Jeidy lleva en el cuerpo las balas del ataque que sufrió y que marcó su vida
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Especial

Jeidy lleva en el cuerpo las balas del ataque que sufrió y que marcó su vida

Solo dos de sus agresores enfrentan un proceso legal por tentativa de homicidio, aunque sin la agravante de odio.
Foto: Especial
Por Lucero Hernández
18 de agosto, 2020
Comparte

El 4 julio de 2020 marcó la vida de Jeidy Hernández. Tres mecánicos la balearon por la espalda y la hirieron en una pierna; ya caída, le dispararon en la cabeza; sólo dos de ellos enfrentan un proceso legal por tentativa de homicidio, sin la agravante de odio.

A partir de esa fecha, Jeidy, mujer transgénero e indígena de Puebla, decidió dejar Tehuacán por temor a una nueva agresión; lleva en su cuerpo las dos balas que los médicos decidieron no retirarle para no poner su vida en mayor riesgo.

Entérate: La historia de Jeidy, joven indígena que sufrió un ataque transfóbico en Tehuacán, Puebla

Jeidy ha acudido a dos revisiones médicas desde que la dieron de alta en el Hospital General de Tehuacán, Puebla, municipio al que llegó a vivir en 2010, cuando tenía 22 años de edad.

Cada vez que acude al médico viaja alrededor de seis horas para trasladarse desde la zona donde actualmente vive al hospital de Tehuacán, donde la atienden especialistas en ortopedia, neurología, medicina interna y recibe terapia psicológica.

La agresión de la que fue víctima se mediatizó y llevó a colectivos de la comunidad LGBTTTIQ en Tehuacán a pedir, una vez más, que las autoridades detengan la discriminación y las agresiones contra sus integrantes.

El 8 de agosto, en su segunda revisión médica, Jeidy se mostró tranquila. Es consciente de que dos balas estarán en ella por tiempo indefinido o hasta que su cuerpo genere las condiciones necesarias para que le sean retiradas sin peligro.

Hasta ese día no había mostrado pérdida de fuerza en alguna de sus extremidades, ni dificultad para hablar, ni mareos o dolores de cabeza, reacciones comunes en condiciones similares a las de Jeidy, explicó a Animal Político el director de salud municipal de Tehuacán, Samuel Rodríguez Serrano, quien da seguimiento al caso.

“Acepta que tendrá la bala adentro y sigue con su vida normal (…) si llegase a haber un cambio se tendría que operar de emergencia para evitar complicaciones, pero tras valoraciones de rutina vemos que no hay cambio neurológico y eso es lo que se esperaba”, explicó el médico.

Cada valoración implica tres esferas neurológicas: tiempo, lugar y espacio (saber dónde está, qué día es y quién es). Así se determina que no tiene pérdida de funciones motoras, que sus signos vitales están dentro de los parámetros normales y que no hay infección. Se espera que con el paso del tiempo las balas modifiquen su posición.

El día de la agresión Jeidy recibió dos impactos de bala: uno en la cabeza, que le provocó un hematoma epidural, una acumulación de sangre que ocurre entre la capa que rodea al sistema nervioso y el cráneo; en ella la bala se encuentra en tejido celular, lo que no implica afectaciones cerebrales.

“Extraer la bala podría afectar ciertas funciones de la cabeza, conlleva el riesgo de tocar una parte sensible y afectar el estilo de vida del paciente (…) Una persona puede permanecer de por vida con una bala bajo seguimiento médico, y en caso de una alteración motora o neurológica se actúa de otra manera. Ahorita se valora el riesgo-beneficio”, explicó Rodríguez Serrano.

La otra bala la recibió en la tibia de la pierna derecha. Retirársela implicaría una fractura de hueso, por esa razón se le colocó una férula hasta ver la evolución. “Muchas veces el cuerpo va rechazando elementos extraños, al hacerlo, el médico interviene para retirarlos sin generar alguna fractura”. Por eso periódicamente Jeidy debe someterse a masajes.

