El procedimiento y tiempos de una posible consulta contra expresidentes
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Cuartoscuro Archivo

Tiempos, procedimiento, quién la propone, las claves de una posible consulta para enjuiciar a expresidentes 

Un grupo de 15 senadores de Morena ya dio a conocer una propuesta de pregunta a los ciudadanos, para una eventual consulta, aunque es un procedimiento con varios pasos y requerimientos.
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28 de agosto, 2020
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El presidente Andrés Manuel López Obrador ha mencionado la posibilidad de que haya en México una consulta en la que los ciudadanos digan si están a favor de que se enjuicie a exmandatarios que hayan incurrido en corrupción u otros delitos. Este jueves se conoció que un grupo de 15 senadores de Morena ya tiene lista una petición para que ocurra este procedimiento.

Analistas políticos y dirigentes de oposición, han cuestionado este propósito. El líder nacional del PAN, Marko Cortés, mencionó esta semana que la consulta es innecesaria, que si el presidente López Obrador tiene pruebas contra exmandatarios como Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, entonces haga una denuncia. “Que no haga política, que haga justicia, que dé resultados, la ley no se consulta, la ley se aplica”.

A pesar de estas críticas, el presidente López Obrador no descartó que incluso fuera él el que iniciara el procedimiento de consulta, como le faculta la Ley Federal de Consulta Popular publicada en 2014.

En su artículo 12, señala que quienes podrán solicitar una consulta de este tipo, para que la ciudadanía se exprese sobre un tema de “trascendencia nacional”, son: el jefe del Ejecutivo; el equivalente al 33% de los integrantes de cualquiera de las Cámaras del Congreso;, o los ciudadanos, recolectando firmas que equivalgan a por lo menos el 2% de los inscritos en la lista nominal de electores, en este momento integrada por 90 millones 36 mil ciudadanos.

En el caso del Senado, el 33% serían 43 legisladores. Faltaría que se sumaran 27 en la petición presentada por legisladores como Martí Batres, Jesusa Rodríguez, Citlalli Hernández, Nestora Salgado y Napoléon Gómez Urrutia, para que pueda continuar el procedimiento.

La misma Ley refiere los tiempos límite para presentar la petición de consulta, por las tres vías mencionadas, del uno al 15 de septiembre, en este caso, de cara a las elecciones federales del 2021.

Sea cual sea la vía, en todos los casos ya sea el Congreso, el presidente o los ciudadanos tendrán que someter su petición de consulta, incluyendo la pregunta que se hará a la gente, a la revisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que determine su constitucionalidad. 

Si es la vía legislativa, el procedimiento es así: la petición de consulta se turna al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de origen, se turna a la Comisión de Gobernación y, en su caso, a las comisiones que correspondan.

Después, “el dictamen de la petición deberá ser aprobado por la mayoría de cada Cámara del Congreso; en caso contrario, se procederá a su archivo como asunto total y definitivamente concluido… aprobada la petición por el Congreso, la Cámara revisora la enviará a la Suprema Corte junto con la propuesta de pregunta para que resuelva y le notifique sobre su constitucionalidad dentro de un plazo de veinte días naturales”. 

Si la Corte se pronuncia por la constitucionalidad, como explicó el presidente, entonces entra el Instituto Nacional Electoral (INE) para hacerse cargo del ejercicio de la consulta, de difundirla y organizar el proceso para que la gente diga Sí o No, además de contar los votos y dar a conocer los resultados.

Sobre esto último, en el artículo 64 se establece que los resultados serán vinculatorios, para los poderes Ejecutivo y Legislativo federal, “así como para las autoridades competentes”, cuando se registre una participación total de al menos 40% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores. “Cuando el resultado de la consulta sea vinculatorio tendrá efectos durante los tres años siguientes, contados a partir de la declaratoria de validez”, se refiere en la Ley.

Según dijo el presidente López Obrador en la mañanera del 24 de agosto, la consulta, de agotarse todos los procedimientos mencionados, podría realizarse el 6 de junio (día en que se celebran las próximas elecciones) o el 1 de agosto de 2021.

El mandatario federal habló de este tema luego de que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, en su intento de que le otorguen el criterio de oportunidad, denunciara que los expresidentes Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, presuntamente participaron en casos de corrupción y sobornos, como los de la constructora Odebrecht.

¿Qué pregunta proponen los senadores de Morena?

En su petición, de acuerdo con el documento difundido la noche del jueves, los 15 senadores de Morena proponen que en la consulta se haga esta pregunta a los ciudadanos: «¿Estás de acuerdo con que las autoridades correspondientes realicen una investigación sobre presuntos actos ilícitos que hayan causado afectaciones o daños graves al país realizados por los ex presidentes de México y, en su caso, se inicie un procedimiento judicial garantizando el debido proceso?»

