Seis días en casa entre el dolor y el delirio por falta de acceso a un hospital
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Archivo Cuartoscuro

Seis días en casa entre el dolor y el delirio por falta de acceso a un hospital

Pese a que los hospitales deben mantener la atención a emergencias por padecimientos distintos al COVID, no todos los pacientes consiguen atención hospitalaria oportuna.
Archivo Cuartoscuro
Por Andrea Vega y Manu Ureste
1 de julio, 2020
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El miércoles 17 de junio, la familia de Don Tomás lo llevó al Hospital General de Zona # 58 del IMSS, en Tlalnepantla, Estado de México. El señor de 95 años tenía dolor y un absceso en el único testículo que le quedó, después de que tuvieron que extirparle el otro a causa de un cáncer. 

En el hospital no lo recibieron. Le dijeron a la familia que mejor se lo llevaran a otro lugar, porque ahí había pacientes COVID y era riesgoso para el adulto mayor ingresarlo. No les dieron la opción de llevarlo a ningún otro hospital. No hubo asesoría respecto a sí podían atenderlo en otra institución pública o privada con la que el Seguro Social tuviera convenio.  

La familia decidió, por su cuenta, llevarlo a un hospital privado. La revisión arrojó que el señor tenía una infección severa en las vías urinarias, de una magnitud tal que ya estaba generando pus. 

Lee: Miedo a COVID aleja de los hospitales a pacientes con otras enfermedades

El costo del tratamiento y la estancia en la institución privada podía costar más de 120 mil pesos. Sus familiares decidieron llevarlo a casa y contratarle a una enfermera que le administrara antibióticos vía intravenosa para ver si cedía la infección. 

Durante seis días, la enfermera cuidó a Don Tomás. Pero el adulto mayor se agravó. La familia empezó a buscar opciones para hospitalizarlo. Un familiar que tiene un conocido que trabaja en el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), en Villa del Carbón, le dijo que lo llevaran allá. 

“Nos dijo que lo lleváramos y que lo tenían que atender, a fuerza, pero llegamos y no querían recibirlo. Nos dijeron que no podían atenderlo porque necesitaba ya cirugía urgente y no tenían anestesiólogo. Tuvimos casi que rogarles. Lloramos. Ya estábamos desesperados”, cuenta la nieta de Don Tomás. 

Al final, el hospital del ISEM accedió a ingresarlo. Pero no tenían ni medicamentos, la familia tuvo que conseguirlos y costearlos. 

“Le pusieron suero, le pusieron los medicamentos que compramos, y ya después como de tres horas llegó la cirujana, la del turno de la tarde, y así, en vivo, le abrió. Como mi abuelito ya estaba delirando, dijo que ya así y le abrió, le sacó la pus y hasta el día siguiente ya lo metieron a quirófano”. 

Don Tomás salió bien de la intervención en la que terminaron de drenarle toda la pus. Después de una semana en el hospital, lo dieron de alta y está en casa recuperándose. 

“Fue terrible lo que pasamos. Pero él ya está bien. Es muy fuerte y quiere vivir”, dice su nieta. 

En medio de la pandemia, Animal Político documentó que en los hospitales híbridos, donde atienden casos COVID y no COVID, sí se está atendiendo a los pacientes que llegan con una emergencia. Pero Don Tomás no corrió con esa suerte. 

Martín Rosas Peralta, jefe del Servicio de Prestaciones Médicas del Hospital General de Zona #58 del IMSS, dice que este es un hospital híbrido, donde están atendiendo emergencias de pacientes COVID y no COVID, y asegura que el personal debió recibir y atender al adulto mayor. 

“El caso no parece haber sido una urgencia menor -dice en entrevista con Animal  Político– requiere de una valoración porque (estos casos) no son provocados por una simple infección en las vías urinarias, estas emergencias se tienen que atender. No hay justificación para no haber dado la atención. Tenemos un área específica para la atención no COVID y convenios hasta con otros hospitales”. 