Aparte de las revisiones periódicas recibe, también antiinflamatorios, antimicrobianos y analgésicos, contra el dolor, infecciones e inflamaciones; para evitar cualquier otro daño deberá cumplir con sus citas médicas por un periodo largo. También recibe un apoyo económico del área de atención a grupos vulnerables del municipio. Un tratamiento como el de Jeidy puede rebasar los 60 mil pesos.

Sin la agravante de odio

El pasado 22 de julio dos de los tres agresores que identificó Jeidy fueron vinculados a proceso por tentativa de homicidio, sin considerar la agravante por odio que contempla el Código Penal de Puebla en su artículo 330 bis: “existe odio cuando el agente lo comete por razón de preferencias sexuales, apariencia física (…) La existencia de cualquier otro móvil no excluye el odio”.

Animal Político preguntó a la Fiscalía General del Estado el motivo para no considerar el delito como intento de homicidio con agravante por odio. Respondió que es una investigación en curso, por lo que no puede dar más información. Sobre la vinculación a proceso de sólo dos agresores indicó que “por el momento es lo que obra en la carpeta de investigación.”

Tras la detención de los mecánicos y su vinculación a proceso, sus familiares declararon que son “inocentes” y dijeron que no entienden el por qué fue liberado el tercer agresor, que es además dueño del taller cercano a la zona donde vivía Jeidy.

En mayo de 2020, la Fiscalía General nombró a María Eugenia Calderón Olimán como titular de la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres. Se pidió una entrevista con ella para conocer su posición sobre las agresiones contra las mujeres transgénero en Puebla y la aplicación de la agravante por odio, pero se negó señalando que no tienen autorizadas entrevistas.

Una sentencia por el delito de tentativa de homicidio podría llevar a los agresores de Jeidy a 30 años de prisión, pero si se considerara la agravante por odio la pena aumentaría hasta 50 años, explicó el abogado penalista, Rubén Curiel Tejeda.

En el caso Tehuacán el municipio suma 16 crímenes por homofobia, transfobia y bifobia de 2010 a la fecha, de acuerdo con un registro del Club G, organización defensora de los derechos de la comunidad LGBTTTIQ.

Por su parte, el colectivo Vida Plena registra en el estado tres ataques transfóbicos en lo que va de 2020, y 67 crímenes de odio en los últimos 23 años.

La organización Letra Ese, especializada en temas de diversidad, género y sexualidad, reporta en promedio 79 agresiones contra la comunidad al año. El Observatorio de Violencia Social y de Género de la Universidad Iberoamericana en Puebla registra 32 agresiones de 2007 a 2018.

A consideración de Rubén Curiel, quien también coordina la Maestría en Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana campus Puebla, en la etapa de investigación del delito cometido contra Jeidy corresponde al Ministerio Público investigar el intento de homicidio como crimen de odio y solicitar el encuadre en el tipo penal, si no quedaría como intento de homicidio simple no agravado, detalló, recortando las penas para sus agresores.

Lamentablemente, agregó, existen vacíos legales en la Fiscalía, ya que debe cubrir todas las agresiones hacia la comunidad observando la agravante por odio y la fiscalía especializada debería atraer los casos, lo que en el caso de Jeidy no está ocurriendo, porque las autoridades no la reconocen como una mujer trans y durante la investigación han tratado a Jeidy como hombre, quien por temor a una nueva agresión huyó de Tehuacán, en tanto dos de sus agresores alegan inocencia y un tercero, sin la agravante del odio, ya cobró su libertad.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Lilly

Cómo funciona el bamlanivimab, el primer medicamento diseñado específicamente contra la COVID-19

La terapia, aprobada por la FDA en Estados Unidos para uso de emergencia, consiste en anticuerpos monoclonales que se unen al virus para bloquear la infección.
Lilly
16 de noviembre, 2020
Comparte

La agencia reguladora de medicamentos norteamericana, FDA (Food and Drug Administration), acaba de emitir una autorización de uso de emergencia (EUA, Emergency Use Authorization) para el tratamiento de la COVID-19 de intensidad leve a moderada en pacientes adultos y pediátricos que no han sido hospitalizados.

