Empresa quiere mina que usará millones de litros de agua en pueblo con sequía
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Jesús Santamaría

Empresa canadiense quiere abrir una mina que gastará millones de litros de agua en comunidad con sequías

Organizaciones civiles denuncian que, durante la primera fase de exploración del terreno, la minera canadiense ya provocó daños en manantiales naturales afectando a agricultores que viven del agua para subsistir.
Jesús Santamaría
31 de agosto, 2020
Comparte

La minera canadiense Almaden Minerals quiere abrir una mina de oro y plata que consumirá más de 5 millones de litros de agua diarios en una comunidad indígena de Puebla que padece sequías severas.

Para conseguir tal cantidad de agua, lo equivalente a llenar 730 albercas olímpicas al año durante más de una década, la compañía promete que utilizará la lluvia que caiga del cielo.

Sin embargo, hidrólogos, ambientalistas, y organizaciones civiles, advierten que, en una región de sequías, no hay certeza de que lloverá lo suficiente para garantizar el abasto a la mina y a las comunidades de Ixtacamaxtitlán, municipio de la sierra norte de Puebla donde habitan más de 24 mil personas. Por lo que acusan a la compañía canadiense de que, en realidad, tomará el agua faltante del río Tecolutla y de sus afluentes, como el río Apulco, que fluye a escasos dos kilómetros de la mina.

Te puede interesar: Adán Vez Lira, el ambientalista que se opuso a las minas y promovió el turismo ecológico en Veracruz

Además, para la extracción de oro y plata, Almaden Minerals usará explosivos y químicos como el cianuro, y generará toneladas de residuos. Y esto, advierten los especialistas, detonará también el riesgo de que esos residuos se filtren y contaminen el río Apulco, afectando no solo a las comunidades cercanas a la mina, sino también a las más de 395 mil personas que viven en 13 municipios poblanos por los que pasa el río en dirección a la costa de Veracruz, hasta llegar al Golfo de México.

Organizaciones civiles como Poder, Fundar, y el Centro de Estudios de Desarrollo Rural, denuncian que, durante la primera fase de exploración del terreno, la minera ya provocó daños en manantiales naturales afectando a agricultores que viven del agua para subsistir.

Almaden Minerals responde que, a pesar de las sequías, la mina se abastecerá de la lluvia que almacenará en dos presas que construirá, y que incluso donará a las comunidades el agua que sobre del proyecto.

También subraya que no succionará agua de río alguno y que no abrirá pozos. Aunque en la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto introdujo un matiz que los ambientalistas y académicos denuncian que es “la puerta de entrada” a utilizar agua del río: la minera admite que, además de la lluvia, se abastecerá “de flujos de agua subterránea”, aunque subraya que es agua que ya está acumulada en el lugar donde perforarán la mina.

En cuanto a las afectaciones ambientales, Almaden Minerals responde que almacenará los residuos en depósitos secos y filtrados, es decir, ya depurados de ácidos, para “reducir” la huella de contaminación.

La población de Ixtacamaxtitlán se encuentra dividida.

Por un lado, hay ciudadanos que están a favor de la minera, que prometió que dará empleo a 600 personas en comunidades pobres, y que para el final de los 11 años de vida del proyecto dejará en las arcas de Puebla y del municipio más de 2 mil millones de pesos por el pago de impuestos.

Y, por otro lado, están los que rechazan la mina por sus implicaciones ambientales en una zona marcada por la sequía, y quienes denuncian que la minera canadiense no hizo una consulta a los pueblos indígenas. Este grupo, además, critica que detrás de las acciones altruistas que presume la minera canadiense en la zona del proyecto, como como equipar escuelas, o donar sillas de ruedas, se esconden jugosas ganancias: más de 6 mil millones de pesos netos por la venta de toneladas de oro y plata.

Sequías extremas

Alejandro Marreros, del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CESDER), explica que, en Santa María, a dos kilómetros y medio de donde se proyecta abrir la mina, los 600 habitantes de esta comunidad de Ixtacamaxtitlán se turnan el abasto de agua potable cada tres días.

