Detienen a 8 personas acusadas del asesinato del periodista Pablo Morrugares
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Cuartoscuro Archivo

Detienen a 8 personas acusadas del asesinato del periodista Pablo Morrugares

"Al menos 10 periodistas de Iguala tienen amenazas de muerte de grupos delincuenciales", de acuerdo con el directivo del Diario de La Tarde.
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8 de agosto, 2020
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La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero detuvo a ocho personas por su presunta participación en el asesinato del periodista Pablo Morrugares, director del portal de PM Noticias, ocurrido el pasado 1 de agosto.

La detección se realizó en una casa de seguridad ubicada a unos metros de la finca El Edén, entre el fraccionamiento Tlatel I y el Mezquite.

En ese lugar, de acuerdo con las autoridades, también localizaron el cascarón de un automóvil que fue utilizado por los presuntos delincuentes para cometer el homicidio.

Lee: Atacan instalaciones del Diario de Iguala, a dos días del asesinato del periodista Pablo Morrugares

Según la Fiscalía, los delincuentes pretendían incendiar la unidad para no dejar evidencias del delito.

En el ataque contra el periodista también falleció su escolta.

Morrugares y su esposa sufrieron un atentado en 2016, del que resultaron ilesos, aunque desde entonces se le asignaron medidas cautelares del mecanismo de Protección de Defensores de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación federal.

“Vivimos aterrorizados” 

Julio César Zubillaga se estremece cuando su hija pregunta por qué lo quieren matar. Tras el asesinato de su colega Pablo Morrugares, recibió amenazas y un diario fue baleado, episodios que confirman a México como uno de los países más peligrosos para los periodistas.

Zubillaga ayudó a arreglar el cuerpo de Pablo Morrugares, del diario digital PM Noticias, luego de que lo mataran a balazos junto con un policía que lo custodiaba, el pasado 2 de agosto en un restaurante de Iguala, en Guerrero.

Director de un periódico de esa ciudad, el Diario de La Tarde, Zubillaga exigió entonces públicamente justicia para el reportero de 48 años, quien ya había sufrido un atentado en 2016 y tenía medidas de protección.

“Fue un asesinato brutal, yo vi cómo quedó Pablo, lo tuve que vestir para los que quisieran despedirlo, pero solo vinieron menos de cuatro colegas. Todos tienen miedo, vivimos aterrorizados”, cuenta a la AFP.

Al día siguiente recibió amenazas de muerte por redes sociales, y el martes un grupo armado disparó contra el local del Diario de Iguala donde imprime su periódico.

“Al menos 10 periodistas de Iguala tienen amenazas de muerte” de grupos delincuenciales, señaló el directivo, quien ahora clama protección al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Otros tres comunicadores han sido asesinados en México en lo que va de 2020: Jorge Armenta, Víctor Álvarez y María Elena Ferral.

Desde el año 2000, las víctimas superan el centenar y 92% de los casos siguen impunes, según organizaciones de prensa.

Amenazas cumplidas

A principios de año, en redes sociales circularon videos de grupos armados amenazando a rivales y a varios periodistas.

Las intimidaciones no son una novedad para los reporteros, “pero estamos viendo que ya las están cumpliendo”, afirma Zubillaga.

Para protegerse, el director, de 51 años, cambia constantemente de domicilio y rutas y hace tiempo que no pasea con su familia.

“Lo más cruel para mí es llegar a la casa y que mi hija más pequeña me pregunte: ‘papá, ¿por qué te quieren matar? ¿Cuánto tiempo vas a vivir?'”, dice por teléfono, con la voz quebrada, este periodista con 35 años de carrera.

Ante esta situación, los reporteros de Iguala han optado por la autocensura.

“Muchos no quieren hablar, mucho menos publicar. Estás entre el fuego cruzado”, comenta bajo anonimato un periodista que tuvo que abandonar la ciudad porque su vida estaba en riesgo.

“Un grupo te amenaza por publicar tal o cual información y el otro (su antagónico) por no publicarla”, añade.

