Cuenta regresiva para Lozoya: tiene 6 meses para probar corrupción de EPN
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Cuenta regresiva para Lozoya: tiene 6 meses para probar corrupción de EPN y su gabinete

Lozoya deberá denunciar y probar el modus operandi de la red de corrupción y sus acciones. Durante este lapso estará monitoreado las 24 horas y protegido, aunque en calidad de procesado.
Cuartoscuro Archivo
30 de julio, 2020
Comparte

La cuenta regresiva para que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, pruebe que el expresidente Enrique Peña Nieto y miembros de su gabinete conformaron una red de corrupción en la que él fue utilizado y con la que se perpetraron varios delitos, ha comenzado.

En un plazo de seis meses, como máximo, deberá denunciar, declarar y entregar evidencia suficiente que le permita a la Fiscalía General de la República (FGR) construir acusaciones en contra los integrantes de esta presunta red de corrupción tejida – según los abogados de Lozoya – en los “mas altos niveles de gobierno” en el sexenio pasado.

Lee: Juicio a Lozoya: así se narró por Whatsapp la primera audiencia contra el exdirector de Pemex

De no conseguirlo, será Lozoya quien sea acusado y llevado a juicio por los presuntos sobornos de más de diez millones de dólares que recibió de las empresas Odebrecht y Altos Hornos de México antes y durante su paso como director de Petróleos Mexicanos.

Lo anterior luego de que un juez federal determinó que había evidencia inicial suficiente para vincularlo a proceso por lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa en los referidos casos, y ordenó un plazo de medio año para que concluyan las investigaciones antes de llegar al juicio.

En dicho periodo, los fiscales de FGR deben reunir la evidencia que permita cerrar la acusación en contra del exdirector de Pemex y buscar una condena. El mismo lapso podría ser aprovechado por el exfuncionario de Peña Nieto para reunir elementos en su defensa y probar ante el juez su inocencia.

Pero el plan de Lozoya es otro. Su objetivo es obtener el perdón de la Fiscalía antes de llegar al juicio. La vía para ello es la obtención de lo que la ley denomina criterio de oportunidad, que consiste en denunciar y aportar información de la comisión de un delito más grave que el que se le imputa.

A continuación, se detalla el escenario que ahora tiene por delante el exdirector de Pemex y los objetivos que deberá cumplir a contrarreloj si quiere evitar ser enjuiciado y muy probablemente sentenciado.

Entérate: Vinculan a Emilio Lozoya por lavado de dinero, pero no pisará la cárcel por este caso

¿Qué debe probar Lozoya?

Para salvarse de ser procesado, o al menos tratar de obtener una pena reducida, Lozoya deberá probar lo que ya expuso en las audiencias iniciales: que, literalmente, fue utilizado presionado, acosado y usado por un “aparato de poder conformado por altas autoridades del Estado Mexicano, que estuvo constituido con el objetivo de abusar de ese poder que legítimamente les había sido concedido”.

Ese aparato de poder sería el responsable de ejecutar a través de Lozoya, y posiblemente de otras personas, los hechos delictivos ocurridos el sexenio pasado y de los cuales se desprenden casos como los sobornos de Odebrecht, las inversiones irregulares de Pemex con Altos Hornos, y otros hechos entre los que podrían estar los supuestos pagos a legisladores para aprobar reformas.

Como Animal Político evidenció ayer en esta nota, la tesis de que existen aparatos de poder liderados por personas que cometen delitos pero los ejecutan a través de otros, es una doctrina diseñada por Claus Roxin, uno de los penalistas mas influyentes del mundo, y que ya ha sido exitosa para procesar a otros jefes de Estado como Alberto Fujimori.

En el caso específico de Lozoya, por la temporalidad de los hechos que se le imputan y porque afirma haber sido “utilizado”, dicha estructura no puede ser otra que el gobierno de Enrique Peña Nieto, y sus superiores se acotan a propio presidente y los secretarios de Estado.

Lo que sigue ahora es denunciar a esa red, rendir declaración y presentar las pruebas.

Denunciar a los implicados y lo que hicieron

La defensa de Lozoya liderada por el abogado Miguel Ontiveros, quien a su vez es alumno de Claus Roxin, ya adelantó ante el juez federal en las audiencias iniciales que, en su momento, denunciará formalmente ante el Ministerio Público federal a los integrantes de esta red y los delitos que hayan cometido.

