Estos son los padecimientos que complican la COVID, ¿sabes si tienes alguno?
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Cuartoscuro Archivo

Estos son los padecimientos que complican la COVID, ¿sabes si tienes alguno?

La población mexicana tiene un estilo de vida que la hace propensa a tener enfermedades detonantes de cuadros graves de Covid.
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13 de agosto, 2020
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La obesidad, diabetes, hipertensión o ser adulto mayor son las principales condiciones médicas (comorbilidades) que aumentan el riesgo si se contrae COVID-19. Si estás pensando que no tienes ninguna y que eres joven porque tienes menos de 40 años, debemos decirte que puedes padecer alguno de estos padecimientos y no saberlo.

De acuerdo a la más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) en 2016 había más de 2 millones 748 mil 674 personas con diabetes que no estaban diagnosticadas; es decir, ignoraban su padecimiento.

Entérate: ‘Para mí un contagio es muy peligroso’, personas con diabetes e hipertensión ante el coronavirus

Además, muchas personas creen que no tienen un exceso de peso importante que los ponga en riesgo. Pero el sobrepeso es una cuestión relativa en cada persona, que se asocia no solo a los kilos, sino también a la altura, explica Carlos Aguilar Salinas, director de Nutrición del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INNSZ).

Así que alguien de estatura baja puede tener un índice de masa corporal que lo pone en riesgo para tener padecimientos relacionados al sobrepeso y la obesidad, incluidos los cuadros graves de COVID.

Una mujer, con quien Animal PolÍtico platicó mientras su esposo de 45 años permanecía intubado justamente en el Instituto Nacional de Nutrición, aseguraba no explicarse el cuadro grave de coronavirus que había desarrollado su esposo, quien, decía, no tenía ningún factor de riesgo, salvo unos cuantos kilos demás, que resultaron ser 20 más de lo adecuado para su estatura.

De hecho, y aunque se ha debatido mucho si realmente las comorbilidades están influyendo en una mayor mortalidad en México o no, de acuerdo a un análisis de la base de datos de COVID del gobierno federal, de los 48 mil 870 fallecidos con resultado positivo, reportados hasta el 4 de agosto, solo 994 no tenían ningún factor de riesgo diagnosticado; es decir el 2%.

La tríada fatal

La forma más grave de diabetes y en la que se ha presentado mayor mortalidad por COVID es la que se presenta a edades tempranas, asegura el director de Nutrición del INNSZ, donde también es fundador de la Unidad de Investigación en Enfermedades Metabólicas.

Y la población mexicana tiene una predisposición genética a desarrollar diabetes desde jóvenes.

“En México, el 22% de todas las personas con diabetes (unas 8.6 millones de personas mayores de 20 años, según la Ensanut 2018) empiezan con ese padecimiento antes de los 40 años. Esta proporción es mayor que lo que se observa en otros países, en Estados Unidos es de 10%. Tenemos el doble de eso”, señala el especialista.

A la genética se le suma algo más. En general, dice Gabriela Argumedo, investigadora del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en el país se ha desarrollado un estilo de vida que favorece a la obesidad, una condición clave para tener diabetes, pues las personas obesas tienen tres veces más riesgo de padecerla.

Los riesgos se han incrementado por los patrones de alimentación: se ha perdido el consumo de productos frescos y agua y se han sustituido por los alimentos ultra procesados, altos en carbohidratos y sodio. Además, México es el país donde más se consume refresco, que, de acuerdo a los especialistas, es, en efecto, altamente nocivo para la salud.

Tampoco ayuda, asegura la experta en nutrición, la falta de actividad física en una población que se ha vuelto cada vez más sedentaria, algo que se ve ya hasta en los menores: 80% de los niños y 35% de los adolescentes no cumplen con las recomendaciones de no pasar más de dos horas frente a una pantalla sin hacer algún tipo actividad.

A todo lo anterior se suma otro factor: un sistema de salud que por años no ha estado orientado a la prevención. No busca padecimientos si no hay síntomas de estos.

“Las unidades de primer contacto -explica Aguilar Salinas– generalmente empiezan a buscar el diagnóstico de diabetes en personas de más de 50 años”. Por eso no es raro que el grupo con el mayor subdiagnóstico sea el de menos de 40.

Enrique Carrillo tenía 55 años. En junio, ya ingresado en un hospital en condición grave por COVID le informaron a su familia que era diabético, “pero antes de eso nunca se le diagnosticó, pese a que él se hacía revisiones cada tanto para saber de su estado de salud. Lo que sí es que tenía sobrepeso”, cuenta su hijo Juan Carlos.

Es justo en este grupo con subdiagnóstico donde están los afectados más jóvenes, en quienes la diabetes, cuando se manifiesta, suele manifestarse con más agresividad y es también el grupo donde COVID impacta con mayor letalidad.

Aguilar Salinas, explica que en una de las investigaciones que se están realizando en el Instituto de Nutrición sobre diabetes y COVID, encontraron un mayor riesgo en las personas que inician con este padecimiento antes de los 40 años.

“Por alguna razón que aún no se sabe, los estudios sobre esto apenas inician, hay una mayor probabilidad de tener una forma grave de COVID cuando se empiezan con diabetes a menor edad”.

Aunque todo está aún en análisis, el investigador señala que las personas jóvenes presentan una forma más severa de la diabetes, tienen más problemas para lograr un control adecuado de los niveles de glucosa en sangre y dos terceras partes de ellos presentan obesidad como factor concomitante. “Esa suma probablemente es el mecanismo que explica la mayor letalidad”.

Gorditos y no felices

La obesidad, pero también su forma previa, el sobrepeso, son por sí mismas condiciones que parecen asociarse a presentar una forma más grave de COVID.

