%, (-)10.9% y (-)10% respectivamente. Por otro lado, en Baja California, Chiapas y Tabasco se observó la menor caída en el número de trabajadores formales registrados, con caídas de (-)1.2%, (-)2.7% y (-)2.7% respectivamente. En general, de marzo a junio de 2020, en todas las entidades se observó una pérdida en el número de empleos formales registrados ante el IMSS.

El desempeño laboral observado en junio se da en el contexto de una progresiva reactivación económica en el país, después de que la Jornada Nacional de Sana Distancia tuviera un fuerte impacto en el empleo formal de México, sobre todo en los meses de abril y mayo. 

Sin embargo, los resultados de la generación de empleo formal que reporta el IMSS son solo una parte del mercado laboral; en México, aproximadamente la mitad de la fuerza laboral está ocupada en el sector informal. En mayo, los datos del INEGI mostraron que la tasa de informalidad laboral fue 51.8% de la población ocupada total. En su totalidad, la pérdida en el empleo informal ha sido mayor a la observada en el empleo formal; de acuerdo con los datos de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), de marzo a mayo de 2020 se han perdido 8.4 millones de personas ocupadas. Estas cifras son preocupantes, pues los trabajadores informales no tienen acceso a ningún tipo de apoyo por situación de desempleo, lo que los hace más vulnerables en estos tiempos de crisis.

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Las consecuencias económicas a raíz de la crisis sanitaria se han agudizado, y ante la falta de apoyos fiscales robustos a los trabajadores por parte del gobierno para hacer frente a éstas, en abril y mayo se registró un crecimiento importante en los retiros por concepto de desempleo de las cuentas de afores de los trabajadores formales. Dada la falta de un paquete de apoyo más robusto dirigido a empresas y trabajadores es necesario implementar otras medidas, como reformas y modificaciones que permitan una mayor formalización del empleo en el país, de manera que conforme se vayan recuperando empleos en el país, éstos sean principalmente formales, ya que son esos trabajos los que proporcionan un mayor nivel de prestaciones y beneficios que otorgan un mayor nivel de bienestar y una mejor calidad de vida para los trabajadores del país.

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La historia detrás de la icónica imagen del hombre cayendo de una de las Torres Gemelas

El fotógrafo Richard Drew, de Associated Press, corrió al World Trade Center la mañana del 11 de septiembre de 2001 y registró la imagen histórica de un hombre saltando hacia su muerte. La identidad del hombre sigue siendo un misterio.
11 de septiembre, 2021
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Por motivos editoriales y por la sensibilidad de la imagen, BBC no muestra la fotografía del hombre que salta al vacío.


Muerte o muerte. En la mañana del 11 de septiembre de 2001, decenas de personas se enfentaron a esta falsa alternativa. Con fuego y humo dentro de los edificios del World Trade Center de Nueva York, las víctimas en los pisos superiores comenzaron a saltar, perdiendo la vida al caer hasta desde 417 metros de altura.

La escena de personas que saltan de los edificios atacados por dos aviones es uno de los aspectos más oscuros y sensibles de la tragedia, de la que se cumplen 20 años este sábado.

La imagen de una de estas personas, un hombre que cae casi en picado, boca abajo y su cuerpo paralelo a las líneas de las Torres Gemelas, se volvió icónica.

El día después de la tragedia, varios periódicos publicaron la foto tomada por Richard Drew, fotógrafo de Associated Press. Han pasado los años y la imagen es para muchos demasiado dolorosa de contemplar. Otros vieron en ella la terrible estética de ese salto a la muerte.

Esta es la historia de la icónica foto de “The Falling Man” (“El Hombre Que Cae”).

“Era un día cualquiera en Nueva York”, comienza Richard Drew, ahora de 74 años.

Fotógrafo desde los 19 años, el experimentado Drew, entonces de 54 años, acababa de cubrir el torneo de tenis del US Open en Queens, Nueva York. Ese martes 11 de septiembre cubriría la Semana de la Moda de Nueva York, más específicamente, el primer desfile de maternidad con modelos embarazadas reales. Drew vio el desfile en Bryant Park, justo en el centro de Manhattan, junto a un camarógrafo de la cadena de televisión CNN.