Se trata de una denuncia que debe centrarse en dos partes. Por un lado, en la identificación de los exfuncionarios responsables. Lozoya prometió que detallará tanto los nombres como los cargos que ocupaban los implicados.

Y por otro lado deberá denunciar los hechos, es decir, las acciones delictivas que cometieron. Dentro de esos hechos deben estar las tramas de corrupción con las que ha sido relacionado Lozoya, es decir los casos Odebrecht y Agronitrogenados, pero también puede haber otros delitos como los supuestos pagos de sobornos a legisladores.

Estas denuncias permitirían a la FGR iniciar las carpetas de investigación correspondientes en contra de los probables responsables de los hechos que el exdirector de Pemex señale ante el Ministerio Público.

Declarar en su contra

Lozoya no solo debe ser denunciante sino también testigo en contra de la supuesta red de corrupción en el gobierno de Peña Nieto. Lo anterior significa que deberá declarar cuantas veces sea necesario ante el Ministerio Público para ayudarle a la FGR a construir el caso.

Y si las carpetas de investigación en contra de altos mandos del gobierno llegan a judicializarse, el exdirector de Pemex también deberá comparecer como testigo en contra de los potenciales imputados en las audiencias que se lleven a cabo.

Probar su modus operandi

Este es el objetivo clave que los abogados de Lozoya y el exfuncionario deben cumplir durante los seis meses que tienen por delante.

Consiste en detallar de la forma más clara y precisa posible cómo es que se realizaron los delitos que se denuncian, pero además aportar lo que la ley denomina “información útil”, y que en los hechos se traduce en evidencia, o en indicios o pistas que le permitan a los fiscales obtener dichas pruebas.

Todo ello es necesario dado que la FGR no puede proceder en contra de una persona basándose solo en declaraciones. Necesita datos de prueba que las sustenten como documentos, videos, audios, operaciones financieras, propiedades y todo aquello que sirva para evidenciar que existe un aparato de poder y que este sacó ventaja de delitos que se hayan cometido.

Aquí es donde se podrían entregar a la FGR, entre otras cosas, las 16 horas de grabaciones con las que presuntamente cuenta Lozoya Austin y que, entre otras cosas, confirmaría el pago de sobornos o el modus operandi en como se ejecutaron. Ello según autoridades con conocimiento del caso.

El punto más complejo – según lo consultado con especialistas – es que Lozoya sostiene que fue utilizado como “un instrumento” para cometer delitos, pero que lo hizo “sin dolo”, es decir, sin intención. Es algo que también tendrá que corroborarse.

¿Qué pasa si lo logra y qué pasa si no?

Aunque el exdirector de Pemex confirmó ante el juez que busca el criterio de oportunidad que la Fiscalía le puede otorgar para evidenciar un entramado delictivo más grave que el suyo, su calidad jurídica desde hoy es la de procesado por diversos delitos en los casos Odebrecht y Agronitrogenados.

Solo si cumple con denunciar y entregar evidencia suficiente de delitos más graves, condiciones estipuladas en el artículo 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales, entonces la FGR podría avalar otorgarle el criterio de oportunidad, volverlo un testigo colaborador y desistirse de acusarlo oficialmente de los delitos imputados.

En caso contrario, de no conseguir lo anterior transcurridos los seis meses, la FGR presentará en una audiencia denominada intermedia las pruebas definitivas en contra de Lozoya y formulará la acusación para llevarlo a juicio oral.

Entre esas opciones existe otro escenario que es el procedimiento abreviado o “juicio exprés”. Implica que Lozoya no reciba el criterio de oportunidad, pero sí el beneficio de una condena mínima a cambio de que se declare culpable. La FGR podría acceder a ello si considera que el exdirector de Pemex ha aportado algún tipo de información que faciliten otras indagatorias.

Mientras tanto ¿donde estará Lozoya?

En el periodo de seis meses en los que se desarrollará la fase de investigación complementaria Lozoya no estará encarcelado, sin embargo, sus movimientos serán limitados. De entrada se le retirará su pasaporte y visas para que no pueda abandonar legalmente el país.