Sobre por qué plantear la consulta para eventualmente enjuiciar a los exmandatarios, mencionaron que “en México, durante décadas y a lo largo y ancho del país, la corrupción no sólo ha dañado nuestro tejido económico y social, sino que se ha entronizado, a tal grado, que se encuentra en la raíz de las causas que han provocado decenas de miles de muertes violentas” que han enlutado a la sociedad.

“A ese entramado perverso no han estado ajenas, por omisión o por comisión, las más altas esferas del poder político. El combate a la corrupción y a la impunidad es una causa noble que interesa a todos los mexicanos”, apuntaron.

Desde el inicio del gobierno de López Obrador, apuntaron, se ha dicho que no se trata de “un acto
de venganza” llevar a juicio a los expresidentes de México.

En el caso de que se acredite la comisión de actos de corrupción en agravio de la nación durante el ejercicio de sus funciones, dijeron, se tratará de un acto de justicia.

“Consideramos de la mayor relevancia que los mecanismos de participación ciudadana directa puedan fortalecer la actuación de los órganos de gobierno… es claro que la presente consulta nos atañe a todas y todos los mexicanos, ya que tiene repercusión en todo el país y genera impacto en la mayor parte de la población; es decir, la corrupción es un fenómeno nocivo que afecta a toda la población; razón por la cual se colman los extremos previstos en el artículo 6 de la Ley Federal de Consulta Popular, por lo que respecta a que se trata de un tema de trascendencia nacional”. 

Los legisladores recordaron que desde la expedición de la Ley, “en nuestro país no se ha podido realizar ninguna consulta popular. En el año 2014, pese a que se reunieron más de 2 millones de firmas para llevar a cabo una consulta respecto a la reforma energética, la Corte declaró inconstitucional la materia de esta.

“Igualmente, es fundamental mencionar que jamás se había formulado petición de consulta popular por parte de los integrantes de alguna de las Cámaras del Congreso; por esta razón, nos encontramos ante un hecho histórico y una decisión de la mayor trascendencia en la presente legislatura”.

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El árbol mapuche que alberga un ingrediente clave para combatir la COVID

El quillay, árbol sagrado para el pueblo mapuche, es el suplemento vital de la farmacéutica con más financiación del gobierno estadoundiense para desarrollar una vacuna contra la enfermedad.
11 de noviembre, 2020
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Este lunes el mundo amaneció con la noticia de una vacuna contra la covid “eficaz en un 90%”, de la compañía Pfizer. Pero hay más vacunas en desarrollo. Y una de ellas le debe su eficacia a un árbol mapuche.

En la corteza gris, oscura y agrietada de un hermoso árbol milenario endémico de Chile se esconde el ingrediente fundamental para la vacuna contra la covid que la farmacéutica sueco-estadounidense Novavax ya ha comenzado a probar en seres humanos.

Se trata de una vacuna que acaba de obtener la vía rápida para su aprobación y está en su fase final de ensayo clínico en Reino Unido. Este mes iniciará sus últimas pruebas en EE.UU., México y Puerto Rico.

El elemento clave para esa vacuna está en un árbol que los indígenas mapuches usan desde tiempos ancestrales como planta medicinal para curar todo tipo de males, desde enfermedades estomacales y respiratorias hasta problemas en la piel y reumatismos, y cuyas propiedades curativas son conocidas (y aprovechadas) por la industria cosmética, alimentaria y farmacéutica desde hace décadas.

El quillay -quilleja saponaria si le preguntas a un científico, küllay para un mapuche- es conocido como el “árbol de la corteza de jabón” por sus saponinas vegetales, unas moléculas que hacen espuma al entrar en contacto con el agua y que se han convertido en un codiciado potenciador de la respuesta inmunológica de varias vacunas.

Una de ellas es la de Novavax, que recibió la mayor financiación del gobierno de Donald Trump para desarrollar la vacuna de la covid-19.

¿Pero qué tiene de especial la corteza del quillay para el desarrollo de esta vacuna?

Potenciar la inmunidad

La clave está en que las saponinas del quillay pueden transformarse en adyuvantes, unas sustancias que amplifican el efecto de la vacuna. Pero el proceso es complejo.

“Los adyuvantes se llevan desarrollando muchos años y apoyan la respuesta inmunológica de la vacuna, haciendo que sea mayor y de mejor calidad”, le dice a BBC Mundo el doctor Gregory Glenn, jefe de investigación y desarrollo de Novavax.

"El quillay es clave para nuestra vacuna contra la covid".", Source: Gregory Glenn, Source description: Director de investigación y desarrollo en Novavax, Image:

Glenn dice que esos compuestos “proporcionan a nuestro sistema inmunológico una importante señal de alarma para que reaccione a la vacuna“. En el caso del nuevo coronavirus, eso sería vital.

