Fue un caos, dicen profesores sobre el primer día de clases por televisión
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Fue un caos, dicen profesores sobre el primer día de clases por televisión

La primera jornada de lecciones a distancia estuvo marcada por horarios equivocados, familias que no encontraron los canales o que no cuentan con acceso a la tecnología y profesores que trataron de resolver todas las dudas y problemas.
Cuartoscuro
25 de agosto, 2020
Comparte

“Fue un caos total, “algo caótico”, “mucha incertidumbre”, “los padres reportan que los contenidos no les gustaron a los niños”, son las primeras frases que dicen maestros y maestras de primaria y secundaria cuando se les pregunta cómo vivieron ellos el primer día de clases por televisión de este nuevo ciclo escolar. 

La mayoría trató de tener todo organizado y bajo control. Desde la semana pasada creyeron que ya los padres, al menos los que habían logrado contactar, tenían la información necesaria para encontrar las clases y los canales, así que prepararon mensajes de bienvenida que enviaron a sus alumnos por correo o por WhatsApp y se dispusieron a arrancar el ciclo, pero entonces vino eso, el caos. 

La profesora Jenny, quien pide que solo se le identifique así, cayó en cuenta desde temprano, al seguir las clases de sus hijos, que sus alumnos de sexto de primaria no debían ver los contenidos asignados para ese grado, programados para pasar a la 1 de la tarde, sino los de quinto. 

Como estas tres semanas son de repaso, la profesora, quien trabaja en una escuela primaria en Iztapalapa en la Ciudad de México, explica que si sus alumnos seguían la programación de sexto, en realidad no sería un repaso del curso anterior. 

Lee: Comunidades indígenas enfrentan el regreso a clases a distancia sin acceso a televisión ni internet

“Yo organicé una junta para las 10 de la mañana y para esa hora ya se nos habían pasado los contenidos de quinto, así que les dije a los padres que podían ver la repetición, aunque ya es muy noche para los niños porque es de 9:30 pm hasta la media noche. Pero ya después una mamá nos envió la aplicación para bajar en el celular Aprende en Casa 1 y ya van a buscar ahí lo de quinto”.

Alejandra Ikeda, profesora de cuarto de primaria en León, Guanajuato, dice que en su caso el problema de hoy fue que los horarios que difundió la Secretaría de Educación Pública federal para ese grado aplicaban solo para CDMX. 

“Los padres y los alumnos creyeron que les tocaban las clases por televisión de 9:30 de la mañana a 12 de día, pero eso era solo para el centro. En Guanajuato las clases para cuarto se transmitieron de 4:30 a 7:00 de la tarde y hubo descontrol. Empezaron a mandarme mensajes en la mañana por el whats y ya les mandé el horario y el canal correcto”. 

La maestra Ikeda cuenta que pese a que envió una explicación la semana pasada a los padres sobre cómo configurar la televisión para poder ver los canales donde se transmitirían las clases, también recibió desde temprano varios mensajes de las familias preguntando cómo hacerlo. 

Para el profesor de primero de secundaria, en Coatzacoalcos, Veracruz, Ricardo Zamudio, lo más complejo de este ciclo a distancia es que no conoce a sus alumnos, a diferencia del curso pasado cuando las clases presenciales se suspendieron casi a mitad de año escolar  y ya se conocían bien. 

“Estamos de cabeza. No conozco a los alumnos, no se conocen entre ellos y están cambiando no solo de grado sino de nivel. Les va a hacer mucha falta la interacción. En cuanto volvamos a la normalidad esto debe quedar en el olvido porque es todo lo contrario de lo que debe ser una escuela, es muy impersonal”. 

De los 15 alumnos que tiene en la clase de ciencia, por ejemplo, afirma que muy pocos alumnos le han enviado la evidencia de que vieron las clases por televisión. 

Lee: El privilegio de regresar a clases: SEP deja fuera a alumnos con discapacidad

“Me tienen que mandar al correo foto de que están haciendo la actividad que les piden ahí en la tele y solo tres me la han mandado”. 

Claudia Iliana Limón, profesora de tercero de secundaria, en la materia de ciencias, en Zapopán, Jalisco, dice que en ese estado no tienen la instrucción de basarse en el Aprenden en Casa por televisión. 

“Acá nos pidieron basarnos en proyectos interdisciplinarios y usar la plataforma de Google o de Microsoft para las videollamadas, las asesorías, pero no todos los alumnos cuentan con red de internet o no están tan habituadas a desplazarse en las plataformas, hay una brecha digital. Yo tuve tres sesiones virtuales hoy con los grupos y a dos, los de la mañana de 8:40 y 9:30, se conectaron solo la mitad de cada grupo; en la de las 2:00 de la tarde apenas se enlazó una cuarta parte de los alumnos”. 

