A seis meses del asesinato de activista Isabel Cabanillas, no hay avances
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A seis meses del asesinato de la activista Isabel Cabanillas, aún no se reportan avances en la investigación

Según la Fiscalía Especializada de la Mujer, en los 199 días que lleva el año, una mujer es asesinada cada dos días, en promedio, en Ciudad Juárez
Por Favia Lucero y Marco Antonio López (YoCiudadano)
18 de julio, 2020
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Hoy se cumplen seis meses del asesinato de la activista y artista juarense Isabel Cabanillas de la Torre, sin que hasta el momento las autoridades del estado de Chihuahua hayan reportado avances en la investigación. 

Isabel Cabanillas fue asesinada por disparos de arma de fuego durante la madrugada del 18 de enero, en el cruce de las calles Francisco I. Madero e Inocente Ochoa del Centro Histórico de Ciudad Juárez. Al día siguiente, cientos de mujeres marcharon para exigir justicia.

En los seis meses que han pasado —181 días— la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) de Chihuahua, órgano que tiene a su cargo la carpeta de investigación, no ha presentado un solo avance sobre el caso, no hay detenidos y no se sabe, siquiera, si el caso es investigado como feminicidio (específicamente privación de la vida de una mujer por razones de género) o como homicidio.

“Se continúa con la investigación y no se pueden a dar conocer avances de las investigaciones, no es oportuno dar a conocer información”, dijo el vocero de la FEM, Julio Castañeda.

Asimismo, el pasado martes la Coordinación de Comunicación Estatal omitió los cuestionamientos al gobernador Javier Corral Jurado sobre el caso de la activista y artista juarense, durante su conferencia de prensa virtual. 

Entérate: Isabel Cabanillas, la joven que quería acabar con la violencia contra las mujeres y hacer un desfile con sus diseños

En la sección de preguntas y respuestas de la conferencia semanal del gobernador, la Coordinación rechazó pasar el cuestionamiento sobre los avances en la investigación. 

Hace 172 días, es decir, más de cinco meses, Corral Jurado anunció que ya contaban con líneas de investigación, videos y testimonios en el caso del asesinato de Isabel. 

“Todos los días le pido a la fiscal Wendy Chávez que me rinda un avance de la investigación y con ello le queremos asegurar a los grupos que exigen justicia en este caso que nosotros acompañaremos absolutamente esa exigencia, haremos la justicia que reclaman y esperemos tener un resultado exitoso en la investigación”, dijo entonces el gobernador. 

Javier Corral reconoció además que el asesinato se trató de “una agresión directa, planeada, contra Isabel Cabanillas”. 

En lo que va del 2020 han sido asesinadas 103 mujeres en Ciudad Juárez, de acuerdo con la FEM. Es decir, en los 199 días que lleva el año, una mujer es asesinada cada dos días, en promedio, en esta frontera. Isabel fue la quinta mujer asesinada en 2020.

No obstante, la FEM considera apenas 14 como feminicidios. Y decir feminicidio en Chihuahua es, en realidad, una especie de eufemismo, porque Chihuahua es todavía el único estado de la República que no tiene tipificado el feminicidio en su Código Penal.

Luego de que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación pidiera cumplimentar el amparo en revisión 5267/2014, el 28 de octubre de 2017 se incorporó en el Artículo 126 Bis del Código Penal de Chihuahua la figura de privación de la vida de una mujer por razones de género, sin que se mencione la palabra “feminicidio”.

De acuerdo con Yadira Cortés, coordinadora de Acompañamiento Psicosocial de la organización Red Mesa de Mujeres, al no tener tipificado el feminicidio en el Código Penal lo más que se puede pelear para una sentencia son 60 años por un homicidio agravado. A través del feminicidio las penas alcanzan hasta los 80 años.

“La pena máxima en homicidio agravado es de 60 años, pero si el agresor declaró el delito, muestra claro arrepentimiento, si era la pareja y jura que no quería matarla, hay argumentos que pone la defensa y las sentencias por este delito en Ciudad Juárez no son mayores a 30 años. Eso no es justicia”, declaró Cortés.

Lee: En Ciudad Juárez feministas piden a Fiscalía de la Mujer esclarecer asesinato de la activista Isabel Cabanillas

‘No dejen que esto se olvide, porque si se olvida no lo van a resolver’

“Yo siento mucho coraje, ese es mi sentir. Me hace sentir mucha impotencia. La tristeza ahorita la traigo de ladito porque me estoy enfocando en estarles insistiendo (a las autoridades)”, dice Reyna de la Torre, madre de Isabel, sobre los nulos avances en la investigación del asesinato. 