Humo saliendo de una de las torres

Getty Images

Mientras hablaban, el camarógrafo de CNN dijo: “Hubo una explosión en el World Trade Center. Un avión chocó contra el World Trade Center”.

Al instante sonó el teléfono celular de Drew. Era su editor, quien le ordenó que corriera a la escena. Drew agarró su cámara y corrió a Times Square. Desde allí, tomó el metro hacia las Torres Gemelas.

Cuando salió de las escaleras del metro, vio una imagen inolvidable: las dos torres en llamas. Comenzó a fotografiar a personas conmocionadas por el caos que las rodeaba, el FBI ya en las calles aislando el área.

“Entonces me di cuenta de que el humo soplaba de oeste a este y di la vuelta para evitarlo. Me quedé junto a las ambulancias, entre un socorrista y un policía”, dice a BBC Brasil.


El socorrista fue el primero en darse cuenta. Señalando hacia arriba, gritó: “¡Dios mío, la gente se está tirando del edificio!”, recuerda Drew.

El fotógrafo apuntó con su cámara. “Tomé tantas fotos como pude de personas que se caían del edificio”, dice.

“No sé si saltaron por elección o si se vieron obligados a saltar por el fuego o el humo. No sé por qué hicieron lo que hicieron. Sólo sé que tuve que grabarlo”, cuenta.

Humo saliendo de las Torres Gemelas tras los ataques del 11 de septiembre

Getty Images

El Servicio Forense de la Ciudad de Nueva York declaró más tarde que las personas que saltaban de los edificios no podían ser llamadas “suicidas” porque eran expulsadas del edificio por el humo, el fuego o las explosiones.

La causa de muerte de todos los que perdieron la vida en la caída de las Torres Gemelas, atacadas ese día por al Qaeda, fue catalogada como “asesinato” en los certificados de defunción.

En un informe de 2002, el diario USA Today calculó a través de fotos, videos y entrevistas que 200 personas murieron de esta manera en la tragedia del 11 de septiembre. A partir de las fotos, The New York Times estimó que fueron 50 personas.

Según los relatos de los sobrevivientes, el hecho de que la gente saltara desde el edificio de al lado pudo haber salvado la vida de cientos de personas que, al verlos, se apresuraron a evacuar su lugar de trabajo.

“No fui frío”

Mientras fotografiaba, Drew experimentó algo siniestro: escuchó el ruido de cuerpos golpeando el suelo. “Algunos dicen que fui frío. No es eso. Soy un periodista capacitado. Te sumerges en el momento y simplemente fotografías lo que está sucediendo, en piloto automático”, dice.

Gente alrededor de las Torre Gemelas luego del ataque

Getty Images

“Cuando alguien comenzaba a caer, apuntaba con mi visor. Como trabajaba con una cámara digital, cuando mantenía mi dedo en el botón de la cámara, tomaba varias fotografías. Y, así seguía a la gente que se estaba cayendo del edificio “. A las 9:41, registró para siempre los últimos momentos del “hombre que cae”.

Cuando Drew regresó a la sala de redacción y fue a revisar sus fotos, supo instantáneamente que esta era la más fuerte de todas. “Estaba vertical, con la cabeza gacha, entre las dos torres. Había una simetría allí. Pero solo estuvo así por un momento. Si hubiera sido otro momento, hubiera salido en otra posición”, dice.

Foto “silenciosa”

“A mucha gente no le gusta ver esta foto. Creo que la gente se identifica con ella y tiene miedo de tener que enfrentarse a la misma decisión que ese hombre algún día”, dice Drew.

Para él, la imagen es representativa de lo que sucedió ese día: “Es una de las pocas que muestra a alguien muriendo en el ataque más grave que hemos sufrido en Estados Unidos”, dice. A pesar de ser una foto sobre la muerte, reconoce Drew, es una foto “silenciosa”. “No es como otras fotos violentas de muertes que ocurren en guerras”.

Torres Gemelas

Getty
Hace 20 años, el ataque en Nueva York se cobró la vida de casi 3.000 personas.