Una vez que sea dado de alta del hospital privado en el que se encuentra se le trasladará a un sitio no especificado y se le colocará un brazalete para monitorear su movimiento en dicha ubicación. Además, contará con una vigilancia especial de la que no se dan detalles por motivos de seguridad.

Autoridades federales indicaron que estas medidas se toman no solo para garantizar que el exdirector de Pemex se fugue, sino también para resguardar su integridad dada su condición de posible testigo en un caso de corrupción de alto nivel.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es el kafala, el controvertido sistema de empleo por patrocinio que 'esclaviza' a los trabajadores

Miles de trabajadores viajan a los países del Golfo, Jordania y Líbano con el sueño de ahorrar dinero para ayudar a sus familias, pero acaban en un ciclo interminable de abuso.
6 de octubre, 2021
Comparte

Pensó que había encontrado el empleo de su vida, pero terminó cautivo y obligado a trabajar gratis.

Athenkosi Dyonta, un barista de 30 años, trabajaba en un café en la ciudad de George, un popular sitio de vacaciones en su país natal, Sudáfrica.

El joven solía compartir su “arte en latte“, los diseños que se hacen con leche sobre el café, con baristas de todo el mundo en un grupo de Facebook.

Fue allí donde una mujer lo contactó con una oferta de trabajo en Omán.

Además de un salario decente, le ofrecían alojamiento, comida y transporte gratuitos.

La mujer dijo que se ocuparía de su visa. Todo lo que Athenkosi tendría que hacer era pagar un boleto de avión, un chequeo médico y una prueba de covid-19.

Taza de latte con diseños hechos con el café sobre la leche

Getty Images
Athenkozi fue contactado en un grupo de Facebook donde compartía su “arte en latte”.

“Pensé que cuando él regresara después de un año más o menos nos compraríamos una casa y podríamos enviar a nuestros niños a mejores escuelas”, recordó su novia Pheliswa Feni, de 28 años, con quien tiene dos hijos.

La pareja pidió prestado dinero para el pasaje aéreo de Athenkosi, quien poco después viajó a Omán.

Al llegar al país árabe, el barista fue conducido desde la capital, Muscat, a una ciudad llamada Ibra, donde lo trasladaron a su nuevo hogar.

“Era un lugar sucio, una habitación pequeña, con apenas un colchón y cajas”, le dijo Athenkosi al podcast The Comb de la BBC.

La sorpresa fue solo el inicio de un período de enorme angustia para el joven, quien se enteró poco después de que el “empleo de sus sueños” no existía.

Athenkosi Dyonta lavando tazas en Omán

Athenkosi Dyonta
En Omán, cuando Athenkosi no estaba trabajando debía permanecer encerrado en su habitación.

Athenkozi pasó a trabajar de 12 a 14 horas al día en tareas de limpieza en cafés.

Cuando no tenía que trabajar lo obligaban a permanecer encerrado en su habitación. La comida era terrible y no le pagaban.

“Comía solo pan y leche, a veces un panecillo con un huevo. No recibía ningún salario, solo trabajaba”.

Lo que el joven no sabía era que había firmado un acuerdo de patrocinio utilizado en partes del Medio Oriente llamado “kafala”, que otorga a ciudadanos y empresas privadas un control casi absoluto sobre el empleo y el estatus migratorio de los trabajadores extranjeros.

A la merced del empleador

“El sistema de kafala o patrocinio ata a los trabajadores migrantes a sus empleadores”, le señaló a BBC Mundo May Romanos, investigadora de Amnistía Internacional (AI) sobre derechos de migrantes en la región del Golfo .

Romanos es una de las autoras de un informe de AI de 2019 sobre el sistema de kafala en Líbano.

La palabra árabe kafala significa garantizar.

En este sistema “los trabajadores no pueden entrar al país u obtener una visa a menos que tengan ese patrocinio”.

“Y el empleador puede en cualquier momento cancelar el permiso de residencia y dejar al trabajador como un ilegal en riesgo de ser deportado”, explicó Romanos.

“El trabajador no puede cambiar de trabajo ni abandonar el país sin permiso de su empleador, así que acaba atrapado en un ciclo de abuso”.

El sistema fue creado para asegurar una oferta abundante de mano de obra barata durante una era de boom económico.