A través del teléfono y con una voz que se quiebra por momentos, señala que las autoridades de la FEM aún no tienen una línea de investigación fija, ni avances considerables en torno a los culpables o motivos del asesinato de su hija.

“Cuando pasó lo de Isabel me reunía con ellos (los agentes de la Fiscalía) cada mes, pero vimos que como era cada mes, se hacían tontos y no le avanzaban a las investigaciones. Entonces las cambiamos a cada dos semanas. Igual yo siento que van muy lentos”, señala. 

A causa de la pandemia del COVID-19, que inició a mediados de marzo en Ciudad Juárez, explicó que los procesos han sido todavía más lentos. Aunque ha sostenido comunicación con el agente del Ministerio Público que lleva el caso, la investigación sigue sin nuevas pruebas que abonen a una próxima resolución.

Hoy, que se cumple medio año del asesinato de Isabel, su madre hará una conmemoración en la intimidad de su hogar, sin medios de comunicación, sin personas externas. Solo ella y el recuerdo de su hija.

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“Yo tengo dos hijas; lo que a mi me pudiera pasar no me importa nada. A mí ya me arrancaron la vida, pero tengo dos más… los días 18 son de volver a lo mismo”.

Una idea que ha rondado por su cabeza constantemente es la realizar un homenaje en el sitio donde fue encontrada sin vida Isabel, el próximo 18 de enero de 2021.

“Yo voy a hacer su recorrido, justamente a la hora en la que me la mataron. Ese va a ser como mi homenaje. Yo te puedo decir que mi esposo todos los días va al lugar donde estaba mi hija tirada. Él agarra el recorrido que hizo Isabel su último día. Entonces, qué te puedo decir, todos los días estamos… no sé cómo explicarlo, es algo muy triste y muy feo”, lamenta Reyna. 

Para la madre de Isabel es necesario que las autoridades sean más rápidas y eficientes en las diligencias, pues comentó, ni siquiera han podido llevar a cabo algunas declaraciones esenciales para el caso.

“Mi exigencia es que apuren las diligencias y que vayan (a declarar) las personas que tengan que ir; no es si quieres, es que tienes que ir”.

Como Reyna, las integrantes de la colectiva feminista Hijas de su Maquilera Madre, de la que formaba parte Isabel, también tienen exigencias para los gobiernos Municipal y Estatal. 

Para ellas es urgente que las autoridades sean claras con el avance de las indagatorias, que se den a conocer las líneas de la investigación y que el caso sea tratado como feminicidio. 

“Queremos que nos digan quiénes fueron y quién los mandó, exigimos justicia para Isabel Cabanillas de la Torre”, dicen tres integrantes de la colectiva. 

Y es que recordar cómo fue el transcurso de ese día, sábado 18 de enero, en el que acudieron a su departamento a buscarla después de no saber de ella, la organización a través de las redes sociales para obtener información de su paradero, observar una noticia en la que se hablaba de un cuerpo sin identificar en la zona por donde fue vista por última vez; todo eso, revive un torbellino de emociones en ellas, sus compañeras.

“Recuerdo el deseo muy profundo de que estuviera en algún otro lugar, que por alguna circunstancia no respondiera el teléfono, como una sensación muy extraña entre decir ‘algo está pasando pero no quiero’”, dice una de las integrantes de la colectiva, de quien se reserva su identidad por motivos de seguridad. 

Alrededor de las 11:00 de la noche, casi al mismo tiempo en el que se estaba tomando el reporte de su desaparición, les confirmaron que el cuerpo no identificado del que se hablaba en la nota periodística era el de Isabel. 

Desde su asesinato, la colectiva exigió mediante manifestaciones y actividades conmemorativas que se tratara como un feminicidio; dos meses después del asesinato de su compañera plasmaron su exigencia en un pliego petitorio que fue entregado a la FEM. 

“Para la tipificación del feminicidio hay varios puntos que son los que tienen que suceder para que se tipifique así: uno de ellos es que el cuerpo haya sido dejado en la vía pública y eso es suficiente para su tipificación jurídica y pues no lo han hecho hasta el momento”, denuncia otra de ellas. 

