Denuncian impunidad y simulación por caso de 27 desapariciones en Nuevo Laredo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

'Es una simulación, no quieren investigar a la Marina', denuncian por caso de 27 desapariciones en Nuevo Laredo

La CNDH señaló a la Semar por la desaparición de 27 personas en Nuevo Laredo, Tamaulipas, en 2018. Las familias siguen sin tener pistas y no hay ni una sola persona acusada formalmente.
Cuartoscuro Archivo
Comparte

Jessica Molina no ha cambiado su relato ni un milímetro desde la noche del 27 de marzo de 2018. Desde entonces viene asegurando que elementos de la Marina irrumpieron en su domicilio en Nuevo Laredo, Tamaulipas, y se llevaron a su esposo, Daniel Trejo, y a un amigo de este, Gabriel Gaspar Vázquez. Los golpearon, los interrogaron y los capturaron, asegura la mujer. “Nadie me lo contó. Yo estaba ahí”, dice. No volvió a saber nada de su marido a pesar de remover cielo y tierra para encontrarle.

Ahora, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) le da la razón y vincula a la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) en la desaparición de 27 personas, entre las que se encuentran Trejo y Vázquez. En su recomendación 36VG/2020, fechada a 13 de julio, la institución denuncia que los marinos negaron tener información sobre los desaparecidos y advierte sobre irregularidades en la investigación. Todo lo que Molina lleva diciendo desde aquella noche.

“Tengo sentimientos encontrados. La recomendación llega dos años y cuatro meses después de la desaparición de mi esposo. Aún no hay un solo caso judicializado a pesar de tanta evidencia”, dice, en entrevista con Animal Político.

Ni un solo oficial imputado. Ni un solo marino señalado. Nada. Y eso que, según Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, “hay al menos cuatro casos en los que hay evidencias suficientes” como para iniciar un proceso penal.

La recomendación da veracidad a lo que las familias llevan denunciando desde hace dos años: que entre febrero y mayo de 2018 uniformados de la Semar se llevaron de sus domicilios a al menos 27 personas. De ellos, 12 aparecieron muertos en Nuevo Laredo, Tamaulipas, y Anáhuac, Nuevo León.

Entérate: CNDH acredita presunta responsabilidad de la Marina en la desaparición de 27 personas en Tamaulipas

Las 331 páginas del informe de la CNDH son una radiografía de la impunidad. Para Jessica Molina y para las familias de otras 26 personas son un primer reconocimiento oficial de que decían la verdad. Confían en que sirva para que las investigaciones se aceleren.

“La Marina y el Gobierno de Enrique Peña Nieto cuestionaron nuestra versión y dijeron que estábamos mintiendo, que quien los había desaparecido era crimen organizado. Con esto se demuestra que tenemos la razón”, dice Ramos.

Animal Político quiso conocer la versión de la Semar y de la FGR, pero al cierre de la nota no había obtenido respuesta. El día en el que se hizo pública la recomendación, la Marina dijo a través de un tuit que acataría el mandato de la CNDH.

Un video clave

Para Molina la pesadilla comenzó el 27 de marzo de 2018. Su relato, unido al de dos testigos y los videos de seguridad de una de las viviendas cercana, permite saber qué ocurrió aquella noche.
Pasaban algunos minutos de la medianoche cuando varios hombres irrumpieron en el domicilio. Vestían “uniformes de la Marina”, según el testimonio de Molina registrado en la recomendación de la CNDH y entraron “apuntándoles con armas largas”. No mostraron documentos ni orden de cateo y tampoco se identificaron. Se movían en camionetas tipo pick up sin ningún distintivo oficial.

Ahí en el mismo domicilio comenzaron los golpes contra Daniel Trejo, a quien le preguntaban por su alias y sobre “un tal Willy”. Molina siempre ha asegurado que escuchó en al menos dos ocasiones que los uniformados reconocían haberse confundido de domicilio.

“Estando dentro de su vivienda, los uniformados revisaron el celular de Trejo, y le dijeron ‘ya valiste’. Comenzaron a golpearlo y luego lo sacaron del domicilio, llevándoselo con rumbo desconocido, siendo el caso que desde entonces se ignora su paradero”, dice la recomendación de la CNDH.

