En el Metro de la CDMX 'viven' unas 50 mil bacterias, además del COVID
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En el Metro de la CDMX 'viven' unas 50 mil bacterias, además del COVID

Un estudio de la UAM señala que dentro de las instalaciones del Metro de CDMX hay al menos 50 mil bacterias, aunque la mayoría de ellas no representan un riesgo sanitario grave.
Cuartoscuro
19 de agosto, 2020
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¿Utilizas el Metro en la “nueva normalidad”? Además del coronavirus, en este medio de transporte hay por lo menos 50 mil tipos de bacterias, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

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La doctora Mariana Peimbert Torres, profesora del Departamento de Ciencias Naturales de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, señaló que si bien estas bacterias no han significado un riesgo sanitario grave, en el contexto de la pandemia los usuarios deben estar atentos y cumplir con las recomendaciones de las autoridades de Salud.

Peimbert explicó que las 50 mil bacterias habitan de manera normal en gente sana, por lo que no implican un riesgo a la salud humana. La mayoría de ellas son microorganismos que viven en la piel; no se encontraron enterobacterias, que se hospedan en el intestino y pueden llegar a ocasionar enfermedades.

Sin embargo, los microorganismos encontrados pueden ocasionar enfermedades en quienes tengan lesiones o hayan pasado por una cirugía u otro problema que represente condición de inmunodepresión.

Para el estudio fueron escogidas 24 de las 195 estaciones con que cuentan las 12 líneas del Metro, incluidas las de mayor afluencia, así como terminales y correspondencias de las más concurridas en hora pico.

De acuerdo con la investigadora, en el contexto de la pandemia de covid-19, en el Sistema de Transporte Colectivo persisten como fuentes de contagio las superficies y los aerosoles que se emiten al estornudar, hablar, gritar e incluso respirar.

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Por ello, la especialista llamó a los usuarios del Metro a no tocarse la cara, usar alcohol gel y lavarse las manos una vez que lleguen a su destino, además de portar cubrebocas, para limitar la dispersión de gotículas de saliva.

Mariana Peimbert recordó que cada persona tiene muchos microbios en la nariz, boca o intestino, algunas de ellas incluso benéficas para el organismo, por lo que “son parte de nosotros”.

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Cómo el estrés puede ser contagioso y qué hacer para evitarlo

El estrés puede alterar los sistemas inmunológico, endocrino y cardiovascular. Y aquellas personas que se enfrentan a situaciones hostiles tuvieron una cicatrización de heridas más lenta, mayor inflamación, mayor presión arterial y cambios en la frecuencia cardíaca.
27 de diciembre, 2021
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Con la avalancha de compras, el gasto de dinero y los viajes para ver a la familia, el estrés puede sentirse inevitable durante las vacaciones.

Es posible que ya sepa que el estrés puede afectar su propia salud, pero es posible que no se dé cuenta de que su estrés, y cómo lo maneja, lo está contagiando. Su estrés puede extenderse, especialmente, a sus seres queridos.

Como psicóloga psicosanitaria, he desarrollado un modelo sobre cómo las parejas y su estrés influyen mutuamente en la salud biológica y psicológica. A través de esa y otras investigaciones, he aprendido que la calidad de las relaciones íntimas es crucial para la salud de las personas.

Un ejemplo: el estrés en las relaciones puede alterar los sistemas inmunológico, endocrino y cardiovascular. Un estudio de recién casados descubrió que los niveles de hormonas del estrés eran más altos cuando las parejas eran hostiles durante un conflicto, es decir, cuando eran críticas, sarcásticas, hablaban con un tono desagradable y usaban expresiones faciales agravantes como voltear los ojos.

Asimismo, en otro estudio, las personas en relaciones hostiles tuvieron una cicatrización de heridas más lenta, mayor inflamación, mayor presión arterial y mayores cambios en la frecuencia cardíaca durante el conflicto.