Esa noche, Drew regresó a casa con un colega. Se sentaron y hablaron de todo menos de lo que habían visto ese día. Su esposa, dice Drew, se levantó al amanecer con ganas de pasar la aspiradora por toda la casa. “El estrés postraumático viene después”, reconoce. “Hablar de lo que sucedió ayuda. Ese fue un momento en mi historia, al igual que fue un momento en la Historia”.

Otro momento en la Historia y su historia: cuando tenía 21 años y vivía en Los Ángeles, en 1968, Drew fue uno de los cuatro fotógrafos presentes en otro momento histórico: la muerte del senador Bobby Kennedy, hermano del expresidente John F. Kennedy.

“Estaba en el escenario detrás de él para fotografiarlo cuando hablaba. Me dio sed y fui a buscar agua”, dice Drew. “Salió y lo seguí. Cuando lo atacaron, me subí a una mesa junto a él y lo fotografié en el suelo”.

“Solo estaba haciendo mi trabajo, al igual que solo estaba haciendo mi trabajo años después, el 11 de septiembre”, señala.

¿Quién era el hombre que cae?

Drew dice que ha reflexionado sobre quién era el hombre al que registró saltando desde una de las Torres Gemelas, pero nunca de manera “muy profunda”.

“Fue una de las casi 3.000 personas que murieron ese día. No sé su nombre, ni la decisión que tuvo que tomar. Sé que se lanzó de un edificio y yo estaba allí para capturar ese momento”, cuenta.

Pero el misterio que rodea su identidad ha preocupado a otros.

Uno de ellos, el periodista estadounidense Tom Junod. Dos años después del 11 de septiembre, Junod escribió un artículo de portada para la revista “Esquire” en el que acuñó el nombre deEl hombre que cae” para el protagonista de la foto y trató de identificarlo.

Junod dio con dos nombres. Uno, Norberto Hernández, chef del restaurante Windows on the World, que estaba ubicado en el piso 106 de la Torre Norte. Pero la familia de Hernández dijo que no podía ser él por la ropa que llevaba.

El segundo hombre era Jonathan Briley, un ingeniero de sonido de 43 años que también trabajaba en el restaurante. Los hermanos de Briley dijeron que pensaban que, por la ropa y el cuerpo del hombre, podría ser el de la foto.

Es posible que sea él, pero no hay forma de estar seguro.

En 2006, el director estadounidense Henry Singer realizó un documental basado en los informes de Junod y utilizando otras imágenes capturadas ese día.

Avión en Kabul

La elección entre la muerte y la muerte parece haber sido también lo que sucedió hace tres semanas en Afganistán, cuando, desesperados por abandonar el país, unos hombres se colgaron del fuselaje de un avión estadounidense.

Las dos imágenes son como dos finales terribles de esta historia que se unieron 20 años después.

Casi un mes después de los ataques a las Torres Gemelas, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció la guerra contra Afganistán. Estados Unidos sacaría del poder a los talibanes, que daban cobijo a al Qaeda, los perpetradores de los ataques, en el territorio que controlaban.

Afganos esperando para salir del aeropuerto de Kabul el 16 de agosto de 2021.

AFP
Cientos de afganos corrieron al aeropuerto de Kabul y se aferraron a un avión con la esperanza de salir del país.

Después de 20 años, cuando el presidente Joe Biden llevó a Estados Unidos a poner fin a la guerra al retirar a las tropas estadounidenses de Afganistán, los talibanes regresaron al poder.

Fue la desesperación de permanecer en un país nuevamente controlado por los talibanes lo que hizo que los afganos se aferraran a las alas y al fuselaje de un avión.

El avión despega y los cuerpos caen en picado hacia la nada, tal como lo hicieron el 11 de septiembre. Un joven futbolista de 19 años, Zaki Anwari, murió tratando de escapar de esta manera.

El fotógrafo de “El hombre que cae” se negó a comentar sobre Afganistán o la política actual. Hoy, Drew fotografía la emoción de los “corredores” de la Bolsa de Valores de Nueva York, justo al lado de donde alguna vez estuvieron las Torres Gemelas y donde ahora hay un monumento a las víctimas del 11 de septiembre.


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