“La lluvia aquí es de temporada, de solo cuatro meses al año, y por eso somos una zona con fuerte carencia de agua”, plantea el activista, cuya afirmación tiene sustento en lo reportado por diferentes fuentes oficiales.

Una de esas fuentes es el Atlas de Riesgo del municipio, que cataloga a Ixtacamaxtitlán de “riesgo alto” por “sequías de intensidad alta”.

Otra fuente que lo corrobora es el Monitor de Sequía de México, de la Conagua, que señala que en este municipio de la sierra norte de Puebla hay periodos que son “anormalmente secos”, como, por ejemplo, el que se registró de mayo a octubre de apenas el año pasado, y periodos de “sequías moderadas” y también de “sequías severas”, como las registradas en 2011 2009 y 2008.

Incluso, Almaden Minerals admite en la Manifestación de Impacto Ambiental que la disponibilidad de agua en la zona “es un tema crítico” y que la característica “más destacada” de las condiciones climáticas de Ixtacamaxtitlán es, precisamente, que la lluvia es “escasa”.

Ante estos datos, Marreros critica que es “un sinsentido” proyectar una mina a cielo abierto en una región de sequías que, según la propia empresa canadiense, requiere más de 5 millones de litros de agua… todos los días.

“Es una gran contradicción -insiste-. Por un lado, la comunidad no tiene agua para abastecerse con regularidad. Y, por otro, una minera nos dice que va a gastar millones de litros de agua a diario. Es absurdo”.

Sin embargo, Minera Gorrión, la empresa mexicana filial de Almaden Minerals, defiende que el proyecto es “robusto, moderno y realista”.

Cuestionado sobre cómo garantizan que habrá agua suficiente, David Santamaría, vocero de Minera Gorrión, explica que desarrollaron modelos de predicción de lluvias a partir de los registros del Servicio Meteorológico Nacional de seis estaciones regionales, con un periodo que va de 1943 a 2014, más otro análisis con datos obtenidos por una estación propia.

El resultado es que pronostican una precipitación media anual de 600 mm en Ixatacamaxtitlán, una media que, si bien está por debajo de la nacional de los últimos diez años, que es de 807 mm anuales, la minera cree que será suficiente para llenar las dos presas que construirán, si el gobierno de López Obrador le da luz verde al proyecto.

Almaden Minerals confía a tal punto en sus predicciones que, a pesar de los indicadores de sequías de la Conagua y del Atlas de Riesgo, promete que no solo tendrá agua suficiente para abastecer su mina, sino que, “en condiciones normales”, también será capaz de donar 2 millones de litros diarios a las comunidades.

Mientras que, “en condiciones de sequía”, la donación cae hasta los 500 mil litros; un tercio de una alberca olímpica para un municipio de 126 localidades y 24 mil 500 habitantes, aunque la minera precisa que “el área de influencia del proyecto” solo afectaría a 7 localidades donde habitan 1 mil 283 personas.

“Estamos preparados para mantener un proyecto en pie sin afectar los recursos (el agua) que se vayan donando a la población”, enfatiza el vocero de Minera Gorrión en una entrevista, que puedes leer íntegra aquí.

Contradicciones

No obstante, Alonso Gutiérrez, maestro en Ciencias de la UNAM que analizó la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto, advierte en un estudio que puedes leer aquí que la minera promete cantidades de agua “sin sustento” y con datos y cálculos contradictorios.

Por ejemplo, en unas partes de la Manifestación la empresa dice que lloverá 600 mm al año en Ixtacamaxtitlán, y en otras, en cambio, toma como referencia el estado de Puebla, y dice que la precipitación media será de 981 mm. Otro ejemplo: en unas partes dice que las lluvias en Ixtacamaxtitlán son “escasas”, y en otras asegura que son “abundantes”.

El maestro Alonso Gutiérrez plantea que la minera tampoco tiene en cuenta otros factores clave que, además de las sequías, afectarían al almacenamiento del agua en las dos presas, como la evaporación, el desazolve, o las posibles filtraciones por fracturas.