Sobre los pocos avances de la investigación, opinaron que es la forma en la que opera el Estado, manteniendo la información “en lo oculto” y culpando a las protestas de “entorpecer el proceso”. 

Señalan que es la manera en la que logran que “todo se vaya calladito y se quede en el olvido”. Pero el olvido no es una opción, ni para la madre de Isabel ni para sus amigas, quienes, aseguran, seguirán exigiendo justicia hasta las últimas consecuencias. 

“Lo pido de corazón, no dejen que esto se olvide, porque si se olvida no lo van a resolver”, solicita Reyna.

Sus amigas, mientras, se encargarán de preservar la memoria de la artista y activista a la que le gustaba bailar, cantar y ayudar a los demás; sobre la madre amorosa de un pequeño niño, a la que describen como una mujer fuerte, que tomaba las calles montada en su bicicleta buscando libertad. 

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Tokio: Naomi Osaka, la "tenista rebelde" que está cambiando Japón

La tenista ha causado una verdadera revolución en Japón al poner sobre la mesa temas que en esa sociedad suelen ser un tabú.
24 de julio, 2021
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Naomi Osaka cuenta una historia.

Ocurrió en Florida, donde los mejores tenistas jóvenes del mundo se congregan y compiten.

Osaka, de unos 10 años, se estaba preparando para un partido del prestigioso torneo Orange Bowl cuando escuchó una conversación de su oponente japonés.

“Estaba hablando con otra chica japonesa”, le dijo Osaka al diario Wall Street Journal.

“Y no sabían que yo estaba escuchando o que hablaba japonés”.

“Su amiga le preguntó con quién estaba jugando”, contó Osaka. “Y su amiga dijo: ‘Oh, esa chica negra. ¿Se supone que es japonesa?’. Y luego la chica con la que estaba jugando dijo: ‘No lo creo’ “.

Todo el mundo lo sabe ahora. Osaka, la hija de madre japonesa y padre haitiano, criada en Estados Unidos, es el rostro de Tokyo 2020.

En cada parada de autobús en Tokio, la joven de 23 años aparece mirando hacia abajo desde un anuncio, saludando a los pasajeros locales e internacionales. Está vestida con una chaqueta rosa neón sobre ropa deportiva negra.

Naomi Osaka

Getty Images

El lema del anuncio está escrito mitad en inglés y mitad en japonés. Es la palabra “nuevo”, seguida de un símbolo que puede traducirse como “mundo” o “generación”.

Funciona. Porque Osaka, quien renunció a su ciudadanía estadounidense en 2019 en favor de su herencia japonesa, está trayendo más que títulos a su tierra natal. Ella está trayendo cambio.


“Nos sentimos un poco alejados de ella”

No es necesario volver a la infancia de Osaka para encontrarse con interrogantes sobre cómo encaja en la sociedad japonesa.

“Para ser honesto, nos sentimos un poco alejados de ella porque es muy diferente físicamente“, dijo Nao Hibino, actualmente la número tres de Japón, mientras Osaka avanzaba hacia los escalones más altos del tenis femenino en 2018.

“Creció en un lugar diferente y no habla tanto japonés”, agregó. “No es como Kei (Nishikori), que es un jugador japonés puro”.

Osaka no es la primera deportista de raza mixta o “hafu” que genera este tipo de interrogantes.

Sanchio Kinugasa

Getty Images
La estrella del béisbol Sachio Kinugasa era hijo de padre afroestadounidense y madre japonesa.

Sachio Kinugasa and Hideki Irabu eran estrellas del béisbol.

Ni ellos ni el público japonés estaban interesados ​​en hablar sobre sus padres estadounidenses -soldados que ocuparon el país después de la Segunda Guerra Mundial- o la discriminación que enfrentaron.

Osaka es diferente.

“Algunas personas mayores han planteado ideas sobre cómo debe hablar y comportarse una atleta japonesa en público”, explica Hiroaki Wada, reportera del periódico Mainichi de Japón.

Naomi no encaja en ese molde tradicional. Ella visibilizó esos problemas a través de sus palabras y acciones en Japón”, agrega.

“El tema de la raza y la identidad se discutieron más en los medios y en las redes sociales gracias a ella, incluidas sus declaraciones políticas. Es una figura que despierta pensamientos y reacciones”.

Sus denuncias contra el racismo

Osaka entró en el club reservado a los jugadores en el US Open del año pasado con un plan. Empacó siete mascarillas faciales diferentes. Una para cada ronda del torneo. Cada una con el nombre de un estadounidense negro que murió por presunta violencia policial o racista.