“La respuesta del sistema inmunológico a infecciones respiratorias virales, como la gripe o la covid, tiene que ser muy alta y robusta porque, a pesar de tener anticuerpos, nos enfermamos. Eso ocurre porque nuestra inmunidad es muy baja -o mayoritariamente nula, en el caso de la covid- para poder bloquear la infección”, explica Glenn.

“Es importante agregar un adyuvante a la vacuna de la covid para obtener una respuesta más alta que nos proteja mejor”, resume el científico.

“Lo que hacemos nosotros es fabricar una proteína específica a partir del genoma del virus y la introducimos en una partícula. También hacemos el adyuvante (a partir de las saponinas del quillay), que introducimos en otra partícula. Esos adyuvantes son clave para que nuestro cuerpo reconozca la proteína y así genere una respuesta potente”.

Las saponinas se encuentran en muchas plantas, pero hasta ahora solo las del quillay han resultado ser efectivas para la industria farmacéutica, que tras años de investigación encontró una fórmula para transformarlas en adyuvantes no tóxicos para el ser humano.

El quillay concentra las saponinas en su corteza y estas suelen extraerse del tronco.

La empresa que proporciona las saponinas a Novavax, la biotecnológica Desert King, desarrolló un procedimiento para extraer los agentes activos de la corteza y de la madera del quillay que, transformados en polvo, vende a Novavax para que pueda fabricar sus vacunas.

Flor y hojas del quillay chileno
Dr John A Horsfall/Getty Images

Las flores y las hojas del quillay también tienen usos domésticos y medicinales.

“Se sacan como 30 o 50 kilos (de saponinas) de un árbol grande. Se le limpia el corcho, la parte de arriba de la corteza, se la sacan con unos cuchillones, y lo demás lo botan. Es muy poca cantidad la que se puede extraer. Yo planteé extraerlas de la madera para no matar el árbol, y así nació nuestra empresa”, le cuenta a BBC Mundo el investigador chileno Ricardo San Martín, quien lidera el Departamento de Innovación de Desert King International desde San Diego, California.

Una búsqueda frenética

San Martín lleva toda su vida estudiando las saponinas del quillay y su aplicación en vacunas.

“Cuando aparecieron nuevas enfermedades hacia los años 90 se vio que los adyuvantes antiguos no estaban funcionando bien. El cuerpo no recordaba lo que había pasado y la respuesta inmune era pobre. Ahí empezó una búsqueda frenética por nuevos adyuvantes“, dice el investigador.

“Hacia los años 50 ya se había descubierto que ciertos compuestos del quillay cumplen el rol de adyuvante. Más adelante, un investigador danés con quien yo trabajé, Kristian Dalsgaard, observó que al inyectarlo en animales les producía mucha irritación y lo purificó. Ahí fue cuando empecé a investigar estos compuestos, en el 95”, le cuenta a BBC Mundo San Martín, quien entonces trabajaba en la Universidad Católica de Chile.

“Poco después, en Estados Unidos descubrieron que una parte de ese compuesto podía usarse en vacunas humanas. Así nació el QS21, el nombre científico del adyuvante de la saponina purificada de quillay.

“Hace unos 10 años la farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) obtuvo la aprobación para usarlo en vacunas humanas. La del herpes zóster y la de la malaria, por ejemplo, usan esos compuestos”.

Novavax usa una fórmula un poco distinta que le permite no tener que extraer el compuesto puro. “Eso hace que les resulte más fácil obtener más cantidad de este adyuvante”, dice San Martín.

Ricardo San Martín

Ricardo San Martín
Ricardo San Martín lleva años investigando los usos del quillay en medicina.

Él tiene muchas esperanzas puestas en la vacuna de Novavax, para cuya fabricación el quillay, asegura, es “clave” ; “sin él no habría vacuna”.

Otras vacunas que no tienen adyuvante se hacen a partir de ácido ribonucleico (ARN o RNA), como la vacuna de la covid que está desarrollando el laboratorio británico AstraZeneca. Pero requieren refrigeración, lo cual puede ser un problema para su distribución global, dice San Martín.

Hay hasta cinco tipos distintos de adyuvantes que pueden usarse en vacunas humanas. El QS21 (y sus derivados) se considera un adyuvante “moderno”.

“Hay muchos adyuvantes. El motivo por el que nos gusta el que hacemos a partir del quillay es porque es muy efectivo“, cuenta Glenn. “Eso hace que seamos optimistas hacia nuestra vacuna contra la covid“.