Limón señala que los padres de familia empezaron después a comunicarse diciendo que habían tenido dificultades con el internet, que no pudieron ingresar a la plataforma, que no tienen recursos sus hijos para estar conectados, “así que vamos a ver qué hacemos en esos casos, si se les pueden citar a los cinco o seis que no tengan forma de conectarse para darles asesorías presenciales”. 

Para Ade Ávila, subdirectora de una primaria de Mazatlán Sinaloa, lo más complejo fue que apenas el viernes pasado por la tarde les mandaron las actividades que se trabajarían en las clases por televisión de la semana, así que los profesores debieron planear las actividades complementarias a vapor el fin de semana.

Lee: ‘El rezago será peor’: Pobreza y falta de acceso a tecnología obstaculizan aprendizaje en nuevo ciclo

Además dice que apenas este lunes se reportaron con ella algunos padres de familia solicitando los teléfonos de las profesoras y profesores de sus hijos. “Y no es que nosotros no planeemos ni que no estuviéramos listos, es que ha sido caótico. Los libros de texto aún no los tenemos, que la segunda semana de septiembre llegarán a la bodega del sector y para la llegada a la escuela no tenemos fecha y luego a ver cómo los repartimos”, dice. 

Los profesores y profesoras entrevistados por Animal Político coinciden en que calidad de los contenidos y qué tan apropiados resultan para los alumnos se podrá evaluar hasta después de la tercera semana de clases a distancia. Por ahora lo único que se está transmitiendo es un repaso de los contenidos del ciclo pasado. 

“En las clases de segundo grado de pronto hubo puras cápsulas de música que no fueron tan amenas. Y en realidad las clases tocan los temas de forma muy general, hay que bajarlas, hay que hacer eso cercano a los niños y niñas pero eso pues ya nos tocará a los profesores y profesoras”, expone el profesor Óscar Martínez Vega, quien da clases en Iztapalapa, en la Ciudad de México. 

Él, por ejemplo, ya abrió un canal de YouTube para subir videos, en los que se grabará dando las clases. “Ahí los alumnos me van a poder poner sus comentarios y dudas y yo les voy a dar ejemplos más cercanos, dirigiéndome a ellos hasta por sus nombres”. 

Pero, dice, para evaluar los contenidos habrá que esperar al Aprende en Casa 2, aunque él igual seguirá con sus propios videos, tanto  para los alumnos como para guiar a los padres sobre cómo apoyar a sus hijos en las clases a distancia.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga'

Mike Nicolás Durán es el primer colombiano en ser reconocido como persona trans en el registro civil. Aunque su lucha aún no termina, porque le falta la cédula, el caso se ha convertido en un paradigma para esta comunidad en el país.
22 de octubre, 2021
Comparte

Mike Nicolás Durán, un jovial bogotano de 30 años que vive en Medellín, fue el primer colombiano en ser identificado como una persona transexual en el registro civil.

Tras una odisea legal de dos años que contó con la asesoría de Alejandro Diez y Manuela Gómez, abogados del grupo de sexualidad diversa del consultorio jurídico de la universidad EAFIT, el 7 de mayo de este año Mike celebró la T en la inscripción como quien se ganó la lotería.

Ahora, sin embargo, está en vísperas de saber si ganó su última batalla: que su cédula también lo identifique con una T.

“Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga para que se respete mi integridad y mi dignidad”, le dice a BBC Mundo.

El género trans en los documentos de identidad ya existe en países como Chile, México y Argentina. “Pero en Colombia, que es el país donde te piden la cédula para todo, estaba pendiente”, dice Durán.

Juli Salamanca, de la fundación Red Comunitaria Trans, celebra el caso de Mike como “un triunfo político para el movimiento trans, un paso hacia la igualdad de derechos”, pero añade que “el reto es pasar de lo simbólico a lo material, porque su implementación (para todos y todas) será una prueba para las instituciones”.

Mike Nicolás dedicó dos años a llamar, mandar cartas y radicar documentos; interpuso dos acciones legales —conocidas como tutelas— que debió impugnar e insistió de todas las formas posibles para que le reconocieran su género no binario en los documentos de identidad.

Él sabe que la lucha no es solo por su propio bien.

Mike Nicolás Durán

BBC
Mike Nicolás Durán en entrevista por Zoom con BBC Mundo.

En Colombia piden cédula para todo, desde para entrar a un edificio hasta a un banco.

Y yo, cada vez que voy a un banco, llego con el miedo de si me van a atender o no, porque cada vez que yo muestro mi cédula, la gente me mira como un bicho raro, (como pensando): “Acá dice que es mujer, pero usted parece un hombre.

Entonces sí o sí tienes que cambiar de cédula cuando haces una transición de género.

Porque, en mi caso, colocar una M tampoco está bien, porque si un policía me quiere requisar, por ejemplo, tengo que soportar que toque mis genitales.