Ahí en el domicilio se encontraba también Gabriel Gaspar Vázquez, amigo de Trejo y quien se encontraba buscando trabajo en la zona desde el 19 de marzo, cuando partió de Oaxaca. Aunque Molina no vio cómo se lo llevaban, desde aquel día no hay noticias sobre su paradero.

En los 20 minutos que permanecieron en el domicilio, los uniformados se llevaron varios teléfonos celulares y un disco duro en el que se almacenaban las grabaciones de la cámara de seguridad de la vivienda.

La CNDH es contundente en su versión de los hechos. “Es posible concluir con alto grado de probabilidad que entre las 23:57:50 horas del lunes 26 de marzo de 2018 y las 00:26:51 del martes 27 de marzo de 2018, un grupo de al menos 14 individuos uniformados (con uniforme táctico tipo militar) y armados, efectuaron un operativo en las inmediaciones de las calles Nayarit y Amado Nervo, en la colonia El Mirador, de Nuevo Laredo, donde se ubica el domicilio de Molina y Trejo, al cual ingresaron arbitrariamente y perpetraron un cateo ilegal”, dice la recomendación.

“Asimismo, de las imágenes del Video 1 es posible observar cómo algunos de estos uniformados condujeron a dos personas (que se presume se trata de Trejo y Vázquez), hacia unas camionetas que se encontraban estacionadas sobre la calle Nayarit y Amado Nervo, afuera del Domicilio, para posteriormente subirlos por la fuerza a dichas camionetas y retirarse del lugar, llevándoselos con rumbo desconocido”, continúa.

Aquel mismo día Jessica Molina presentó una denuncia ante el Ministerio Público de la Federación y se abrió la carpeta de investigación número 9. Posteriormente, el 1 de junio, el caso pasó a la Fiscalía Especializada de Personas Desaparecidas, donde se inició la carpeta de investigación número 10. Desde entonces Molina no tiene noticias de que nadie haya sido ligado a proceso ni tan siquiera interrogado. Y, lo más importante, no hay pistas sobre dónde se encuentra su esposo, al que personal uniformado se llevó de su casa aquella madrugada.

Investigación “deficiente”

Las familias de los desaparecidos llevan mucho tiempo quejándose por la obstrucción a las investigaciones realizadas por la Semar. Desde un inicio, la institución negó tener registros de los desaparecidos o que sus hombres hubiesen participado en el operativo.
En el oficio 2509/2018 del 30 de mayo de 2018, la Semar niega tener registro sobre Trejo o Vázquez.

En junio de ese año inició una investigación administrativa de la que no se han hecho públicos los resultados.

En octubre, la Semar insiste: “no se tiene registro de que personal haya participado en la detención de los quejosos, o en los hechos (…) no se cuenta con registro de los señores Trejo y Vázquez”.

Una de las principales quejas de las familias de los desaparecidos es la lentitud con la que se desarrollan las investigaciones. Y la CNDH también les da la razón en este extremo, ya que observa “deficiencias” en el trabajo del MP. “Se limitaron a recabar la comparecencia de los denunciantes y a girar requerimientos de trámite a diversas autoridades solicitando información sobre el paradero de las víctimas, pero no fueron suficientes ni eficientes en la búsqueda de las personas desaparecidas ni en la investigación de la probable participación de personal de la Semar”, dice el informe.

Básicamente, lo que la fiscalía hizo fue girar órdenes de búsqueda, pero sin enviar agentes a buscar a las bases operativas a pesar de que las denuncias señalaban directamente a los marinos como participantes

Esta falta de diligencia en la investigación ha sido reiteradamente denunciada por las familias afectadas.

“Esto es una simulación, no hacen nada. No le quieren entrar a investigar a la Marina. Los reportes son búsquedas de escritorio”, denuncia Molina, que se queja de haber sufrido el trato agresivo de algunos fiscales.

Está previsto que esta semana se celebren reuniones con cada una de las familias para explicar los avances en las investigaciones. Porque el tiempo pasa y no hay rastro de Trejo, Vázquez ni del resto de desaparecidos.

Como no han sido señalados judicialmente, los uniformados que participaron en estos operativos siguen trabajando.

“La FGR actúa muy parecido al caso Ayotzinapa. Hace una investigación parcial e intenta proteger a las fuerzas armadas”, denunció Raymundo Ramos, el abogado que acompaña a las familias. “La marina los tiene identificados, la FGR también, pero no actúan”, se queja.