El directivo asegura que se le dará seguimiento al caso para evaluar qué médicos recibieron al paciente y si así lo amerita proceder a la sanción. “Esto es algo fuera del protocolo de lo que se está haciendo en un hospital híbrido, y se va a analizar las circunstancia en las que se presentó y la supuesta negativa de atención a fin de corregir y en caso necesario sancionar a quien resulte responsable”. 

Peregrinar por atención

La pandemia ha generado también otro tipo de peregrinaciones. Una enfermera del Hospital General de Zona #47 del IMSS, en Iztapalapa, asegura que ha esta clínica están llegando pacientes de hospitales de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, supuestamente porque en esos no están admitiendo a pacientes con otras enfermedades distintas al COVID. 

Lee: Salud federal dice que no le toca informar sobre situación de hospitales psiquiátricos durante epidemia; remite a estados

“Llegan sobre todo del Balbuena, del de Tlalpan, o el de Iztapalapa pero de Sedesa, porque esos son 100% COVID, y como han escuchado que hay un convenio con el IMSS para atender a los pacientes de otras instituciones, creen que los podemos recibir, pero no es así, el convenio es para personas con seguridad social, a los de la Secretaría de Salud les tenemos que cobrar, cuando saben eso mejor se van”, asegura la enfermera. 

La Secretaría de Salud capitalina aseguró a este portal  que las emergencias de otros padecimientos distintos al COVID se están atendiendo en los seis hospitales designados como híbridos: Xoco, Balbuena, La Villa, Iztapalapa, Milpa Alta y el Rubén Leñero. 

Un residente del Hospital Rubén Leñero de Sedesa, confirmó que emergencias como heridas de bala o arma blanca, partos y cesáreas, apendicitis, cuadros complicados de insuficiencia renal, infartos, entre otras sí se están atendiendo. 

“No se le niega la atención a nadie que llegué con una emergencia real, todos los casos de urgencia se están atendiendo”, aseguró. 

Lo mismo confirmó un médico del Hospital Belisario Domínguez, también de la Secretaría de Salud de CDMX. “Aquí se están recibiendo emergencias, si alguien llega con herida de bala o de arma blanca, y otra urgencia, se le recibe, se le estabiliza y ya después sí se canaliza a otro hospital. No se están rechazando pacientes en los hospitales capitalinos”. 

Sin embargo, agrega, “si se está teniendo cuidado de ingresar solo las emergencias reales, y ahí viene el problema, porque después, a las personas que no se les ingresa, porque no es necesario hospitalizarlas, van a buscar donde sí las reciban, y quizá por eso esta idea de que la gente peregrina buscando atención”. 

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Protestas en Cuba: 3 claves para entender las manifestaciones en la isla, las más grandes en décadas

Por primera vez en más de 60 años, miles de personas se lanzaron a las calles en una veintena de poblados y ciudades a lo largo y ancho de la isla al grito de "libertad" y "abajo la dictadura".
13 de julio, 2021
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Cuba vivió este domingo 11 de julio la mayor protesta masiva de su historia reciente.

Por primera vez en más de 60 años, miles de personas se lanzaron a las calles en una veintena de poblados y ciudades a lo largo y ancho de la isla al grito de “libertad” y “abajo la dictadura”.

Ante la extensión de las manifestaciones, el presidente Miguel Díaz-Canel se presentó ante la televisión nacional para convocar a sus seguidores a salir a las calles a “enfrentar” a los manifestantes.

“La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios”, afirmó el mandatario, quien atribuyó la actual crisis que vive la isla al embargo de Estados Unidos y a medidas del gobierno de Donald Trump.

Las protestas se iniciaron en la ciudad de San Antonio de los Baños, en el suroeste de La Habana y, desde entonces, se extendieron como chispa en polvorín por todo el país.

“Esto es por la libertad del pueblo, ya no aguantamos más. No tenemos miedo. Queremos un cambio, no queremos más dictadura”, dijo en diálogo telefónico con BBC Mundo una manifestante en San Antonio.

Manifestantes en La Habana, Cuba

Getty Images
Las protestas se iniciaron en la ciudad de San Antonio de los Baños, en el suroeste de La Habana y, desde entonces, se extendieron como chispa en polvorín por todo el país.

