En plena pandemia y sin éxito, más de dos millones de personas buscan empleo
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Cuartoscuro Archivo

En plena pandemia y sin éxito, más de dos millones de personas buscan empleo en México

Las 2 millones 632 mil personas desempleadas que buscan trabajo se enfrentan a un nuevo obstáculo: deben presentar un comprobante No-Covid.
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24 de agosto, 2020
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Otra vez a buscar trabajo, ahora en una empresa de limpieza. Otra vez la rutina de preparar su solicitud de empleo: Leonardo Donghu, 25 años, bachillerato concluido como técnico mecánico, padre de un niño de 5 años, domicilio en Chimalhuacán, Estado de México, sueldo esperado: el que sea. Y otra vez encomendarse a Dios, otra vez en la fila para la entrevista entre muchos otros desempleados, otra vez rechazado.

Leonardo ya perdió la cuenta de las veces que ha intentado encontrar un trabajo formal en el tiempo que ha durado la pandemia de COVID-19, que ya arrasó con más de 1 millón empleos. Él trabajaba en una empresa que a su vez era subcontratada para hacer el aseo en la cadena de tiendas departamentales Liverpool. En abril le dijeron que lo “descansarían” una semana sin goce de sueldo; cuatro meses después, no lo han vuelto a llamar, pero tampoco le han pagado liquidación, porque, en los hechos, no lo despidieron.

A su búsqueda de trabajo se ha sumado un nuevo obstáculo, relata el joven: los empleadores le exigen presentar un “comprobante” de que no tiene COVID-19, una prueba que debe pagar él mismo en algún laboratorio privado, donde ronda los 3 mil pesos.

“En una ensambladora de bicicletas donde busqué trabajo me dijeron que, como requisito principal, lleve un certificado de no-COVID; le dije a la señorita: ‘oye, pero cuesta arriba de 3 mil pesos la prueba de COVID, si por eso quiero trabajar, uno trabaja por necesidad, no porque le sobre el dinero’, y me dice: ‘sí, pero es un requisito por la pandemia’”, recuerda.

“No es la única empresa que me ha tocado, he ido a otros lugares y también me piden el comprobante de no-COVID; por la pandemia está bastante difícil encontrar trabajo, con eso de que cerraron establecimientos, o no están contratando, o te dicen: ‘sí te contrato, pero si traes el comprobante de no-COVID’; ya esa prueba se está volviendo un requisito indispensable, como si fuera comprobante de estudios, para poder tener un empleo”.

Entérate: AMLO destaca creación de 66 mil empleos en agosto y dice que la epidemia ‘va cediendo’

Leonardo es una de las 2 millones 632 mil personas desempleadas que han buscado trabajo, sin éxito, a lo largo de la pandemia, de acuerdo con datos de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi, que ha recogido información hasta junio.

El estudio clasifica a 2.8 millones de personas como “desocupadas abiertas”, es decir, que no tienen trabajo y están en busca de uno. El 83.2% de ese total, 2.3 millones de personas, lleva entre uno y tres meses buscando empleo (a lo largo de abril, mayo y junio, los meses más duros de la pandemia). Esa cifra se suma a las personas que buscaban trabajo desde antes de la emergencia sanitaria -antes de marzo-, un ejército de reserva que ya estaba formado por 336 mil personas.

Este fin de semana, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que se había detenido la pérdida de empleos y destacó que en agosto ya se habían creado casi 67 mil fuentes de trabajo, una cifra que es, sin embargo, 41 veces menor que la cantidad de personas en busca de ocuparse.

Leonardo y su familia intentan sobrellevar las presiones de la pandemia mediante una pequeña verdulería en la que venden poco, tanto, que a veces sus ingresos no les alcanzan para surtir sus productos.

“Sí es complicado, porque en algún momento que tu hijo quiera pedir algo, se le antoja algo o necesita algo, tú le tienes que decir: ‘no tengo, porque no tengo trabajo’. Es algo tan difícil, que hasta los hijos están madurando rápidamente; mi hijo es muy inteligente, porque me dice: ‘papá, sé que ahorita no tienes dinero, pero cuando tengas, ¿me compras esto?’, o sea, es algo tan triste decirle que no tengo trabajo, y que, si no tengo trabajo, no comemos, y mi hijo lo sabe”, cuenta.

A su edad, Leonardo se ubica en el sector poblacional más azotado por la precariedad laboral causada por la pandemia. De acuerdo con datos de la ETOE (hasta junio), el 49% del total de la población “desocupada abierta” (1.3 millones de personas) tiene entre 25 y 44 años, cifra que aumentó 7% respecto de mayo. Otro 25.5% (700 mil personas) tiene entre 15 y 24 años, con un aumento de 5% respecto de mayo. Es decir, el 75% del total de las personas desocupadas en busca de trabajo durante la pandemia (2 millones de personas) es joven o adulta joven.