“No explican qué modificaciones en el paisaje harán para dirigir el agua hacia las presas, ni el impacto que tendría la construcción de éstas y las posibles modificaciones en el entorno natural”, enfatiza el académico, que apunta que la construcción de dos presas, por sí mismo, requiere de una Manifestación de Impacto Ambiental aparte.

Otro punto polémico en la Manifestación es que Almaden Minerals promete que, a partir del quinto año del proyecto, reducirá el agua que utilizará para su proyecto. Aunque, al mismo tiempo, dice que aumentará la cantidad de oro y de plata que procesará.

Así lo expone: en los primeros cuatro años, gastará 0.7 metros cúbicos por tonelada para procesar 7 mil 650 toneladas de material. Es decir, gastará 5 millones 355 mil litros de agua diarios.

A partir del quinto año, Almaden Minerals dice que bajará su consumo de agua de 0.7 metros cúbicos a 0.4 por tonelada. Sin embargo, de 7 mil 650 toneladas diarias pasará a procesar 15 mil 300, casi el doble, por lo que su consumo diario pasará de algo más de 5 millones de litros a 6 millones 120 mil litros diarios.

Es decir, la mina gastará 785 mil litros más todos los días.

Aún así, Almaden Minerals insiste en entrevista en que usará menos agua y que, a partir del quinto año, “el consumo se vuelve más eficiente”.

Agua subterránea: ¿sí o no?

Para el académico Alonso Gutiérrez, “estos datos contradictorios” son los que le llevan a asegurar que la minera no dejará en manos de las lluvias de temporada un proyecto en el que Almaden Minerals ya invirtió 40 millones de dólares, y para el que prevé una inversión total de operación de 1 mil 100 millones de dólares, unos 22 mil millones de pesos.

“Es ridículo el argumento de que la actividad de una mina, que requiere de una inversión millonaria, vaya a depender de si un año llueve mucho o nada”, subraya Gutiérrez, que insiste en que, en una zona de sequías, es “absolutamente inviable que una mina pueda sostenerse solo de la lluvia”.

Alonso Gutiérrez no es el único que piensa así. Otros académicos de la UNAM y de la UAM, como Laura Pastrana Álvarez o Gibrán Mubarqui, organizaciones como la mencionada CESDER y el Consejo Tiyat Tali, e investigadores de Fundar y del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), también elaboraron estudios -cuyas conclusiones puedes consultar aquí- en los que advierten que la Manifestación de Impacto Ambiental de la minera está “plagada de errores y de contradicciones”.

La crítica de los académicos es que la minera se guarda un as bajo la manga: compensar las sequías con el agua subterránea del acuífero Tecolutla y sus afluentes.

La minera lo niega tajantemente, aunque en la Manifestación su postura es contradictoria: en el documento insiste en que la principal fuente de abasto del proyecto serán las lluvias, pero, en otras, admite que usará “los flujos de agua subterránea en el tajo”.

Cuestionado sobre esta contradicción, el vocero de la minera, David Santamaría, insiste en que el proyecto no explotará pozos, ni succionará río alguno. Lo que sí hará, precisa, es aprovechar los flujos de agua subterránea que se acumulan en la zona donde se abrirá el tajo de la mina.

Es decir, no abrirán pozos, pero sí utilizarán el agua subterránea que encontrarán a medida que vayan excavando para abrir la mina.

Esos flujos de agua subterránea son los denominados como “agua de laboreo” y su uso está permitido por la Ley Minera, insiste Santamaría, que recalca que “no será necesaria la gestión de concesiones para el aprovechamiento de agua subterránea”.

Sin embargo, para los académicos y ambientalistas entrevistados, este es un argumento “mañoso” para utilizar agua subterránea sin tener que solicitar una concesión a Conagua, tal y como obliga el decreto publicado el 6 de junio de 2016 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de aguas nacionales subterráneas del acuífero Tecolutla.