La terapia, todavía en investigación, está basada en anticuerpos monoclonales y tiene el nombre de bamlanivimab.

Este agente terapéutico, desarrollado por la compañía farmacéutica Eli Lilly, es un anticuerpo monoclonal similar a los que formaban parte del cóctel de medicamentos para la COVID-19 que se administró a Donald Trump.

¿Qué son los anticuerpos monoclonales?

Por lo general, los anticuerpos son grandes proteínas integrantes del sistema inmunológico necesarias para identificar y neutralizar objetos extraños al organismo, como bacterias y virus.

En el caso concreto de los anticuerpos monoclonales (mAbs, del inglés monoclonal antibodies), se trata de glicoproteínas producidas por el clon de una célula híbrida (creada a partir de la fusión de una sola célula madre del sistema inmune y una célula plasmática tumoral) y diseñada para atacar a un antígeno concreto.

Su producción se basa en el establecimiento de linfocitos B inmortales modificados para producir una inmunoglobulina específica.

Según el nivel de pureza de la inmunoglobulina, ésta puede ser completamente murina, quimérica, humanizada o completamente humana.

Los anticuerpos monoclonales se seleccionan cuidadosamente y se dirigen contra una molécula concreta que desempeña una función clave en un proceso patológico, y suelen utilizarse en el tratamiento de ciertas enfermedades como el cáncer o la artritis reumatoide.

laboratorio

Lilly
Pruebas de estabilidad de los materiales de los ensayos clínicos.

¿Y los anticuerpos neutralizantes?

Los anticuerpos neutralizantes constituyen una de las posibles defensas que tiene el sistema inmunitario frente a las infecciones.

Estos anticuerpos permiten contrarrestar y eliminar el efecto de microorganismos invasores, y su actividad se desencadena, por ejemplo, gracias a proteínas situadas en la superficie de los virus, a las que se unen para “bloquear” la infección.

En este sentido, la comunidad científica lleva tiempo estudiando si la respuesta defensiva mediante anticuerpos neutralizantes puede inducir inmunidad efectiva y duradera.

Y, más concretamente, se está investigando si los anticuerpos generados por pacientes que han estado en contacto con el coronavirus SARS-CoV-2 podrían utilizarse como base para nuevos tratamientos de la COVID-19.

Sin embargo, aunque los anticuerpos neutralizantes se generan cuando una persona sufre una infección y parece que juegan una función importante en la respuesta inmunitaria, su papel concreto en los engranajes de la COVID-19 no está del todo dilucidado.

Los estudios llevados a cabo hasta el momento con el virus SARS-CoV-2 señalan que los anticuerpos neutralizantes aparecen unas dos semanas tras comenzar la infección, y que su pico máximo de actividad se situaría entre las semanas 4 y 6.

Pero existen aún muchas incógnitas: no se ha confirmado si todos los pacientes infectados generan anticuerpos neutralizantes; qué factores determinan su aparición y actividad (edad del paciente, gravedad de la infección).

Tampoco si sus niveles de neutralización son siempre suficientes para conferir protección, ya que estos niveles son muy variables y no se detectan en el 10-30 % de los pacientes.

La entrada de SARS-CoV-2 en las células se inicia por la interacción del dominio de unión al receptor (RBD) de la glicoproteína viral Spike (S) con la enzima convertidora de angiotensina-2 (ACE2), que actúa como receptor del virus en la superficie de la célula diana.

Los mAb neutralizantes más potentes se dirigen al RBD y algunos pueden actuar simplemente compitiendo con el receptor para unirse a la proteína S.

¿Qué es el bamlanivimab?

El bamlanivimab es un anticuerpo monoclonal IgG1-kappa humano recombinante neutralizante contra la proteína Spike del virus SARS-CoV-2, y no está modificado en la región Fc.