El grupo criminal Los Tlacos amenazó de muerte a los periodistas de Iguala tras acusarlos de servir a su rival, Guerreros Unidos, reportó el miércoles pasado la revista de investigación Proceso.

En respuesta, los reporteros de la ciudad acordaron la autocensura, según la publicación.

Momentos antes de su asesinato, Morrugares reportó un crimen en una zona que, afirmó, era controlada por Los Tlacos.

Los narcotraficantes de Guerreros Unidos han sido vinculados por la justicia mexicana a la desaparición de 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida en Iguala en septiembre de 2014.

“No pasa nada”

Para la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF), la situación en Iguala es de las más preocupantes en México, uno de los países más peligroso del mundo para la profesión, comentó Balbina Flores, delegada de la organización.

“Parece que si se mata a un periodista no pasa nada, por eso esto no para”, denunció Flores.

Desde 2006, cuando el gobierno lanzó una ofensiva militar antidrogas, México enfrenta una creciente ola de violencia.

Hasta la fecha han sido asesinadas 293 mil 336 personas, según datos oficiales que no precisan cuántas son víctimas del crimen organizado.

Con información de AFP

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5 claves para vigilar el aire que respiramos en interiores y evitar el COVID-19

Vigilar el aire que respiramos en interiores, como escuelas u oficinas, es más importante que nunca para evitar el contagio de coronavirus. Aquí te presentamos 5 aspectos a considerar.
28 de agosto, 2020
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Con el regreso a clases y a las oficinas en muchos países, evitar la propagación del coronavirus al interior de edificios se ha vuelto una cuestión clave.

Durante meses se nos ha dicho que nos lavemos las manos y mantengamos el distanciamiento social para evitar al SARS-CoV-2 que causa la enfermedad covid-19.

Pero científicos e ingenieros dicen que también debemos pensar en el aire que respiramos, a medida que los niños vuelven a las aulas y más personas vuelve a sus trabajos.

Hay 5 aspectos clave a tener en cuenta.

1. Si está mal ventilado, aléjate

Cuando entras en una habitación y el aire se siente viciado o cargado, algo anda mal con la ventilación.

No está entrando suficiente aire fresco, lo que aumenta las posibilidades de infectarse de coronavirus.

Investigaciones recientes muestran que en espacios confinados puede haber una “transmisión aérea” del virus, pues hay pequeñas partículas del patógeno que permanecen en el aire.

Un oficinista viendo a través de una ventana

Getty Images
Es importante estar consciente de la calidad del aire que se respira en espacios cerrados.

Así que la entrada de aire fresco es más importante que nunca.

Entonces, si un lugar está mal ventilado, hay que dar la vuelta y marcharse, dice el doctor Hywel Davies, director técnico de la Institución Colegiada de Ingenieros de Servicios de Construcción de Reino Unido.

Es vital tener un flujo de aire limpio: “Si hay alguien infectado en un edificio y entra suficiente aire del exterior, se diluye cualquier material infeccioso que se esté dispersando. Se está reduciendo el riesgo de que otras personas se infecten”.

2. Vigilar el aire acondicionado

Desde las oficinas hasta las tiendas, el aire acondicionado es bienvenido en los días calurosos, pero es importante saber qué tipo de aparato hay.

El más simple, conocido como aire acondicionado split, toma aire de una habitación, lo enfría y luego lo expulsa nuevamente.

Un aire acondicionado split

Getty Images
Las unidades split solo reciclan el aire del interior.

En otras palabras, está recirculando el aire. Esto no es un problema si se visita rápidamente un lugar. Pero puede ser un riesgo si se está en el lugar durante varias horas.

Un estudio de un restaurante en China, publicado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., mostró que este tipo de aire acondicionado jugó un papel clave en la propagación de coronavirus.

En el establecimiento había un cliente “presintomático”, es decir, alguien que estaba infectado pero no se dio cuenta porque aún no había desarrollado síntomas.