“Lo que establece el DOF es que no se puede utilizar agua subterránea del acuífero Tecolutla porque eso generaría un riesgo en la estabilidad y en el balance hídrico, y una sobreexplotación de todo el sistema de ríos, como el Apulco, que se nutren de éste. Y esto, a su vez, pondría en riesgo el abasto de agua para la población local”, advierte el maestro Alonso Gutiérrez.

“Si contaminas el río, lo contaminas todo”

Además del uso de agua subterránea, otro punto que preocupa es qué se va a hacer con las toneladas de residuos que a diario generará el proyecto.

De acuerdo con la Manifestación, una vez que se extraigan de la tierra los metales preciosos, se pasa al ‘lavado’ de los mismos con químicos tóxicos como el cianuro de sodio, para separar la tierra del oro y la plata.

Para hacer ese ‘lavado’, la minera utilizará un método conocido como filtrado de “jales secos”, que consiste en almacenar los residuos en depósitos llamados ‘tepetateras’, ya filtrados y depurados de ácidos. Y esto, subraya la minera, “permitirá reducir la huella del proyecto en un 50%”.

Además, Almaden Minerals señala que en la región del proyecto hay altas concentraciones de carbonato de calcio, lo que les permite asegurar que “la generación de drenaje ácido (hacia el subsuelo) es muy poco probable” debido “al alto potencial neutralizador” del calcio.

No obstante, los investigadores consultados de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) plantean que ninguna minera puede garantizar al 100% que sus residuos derivados no contaminarán el medio ambiente.

De hecho, para que se generen afectaciones graves, el investigador Gibrán Mubarqui advierte en un estudio que puedes leer aquí que no es necesario que ocurran escenarios catastróficos, como un derrame de químicos. Solo con las sequías y las tormentas extremas que se dan en Ixtacamaxtitlán, el riesgo de contaminación del río próximo a la mina es latente.

En época de sequías, explica el académico, el peligro es que en las tepetateras donde se depositaron los residuos, las partículas de polvo “se transportan fácilmente por el viento” y pueden llevar parte de esos residuos a los ríos.

Mientras que, ante posibles tormentas extremas, como las que se desataron en la zona en 1999, o ante algún evento ciclónico, como los de 2006, 2007 y 2008, se puede producir un desborde de las presas, lavando el material de residuos acumulado en las tepetateras, que llegaría al río próximo a la mina, y de ahí viajaría “con altas velocidades” cuenca abajo contaminando el afluente a su paso por 120 poblaciones habitadas por 130 mil personas, hasta llegar al mar en el Golfo de Veracruz.

“La preocupación es sencilla”, enfatiza el académico. “Si se contamina el acuífero Tecolutla, contaminas todo. Y no solo todos los ríos que dependen de ese acuífero, como el río Apulco, sino también todos los pozos de riego y los manantiales de la región de los que viven miles de personas”.

Desde octubre del año pasado, la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) tiene en pausa el análisis de la Manifestación de Impacto Ambiental de Almaden Minerals, así como el permiso para iniciar los trabajos, debido a que organizaciones civiles que se oponen al proyecto interpusieron amparos y el caso aún está pendiente de resolución en un Tribunal Colegiado.

Pero el proyecto continúa vigente.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Trump vs Biden: cuáles son los estados que definirán las elecciones en EU (y por qué todos miran a Florida)

Unos pocos estados determinarán el resultado de las históricas elecciones estadounidenses. Aquí te ofrecemos una guía simple.
2 de noviembre, 2020
Comparte

Como bien sabe la excandidata demócrata Hillary Clinton, en Estados Unidos no necesariamente gana las elecciones quien obtenga el mayor número de votos de los ciudadanos.

En la primera economía mundial, los comicios a presidente son indirectos, lo que de facto significa que algunos territorios -o votantes- acaban pesando más que otros.

El candidato que llegará a la Casa Blanca, o se quedará en ella en el caso del presidente Donald Trump, debe conseguir al menos 270 de los 538 votos del Colegio Electoral.