Sus defensores aseguran que beneficia a las empresas locales y es un factor que impulsa el desarrollo, aunque el sistema se ha vuelto cada vez más polémico por las denuncias de casos de abuso.

A pesar de la posible explotación, los trabajadores muchas veces aceptan trabajos en el sistema de kafala porque la paga que se ofrece es mejor que la que obtendrían en sus propios países, señala el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), un think tank con sede en Nueva York.

Muchos trabajadores envían remesas a sus hogares, que según el Banco Mundial pueden ayudar a aliviar la pobreza en países de medianos y bajos ingresos. En 2019, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos estuvieron entre los 10 países desde donde se enviaron más remesas.

Los valedores del sistema argumentan que facilitar la entrada legal de trabajadores a la región hace que éstos sean menos vulnerables al tráfico de personas.

Quienes se oponen, sin embargo, señalan que se requieren mayores garantías legales para proteger a los trabajadores, agrega el análisis de CFR.

Mujeres protestando en Líbano con un cartel que dice "abajo el kafala". 2019

Getty Images
“Abajo el kafala”. Trabajadores migrantes protestaron contra este sistema en Líbano.

El sistema de kafala se aplica con variaciones en todos los países del Golfo, además de en Jordania y Líbano.

“En Líbano, por ejemplo, los trabajadores migrantes no pueden cambiar de empleo sin el permiso del empleador pero sí pueden salir del país”, afirmó Romanos.

“Aunque en la práctica es muy difícil hacerlo si el empleador se niega a pagar el pasaje aéreo, ya que estos trabajadores ganan muy poco. En muchos casos además los empleadores confiscan sus pasaportes“.

“Historias desgarradoras”

El informe de 2019 de Amnistía Internacional se centra en el caso de las trabajadoras domésticas.

Uno de los testimonios que recoge el reporte es el de Mary, una trabajadora de Etiopía que viajó a Líbano, donde aseguró haber sufrido abuso físico y verbal.

“Estuve en la casa de mis empleadores sin salir durante un año, trabajaba 18 horas al día. Lloraba todos los días y traté de acabar con mi vida en tres ocasiones. Su casa era mi prisión”, relató Mary.

“La historia de las trabajadoras domésticas es tristemente muy similar en toda la región”, señaló Romanos.

Manos con guantes de limpieza

Getty Images
Algunas de las trabajadoras domésticas entrevistadas por Amnistía Internacional trabajaban hasta 18 horas al día.

“Como viven en la casa de sus empleadores tienden a estar aisladas, a muchas se les prohíbe salir de la casa. Creo que algunas de las historias más desgarradoras que escuchamos eran especialmente de trabajadoras domésticas”.

La mayoría de las trabajadoras domésticas atrapadas en el sistema de kafala son mujeres y provienen de Filipinas, Sri Lanka, India, Bangladesh, y en muchos casos de África.

Muchas de ellas son madres que dejaron a sus hijos en sus países y viajaron con la idea de ganar dinero para la educación y alimentación de sus niños”.

Romano señaló que muchas trabajadoras domésticas migrantes trabajan, como Mary, hasta 18 horas al día sin ningún día libre a la semana.

La carga de trabajo es atroz y muchas relatan casos de abusos físicos por parte no solo de sus empleadores sino de los menores a su cargo”.

“Hemos hablando con muchas de estas mujeres que estaban en refugios en Líbano y Qatar. Estaban atrapadas, porque los empleadores aún tenían sus pasaportes y además no tenían dinero para regresar a su país y reunirse con sus hijos”.

Muchas de ellas ni siquiera habían recibido sus salarios así que trabajaron por nada”.

Un estudio de 2008 de Human Rights Watch denunció que las trabajadoras domésticas migrantes estaban muriendo en Líbano a una tasa de más de una por semana, debido a suicidios o intentos de escapes fallidos.

Bahréin, Qatar y Arabia Saudita

Bahréin anunció en 2009 que desmantelaría el sistema de kafala y estableció un organismo público, la Autoridad Reguladora del Mercado de Trabajo, con el fin de regular el estatus de los trabajadores migrantes en lugar de los empleadores.

Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo, OIT, señaló que esa Autoridad actúa luego del reclutamiento y “no ha asumido el rol de patrocinio, por lo que el sistema de kafala permaneció con algunas restricciones”.

