Por la pandemia, Auditoría aplaza revisión al primer año de AMLO
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Por la pandemia, la Auditoría aplaza la revisión al primer año de gobierno de AMLO

Este martes la Auditoría debía entregar la revisión de la Cuenta Pública, nadie tenía información respecto a un aplazamiento.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán, Zedryk Raziel e Itxaro Arteta
1 de julio, 2020
Comparte

Debido a la pandemia de coronavirus, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) no concluyó la revisión del gasto realizado el primer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, y hasta ayer que se cumplía el plazo para la entrega del primer informe de la Cuenta Pública 2019, los diputados se enteraron que fue aplazado hasta octubre.

Aunque estaba previsto que no habría un acto protocolario, el presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, Mario Alberto Rodríguez Carrillo, encargado de recibir el informe, se enteró que no hubo auditorías después de leer el documento que le entregó Víctor Manuel Andrade, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos, en representación del titular de la Auditoría, David Colmenares.

“Antes del inicio de la sesión extraordinaria fueron a entregármelo en la oficina de la Comisión de Vigilancia entre las 10 y media y 11 de la mañana, lo recibí personalmente. Cuando me entregan el cuaderno, me dicen que ahí explican el informe de actuación de esas auditorías no concluidas”, narra el diputado de Movimiento Ciudadano Mario Alberto Rodríguez Carrillo en entrevista con Animal Político.   

Lee: Auditoría revela sobrecosto y retraso en la reconstrucción de hospital del IMSS en CDMX

De acuerdo con la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas, la Auditoría tiene el mandato de fiscalizar el gasto público y debe entregar tres informes al año sobre la revisión del ejercicio fiscal anterior a la Cámara de Diputados, pero ésta vez a causa de la contingencia sanitaria, la Auditoría hizo seis aplazamientos de sus labores que fueron publicados en el Diario Oficial de la Federación entre abril y junio.

Sin embargo, hasta este 30 de junio hizo público a través del documento que “no ha sido posible la formalización de algunas auditorías, cuya apertura está pendiente; ni la entrega de los resultados, por lo que no es posible la integración de los informes individuales del gasto federalizado en esta primera entrega. Una vez restablecidos los plazos y términos legales, la ASF formalizará el inicio de los trabajos de las auditorías que están pendientes y que estaban programadas para su entrega en junio”.

Entre las estrategias a auditar este año están las principales acciones del gobierno de López Obrador como los programas Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida, la construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles, el diseño e instrumentación de la Guardia Nacional, y la contratación de los Servidores de la Nación, entre otros. Para esta primera entrega estaban prevista la publicación de 168 auditorías.

“Puede ser omisión o lo que sea, pero esto no puede suceder. Sí hay justificación (por la pandemia), pero no puede volver a pasar. Sí sorprende que no hubiera (informes de auditoría), quizá no las 168 auditorías programadas, pero sí algunas”, expuso el legislador, Rodríguez Carrillo.

El director de Transparencia Mexicana, Eduardo Bohórquez, lamentó que no se entregara el informe, toda vez que permitiría saber si hubo menos irregularidades detectadas en el primer año de la administración de López Obrador que en las anteriores, y con eso demostrar si el nuevo gobierno está cumpliendo en los hechos con la que fue su oferta electoral.

Entérate: Auditoría ha presentado 10 denuncias por La Estafa Maestra bajo la gestión de su nuevo titular

“Más allá de especulaciones sobre posibles negociaciones políticas, el Auditor Superior debió informar oportunamente al Congreso que había demora en su trabajo o incluso imposibilidad material de cumplir con los tiempos. No fue así. Ha sido después de varias horas de incertidumbre cuando se reconoció que no podría entregarse el informe”, señaló.

Rodríguez Carrillo reconoció que un efecto negativo del incumplimiento de la ASF es que podría interpretarse, erróneamente, que la finalidad fue favorecer a la actual administración.

“Aunque son las primeras auditorías, era importante salir con algo, eso me queda claro, lo que menos queremos es que el órgano técnico de la Cámara de Diputados -que es la ASF- se le vincule con algo que pudiera parecer que, por ser el primer año (del gobierno), hubo un rezago. Eso es lo más grave que pudiera pasar”, dijo. 

La sorpresa 

Apenas el 12 de junio, el titular de la Auditoría Superior de la Federación, David Colmenares aseguraba que estaba en proceso las revisiones correspondientes a la Cuenta Pública 2019, “con un ajuste debido a los meses en que han dejado de correr los plazos legales, pero con grandes avances como la planeación estratégica, las auditorías digitales a través del buzón electrónico”.