Por sexo, la tasa de desocupación durante la crisis sanitaria fue más grave entre las mujeres, pues pasó de 2.7% en mayo a 4.8% en junio (un crecimiento de 2.1 puntos), mientras que entre los hombres el aumento fue tres veces menor, al pasar de 5.1% a 5.9% (una variación de 0.8 puntos).

Con base en los datos de la ETOE, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) publicó un informe en el que indicó que, si bien hubo un aumento de la población ocupada, al pasar de 43.6 a 48.3 millones de personas en junio, más de la mitad de esos trabajadores no cuenta con acceso a servicio médico como prestación laboral. Además, precisó que el crecimiento de 4.7 millones de los ocupados entre mayo y junio se dio principalmente en el sector informal.

Los datos de la ETOE también indican una caída en la remuneración del empleo, pues aumentó en 4 puntos el grupo de trabajadores que ganan entre uno y dos salarios mínimos, al pasar de 32.9 a 36.9 el porcentaje de la población ocupada que se ubica en dicho segmento salarial. En contraste, cayó 1 punto el grupo que gana entre 3 y 5 salarios mínimos, al pasar de 7.5 a 6.4 el porcentaje de los ocupados que se ubican en ese segmento salarial.

Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, advierte que el aumento en el número de empleos durante la pandemia no significa, por sí mismo, un mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores, pues muchos no cuentan con contrato ni con seguridad social, amén de que los salarios son precarios.

“Evidentemente ya se está recuperando una parte (del trabajo); en números y estadísticas, el desempleo claramente baja, la gente está regresando a trabajar, pero no son los mismos trabajos. Ésa es la clave del asunto: pueden estar regresando a trabajos con menor ingreso, porque los datos muestran que lo que sigue en el suelo es el ingreso laboral; la recuperación es mínima”, señala en entrevista.

“Es un empleo más precario; no son los mismos trabajos: son trabajos con menor remuneración y con menor protección social, menos afiliación a la seguridad social, sin contratación estable. Y esos son los estándares del derecho al trabajo como derecho humano; de lo que estoy hablando es de violación de derechos humanos”.

En su informe, el Coneval apremió a la implementación de políticas públicas dirigidas a los trabajadores más vulnerables, esto es, los informales y los de sectores como servicios y comercio, los más afectados por las medidas sanitarias. Para Gómez Hermosillo, se requiere de una reforma profunda que erradique el régimen de exclusión que impide a los trabajadores informales acceder al derecho a la salud.

“En México, como en muchos países, asociamos el acceso a los servicios de salud al régimen laboral, lo metimos en la seguridad social y dejamos que se financiara con cuotas obrero patronales”, plantea.

“En la práctica, eso lo que significa es crear una carga, un impuesto muy grande al trabajo, y generar una dualidad que hoy se llama eufemísticamente formal/informal, pero que en realidad es una dualidad entre incluidos y excluidos o entre gente con derechos y gente sin derechos, porque no es una dualidad entre gente con trabajo y gente sin trabajo, hay mucha gente con trabajo sin derechos, sin seguridad social”.

Gómez Hermosillo agrega que el verdadero generador de bienestar es el trabajo, no los programas sociales, por lo que, sostiene, el gobierno debe centrar sus esfuerzos en robustecer su política laboral.

“Necesitamos una reforma de gran calado para que el trabajo sí sea una fuente de bienestar, entender que es el trabajo la fuente del bienestar, no la política social”, resume el especialista.

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5 cifras que muestran cómo el COVID-19 está fuera de control en EU

Con la cercanía del invierno y ante la carencia de un plan gubernamental nacional para hacer frente a los nuevos brotes, los casos, las hospitalizaciones y las muertes se multiplican.
14 de noviembre, 2020
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La incertidumbre política y la emergencia sanitaria se cruzan en EE.UU.: mientras el gobierno de Donald Trump se enfoca en pedir recuentos y disputar el resultado de las elecciones, la pandemia de coronavirus vive su peor momento en el país.

Con la cercanía del invierno y ante la carencia de un plan nacional para hacer frente a los nuevos brotes, los nuevos casos, las hospitalizaciones y las muertes se multiplican.

Desde hace días, medios de EE.UU. críticos con la gestión de Trump habían señalado que el presidente, que pasó más de una semana sin hablar ante la prensa, no parecía mostrar interés en sus obligaciones y en el curso de la pandemia, mientras intenta revertir desde Twitter y los tribunales el resultado de los comicios.