Los científicos consideran que liberó el virus al respirar y hablar. El patógeno fue dispersado por el lugar a través de las corrientes de aire de los split en la pared.

El resultado fue que otras nueve personas se infectaron.

Davies insiste en la importancia del aire fresco: “Si hubiera habido un buen suministro de aire exterior, es muy probable que menos personas se hubieran infectado”.

3. Informarse de la ‘proporción de aire fresco’

En un edificio moderno donde las ventanas están selladas, ¿cómo se puede obtener suficiente aire fresco?

Lo más común es tener un sistema de ventilación en el que el aire viciado se extrae de las habitaciones y se canaliza a una unidad de tratamiento, a menudo ubicada en el techo.

Una unidad de aire acondicionado en un techo

Getty Images
Los sistemas más modernos mezclan aire fresco del exterior con el que permanece en el interior de une dificio.

En esos lugares el aire fresco exterior se lleva adentro y se combina con el aire del interior. Lo que se respira es una mezcla de eso.

Dado el riesgo de infección por coronavirus, el consejo profesional es maximizar el suministro fresco exterior.

“Tener un 100% de aire exterior o cerca del 100% es algo bueno“, dice la profesora Cath Noakes de la Universidad de Leeds (Reino Unido).

“Cuanto más aire fresco, menor es el riesgo de que el virus vuelva a circular por el edificio”, añade.

La combinación precisa suele estar en manos de los administradores del edificio.

Pero la desventaja de hacer funcionar aire 100% fresco es el costo: el aire entrante debe calentarse en invierno y enfriarse en verano, todo lo cual requiere energía.

4. Comprobar los filtros

Un sistema de ventilación moderno debe tener filtros, pero estos no son infalibles.

Investigadores en EE.UU. que estudiaron lo que sucedía en el Hospital Universitario de Salud y Ciencia de Oregón encontraron que los filtros atraparon rastros de coronavirus, pero algunos pudieron escapar a él.

Una oficinista con máscara

Getty Images
Los empleados deberían preguntar si hay filtros y qué tanto se verifican.

El profesor Kevin van den Wymelenberg, quien dirigió el proyecto, cree que limpiar los filtros podría revelar si hay alguien infectado trabajando en un edificio.

En Corea del Sur, una empresa de telefonistas ubicada en un edificio de oficinas detectó que una persona fue capaz de infectar a más de 90.

Si los filtros se hubieran revisado con más frecuencia, la presencia del virus podría haberse detectado antes.

Van den Wymelenberg dice que la información de los filtros puede “mostrarnos dónde atacar y cuándo” para combatir las infecciones.

5. Tener cuidado con las corrientes de aire

Cualquier experto en la materia lo dice: el aire fresco es la clave. Pero un especialista en modelar el movimiento del aire agrega que no es tan simple.

Nick Wirth solía trabajar en el diseño de autos de Fórmula 1 y ahora asesora a supermercados y empresas de procesamiento de alimentos sobre cómo administrar el flujo de aire para mantener a las personas seguras.

Gráfico sobre las diferencias de transmisión

BBC

Advierte que si alguien está sentado al lado de una ventana abierta y es una persona contagiada, podría transmitir el virus a otros en la dirección que lleva el viento.

“Si abres una ventana, ¿adónde va a ir el aire? No es deseable que haya gente en una línea directa de ese flujo de aire”, explica.

“Más aire fresco en general es mejor, pero si fluye horizontalmente y está lleno de virus, podría tener consecuencias no deseadas“.

https://www.youtube.com/watch?v=N_i9OcJBtiQ

Al respecto, la profesora Cath Noakes dice que los beneficios de una gran cantidad de aire fresco que diluye la presencia del virus superará cualquier riesgo.

En su opinión, una ventana abierta podría llevar a que más personas reciban el virus, pero en cantidades más pequeñas y menos riesgosas,.

No es de extrañar que haya desacuerdos: todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre el virus.

Pero el aire que respiramos formará parte de cualquier esfuerzo para hacer que los edificios sean más seguros.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI&t=2s

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