Crean ventilador de bajo costo, pero se atora su aprobación en Conacyt
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo Cuartoscuro

Crean ventilador de bajo costo, pero se atora su aprobación en Conacyt

Aunque el Conacyt recibió el prototipo desde hace dos meses y medio para su revisión, la Dirección de Desarrollo Tecnológico argumentó que “toma un poco de tiempo la evaluación considerando la carga de trabajo”.
Archivo Cuartoscuro
1 de agosto, 2020
Comparte

La empresa mexicana Med Evolution desarrolló un prototipo de ventilador mecánico invasivo para atender a pacientes críticos de COVID-19 que costaría alrededor de 20 o 30 mil pesos y se distribuiría sin fines de lucro, de acuerdo con su director, Kurt Nyssen.

Pero el proceso para materializar su creación está atorado en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que desde hace dos meses y medio recibió el prototipo para su evaluación y no ha dado una respuesta, ni favorable ni adversa.

La validación de Conacyt es apenas la primera de tres necesarias, de acuerdo con el “Diagrama de flujo para aprobación de ventiladores invasivos en México durante la contingencia COVID-19”, aunque el mismo documento aclara que los flujos pueden correr en paralelo para acelerar el resultado ante la emergencia sanitaria.

El segundo organismo involucrado es el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, donde hay que hacer pruebas de funcionamiento en un pulmón artificial y en porcinos.

Lee: Ventiladores mecánicos: ¿qué debe tener para mantener con vida a un paciente?

Aunque desde el 22 de junio Med Evolution hizo estas pruebas con resultados satisfactorios y apoyo del Instituto e insistió en Conacyt, la respuesta de la Dirección de Desarrollo Tecnológico fue que “toma un poco de tiempo la evaluación considerando la carga de trabajo”, de acuerdo con un correo electrónico al que Animal Político tuvo acceso. Según Nyssen, el primer mes y medio ni siquiera habían respondido sus correos, hasta que empezaron a presionar directamente en las oficinas del organismo.

Sin esa evaluación del prototipo, no puede llegar al paso final, que es el permiso temporal para su producción y comercialización, de la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Se preguntó a Conacyt el porqué de este retraso y la primera respuesta fue que la autorización depende de Cofepris pero se revisaría el tema, aunque después ya no hubo más comentarios.

Hace dos semanas, Conacyt presentó dos ventiladores, con los nombres Ehécatl 4T y Gätsi, cuyo desarrollo coordinó y presentó como “los primeros ventiladores 100% mexicanos”, aunque llegaron dos meses tarde de la meta de tenerlos listos el 15 de mayo, como se había anunciado un mes antes en la conferencia vespertina sobre la pandemia de coronavirus.

En el lanzamiento, la directora María Elena Álvarez-Buylla deslindó al Conacyt de ser quien autoriza los prototipos y dijo que es atribución absoluta de Cofepris, a pesar de esta participación en la primera etapa de evaluación que está marcada en documentos oficiales del gobierno.

Ventilador de válvulas a 20 mil pesos

Los ventiladores para atender la emergencia de enfermos de COVID-19 se han comprado hasta en 1.5 millones de pesos a la empresa de León Manuel Bartlett Álvarez, hijo del director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, y en otros casos costaron alrededor de 800 mil pesos.

Nyssen asegura en entrevista que los precios reales incluso son más bajos, pero la industria se ha aprovechado de la urgencia, y el modelo que su empresa desarrolla sería mucho más barato y podrían fabricarse hasta 300 en una semana.

“Más o menos un ventilador con las mismas funciones que tiene este ventilador ronda entre los 600 y 400 mil pesos. Nosotros tenemos planeado que sea un proyecto sin fines de lucro. Toda la tecnología, la ingeniería la puso Flex, que es una empresa americana, nosotros hemos invertido mucho en el desarrollo, temas administrativos, tenemos un equipo completo que está trabajando, y nuestro ventilador va a costar 20 veces más barato que los de las firmas comerciales, digamos. Y dicho por el Instituto de Nutrición, este ventilador tiene muchas más capacidades que otros”, afirma.

Lee: Hacienda y Conacyt acuerdan no aplicar recortes al presupuesto de centros de investigación

La fabricación se haría en una planta de la empresa Flex en Aguascalientes, aunque todo el trabajo para desarrollarlo se hizo en Jalisco. Ahí surgió la idea, explica Nyssen, en las reuniones del comité formado por el gobierno local para atender la pandemia, en el que participan tanto sector público como privado y académico.