Cada estado tiene un determinado número de votos en función de su población y el aspirante que consiga mayor número de sufragios populares en ese territorio se suele llevar todos esos votos electorales.

Como algunos estados tienen un sólido historial de preferencia demócrata o republicana, la atención se centra en aquellos en los que no está tan claro quién puede ganar.

Se llaman “estados péndulo” o “bisagra” y en estas elecciones superan la decena.

Toda la atención estará puesta en estos territorios la noche de las elecciones, y en BBC Mundo destacamos los seis considerados más determinantes dentro de esos “campos de batalla” -Carolina del Norte, Florida, Pensilvania, Michigan, Wisconsin y Arizona-; y otros dos que se han vuelto más competitivos por sus cambios demográficos -Georgia y Texas-.

El primero en salir: Carolina del Norte

19:30 ET (00:30 GMT). Todo empieza en el este, la zona del país que primero comenzará a cerrar las urnas y publicar resultados iniciales.

Carolina del Norte, con 15 votos electorales y sin claro ganador en las encuestas, es uno de los primeros que se espera que empiecen a difundir datos de forma más rápida entre los estados más disputados.

Firme bastión republicano antes de que el expresidente Barack Obama lo ganara en 2008 por un pequeño margen, el estado se caracteriza por ciudades con grandes comunidades de votantes afroestadounidenses, profesionales moderados y universitarios, pero también importantes zonas rurales, blancas y conservadoras.

Trump ganó aquí en 2016, por casi un 4% después de que Obama lo perdiera en el camino a la reelección en 2012, y la victoria de Trump o el actual candidato demócrata, Joe Biden, puede marcar un buen inicio de la noche para ambos.

El Consejo Electoral del estado estima que el 80 % de los votos serán sufragios depositados en persona de manera anticipada o enviados por correo, y el resultado de éstos se estima que se publique poco después del cierre de las urnas.

línea divisoria.

BBC

Algunas claves

  • Para ganar la presidencia de EU, no hay que ganar la mayor parte de los votos populares. Hay que conseguir al menos 270 de los 538 votos del colegio electoral.
  • Millones de estadounidenses están votando más por correo estas elecciones que la anteriores, lo que puede llevar a que tengamos que esperar días para conocer el resultado final mientras esos sufragios son procesados y contabilizados.
  • Debido al aumento sin precedentes del voto por correo, el candidato que parezca liderar la contienda durante la noche puede que no acabe siendo el ganador… Así que cuidado con los resultados preliminares.
línea divisoria.

BBC

En Carolina del Norte, las autoridades han podido empezar a contabilizar esos votos de forma anticipada lo que se espera que agilice el proceso pero también pueda llevar al llamado “espejismo azul”: que los resultados iniciales favorezcan a los demócratas, más proclives a votar por correo, pero el apoyo republicano crezca a medida que avance la noche y los sufragios de ese día entren en el cómputo.

El estado, además, acepta votos por correo hasta el día 12 de noviembre, siempre y cuando hayan sido enviados antes del día de las elecciones o esa misma jornada, por lo que si la carrera está ajustada, esos apoyos pueden ser cruciales y alargar la incertidumbre.

El estado que puede enterrar una presidencia: Florida

Ahora bien, esa noche enseguida la atención se desviará hacia la diversa Florida, con 29 votos electorales y tradición de conceder o enterrar presidencias.

Este año, el estado del sol vuelve a cumplir con todo lo que se suele esperar de él: las últimas encuestas le sitúan como un territorio muy disputado, donde, a diferencia de otros campos de batalla, no hay una ventaja clara ni de Biden ni de Trump.

El diario The New York Times estima que el ganador se llevará la victoria aquí por tan solo 1 o 2 puntos porcentuales.

Y su voto sigue siendo fundamental este 2020: los encuestadores coinciden en que Trump necesita Florida para ganar las elecciones. Si lo pierde, sus posibilidades de mantener la Casa Blanca se reducen a un 1%, según las estimaciones del portal especializado FiveThirtyEight.