Alejandro, que participó en la protesta en Pinar del Río, le contó a BBC Mundo que la protesta en su provincia se inició tras ver en redes sociales lo que estaba pasando en San Antonio de los Baños.

“Vimos la protesta en las redes y la gente empezó a salir. Este es el día, ya no aguantamos más”, dijo el joven vía telefónica.

“No hay comida, no hay medicinas, no hay libertad. No nos dejan vivir. Ya nos cansamos”, agregó.

BBC Mundo contactó con el Centro de Prensa Internacional, la única institución del gobierno autorizada a dar declaraciones a medios extranjeros para conocer su posición, pero no tuvo respuesta inmediata.

Las protestas de este domingo, que fueron duramente reprimidas según muestran numerosos videos y cuentas de redes sociales, son un hecho sumamente inusual en una isla donde la oposición al gobierno no está permitida.

¿Cómo se explica entonces que miles de cubanos hayan salido a las calles de un extremo a otro de la isla?

En BBC Mundo te ofrecemos tres claves para entenderlo.

1. La crisis del coronavirus

Las protestas de este domingo en la isla parecen ser el resultado de un hartazgo acumulado de la población que se ha acrecentado en los últimos meses tras una las mayores crisis económicas y de salud que ha vivido la isla desde el llamado “periodo especial” (la crisis a inicios de los 90 tras el desplome de la Unión Soviética).

El detonante de la actual situación parece ser, de hecho, una mezcla de la gravedad de la situación con el coronavirus y medidas económicas tomadas por el gobierno que han hecho cada vez más difícil la vida en Cuba.

La isla, que mantuvo la pandemia bajo control en los primeros meses de 2020, vio en las últimas semanas un rebrote que la ha llevado a colocarse entre los lugares con más casos registrados por cantidad de población en América Latina.

Solo el domingo, la isla reportó oficialmente 6.750 casos y 31 muertes, aunque numerosos grupos opositores denuncian que las cifras no dan cuentan de la situación real y que muchos fallecimientos por covid-19 son atribuidos a otras causas.

Durante la última semana, el país ha roto sus récords diarios de contagios y muertes, lo que ha llevado, según denuncias, al colapso de numerosos centros de salud.

BBC Mundo conversó en días anteriores con varios cubanos que aseguran que sus familiares murieron en sus casas sin recibir cuidados médicos o en los hospitales por carencias de medicamentos.

Es el caso de Lisveilis Echenique, que contó que su hermano, de 35 años, murió en su casa por no haber lugar para él en los hospitales o de Lenier Miguel Pérez, que asegura que su esposa embarazada murió por lo que considera “negligencias médicas”.

Mujer en La Habana en la protesta contra el gobierno de Cuba.

Getty Images

Casos como los anteriores comenzaron a multiplicarse en las redes sociales en los últimos días y, durante el fin de semana, se llenaron de mensajes bajo las etiquetas #SOSCuba y #SOSMatanzas para pedir ayuda internacional y una “intervención humanitaria” ante la crítica situación con el coronavirus en la isla.

Miles de cubanos se sumaron a la iniciativa, a la vez que se volvieron virales varios videos de hospitales colapsados.

En su mensaje del domingo, el presidente cubano consideró que la situación actual era la misma que habían vivido otros países y que a Cuba había llegado tarde porque habían logrado mantener controlado el virus antes.

Destacó, además, que Cuba había producido sus propias vacunas contra el coronavirus (aunque la administración de las dosis todavía es limitada en la mayoría de las provincias).

2. La situación económica

Con el turismo prácticamente paralizado —uno de los motores de la economía cubana— , el coronavirus ha tenido un profundo impacto en la vida económica y social de la isla, a lo que se ha unido la emergencia de una creciente inflación, apagones, escasez de comida, medicamentos y productos básicos.

A inicios de año, el gobierno propuso un nuevo paquete de reformas económicas que, a la vez que aumentaron los salarios, dispararon los precios y economistas como Pavel Vidal, de la Universidad Javeriana de Cali, estiman que podrían subir entre el 500% y el 900% en los próximos meses.

