Función Pública indaga 'inconsistencias' en patrimonio de Osorio Chong
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Cuartoscuro

Investigan “inconsistencias” en patrimonio de Osorio Chong; no hay nada que ocultar, responde

La dependencia investiga las propiedades y cuentas bancarias del senador y su esposa, que incluyen una casa en Lomas de Chapultepec.
Cuartoscuro
17 de julio, 2020
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El patrimonio del senador y exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y su esposa Laura Ibernia Vargas Carrillo es investigado por la Secretaría de la Función Pública (SFP).

La dependencia revisa “inconsistencias” en la evolución del patrimonio del senador del PRI, informó el diario Reforma.

La revisión incluye propiedades y cuentas bancarias con el fin de conocer si su procedencia es lícita y si corresponden a sus ingresos como funcionario público.

Osorio Chong fue gobernador de Hidalgo, luego secretario de Gobernación y ahora coordinador de la bancada del PRI en la Cámara Alta.

De acuerdo con Reforma, Osorio Chong y su esposa presentaron demandas de amparo para impugnar las conclusiones de la investigación.

Osorio Chong confirmó a Reforma la indagatoria de sus bienes que incluye la de una casa en Paseo de las Palmas, en Lomas de Chapultepec.

Leer más | “Ninguno de estos inmuebles son míos”, la respuesta de Osorio Chong a Proceso

El diario señala que en mayo de 2014, Laura Vargas dio aviso ante un notario en Pachuca de la compraventa del inmueble a través de un crédito hipotecario con Banorte, pero luego se canceló y solo pagaban renta para habitar la casa.

“La propia autoridad tiene la respuesta a esas dudas pues confronta mis declaraciones con información fiscal y bancaria en la cual se puede verificar que todo está correcto”, dijo el senador.

Osorio Chong pide evitar filtraciones

Al responder los señalamientos sobre las incostencias en su patrimonio, Osorio Chong insistió en que no cometió ningún acto al margen de la ley, y que ni él ni su esposa tienen nada por ocultar.

El senador confirmó las indagatorias de la Función Pública, pero dijo haber hecho la “aclaración respectiva”, pues se trata del crédito hipotecario solicitado al banco Banorte en 2014 (cuando fue secretario de Gobernación) y que no utilizó, por lo que respondió que el dinero fue devuelto. 

Adicionalmente, dijo haber retirado los recursos de su seguro con MetLife, para después depositarlo en su cuenta personal. 

“Aunque dijo que estas operaciones fueron acreditadas por “instancias administrativas” mediante copias, las autoridades le señalaron un error en el proceso pues debe presentar documentos originales. 

“La autoridad me dice que está mal hecho porque no son documentos originales, son copias, y en eso estamos, pero se filtra esta información y se le da un giro al respecto que se está investigando mi patrimonio”, explicó en un video publicado en su cuenta oficial. 

Por este motivo pidió a la Función Pública evitar las filtraciones, pues dijo que dará la cara y defenderá su dignidad. 

“Hago un llamado a la Secretaría de la Función Públicas (SFP) para que las revisiones en curso y lo que ello derive se manejen con pulcritud, las filtraciones mediáticas que se han venido dando distraen la atención, contaminan los procesos e inevitablemente generan suspicacias”, respondió. 

De acuerdo a su declaración patrimonial, al dejar la Secretaría de Gobernación, el funcionario declaró que contaba con tres terrenos: uno de 176 metros cuadrados con valor de 53,272 pesos.

Otro de 626 con valor de 1 millón 123,015 pesos y un palco con un costo de 30 mil pesos. A esto se suma menaje de casa del cual no especifica el valor.

También señaló que contaba con dos cuentas bancarias: una por seguro de separación individualizado con un saldo de 2 millones 993,765; y otra bancaria con 4 millones 903,424 pesos.

En ninguna de sus declaraciones consta la compra o propiedad de una casa.

Con información de Reforma (suscripción necesaria).

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El país donde las mujeres deben pedir permiso a los hombres para tomar pastilla para abortar

Históricamente Japón ha sido extremadamente lento en autorizar drogas y tratamientos para la salud reproductiva de las mujeres.
31 de agosto, 2022
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El aborto vuelve a estar en el centro del debate público. Pero mientras en Estados Unidos parece estar en retroceso, debido a la sentencia de la Corte Suprema de ese país que dejó de considerarlo como un “derecho constitucional”, en Japón avanza, aunque de una manera peculiar.

En mayo, desde el Ministerio de Salud dijeron al Parlamento que estaban listos para aprobar una píldora para abortar fabricada por la compañía farmacéutica británica Linepharma International.

Sin embargo, aclararon que las mujeres aún necesitarán “obtener el consentimiento de su pareja” antes de que se puedan administrar las píldoras, un requisito que los activistas a favor de la interrupción del embarazo han calificado de patriarcal y obsoleto.

Los abortos médicos, utilizando píldoras en lugar de cirugía, se legalizaron en Francia hace 34 años. En Reino Unido en 1991 y Estados Unidos en 2000.

En muchos países europeos, esta es ahora la forma más común de interrumpir un embarazo. Las píldoras representan más del 90% de los abortos en Suecia y alrededor del 70% en Escocia.