Aunque advertía rezago, no mencionó algún aplazamiento en el primer informe de Cuenta Pública, pues el avance tecnológico en la Auditoría, “permitirán cumplir con los tiempos de la planeación estratégica, con auditorías más precisas, oportunas y con mejores resultados en la lucha contra la corrupción”, según escribió en un artículo de opinión publicado en El Financiero. 

Si bien en cada entrega de Cuenta Pública se realiza un acto de entrega recepción en la Cámara de Diputados que encabeza el Auditor Federal, los integrantes de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría y líderes de bancadas, esta vez lo único que cambiaría debido a las medidas de distanciamiento ante la pandemia es que solamente se haría por escrito al presidente de la Comisión de Vigilancia.

Leer: Función Pública aplica 15 auditorías a Pemex por convenios de La Estafa Maestra

Hasta este lunes, personal de la Auditoría confirmaba a reporteros que la entrega de la Cuenta Pública sería a las 10 de la mañana y ni siquiera los diputados tenían ninguna información respecto a un aplazamiento de las auditorías.

“Nosotros esperábamos que entregaran alguno o algunos completos, pero (no) esta excepción de no entregar ninguno”, afirmó el presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF, Mario Alberto Rodríguez Carrillo.

Detalló que el funcionario de la ASF que hizo entrega del reporte, Víctor Manuel Andrade Martínez, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos, le explicó que el documento de apenas 56 cuartillas contenía una descripción de las etapas de fiscalización en diversas instituciones, sin que se entregara ninguna auditoría terminada y en el transcurso de la sesión extraordinaria para la aprobación de las leyes secundarias del T-MEC revisó a detalle el reporte y advirtió la falta de auditorías.

“Lo que entregó la ASF es un informe de por qué no entregó informes”, resumió el legislador de Movimiento Ciudadano. “Lo que entregan es como el mapa, la ruta crítica de lo que pudo hacer la Auditoría en esta etapa de confinamiento y reducción de actividades en muchas de las oficinas”.

Rodríguez Carrillo refirió que, si bien la Constitución prevé que la ASF no cumpla con su obligación debido a causas de fuerza mayor, ello no debe ser un pretexto y la ausencia de auditorías no se debe repetir.

“Si bien son causas de fuerza mayor, como dice la ley, que no sean pretextos. Ya nos pasó, nadie lo tenía previsto en el mundo, pero tenemos que actuar rápido; la nueva normalidad nos exige actuar rápido y esto nos demuestra que tenemos que hacerlo”, indicó. “Esto no puede pasar con esta ni con ninguna auditoría en un futuro, tenemos que dejar las bases para que esto no pueda volver a suceder, (reconocemos que es) un asunto de excepción, lo estamos viviendo a nivel nacional y mundial, pero no debe ser justificación”.

El diputado federal dijo que el Legislativo tiene la responsabilidad de aprobar de manera urgente una reforma que permita a la ASF concluir auditorías en momentos extraordinarios, a fin de garantizar que en octubre pueda publicar los acumulados de la primera y la segunda entregas.

Señaló que esta vez la Auditoría tuvo que dejar truncos algunos procesos, en algunos casos por no haber podido notificar a las instituciones auditadas para obtener su retroalimentación, un paso forzoso que establece la ley vigente.

“Estamos tratando de entender la justificación técnica del documento, pero lo que no puede pasar es que la pandemia puede continuar 5 o 6 meses, pero eso no es pretexto, pongámosle la fecha que sea, ¿cuando concluye esto?, no sabemos, vamos a seguir cerrados, sí. Debemos modificar la ley: si la Auditoría tiene que hacer procesos de conclusión con los entes que están cerrados, deben de abrir un proceso los entes para que concluyan esos procesos, si no se puede hacer presencial, que se hagan a distancia, que haya firma electrónica, que haya buzón, son cosas que no tiene la Auditoría”, comentó.

Agregó que solicitará al Auditor Colmenares que indique al Legislativo qué adecuaciones y herramientas nuevas requiere para poder cumplir con la entrega constitucional en octubre, aun cuando la emergencia sanitaria aún no haya concluido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Iquitos, ciudad escondida en la selva que se convirtió en 'isla bonita' de la población LGTB de Perú

En un país que no reconoce la unión entre personas del mismo sexo ni el cambio de identidad, el colectivo LGTB ha encontrado un colorido refugio en la selva amazónica.
29 de junio, 2022
Comparte

Ser una persona LGTB no es fácil en Perú.

Según muestran varios informes internacionales y el testimonio de personas homosexuales, la situación de este colectivo puede mejorar mucho.