Mapa de Estados Unidos con votos electorales por cada estado.

BBC

Eso sí: aquí también habrá que tener cuidado con los resultados iniciales. Las particularidades de este proceso, marcado por la pandemia y las distintas normas para contabilizar y publicar el voto por correo y anticipado, pueden confundir.

Pese a que se espera que Florida sea uno de los que más rápido publique resultados, dada su vasta experiencia en el voto por correo y las semanas que ya lleva contabilizando sufragios, puede haber giros importantes durante la noche.

“Podríamos ver algo parecido a un vuelco rojo, por la manera en que Florida procesa los votos”, advierte en conversación con BBC Mundo Geoffrey Skelley, analista electoral de FiveThirtyEight.

El experto menciona las encuestas que apuntan a que, en esta ocasión, el voto por correo suele ser demócrata y que un mayor número de republicanos han expresado que votarán el día de las elecciones.

“Por eso, en un estado como Florida, es muy posible que los primeros resultados sean mayoritariamente de los votos por correo o anticipado y por ello podríamos ver que a los demócratas les está yendo mejor al principio y quizá luego los republicanos vayan ganando apoyo, debido a los votos del día de las elecciones, que tenderán a ser más pro-Trump”.

No obstante, se trata de estimaciones y en uno de los condados de Florida que puede inclinar la balanza (el más poblado, Miami-Dade) la participación de ciudadanos registrados como republicanos era hasta este domingo un 7% superior a aquellos registrados como demócratas, informó el diario The Miami Herald.

El muro azul que “cayó” en 2016: Wisconsin, Michigan y Pensilvania

Pero si Trump aguanta en Florida, la atención se girará hacia el llamado “muro azul”, por el color demócrata: los tres estados que se consideraban un bastión del Partido de Hillary Clinton en 2016 y que Trump consiguió voltear por un estrecho margen de votos.

Wisconsin, Michigan y Pensilvania forman parte del conocido como “cinturón de óxido”; el corazón de la industria que impulsó el país en el siglo XX y que se vio posteriormente vapuleado por un proceso de desindustrialización, creciente competencia global y externalización, que llevó a la pérdida de empleo y a una merma demográfica.

Allí Trump ganó por unos 80.000 votos en conjunto y menos del 1% en cada estado, con el discurso de convertir a EE.UU. en el súperpoder industrial de nuevo, un mensaje que está repitiendo en esta campaña mientras Biden va avanzando en las encuestas: en los tres estados, saca una ventaja al presidente de entre 4 y 6 puntos porcentuales.

mapa del Medio Oeste

BBC

Las urnas cerrarán en estos estados entre las 20:00 y las 21:00 hora del este (01:00-02:00 GMT), pero los resultados pueden tardar.

En dos de los tres no se ha permitido contabilizar los votos por correo o anticipados antes del día de las elecciones —en Michigan, con 16 votos electorales, se permitió empezar a procesarlos el día antes—, por lo que se espera que haya demoras… e importantes cambios.

“Esperamos ver al menos algo de vuelco azul en Pensilvania, porque las autoridades electorales no pueden procesar el voto por correo hasta las 7:00 de la mañana del día de las elecciones y por ello hay una gran posibilidad de que gran parte del voto publicado al principio sea de los sufragios de ese día ”, explica el analista de FiveThirtyEight.

Gran parte del voto por correo ya está en manos de los centros electorales, lo que puede acelerar el proceso, apunta Skelley.

No obstante, las autoridades de Pensilvania, con 20 votos electorales y considerado por algunos analistas el estado que determinará el resultado de las elecciones este año, señalaron que “la inmensa mayoría” de los votos acabarán de ser contados para el viernes, día 6.

Por lo que si la carrera está reñida y depende de Pensilvania, pueden pasar días hasta que sepamos el ganador. Eso sin contar las disputas legales para las que ambas campañas ya se preparan.

“Estamos seguros de que tomará más tiempo del habitual (…) Probablemente no sabremos los resultados la noche de las elecciones”, advirtió el gobernador Tom Wolf la semana pasada.