Un récord contradictorio

Japón, por su parte, no solo tiene un historial pobre en materia igualdad de género, sino que ha sido extremadamente lento a la hora de aprobar medicamentos relacionados con la salud reproductiva de las mujeres.

Una protesta a favor del aborto en EEUU

EPA
La decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos de dejar de considerar al aborto como un “derecho constitucional” ha colocado el tema de la interrupción del embarazo en el debate público.

Los activistas nipones bromean diciendo que el país tardó 30 años en aprobar la píldora anticonceptiva, pero solo seis meses en aprobar el Viagra para la impotencia masculina. Ambos estuvieron disponibles en 1999, pero el último llegó primero.

Y si como la demora no fuera suficiente, la píldora anticonceptiva viene con restricciones, lo que la hace costosa y difícil de usar.

Todo se remonta a la forma en que se legalizó el aborto en Japón.

Pese a que Japón en 1948 se convirtió en uno de los primeros países en el mundo en aprobar una ley que despenalizaba la interrupción del embarazo, la normativa era parte de la Ley de Protección de la Eugenesia.

La decisión no tenía nada que ver con dar a las mujeres más control sobre su salud reproductiva. Más bien, se trataba de prevenir el nacimiento de personas “inferiores”.

El artículo 1 de la ley estipula que el objetivo de la misma era “impedir el nacimiento de descendientes inferiores desde el punto de vista eugenésico y proteger también la vida y la salud de la madre”.

El instrumento fue reformado en 1996 y rebautizado como Ley de Protección de la Salud Materna.

Pero muchos aspectos de la antigua ley sobrevivieron. Así, hasta el día de hoy, las mujeres que desean abortar deben obtener un permiso por escrito de su esposo o, en algunos casos, de su novio.

Historias reales

Ota Minami quedó embarazada después de que su novio se negara a usar condón durante las relaciones sexuales. Los condones siguen siendo la principal forma de control de la natalidad en Japón.

Una mujer sosteniendo una píldora en una mano y un vaso de agua en otra

Getty Images
Japón se alista a aprobar una píldora abortiva desarrollada por una empresa británica, pero para usarla las mujeres en ese país deberán solicitarle un permiso por escrito a sus esposos o novios

Sin embargo, luego se negó a firmar el documento que le permitiría abortar.

“Es extraño, tuve que pedirle que usara anticonceptivos”, relató a la BBC. “Y cuando decidió que no quería usar condón, necesité su permiso para abortar“.

Ota prosiguió diciendo: “El embarazo me pasó a mí y a mi cuerpo, pero necesité del permiso de otra persona. Me hizo sentir impotente. No podía tomar una decisión sobre mi propio cuerpo y mi futuro”.

Las opiniones japonesas sobre el aborto suelen estar influenciadas, más que por ideas religiosas, por una larga historia de patriarcado y puntos de vista profundamente tradicionales sobre el papel de la mujer y la maternidad.

“Es muy profundo”, admitió Ota. “Cuando una mujer queda embarazada en Japón, se convierte en madre, ya no es mujer. Una vez que eres madre, se supone que debes dejarlo todo por tu hijo. Se supone que es algo maravilloso. Es tu cuerpo, pero una vez que estás embarazada, ya no es tu cuerpo”.

Por las nubes

Conseguir una píldora abortiva también puede resultar difícil y costoso, se estima que su precio puede llegar hasta los US$700, ya que es probable que implique ser admitido en un hospital o una clínica, bajo el motivo de proteger la salud de las mujeres.

Retrato de Asuka Someya en una calle japonesa

BBC
La activista Asuka Someya considera que mayor educación y permitirle a las mujeres hacerse con anticonceptivos ahorraran muchos problemas y sobre todo sufrimiento a las japonesas.

“En Japón, después de tomar la píldora abortiva, la mujer tiene que permanecer en el hospital para que podamos monitorearla. Tomará más tiempo que un aborto quirúrgico tradicional”, reconoció a la BBC el doctor Tsugio Maeda, subdirector de la Asociación Ginecológica de Japón.

Las activistas de la salud sexual femenina sostienen que esto no tiene base científica y que persigue proteger un lucrativo negocio.

“Creo que muchas decisiones las toman hombres mayores que nunca tendrán un hijo”, dijo la activista Asuka Someya, quien dirigente una organización favorable al aborto.

Asuka sostiene que todavía hay una gran resistencia en la sociedad japonesa para facilitar el aborto.

El argumento es que si facilita a las mujeres abortar, aumentará el número de quienes lo hagan. Entonces, hacen que sea un proceso difícil y costoso.

Una familia japonesa

Getty Images
La sociedad japonesa es muy conservadora y cuando las mujeres se embarazan se espera que su rol de madre se anteponga no solo a sus carreras profesionales, sino incluso a su condición de mujeres.

Pero, como muestra la evidencia de otros países, limitar las opciones de las mujeres solo aumentará su sufrimiento y no impedirá la interrupción de embarazos no deseados.

La activista aboga por una mejor educación sexual y en que las mujeres japonesas tomen el control de la anticoncepción, en lugar de depender de los hombres para usar condones.

En Europa, la píldora anticonceptiva es la forma más común de control de la natalidad. En Japón, solo lo usa el 3% de las mujeres.

“Quiero que se elaboren más políticas escuchando las voces de las niñas y las mujeres“, concluyó.


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