“Una de las plantas de la empresa que ayudó para el desarrollo está ahí, y Jalisco quiere mil ventiladores y los vamos a dar al costo. Entonces es un abismo a lo que se venderían. Nosotros sí tenemos otros contratos con gobierno, pero estamos poniendo un granito de arena”, dijo.

Se trata de un ventilador invasivo de válvulas (otros pueden ser de pistones, como uno de los que presentó Conacyt, de turbina, o de un modelo llamado Ambu), lo cual ha arrojado mejores resultados para su uso en adultos o niños.

Están a punto de conseguir también el certificado FDA que da Estados Unidos y permitiría su comercialización en varios países del mundo, mientras en México siguen esperando la evaluación del Conacyt.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

¿Qué tan buenas son las caretas para protegernos del coronavirus?

En apariencia, los protectores plásticos se ven más cómodos y fáciles de usar. BBC Mundo recogió la opinión de diversos expertos para entender si nos brindan o no el mismo nivel de protección.
Getty Images
13 de julio, 2020
Comparte

Con la flexibilización de las normas de confinamiento y la reapertura de tiendas, bares y restaurantes en numerosas ciudades del mundo, los cubrebocas se han convertido en una prenda de uso cotidiano.

En Reino Unido y otros países de Europa, por ejemplo, muchas marcas de ropa ofrecen mascarillas de tela reutilizables en distintos modelos, patrones y colores.

Sin embargo, en las últimas semanas, un nuevo elemento de protección ha empezado a verse en las calles: se trata de un protector o careta de plástico transparente, que hasta poco solo era utilizado por personal sanitario o en ambientes médicos u hospitalarios.

A simple vista, estos escudos protectores se ven más cómodos que las mascarillas: al no estar en contacto directo con la nariz y la boca se hace más fácil respirar, hablar, dan menos calor y, definitivamente, son menos claustrofóbicos.

¿Pero nos protegen en la misma medida que una mascarilla facial? ¿Podemos remplazar a una por otra?

Ventajas

Según un artículo de opinión publicado recientemente en JAMA, la revista de la Asociación Médica Estadounidense, estas caretas tienen una serie de ventajas.

“Son cómodas de usar, protegen los portales de entrada del virus y reducen la potencial autoinoculación, ya que evitan que el usuario se toque la cara”, dice el texto elaborado por el doctor Eli Perencevich, especialista en enfermedades infecciosas de la Universida de Iowa, y otros dos investigadores.

A diferencia de los tapabocas no hace falta quitárselas para facilitar la comunicación, pueden reutilizase indefinidamente si no están averiadas, y limpiase fácilmente con agua y jabón o desinfectantes comunes, señala el artículo.

Mesero con protector facial

Getty Images
Para las personas que están en contacto constante con miembros del público y necesitan comunicarse verbalmente, las caretas resultan mucho más cómodas.

Los autores no abogan por el uso de esta careta como única medida pero sí consideran que puede ser un elemento más en una estrategia de contención del coronavirus que incluya el lavado de manos, la distancia social y el rastreo de contactos.

Por otro lado, añaden, las caretas cubren un área mucho más amplia del rostro, incluyendo los ojos, que son otra vía de entrada para el SARS-CoV-2.

Protección más amplia

Según un estudio de simulación de tos de 2014, una buena careta plástica puede reducir la exposición total a las gotas expulsadas por la tos y los aerosoles (las gotas diminutas) en un 96% a una distancia de 46 cm.

Pero, con los aerosoles más pequeños, el protector fue menos efectivo, bloqueando al 68% inmediatamente después de la exposición a la tos, y solo al 23% en los 30 minutos siguientes, ya que estos aerosoles más pequeños pueden quedar flotando bajo el visor, en el espacio donde se produce la inhalación.

En opinión de Julian Tang, profesor del departamento de Ciencias Respiratorias de la Universidad de Leicester, en Reino Unido, las caretas son por lo general bastante efectivas, pero reconoce que compararlas directamente con las mascarillas quirúrgicas es difícil, y que los estudios que se han hecho hasta el momento solo lo han logrado de forma limitada.

Si las vamos a usar, lo más importante a tener en cuenta es “cuán lejos el protector se curva para cubrir las orejas (si queda un espacio los aerosoles podrían entrar por esa vía y provocar una infección) y qué tanto se extiende por debajo (para protegernos de los aerosoles flotantes que podemos inhalar bajo el protector)”, le dice Tang a BBC Mundo.