Joe Biden, izquierda, y Donald Trump, a la derecha.

Getty/EPA
Si la carrera está reñida, toda la atención pueda caer sobre Pensilvania.

Ambos candidatos han evidenciado la importancia del Medio Oeste, con numerosas visitas a la zona, y la agenda de Biden el 3 de noviembre refuerza esa idea: tanto él como su compañera de fórmula, la candidata a la vicepresidencia Kamala Harris, pasarán el día haciendo campaña en Pensilvania.

Wisconsin y Michigan presentan una situación similar, aunque en su caso, las probabilidades de conocer la mayor parte de los resultados durante la noche y la madrugada del día 4 parecen mayores.

“Creo que seremos capaces de saber los resultados de la elección en Wisconsin, esperemos que esa misma noche o quizá como tarde al día siguiente”, dijo el gobernador Tony Evers a principios de mes.

Un importante detalle sobre ese estado, con 10 votos electorales en juego: la legislación estatal no permite que las autoridades locales paren la contabilización de votos y continúen el miércoles, por lo que será una noche larga para muchas localidades.

Las posibles e importantes sorpresas: Georgia, Arizona, Texas

Los cambios demográficos que experimentan Georgia, Arizona o Texas —con sociedades cada vez más diversas— parece estar dando una nueva esperanza a los demócratas.

Los tres (con 65 votos electorales en conjunto) tienen una asentada tradición de voto republicano. Los tres apostaron por Donald Trump en 2016. Y los tres se consideran estados en juego este año.

Quizá el más sorprendente de todos ellos —y el más improbable— sea Texas, que no vota por un candidato demócrata desde 1976 y se ha empezado a considerar “campo de batalla” desde hace relativamente poco.

Los analistas prevén conocer gran parte de los resultados de Arizona, donde las encuestas dan a Biden la victoria por un 1,1%, durante la noche electoral, pero si la ventaja de uno u otro candidato no está clara puede que no provean un resultado final en días.

Georgia y Texas, por su parte, “deberían realizar el conteo de la mayoría de votos el 3 de noviembre, pero el escrutinio se podría alargar hasta el miércoles o jueves”, apuntan desde FiveThirtyEight.

Votante proTrump pidiendo 4 años más del presidente.

Getty Images
Trump se llevó Texas en 2016 con el 52,2% de los votos.

En el caso de Texas, el estado no ha relajado las medidas para poder votar por correo, como sí han hecho otros territorios del país que verán un gran porcentaje de sufragios emitidos de ese modo; pero ya ha superado la participación que registró en 2016, impulsada por el voto anticipado en persona.

Si Biden —que ahora va más de 2 puntos por detrás en las encuestas en ese estado— consiguiera llevarse el gran Texas, sumaría 38 votos electorales… y haría historia.

La participación está siendo alucinante. Algo nunca visto”, subrayaba la semana pasada en conversación con BBC Mundo David Becker, director ejecutivo del Centro de Investigación e Innovación Electoral y exfuncionario del Departamento de Justicia.

En total y a un día de las elecciones, la participación ya ha superado los 90 millones. En 2016, votaron un total de 138 millones de estadounidenses.

“Significa que los votantes realmente han entendido los desafíos ”, incide Becker, “y eso ayuda a garantizar que las elecciones se celebren con el menor número de contratiempos posible”.

línea divisoria.

BBC

¿Qué pasa si no hay un claro ganador?

  • Si no hay resultados claros el 3 de noviembre, tendremos que esperar días -o semanas- a que acabe el escrutinio.
  • Es habitual que todos los votos no sean contabilizados en la noche electoral pero este año puede tomar aun más tiempo.
  • Además, podrían producirse disputas legales, lo que añadiría incertidumbre al proceso y puede llevar a que las cortes jueguen un rol en las elecciones. Como ocurrió en el 2000, con Gore vs. Bush.
línea divisoria.

BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/channel/UCUBIrDsIVzRpKsClMlSlTpQ

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.