Jaime Pérez Martín, de la Asociación Española de Vacunología (AEV) cree que el hecho de que la vacuna de Novavax tenga un adyuvante es positivo, sobre todo al tratarse de una época pandémica, “pues tiene la ventaja de que la producción (del adyuvante) se puede acumular, facilitando la fabricación de muchas más vacunas”.

“El adyuvante de la vacuna de Novavax es muy reciente y pertenece a la familia de nuevos adyuvantes que han tenido una gran potencia en la reacción del sistema inmune”, añade el médico.

“Los adyuvantes tradicionales se basaban sobre todo en aluminio, pero los modernos han conseguido que la respuesta inmune incluso en personas muy mayores sea tremendamente alta, lo cual es muy importante”.

Bosque esclerófilo con quillays en la region metropolitana de Chile.

Cortesía: Ricardo San Martín
El quillay puede tener hasta 15 o 20 metros de altura y es resistente al frío.

Carrera contrarreloj

Novavax espera empezar en noviembre la fase 3 en Estados Unidos. “Si establecemos evidencia de que la vacuna está funcionando en Reino Unido, significaría un gran avance. Por ahora está yendo muy bien. Veremos el resultado del ensayo clínico a principios del primer trimestre de 2021”, dice Glenn.

Mientras tanto, los proveedores de las valiosas saponinas están en una carrera contrarreloj.

“Para una primera fase de vacunas -para poder satisfacer la primera demanda- yo estimo que se necesitan de 5.000 a 7.000 árboles“, dice San Martín.

“El problema es que para la vacuna se necesitan las saponinas de la corteza, que tienen más concentración. La solución actual es sacarlas de la corteza de árboles viejos, pero no hay tantos”.

Ricardo San Martín con mascarilla recogiendo muestras

Cortesía: Ricardo San Martín
Ricardo San Martín (en la izda de la imagen) cree que es necesario aumentar las plantaciones de quillay.

“Hay dos posibles opciones: o se sintetizan los compuestos -ya hay gente trabajando en eso, pero lleva tiempo- o se usan arbustos más jóvenes, en los que ya estamos viendo buena cantidad de compuestos”, explica el científico.

“Es una carrera contrarreloj. En los primeros años, Novavax va a tener el suministro desde Chile, no me cabe duda, pero hay que empezar a pensar en otras opciones. Es necesario tener suministros alternativos y seleccionar aquellos árboles o arbustos con una alta cantidad de saponinas”.

“Una vez que los clonas, puedes replicarlos y plantarlos en extensiones bastante pequeñas, agrícolamente hablando. Eso es en lo que estoy trabajando ahora”.

San Martín dice que su empresa ya está haciendo experimentos para plantarlos en California, donde parecen crecer bien.

“Uso y abuso”

Sin embargo, no todos ven con buenos ojos el interés -y procedimientos- de las farmacéuticas en el quillay.

La dirigente mapuche Minerva Tegualda Castañeda Meliñán cree que “no han respetado la propiedad intelectual de la sabiduría medicinal mapuche” y se opone al “uso y abuso de los conocimientos medicinales ancestrales del pueblo mapuche”.

“Las farmacéuticas han patentado y explotado nuestras hierbas medicinales y nuestro conocimiento ancestral”, le cuenta a BBC Mundo en conversación telefónica.

El quillay, dice Tegualda, “es usado por los mapuches por sus propiedades medicinales desde tiempos ancestrales, tanto a nivel doméstico -para lavarse el pelo o hacer jabones- como medicinal, por los machis (chamanes) y lawentuchefes (sanadores)”.

Entierro mapuche

Christopher Pillitz/Getty Images
Los mapuches tienen una relación especial con los árboles y con la naturaleza.

“Pienso que ha habido una violación muy grande por parte de las farmacéuticas y de algunos científicos al utilizar nuestros conocimientos sin un debido resguardo”.

“Los mapuches tenemos ciertos protocolos hacia la naturaleza”, agrega Tegualda. “Antes de usar plantas medicinales pedimos permiso a la tierra. De igual manera, el quillay es un árbol sagrado y no solo hay falta de respeto, sino que hay un lucro por parte de los laboratorios“.

“Yo no me opongo a una vacuna con los principios activos del quillay, pues es un bien mayor y el coronavirus nos afecta a todos, pero deben existir ciertos protocolos respecto a la propiedad intelectual de la medicina mapuche que las farmacéuticas no han cumplido”, dice la dirigente.

San Martín cree que los mapuches “nunca utilizaron el quillay con motivos de inmunología” y defiende que las farmacéuticas aprovechen sus usos, una dinámica que no parece que vaya a expirar pronto.

“Lo que es seguro es que la demanda del quillay no va a bajar, sea para la vacuna de la covid o para otras”.


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