Ante la falta de liquidez de divisas, el gobierno promovió desde el pasado año la creación de tiendas por monedas libremente convertibles, en la que se comenzaron a vender algunos alimentos y productos de primera necesidad disponibles en una moneda en las que no recibe sus salarios la mayoría de la población.

La pandemia ha sido también sinónimo de grandes colas para que los cubanos puedan comprar bienes como aceite, jabones o pollo y un tiempo los cortes de electricidad se han vuelto cada vez más frecuentes.

Un manifestante siendo arrestado en La Habana

Getty Images
En La Habana, la capital del país, los manifestantes tomaron algunas de las principales avenidas a la vez que se enfrentaban o eran reprimidos por la policía.

Los medicamentos básicos han comenzado a escasear tanto en las farmacias como en los hospitales y en muchas provincias han comenzado a vender pan hecho a base de calabaza ante la carencia de harina de trigo.

Cubanos entrevistados en la última semana por BBC Mundo aseguran que en algunos centros médicos no existen ni aspirinas para bajar la fiebre, mientras la isla ha vivido también brotes de sarna y otras enfermedades infecciosas.

El mes pasado, el gobierno decidió dejar de aceptar “temporalmente” dólares en efectivo, la principal divisa que reciben en remesas los cubanos, en una medida que es vista por economistas como la más restrictiva impuesta sobre la moneda estadounidense desde que estuvo penalizada durante por el gobierno de Fidel Castro.

El gobierno de Cuba atribuye la actual situación económica al embargo de Estados Unidos.

En su comparecencia del domingo, Díaz-Canel aseguro que este era “el principal problema que atenta contra la salud y el desarrollo de nuestro pueblo”.

3. El acceso a internet

Antes de este domingo, la mayor protesta que había tenido lugar en Cuba después del inicio de la revolución de Fidel Castro tuvo lugar en agosto de 1994 frente al Malecón de La Habana.

Manifestante en La Habana siendo arrestado

Getty Images
Policías y agentes vestidos de civil reprimieron a manifestantes.

Entonces, muchos cubanos en otras provincias ni siquiera supieron qué había pasado en la capital.

Casi 30 años después del conocido como “Maleconazo”, el escenario es muy diferente: pese que durante el gobierno de Fidel Castro el acceso a internet en la isla estuvo restringido, Raúl Castro dio pasos de apertura que conllevaron a una mayor conectividad en la isla.

Desde entonces, los cubanos han utilizado las redes sociales para denunciar su incomodidad con el gobierno al punto que han llevado en muchas ocasiones a las autoridades a responder en sus medios oficiales sobre lo que están comentado los cubanos en las redes.

Al día de hoy gran parte de la población, principalmente los jóvenes, tienen acceso a Facebook, Twitter e Instagram, que constituyen también sus principales canales de información ante el discurso oficial de los medios estatales.

El acceso a internet también ha llevado a la aparición de numerosos medios independientes que reportan sobre temas que no solían aparecer generalmente en los medios oficiales.

Las redes se han vuelto también el canal para que artistas, periodistas e intelectuales reclamen sus derechos o convoquen protestas.

Manifestantes en Little Havana, en Miami

Getty Images
Cientos de cubanos también salieron a protestar en Little Havana, en Miami.

En noviembre pasado tuvo lugar otra manifestación que se organizó a través de las redes sociales luego de que la policía irrumpiera en la vivienda de unos jóvenes artistas que realizaban una huelga de hambre.

De hecho, las redes sociales fueron también la vía en la que se esparció el domingo la noticia de la protesta en San Antonio y la forma en la que se organizó la protesta inicial.

El gobierno de Cuba asegura que las redes sociales son utilizadas por los “enemigos de la revolución” para crear “estrategias de desestabilización” que siguen manuales de la CIA.

Y aunque para muchos las protestas eran de alguna manera previsibles, lo que pasará ahora es una incertidumbre.

Cuba se está enfrentando a un escenario inédito de protestas y represión policial. Habrá que ver en los `próximos días como reacciona el gobierno… y los cubanos.


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