Los trabajadores migrantes en Bahréin ahora tienen “un grado de mobilidad ya que pueden cambiar de empleo sin el consentimiento escrito de su empleador”.

Pero la OIT advirtió que esta libertad fue luego restringida por otra ley en 2011 “que impide a los trabajadores cambiar de empleo antes de un año”.

Qatar también introdujo reformas recientemente al sistema de kafala “ante la presión internacional y por ser foco de atención antes del Mundial de fútbol de 2022”, señaló Romanos.

El país tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que representan el 95% de su fuerza laboral, según AI.

“Qatar permite ahora que los trabajadores migrantes cambien de trabajo y salgan del país sin permiso de sus empleadores, pero en la práctica esto sigue siendo difícil”.

“Y además el empleador aún tiene el poder de cancelar en cualquier momento el permiso de residencia. Si el trabajador abandona el empleo por abuso puede ser acusado de huir y enfrentar un posible arresto y deportación”.

La OIT, por su parte, describió la reforma al sistema de kafala en Qatar como “un cambio histórico”.

“Qatar ha introducido grandes modificaciones a su sistema laboral, poniendo fin al requisito de que los trabajadores migrantes obtengan el permiso de su empleador para cambiar de trabajo. El país convirtió al mismo tiempo en el primero de la región en adoptar un salario mínimo no discriminatorio”, señaló la OIT.

“Tras la adopción de la ley 19 de 2020, el 30 de agosto de ese año, los trabjaadores migrantes pueden cambiar de empleo antes del fin de su contrato sin obtener primero un Certificado de No Objeción de su empleador.

Esta nueva ley, unida a la eliminación previa del requisito de un permiso del empleador para abandonar el país, efectivamente desmantela el sistema de patrocinio de kafala y marca el comienzo de una era en el mercado laboral de Qatar”.

“Mediante legislación adicional se estableció un salario mínimo de 1.000 riyales de Qatar (unos US$275) que se aplica a todos los trabajadores, de todos los sectores, incluyendo las empleadas domésticas”, agregó la OIT.

Trabajadores migrantes en Doha, Qatar, haciendo fila para usar un cajero automático

Getty Images
Qatar tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que conforman el 95% de la fuerza laboral del país.

Arabia Saudita, por su parte, “tiene más de 10 millones de trabajadores migrantes“, afirmó Romanos.

Este país también introdujo algunas reformas, “pero son más en papel que en la práctica”, según la investigadora de AI.

“Por otra parte, es un país cerrado a las organizaciones de derechos humanos por lo que es muy difícil documentar los abusos y ofrecer apoyo a los trabajadores”.

“Una forma de esclavitud moderna”

Al igual que Mary, la trabajadora doméstica en Líbano, Athenkosi intentó quitarse la vida.

El joven barista logró finalmente volver a Sudáfrica, luego de que su novia organizara una campaña para recaudar fondos. El empleador sólo lo dejó ir tras recibir unos US$1.500 por “incumplimiento de contrato y gastos de comida y alojamiento”.

Otras personas atrapadas en el sistema de kafala no han sido tan afortunadas y siguen a la merced de sus empleadores.

Protesta de trabajadores migrantes en Líbano en 2019

Getty Images
Estos trabajadores migrantes en Líbano piden a sus empleadores: “Entreguen nuestros pasaportes, concédannos un día libre, paguen salarios, hablen en forma amable”.

Para Romanos, el kafala es un sistema complejo que no se cambia solo aboliendo un par de leyes.

“Debe haber un cambio de cultura en estos países, y debe acabarse con la cultura de impunidad”.

Los empleadores no enfrentan ninguna consecuencia por sus abusos, ni en Qatar ni en el resto de la región”.

Romanos asegura que los gobiernos deben no solo reformar las leyes sino implementar esos cambios y castigar a los abusadores.

“Definitivamente el sistema de kafala es una forma de esclavitud moderna y creemos que debe ser abolido“.

“Ése es el llamado que hicimos ya hace más de diez años cuando comenzamos a informar sobre el kafala”.

“Es un sistema que debe ser reemplazado por otro que proteja a los trabajadores migrantes de los abusos y garantice sus derechos humanos”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Lgs15k6lN2s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.