Las usó todas, mostrando los nombres de George Floyd, Breonna Taylor y Trayvon Martin a una audiencia global en su camino hacia el título.

Ese es un tema con el que Japón, una de las naciones con menor diversidad étnica del mundo, todavía lucha.

Naomi Osaka

Getty Images
Osaka utilizó mascarillas en el US Open denunciando el racismo en EE. UU.

Por ejemplo, la emisora pública japonesa NHK se disculpó el año pasado después de que una película animada que explicaba las protestas por la justicia racial caricaturizara a las personas negras y excluyera algunas de las razones clave del movimiento.

Y en 2019, la compañía japonesa de fideos instantáneos Nissin publicó, y luego retiró, un anuncio con una ilustración de Osaka con piel blanca.

Es un tema que está arraigado profundamente en otras generaciones. La madre y el padre de Osaka emigraron a Estados Unidos cuando ella tenía 3 años, sin la aprobación de sus abuelos maternos.

“Creo que lo que ha pasado en el último año ha sido un proceso de aprendizaje para los japoneses“, dice Robert Whiting, autor de Tokyo Junkie, un libro que detalla sus casi 60 años viviendo en la ciudad.

Naomi Osaka

Getty Images

“Ha habido una discusión en programas de televisión, explicando por qué Naomi se siente de esa manera y habla del modo en que lo hace”.

“En Japón, la tradición es evitar conflictos y discusiones. No es como en Estados Unidos, donde es algo común”, agrega Whiting.

“Generalmente, cuanto más famoso, más taciturno eres. No quieres ninguna controversia, no quieres que eso se refleje en tus compañeros de equipo, tu organización o patrocinadores”.

“El individualismo es algo muy valorado en Occidente, pero no en Japón. Aquí, la armonía es lo más importante”, explica.

Largos episodios de depresión

Si el año pasado el tema giraba en torno al origen de Osaka, este año lo ha hecho sobre su vida.

En mayo, después de decir inicialmente que no hablaría con los medios durante el Abierto de Francia, se retiró de ese torneo y luego de Wimbledon, citando problemas de salud mental y largos episodios de depresión durante los tres años anteriores.

Naomi Osaka

Getty Images

Los Juegos Olímpicos de Tokio marcan su regreso a la cancha después de dos meses.

Ella es la figura japonesa de más alto perfil que ha instalado el problema de la salud mental en la opinión pública. Pero no es la única.

La futbolista internacional Kumi Yokoyama, de 27 años, reveló el mes pasado que es transgénero y que tiene la intención de hacer la transición por completo a hombre, una vez que se retire del deporte.

Explicó cómo haber jugado en Estados Unidos y Alemania le había hecho tomar conciencia de la ignorancia y los prejuicios en Japón.

En 2020, Hana Kimura, una luchadora profesional, se quitó la vida después de aparecer en Terrace House, un popular reality show.

En la población japonesa en general, el número de personas que reportan problemas de salud mental se ha duplicado entre 1999 y 2014.

“Tradicionalmente en nuestra nación, recordando cuando era niño, hace 40 años, era vergonzoso que tú o un pariente tuyo tuvieran un problema de salud mental”, dijo el periodista Hiroaki Wada.

“En general, la percepción de debilidad, probablemente más entre los atletas, ha impedido que la gente hable”.

“Pero las cosas están cambiando. La gente se está volviendo más abierta a admitir que las personas tienen problemas de salud mental y que es algo con lo que tenemos que lidiar”, comentó.

Osaka y la nueva generación japonesa

Y Whiting no tiene ninguna duda de dónde viene ese cambio.

“Creo que Naomi Osaka y otros japoneses de raza mixta todavía son forasteros hasta cierto punto”, apunta.

Naomi Osaka

Getty Images

“Pero esta generación de japoneses es mucho más sofisticada que las generaciones anteriores, tienen una perspectiva mucho más global con el acceso a internet y a innumerables canales de televisión”.

“Hay un entendimiento más amplio que no existía cuando llegué en la década de 1960 o en las décadas de 1980 y 1990. El mundo es un lugar mucho más pequeño ahora y Japón se ha beneficiado de eso”.

Un nuevo mundo. Una nueva generación. Como sea que lo expliques, Osaka es una parte importante del cambio.


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