Las leyes peruanas impiden el matrimonio y cualquier unión civil entre personas del mismo sexo y no se permite el cambio de identidad legal a las personas trans.

Un estudio de la ONG Promsex realizado en 2016 encontró que ocho de cada 10 estudiantes LGTB dijo sufrir acoso verbal por su condición sexual en la escuela, mientras uno de cada cinco refirió agresiones.

Y Perú ocupaba el puesto 71 en el índice global de igualdad que publica Equaldex, una red estadounidense que comparte datos de asociaciones LGTB en todo el mundo. Solo Bolivia y Paraguay mostraron una opinión pública más hostil a los no heterosexuales en Sudamérica.

Pero hay un lugar en el que las cosas son un tanto diferentes, según cuentan sus propios habitantes.

Es Iquitos, una ciudad de cerca de 150.000 habitantes, capital del Departamento de Loreto, en mitad de la Amazonía peruana y a la que solo se puede llegar en avión desde Lima.

“Aquí uno puede ser quién realmente es”, cuenta en conversación con BBC Mundo Carlos Vela, homosexual residente en Iquitos.

“En general, la aceptación es muy buena. Muchos visitantes europeos dicen cuando vienen que hay tanta tolerancia como en Europa”, corrobora Silvia Barbarán, activista que lleva años trabajando con personas LGTB en la ciudad.

Qué hace diferente a Iquitos

No es casualidad que la marcha del Orgullo Gay de Iquitos haya ganado fama como una de las más concurridas y coloridas de Perú.

“Aquí celebramos el Orgullo con mucho calor”, comenta Carlos. El calor húmedo de la Amazonía anima a los participantes a mostrar un desparpajo difícil de imaginar en otros lugares de Perú en los que el clima social no es tan abierto.

Valery La Mas es una mujer transexual que se mudó a Iquitos hace cinco años desde Leticia, la ciudad colombiana en la que nació. “En Colombia estamos mejor que en Perú, pero en Iquitos se ha avanzado mucho en los últimos años”.

“Aquí las mujeres trans tenemos alternativas a trabajar en la prostitución”, indica.

En esta ciudad rodeada de vegetación y flanqueada por dos afluentes del Amazonas, no es difícil encontrar negocios de peluquería y estética regidos por personas LGTB y la hostelería local emplea a mujeres trans en sus cocinas.

Map

Es un ambiente muy distinto al que reflejan los informes de Promsex o el que retrató la película “Retablo” en 2017.

En ella, el cineasta Álvaro Delgado Aparicio contaba a través de la historia de un artesano la crueldad que a veces pueden alcanzar los comportamientos homofóbicos en las pequeñas comunidades montañosas de los Andes.

El ambiente cálido y exuberante de la selva contrasta con el frío y la austeridad del paisaje andino, una diferencia que a menudo se refleja también en el carácter de la gente.

La riqueza de la selva amazónica y la sensualidad de sus culturas ancestrales, así como los contactos frecuentes con poblaciones de Brasil, han sido algunos de los factores a los que se ha aludido para explicar la mayor tolerancia de Iquitos.

“Siempre fue más fácil ser LGTB en la selva, quizá porque allí hay una cultura prehispánica que tolera mejor la idea de los tres géneros”, comenta Jorge Chávez, del Movimiento Homosexual de Lima.

No en vano, Iquitos y otros lugares de la selva se convirtieron en el refugio de las personas LGTB que en la década de 1980 huyeron de las campañas de “limpieza social” lanzadas contra ellas por los grupos armados de extrema izquierda MRTA y Sendero Luminoso, que dejaron decenas de muertos en matanzas aún recordadas como la de Tarapoto en mayo de 1989.

Campesinos con sus mulas, en la época de Sendero Luminoso.

MARIE HIPPENMEYER
La violencia de Sendero Luminoso y el MRTA contra los no heterosexuales desplazó a muchos de sus hogares.

Norma Muller, antropóloga de la Pontífica Universidad Católica del Perú, apunta que “la población de la selva es más abierta al amor y a la diversidad sexual, porque no lo asocian con el pecado, como ocurre en la tradición cristiana”.

Quizá el menor peso de la religión en estos territorios sea una de las razones por las que este lugar se convirtió en refugio para los perseguidos por la homofobia y hoy sea en palabras de Valery La Mas, la “isla bonita para los LGTB peruanos”.

Pero a sus 64 años, Silvia Barbarán recuerda que las cosas no siempre fueron fáciles. “Incluso en los medios locales era frecuente escuchar alusiones despectivas a los no heterosexuales”.