Los hombres de mediana edad y mayores tenían una presión arterial más alta en momentos en que sus esposas informaron un mayor estrés. Y las parejas que sintieron que no estaban siendo atendidas o comprendidas tenían un bienestar pobre y tasas de mortalidad más altas 10 años después en comparación con aquellas que se sentían más cuidadas y apreciadas por sus parejas.

Hablar, validarse mutuamente.

Getty Images
Hablar, validarse mutuamente.

Conflicto y cortisol

El cortisol es una hormona que juega un papel clave en la respuesta del cuerpo al estrés.

El cortisol tiene un ritmo diurno, por lo que sus niveles suelen ser más altos poco después de despertarse; y luego disminuyen gradualmente durante el día. Pero el estrés crónico puede provocar patrones de cortisol pocos saludables, como niveles bajos de cortisol al despertar o que el cortisol no disminuya mucho al final del día.

Estos patrones están asociados a un aumento en el desarrollo de enfermedades y los riesgos de mortalidad.

Mis colegas y yo descubrimos que el conflicto alteraba los niveles de cortisol de las parejas el día que tenían una disputa: las personas con parejas estresadas que utilizaron comportamientos negativos durante el conflicto tuvieron niveles más altos de cortisol incluso cuatro horas después de que terminó el conflicto.

Estos hallazgos sugieren que discutir con una pareja que ya está estresada podría tener efectos biológicos duraderos para la salud.

Manejando el estrés

Aquí te presentamos tres maneras en que puede reducir el estrés en su relación, durante y después de las vacaciones.

Primero, hablen y valídense mutuamente. Díganle a su pareja que comprende sus sentimientos. Hable de cosas grandes y pequeñas antes de que se intensifiquen.

A veces, las parejas ocultan problemas para protegerse mutuamente, pero esto en realidad puede empeorar las cosas. Comparta sus sentimientos y, cuando su pareja comparta a cambio, no interrumpa.

Recuerde que sentirse cuidado y comprendido por una pareja es bueno para su bienestar emocional y promueve patrones de cortisol más saludables, por lo que estar ahí el uno para el otro y escucharse mutuamente puede tener efectos en la salud tanto para usted como para su pareja.

A continuación, muestre su amor. Abrácense, tomense de la mano y sean amables. Esto también reduce el cortisol y puede hacerte sentir más feliz. Un estudio encontró que una relación satisfactoria puede incluso ayudar a mejorar la respuesta a la vacunación.

Luego, recuerda que eres parte de un equipo. Piensen en soluciones, sean los animadores de los demás y celebren juntos las victorias. Las parejas que se unen para afrontar el estrés están más sanas y más satisfechas con sus relaciones. Por ejemplo: prepare la cena o haga mandados cuando su pareja esté estresada, relajarse y recordar juntos, o probar un nuevo restaurante, baile o clase de ejercicio.

Dicho esto, también es cierto que a veces estos pasos no son suficientes. Muchas parejas seguirán necesitando ayuda para controlar el estrés y superar las dificultades. La terapia de pareja ayuda a los socios a aprender a comunicarse y resolver conflictos de manera efectiva. Es fundamental ser proactivo y buscar la ayuda de alguien que esté capacitado para lidiar con las dificultades continuas de las relaciones.

Entonces, en esta temporada navideña, dígale a su pareja que está ahí para ella, preferiblemente mientras le abraza. Tomen en serio el estrés de los demás y no volteen más los ojos. No es tanto el estrés en sí mismo; es la forma en que ambos manejan el estrés juntos.

Trabajar como un equipo abierto y honesto es el ingrediente clave para una relación sana y feliz, tanto durante la temporada navideña como en el nuevo año.

*Rosie Shrout es profesora adjunta de Desarrollo Humano y Estudios de la Familia en la Universidad Purdue, Estados Unidos.

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons. Puedes leer el artículo original aquí.


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