En el caso de Trejo y Vázquez, la CNDH constata la participación de al menos cuatro marinos a los que tiene identificados. Uno, que aparece en el informe como AR2, es un mando, mientras que los otros tres, AR7, AR8 y AR9, serían parte del operativo.

La recomendación de la CNDH podría ser un primer paso para que el caso se judicialice ya que la institución denunciará a 20 integrantes de la Marina por su presunta participación en el delito de desaparición forzada. Mientras tanto, las víctimas deberán ser indemnizadas y las autoridades tendrán que realizar una disculpa pública.

En su recomendación, la CNDH puso tareas a la Semar y a la Fiscalía General de la República. A los primeros les pide indemnizar a las víctimas y colaborar con las pesquisas tanto de los órganos de control internos como del Ministerio Público. A los segundos, que continúen con las averiguaciones para encontrar a los desaparecidos y castigar a los responsables.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Luna Azul': el raro evento cósmico que podrá verse este 31 de octubre (y no se repetirá hasta 2023)

El de la "Luna azul" es un fenómeno inusual que se produce cada 2.5 años aproximadamente debido al tiempo que duran los ciclos lunares.
27 de octubre, 2020
Comparte

En realidad no es azul. Es una Luna llena, como cualquier otra, del color que se ven la mayoría de las Lunas llenas: entre gris pálido, blanco lechoso o plateado.

Lo que hace raro a este fenómeno, que el folclor bautizó como “Blue Moon” o “Luna azul”, es que se dan dos Lunas llenas en un solo mes, cuando lo normal es ver una.

Un ciclo lunar, el período en el que ocurren todas las fases de la Luna, se repite cada 29,5 días aproximadamente.

Si coincide que la Luna llena se produce el primer o segundo día y el mes tiene 31 días, es entonces cuando es probable que aparezca una segunda Luna llena.

Esta es la conocida como “Luna azul”.

El mes de febrero, que tiene 28 días, nunca verá una.

Luna en el Capitolio

Getty Images
Así se vio la Luna Azul detrás del domo del Capitolio, en Washington D.C. en 2015.

¿Cuándo es la “Luna azul” de 2020?

Es un fenómeno inusual que se da cada 2,5 años.

La última vez que ocurrió fue el 31 de marzo de 2018.

Este año aparecerá en el cielo en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, cuando muchos países celebran Halloween y en México empieza la festividad del Día de Muertos.

Ya hubo una Luna llena el 1 de octubre y a finales de mes podremos ver la segunda.

Calabaza de Halloween

Getty Images
Este año coincide con Halloween.

¿Por qué azul?

Tal como explica la NASA en su sitio web, la definición de Luna azul surgió en la década de los 40 del siglo XX.

En esa época el Maine Farmer’s Almanac (la fuente más confiable en todo lo relacionado con el clima desde hace casi 200 años) ofrecía una definición de la Luna Azul tan enrevesada que muchos astrónomos tenían dificultades para entenderla.

Para poder explicar las Lunas azules en lenguaje llano, la revista Sky & Telescope publicó un artículo en 1946 titulado ‘Una vez cada Luna Azul’. El autor, James Hugh Pruett (1886-1955) citó al almanaque de Maine de 1937 y dijo: “La segunda (Luna llena) en un mes, tal como yo la interpreto, se llama Luna Azul”.

Esto no era correcto -asegura la NASA- pero por lo menos pudo entenderse.

Y así nació la Luna Azul moderna.

El volcán Krakatoa

Getty Images
El volcán Krakatoa, en Indonesia, volvió a expulsar cenizas el pasado 11 de abril de 2020.

Lunas y volcanes

Aunque la que veremos no fue una verdadera Luna azul, sí existen las lunas de este color.

Pero sólo pueden verse azules después de una erupción volcánica.

En 1883, después del terremoto del volcán Krakatoa en Indonesia, la gente dijo que casi cada noche se podían ver Lunas azules.

Con la fuerza de la erupción, similar a una bomba nuclear de 100 megatones, se elevaron hacia lo más alto de la atmósfera terrestre nubes de ceniza cuyas partículas hicieron que la Luna se viera azul.

También hubo informes de Lunas azules en México en 1983, tras la erupción del volcán El Chichón, y en el estado de Washington en 1980, tras la erupción del Monte Santa Helena.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=24JaHawe-RM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.