“Todo empezó a cambiar a partir de 2002, cuando comenzó a desarrollarse un movimiento con muchas asociaciones y un gran trabajo de educación y concienciación”.

Barbarán cuenta como la unión hizo la fuerza. “Una de las claves fue que todas las asociaciones íbamos juntas a protestar cada vez que se producía un episodio de discriminación. Cuando a una mujer trans le negaban la atención en el centro médico, salíamos todas las asociaciones con protestas en las calles y denuncias en los medios”.

“Así se fue ganando espacio, y ahora gais y trans tienen mucha visibilidad”.

Indígenas junto a una choza en la selva amazónica.

Getty Images
La diferente actitud ante la vida de los pueblos de la selva ha sido citada como una de las razones de la mayor tolerancia en Iquitos.

La bandera del VIH

Silvia Barbarán es una de las heterosexuales que se ha convertido en uña y carne con las personas LGTB.

En 2001 contrajo el virus del VIH y decidió lanzarse a concienciar a sus vecinos de los riesgos de una enfermedad que todavía hoy muestra una alta prevalencia en la región de Loreto.

Así montó Lazos de Vida, la asociación en la que atiende a niños portadores del virus, lo que la puso en contacto con muchos activistas LGTB comprometidos en la misma causa.

“El movimiento gay fue muy activo en educar a la población en que había que protegerse del virus. Eso ayudó mucho, porque la gente empezó a ver que no eran personas dedicadas solo a la fiesta, sino vecinos implicados en su comunidad”.

Su labor presionó además al gobierno en Lima para extender los tratamientos antirretrovirales contra el VIH, que entonces eran muy difíciles de encontrar en Iquitos.

Años de activismo y movilización desembocaron en la aprobación en 2010 de una ordenanza regional que reconocía una protección especial y una participación reforzada del colectivo LGTB. Más tarde se acompañó de una estrategia para la prevención del acoso escolar por motivos de género en las escuelas.

Barbarán concluye satisfecha que “hoy hay un movimiento LGTB muy fuerte”.

Un movimiento que en los años de la pandemia, cuando Perú era uno de los países que más sufría el golpe de la covid, recurrió a la imaginación para celebrar la fiesta del Orgullo sin violar las restricciones de las reuniones públicas y organizó una marcha que, en lugar de discurrir en carrozas por el centro de la ciudad, lo hizo en pequeñas embarcaciones por el río Itaya, uno de los que rodean Iquitos.

En 2022, tras una larga espera, el Orgullo volvió a tierra firme. “Vienen muchas familias, como antes de la pandemia”, celebra Barbarán.

Retos pendientes

Pero incluso desde dentro de la comunidad LGTB iquiteña hay voces que advierten de que no se deben lanzar las campanas al vuelo.

El panorama general en el país no invita al optimismo.

Pedro Castillo y Keiko Fujimori, en un debate electoral.

Getty Images
Pedro Castillo y Keiko Fujimori coinciden en su rechazo a las uniones no heterosexuales.

Tras una larga batalla judicial, el Tribunal Constitucional volvió a rechazar recientemente el recurso presentado por Susel Paredes, una congresista que reclama que se reconozca su matrimonio con otra mujer celebrado en Estados Unidos.

Y el Congreso aprobó en mayo un proyecto de ley que según sus detractores impedirá el enfoque de género y la educación sobre la igualdad y la diversidad sexual en las escuelas peruanas.

El rechazo a la unión entre personas del mismo sexo es uno de los aspectos en los que coinciden el presidente Pedro Castillo y la que fue su rival en las últimas elecciones, Keiko Fujimori, una coincidencia en la que muchos aprecian el peso que tienen en Perú visiones conservadoras de la sociedad y la familia defendidas por las iglesias católica y evangélicas.

BBC Mundo trató de recabar la visión del Gobierno, pero el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables no respondió inmediatamente a una dolicitud de comentarios.

En la región de Loreto la prevención del VIH sigue siendo asignatura pendiente.

Es la segunda región con más casos del país solo superada por Lima Metropolitana.

Carol Carobi, funcionaria del Gobierno Regional y una de las pocas mujeres trans que ocupa un cargo público en el país, destaca que “los trans todavía estamos peor que los gais y seguimos conviviendo con el estigma también en muchos lugares de Iquitos”.

“Hemos empezado a ganar espacios, pero aún estamos en un proceso”.

Silvia Barbarán señala cuáles deben ser los próximos desafíos: “En los últimos años en Iquitos hemos avanzado muchísimo, pero el reto es ahora ocupar otros espacios en la sociedad, también los cargos políticos. Y para eso hay que estudiar”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=FL9hB7wQsZA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.