Otro factor a tener en cuenta es que no quede un hueco en la parte superior, donde el visor se apoya sobre la frente, para reducir el riesgo de exposición a las gotas o aerosoles que pueden caer desde arriba.

Ni solas ni en el contexto comunitario

Sin embargo, no todos los expertos coinciden en que las caretas sean una buena opción, aunque aceptan que cuando el uso de mascarilla no es viable —ya sea porque afecta demasiado la comunicación o por la razón que fuere— siempre es mejor utilizarla que ir con el rostro descubierto.

Trabajadores sanitarios con equipo protector

Getty Images
Hasta hace relativamente poco, los escudos faciales solo se utilizaban dentro del ámbito hospitalario.

Aaron Glatt, director del departamento de medicina del hospital Mount Sinai South Nassau, en Estados Unidos, cree que el beneficio de las caretas varían según quién las use.

“Recomendamos su uso en el caso de un trabajador sanitario, por ejemplo, que debe entrar en la habitación de un paciente que tiene o se sospecha que tiene COVID-19 y no lleva mascarilla”, le dice a BBC Mundo.

“En ese caso, el potencial de que el paciente expulse partículas de virus es grande y es importante proteger los ojos del trabajador sanitario con gafas o con una careta, por encima de la mascarilla”.

“Pero en un contexto comunitario, recomendamos la mascarilla (y no la careta), porque es más efectiva evitando que el virus se extienda a las zonas circundantes. Si la persona que usa el tapabocas está expulsando virus, las gotas quedarán atrapadas por la mascarilla”.

En definitiva, “se trata de un mecanismo más efectivo“, añade Glatt.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés), tampoco recomiendan su uso en el contexto de la vida cotidiana o como sustituto para los cubrebocas de tela.

Pero en caso de que alguien decida usarlo sin una mascarilla debajo, debe asegurarse de que cubra los costados de la cara y se extienda por debajo de la barbilla.

Protección contra los aerosoles

Si bien las caretas faciales impiden el paso de las gotas, como su contorno no está sellado a la cara, permite el paso de cierto número de aerosoles.

Mesera con pantalla facial

Getty Images
Con la relajación de las medidas de confinamiento, aumenta el riesgo de transmisión de la COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció recientemente, en respuesta a una carta abierta publicada por más de 200 científicos, que hay cada vez más evidencia de que el coronavirus puede propagarse por estas pequeñas partículas suspendidas en el aire.

“La transmisión aérea no puede descartarse en escenarios con multitudes o en lugares cerrados y poco ventilados”, declaró el miércoles un representante del organismo.

Sin embargo, esta vía de transmisión, le explica a BBC Mundo Luis Ostrosky, profesor de enfermedades infecciosas de la Escuela de Medicina McGovern de UTHealth de Houston, EU, no es la principal.

“Creemos que la ruta de transmisión primaria de la COVID-19 es a través de las gotas, con lo cual hay dos formas de protegerse de ellas: una es cubriendo tu boca y tu nariz con una mascarilla, pero eso deja el resto de tu cara al descubierto”.

“La otra es con una careta facial, que te cubre toda la cara”, dice Ostrosky.

“Puede que los aerosoles contribuyan a la transmisión en ambientes cerrados, particularmente en situaciones como procedimientos médicos, pero ese es un un tema controvertido”.

Distancia social

PA Media
Mantener la distancia social y lavarse las manos siguen siendo dos medidas cruciales para frenar la pandemia.

“Por eso hay un consenso creciente entre epidemiólogos de que la careta puede ser una muy buena alternativa para protegerse dentro un contexto comunitario”.

En opinión de Ostrosky, son particularmente beneficiosas para los niños pequeños, por que dejan ver las expresiones faciales.

“Creo que serán un elemento clave para la reapertura de las escuelas“.

La OMS, por su parte, señala que, para el público en general, las caretas pueden considerarse como una alternativa en el caso de que haya una escasez de mascarillas no médicas, pero dice que son “inferiores a las mascarillas respecto a la prevención de la transmisión por gotas”.

En el documento que sirve de guía para el uso de las mascarillas en el contexto de la COVID-19, con fecha del 5 de junio, señala que las caretas faciales pueden ser más fáciles de usar para personas con desórdenes de salud mental, problemas de desarrollo, sordera o dificultades auditivas y niños.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=2l6SQqdn2Y8

https://www.youtube.com/watch?v=bMlqVqUdonE

https://www.youtube.com/watch?v=QCh6w30ZQiE&t=5s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.