En la tarde de este viernes, sin embargo, Trump apareció otra vez frente a las cámaras para prometer que una potencial vacuna estará lista ante de finales de año y descartó la posibilidad de que su gobierno imponga una nueva cuarentena para hacer frente a la pandemia.

“Este gobierno no se cerrará. Ojalá el… pase lo que pase en el futuro, ¿quién sabe qué gobierno será? Supongo que el tiempo lo dirá. Pero puedo decirles que este gobierno no irá a un cierre“, dijo.

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Getty Images
Trump reapareció esta semana tras más de una semana sin dar una conferencia de prensa.

Un día antes, el doctor Anthony Fauci, la principal autoridad en enfermedades infecciosas del país, había llamado a redoblar los esfuerzos ante el aumento de los casos porque una vacuna efectiva, dijo, no iba a estar disponible de forma inmediata.

“La ayuda está en camino. Pero aún no está aquí”, afirmó.

Fauci no ha sido el único en llamar la atención sobre el creciente número de contagios en EE.UU.

Tom Frieden, exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), consideró que la nación atraviesa una “temporada peligrosa“, mientras el corresponsal médico de CNN, Sanjay Gupta, calificó la situación como un “desastre humanitario“.

En tanto, el epidemiólogo Michael Osterholm, quien recientemente fue nombrado miembro del grupo de trabajo sobre el coronavirus del presidente electo, Joe Biden, describió el panorama actual como un “infierno covid”.

Según Osterholm, aunque EE.UU. no el único lugar del mundo donde los casos repuntan de nuevo, la situación se vuelve más crítica por dos motivos: primero, porque es el país con más contagios y muertes en el mundo y, segundo, porque el gobierno saliente no parece interesado en tomar medidas de mitigación en lo que le queda en el cargo.

Nos podemos hacer una idea de lo sombría de la situación repasando algunas de las cifras que han sonado las alarmas de la comunidad médica y científica.

1. Un récord histórico de casos

Desde hace meses, EE.UU. ocupa la triste posición de ser el país con más casos y muertes por coronavirus del mundo.

De los más de 53 millones de contagios reportados a nivel global, más de 10,3 millones son de habitantes de Estados Unidos, casi un 20% del total global en una nación cuya población representa el 4% del planeta.

Pero si las cifras totales son alarmantes, lo que ha pasado en los últimos días ha sido motivo de preocupación mayor.

Solo el jueves, EE.UU. superó los 160.000 nuevos casos en un día, casi una semana después de cruzar el récord de los 100.000 contagios diarios.

Dos estados, Texas y California, fueron los primeros esta semana en reportar más de un millón de personas infectadas, mientras otros, como Florida, le siguen los pasos.

El aumento ha sido una tendencia en las últimas semanas en más de 40 estados y, según los modelos de varias universidades, la cifra podría ir a peor en los días venideros.

De acuerdo con los CDC, se prevé que antes del 5 de diciembre se reportarán entre 630.000 y 1.700.000 nuevos casos en el país, aunque la agencia señala que la estimación puede quedarse por debajo.

“Durante las últimas semanas, se han reportado más casos de los esperados en la predicción. Esto sugiere que el pronóstico actual puede no reflejar la gama completa de casos que se notificarán en el futuro. Las previsiones para nuevos casos deben interpretarse en consecuencia”, indica en su página web.

2. Creciente número hospitalizaciones

La escena es conocida: como pasó en la primavera y el verano, los hospitales de muchos estados comienzan otra vez a quedarse sin camas, ahora en una proporción mayor.

Actualmente, hay más estadounidenses hospitalizados con covid-19 en EE.UU. que en cualquier otro momento anterior de la pandemia.

Hasta el 12 de noviembre, más de 67.000 personas recibían atención hospitalaria tras dar positivo por coronavirus, según datos del Covid Tracking Project, un sistema de monitoreo de la pandemia.

Hasta este viernes, 17 estados reportaban un incremento general de hospitalizaciones.

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AFP
Actualmente, hay más estadounidenses hospitalizados con covid-19 en EE.UU. que en cualquier otro punto anterior de la pandemia.

El récord anterior se remontaba al 15 de abril, cuando Nueva York era el epicentro del covid-19 en EE.UU., y se reportaron 59.940 hospitalizaciones a nivel nacional.

El nuevo récord de hospitalizaciones muestra que hemos entrado en el peor período de la pandemia desde el brote original en el noreste (en Nueva York y estados cercanos)”, escribieron los creadores del Covid Tracking Project el miércoles.