Entonces, para proteger mi integridad y dignidad, una M o una F en la cédula no sirve: necesito la T.

Uno nunca termina de conocerse: cada día vas aprendiendo cosas nuevas. Y al irme conociendo me di cuenta que los no binarios existen, que tú puedes ser hombre con cuerpo de mujer o mujer con cuerpo de hombre sin tener que tomar hormonas o tomando.

Es decir: no hay una forma correcta de ser o no ser, porque la diversidad es algo que no se puede encerrar en un solo círculo.

Así fue como me di cuenta de que, si la ciencia me reconoce como persona trans, ¿por qué el Estado no lo hace?


Un decreto de 2015 les dio a las personas trans la posibilidad de cambiar la referencia a su género en sus documentos, pero las trabas en el proceso burocrático han impedido que la ley se cumpla.

Además, la T no estaba tipificada en el sistema de la Registraduría Nacional del Estado Civil y, en el caso de Mike, varias veces les dijeron a los abogados que no podían cambiar todo un sistema de registro nacional por una sola persona.

“Tenemos que continuar haciendo una veeduría para que las instituciones reconozcan las implicaciones de la T en el registro de nacimiento en áreas como la salud, educación, el servicio militar, entre otras”, dice Salamanca, la activista trans.


Algo que me gusta de mí ahora es mi voz, porque no es tan femenina ni tan masculina. A veces es un poco más lo uno y a veces más lo otro. Esa es la diversidad que a mí me gusta y me representa.

Para nosotros no hay nada más importante que nos reconozcan e identifiquen tal y como somos: no como hombres que ahora son mujeres o mujeres que ahora son hombres, sino como personas trans, punto.


Mike nació en Bogotá bajo el nombre de Eliana Mayerli. Allí tuvo a su primer hijo a los 15 años, luego tuvo otros dos y pasó 11 años con el padre de ellos.

Desde niño ha tenido una enfermedad cerebral y otra en los ojos. Y cuenta que fue por eso, además de por su proceso de transición de género, que dejó el trabajo al que se dedicó por una década: la vigilancia.

Hoy estudia inglés con una beca con la intención de irse a vivir a Canadá y tiene esposa: Linda María Cáceres, una estilista a la conoció casi al tiempo que empezó a tomar hormonas, en 2019.

Cáceres, así como los abogados de EAFIT, ha sido un acompañamiento clave en todo el proceso y le ha insistido en seguir luchando por sus derechos a pesar de todos los obstáculos legales y de salud.


Estuve 11 años viviendo una vida que quizás no quería, porque estaba ocultando mi propia identidad, hasta el punto de que explotó y la depresión me empezó a ganar. Llegué a pensar que me quería suicidar.

Eso, pensé, les podía generar problemas a mis hijos, y por eso hace siete años tomé la decisión de irme para Medellín.

Apenas llegué acá salí como lesbiana. La gente me dejó de llamar Eliana y apareció una nueva persona que se llamaba Mayerli.

Pero a medida que pasó el tiempo me di cuenta de que me gustaba más lo masculino, un estilo más brusquito, más de niño.

Y mi pareja de ese momento, una mujer, me decía que no me cortara el cabello. Pero sobrepuse el amor propio, me corté el cabello y empecé una nueva vida con el nombre de Mike Nicolás.

Cuando les quise contar a mis hijos de mi transición y la posibilidad de hacerme las cirugías, el mayor me dijo que él ya sabía que yo quería ser hombre. Me dijo que era normal, porque toda la gente cambia.

Eso fue el impulso más importante para tomar la decisión de cambiar.


Por la histerectomía —una cirugía para extirpar el útero— y una mastectomía con la que se le removió el tejido mamario, Durán no pagó un peso, gracias a que son tratamientos incluidos en el paquete de su prestador de salud.

En Colombia, así como en varios países de América Latina, la ley exige a las entidades de salud pública brindar el servicio de cambio de sexo, incluyendo el tratamiento hormonal.

Mike, a pesar de haber tenido que pelear contra la burocracia, logró hacer su transición en apenas un par de años y sin tener que pagar.


La presión social por mantener mi vida como era fue muy fuerte: me decían que era bonita, que lo mío era un problema psiquiátrico, que estaba poseída, que esto era una obra de satanás.

Me han dicho tantas cosas, que si yo fuera débil, me habría hecho daño a mí mismo o me habría echado para atrás. Yo digo que por eso es que muchos trans se suicidan.

Pero al final yo fui cogiéndole gusto, un sabor, a que la gente me mirara como el raro en la calle, porque me siento original, me siento diferente.

Ya no tengo problema con que me digan que estoy loco, que estoy endemoniado, porque esa es la forma de que la gente se eduque y entienda que los trans somos parte de la sociedad.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.