Este agente está autorizado para el tratamiento de pacientes con resultados positivos en las pruebas del SARS-CoV-2 que tengan 12 años de edad o más y pesen al menos 40 kilogramos y que tengan un alto riesgo de progresar a COVID-19 grave u hospitalización.

Esto incluye a aquellos pacientes que tienen 65 años de edad o más, o que presenten ciertas afecciones médicas crónicas.

El bamlanivimab es un medicamento que debe ser aplicado por vía intravenosa, por lo que los pacientes deben acudir a un centro hospitalario para que les sea administrado.

Si bien se sigue evaluando la seguridad y la eficacia de esta terapia en fase de investigación, los ensayos clínicos han confirmado que el bamlanivimab, en comparación con placebo, reduce las hospitalizaciones o las entradas a los servicios de urgencia relacionadas con la COVID-19 en pacientes con alto riesgo de progresión de la enfermedad, dentro de los 28 días posteriores al inicio del tratamiento.

Por este motivo, su uso es recomendable en las primeras fases de la enfermedad, a ser posible en los primeros 10 días tras la aparición de los síntomas de la enfermedad.

Sin embargo, el bamlanivimab no está autorizado en el caso de pacientes hospitalizados por COVID-19 o que requieran oxigenoterapia, ya que no se ha demostrado un beneficio significativo del tratamiento con este anticuerpo monoclonal en pacientes hospitalizados con COVID-19.

Y, de hecho, los mAb, como el bamlanivimab, pueden estar asociados con peores resultados clínicos cuando se administran a pacientes hospitalizados con COVID-19 que requieren alto flujo de oxígeno o ventilación mecánica.

Con respecto al perfil de seguridad, los efectos adversos de los mAb, en general, se pueden agrupar en dos tipos diferentes: los derivados de la acción del anticuerpo, como infecciones oportunistas, infecciones comunes o desarrollo de fenómenos autoinmunes; y los derivados de la administración de proteínas: reacciones anafilácticas, síndrome de liberación de citoquinas y desarrollo de anticuerpos.

En el caso concreto del bamlanivimab, las reacciones adversas más frecuentemente comunicadas a la FDA han sido náuseas, mareos, dolor de cabeza, prurito, hipersensibilidad inmediata no grave, diarrea y vómitos.

hospital

Getty Images
Las hospitalizaciones por coronavirus en muchos países han aumentado durante las últimas semanas.

En conclusión

El bamlanivimab constituye una nueva herramienta terapéutica en la lucha contra la COVID-19 que ha sido autorizada de forma condicional en EE.UU., bajo el epígrafe de Emergency Use Authorization, lo que implica, al igual que ocurre en Europa, que satisface una necesidad médica no cubierta, en la medida en que el beneficio para la salud pública de su inmediata disponibilidad es superior a la incertidumbre derivada de la limitación de los datos clínicos disponibles.

Sin embargo, la compañía farmacéutica responsable del desarrollo, Eli Lilly, debe comprometerse a proporcionar más datos clínicos que completen la información sobre eficacia y seguridad del medicamento, a medida que se van obteniendo de los resultados de los ensayos clínicos en marcha.

Y solo cuando estos datos sean positivos se concedería la autorización completa y definitiva, mientras que, en caso contrario, habría que retirar el medicamento del mercado.

El bamlanivimab abre una nueva y esperanzadora ventana en la terapia de la COVID-19, pues, al contrario que otros fármacos disponibles en el mercado para otras enfermedades y que han demostrado una cierta eficacia en esta patología (remdesivir, plitidepsina, dexametasona, hidroxicloroquina, etc.), éste es el primer medicamento desarrollado y autorizado específicamente para el tratamiento de los pacientes de COVID-19.

La batalla final contra el virus ha comenzado.

*Francisco López-Muñoz es profesor de farmacología y vicerrector de investigación y ciencia de la Universidad Camilo José Cela y Jose Antonio Guerra Guirao es profesor de farmacología y toxicología de la Universidad Complutense de Madrid.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer la versión original aquí.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ARrMFeZEfmU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.