3. Las muertes vuelven a aumentar

Los CDC registraban hasta este viernes más de 242.200 fallecidos, una tasa de mortalidad de 73 por cada 100.000 habitantes en EE.UU.

Y reportaron el 10 de noviembre 1.859 muertos por covid-19, la cifra más alta desde los más de 2.500 registrados el 25 de junio, un día anómalo pues para entonces la media semanal había estado cayendo hasta unos 600.

De hecho, el 10 de noviembre se superó por primera vez la cifra de 1.000 muertos de media en los siete días anteriores, algo que no pasaba desde agosto.

Trevor Bedford, analista del Instituto de Investigación Fred Hutchinson de Seattle, recordó en Twitter que las muertes durante la pandemia generalmente comienzan a aumentar tres semanas después de que se disparan los casos.

“Estimo que Estados Unidos reportará más de 2.000 muertes por día en tres semanas”, escribió.

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Getty Images
El número de casos positivos se ha multiplicado en las últimas semanas.

El modelo matemático del Institute for Health Metrics and Evaluation proyecta unas 399.162 muertes en EE.UU. para el 1 de febrero si se mantiene las condiciones actuales, pero si se flexibilizan aún más las medidas de protección, estima que la cifra rondaría los 513.657.

4. Situación crítica en numerosos estados

Si al inicio de la pandemia el epicentro estuvo más “concentrado” en algunos estados (como Nueva York y después Florida), ahora los epidemiólogos advierten que la situación es más complicada por el creciente número de casos que se reportan a lo largo y ancho del país.

Según tuiteó Frieden, esto se debe a que Estados Unidos entró en “la fase exponencial” de propagación del virus, por lo que es previsible que la situación empeore significativamente en la mayoría de los estados.

No obstante, aclaró que no todos los lugares están experimentando actualmente la misma tasa de propagación del covid-19.

“Por ejemplo, Dakota del Sur (el estado con la tasa más alta) tiene 100 veces más propagación que Vermont”, dijo.

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Las filas de autos para hacerse pruebas de coronavirus han vuelto a aumentar.

Numerosos estados y ciudades muestran otras cifras preocupantes.

  • El área de Minot, en Dakota del Norte, ha reportado más casos per cápita que cualquier otra parte del país.
  • El brote en Wisconsin ha aumentado más rápido que en cualquier otro estado.
  • El condado que incluye Los Ángeles ha reportado más casos de covid-19 desde el inicio de la pandemia que cualquier otro lugar.
  • Texas tiene más casos que cualquier otro estado y el mayor número de contagios en campus universitarios.
  • En la ciudad de El Paso, las autoridades han pedido el traslado de más morgues móviles ante el creciente aumento de muertes y han necesitado trasladar enfermos por vía aérea a otras localidades porque se han quedado sin capacidad en los hospitales.

“La gente no quiere escuchar que lo que está sucediendo en El Paso no es un evento aislado. Se convertirá en la norma”, le dijo el epidemiólogo Michael Osterholm a Yahoo Finance.

5. La Casa Blanca como epicentro

Para muchos medios de EE.UU., un reflejo de cómo la pandemia está fuera de control en el país es la propia situación en la Casa Blanca, en la que casi 200 personas, desde el presidente hasta miembros de su equipo servicio personal y de seguridad, han dado positivo o han tenido que aislarse por estar en contacto con el virus.

Más de 30 personas, incluido Trump, su esposa y su hijo menor, en fechas cercanas al evento para la nominación de Amy Conney Barret para la Corte Suprema.

El mismo presidente tuvo que ser hospitalizado y unas semanas más tarde varios asistentes del vicepresidente Mike Pence también se enfermaron.

A inicios de noviembre, tras un evento durante la noche de las elecciones en el que Trump se proclamó ganador cuando aún continuaban los conteos, se reportó un nuevo brote: el jefe de gabinete de Trump, Mark Meadows, uno de sus jefes de campaña y otra decena de funcionarios dieron positivo.

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Getty Images
Unos 130 imembros del Servicio Secreto se han contagiado o han tenido que aislarse por estar en contacto con el virus.

Este viernes, medios de EE.UU. reportaron que al menos 130 miembros del Servicio Secreto, que se encargan de la seguridad de Trump y la Casa Blanca, dieron positivo o han tenido que aislarse tras exponerse a personas enfermas con covid-19.

Además, al menos ocho miembros del personal del Comité Nacional Republicano, incluido el Jefe de Gabinete, Richard Walters, tienen el virus, según informó la organización.


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