Y México tiene altos índices de ambas condiciones. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018, Ensanut, de los adultos de 20 años y más, alrededor de 75.2% los presenta.

Aguilar Salinas cuenta que hay múltiples grupos en el mundo, incluido el del Instituto de Nutrición, estudiando por qué la obesidad y el sobrepeso desencadenan formas más graves de esta infección por el coronavirus SARS CoV2.

El investigador dice que todavía no hay un mecanismo biológico que pueda explicar la asociación, pero se sabe que la obesidad y el sobrepeso provoca inflamación crónica y esto afecta al funcionamiento de las células del cuerpo y de sus superficies, que pierden efectividad como barreras protectoras naturales.

Es decir: en las personas con más tejido adiposo (grasa), el virus podría encontrar más puertas de entrada. Aguilar Salinas explica que el virus penetra en las células a través de reconocer ciertas proteínas que están en la membrana. La primera que se identificó es un receptor, una enzima que se llama AC2, encargada de regular la dilatación de las arterias en los pulmones y la presión arterial.

Pero en las personas con diabetes y con enfermedades metabólicas hay otros receptores que están sobre expresados en la membrana celular. “Hay una que se llama furina, a través de esta el virus pudiera entrar, de acuerdo a observaciones in vitro”.

Lo que también se sabe es que el sistema inhume paga el precio cuando hay obesidad, condición relacionada con la disminución en la producción de proteínas vitales para defender al cuerpo contra infecciones.

Además, los kilos excesivos están asociados a muchas de las condiciones preexistentes que se han definido como de alto riesgo ante el posible contagio de coronavirus: como la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y, por supuesto la diabetes.

Aunque los mayores riesgos de enfermedades, incluido el COVID, se presentan cuando se tiene más obesidad, los especialistas coinciden en señalar que es mejor mantener un índice de masa corporal saludable, ¿cuál es ese?

Lo adecuado, dice Aguilar Salinas, es tener entre 19 y 25 de índice de masa corporal. Para saber cuál es el de cada persona, la fórmula estándar es: el peso dividido entre la talla al cuadrado, expresada en centímetros.

Puedes calcular tu índice de masa corporal con esta calculadora.

Los malos hábitos también ayudan al virus

En los hospitales de México, a los médicos les ha sorprendido tener casos de personas menores de 60 años con cuadros graves de COVID, algo que les sorprende más cuando refieren no tener ninguna comorbilidad, lo que como ya se vio con el subdiagnóstico de diabetes, puede no ser cierto, como tampoco lo es que no tengan factores de riesgo.

Hay personas jóvenes que tienen cuadros graves de COVID y no tienen comorbilidades al menos no documentadas, dice Gustavo Lugo, director médico del Hospital Juárez de México, “pero cuando uno revisa el estudio de caso, resulta que el paciente fumaba mucho, o tenía fines de semana intensos con alcohol, o hacía poco ejercicio, o no tenía una dieta saludable, todo eso está influyendo”.

El organismo, aunque sea joven, advierte Lugo, con todos esos factores pueden llegar a tener menor capacidad de respuesta ante una infección grave como COVID.

Por eso es importante tener buenos hábitos. Hay que evitar los alimentos chatarra y consumir más verduras, más alimentos con fibra y frescos. Se debe evitar el consumo de refrescos, de alimentos procesados, altos en grasa o en azúcar, recomienda Gabriela Argumedo, la investigadora del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del INSP.

Los patrones de sueño también afectan y hay que cuidarlos. El director de Investigación en Enfermedades Metabólicas del Instituto de Nutrición, Carlos Aguilar Salinas, explica que está demostrado que periodos cortos de sueño o patrones anormales aumenta el riesgo de todas las enfermedades, desde obesidad hasta la diabetes.

Esto porque cuando hay una anormalidad en el sueño se altera la saciedad, las personas tienen que comer más para sentirse satisfechas y hay fenómenos biológicos en la acción de la insulina, la utilización de los sustratos de energía se altera, y eso contribuye a que se gane peso.

“Si queremos protegernos contra la COVID, además del cubrebocas y el distanciamiento hay que dormir bien, de 7 a 8 horas, hacer actividad física moderada, no es necesario ir una hora al gimnasio, con realizar pautas activas basta, en el INSP hay un canal con recomendaciones, y hay que comer bien y tratar de mantener a raya al estrés, todo eso es más difícil por la crisis sanitaria pero hay que buscar opciones”, dice Gabriela Argumedo.

Además, Aguilar Salinas recomienda a quienes padecen enfermedades crónicas no descuidar sus padecimientos. Hay que checar los niveles de azúcar, la presión y ante cualquier alteración, hay que buscar contacto médico, por teléfono o por correo, según las opciones en cada institución.

Y a quienes no padecen enfermedades, les recomienda acudir a visitas periódicas con el médico y pedir, desde los 20 años de edad, que revisen los niveles de glucosa en sangre para descartar diabetes a edad temprana.

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Cortesía Alcaldía de Iztapalapa

Cuitláhuac, el poco recordado hermano de Moctezuma que demostró que los españoles no eran invencibles

Poco mencionado en los libros de historia, este "guerrero invicto" fue el único que logró derrotar a las huestes de Hernán Cortés.
Cortesía Alcaldía de Iztapalapa
27 de diciembre, 2020
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Cuitláhuac, según un cómic recientemente publicado para conmemorar los 500 años de su muerte.

Cortesía Alcaldía de Iztapalapa
Un cómic recién publicado narra la vida de Cuitláhuac.

La historia de la conquista de México por los españoles se ha contado muchas veces y de muchas maneras.

Los nombres del rey mexica Moctezuma o del conquistador castellano Hernán Cortés les resultan familiares a la mayoría, pero, paradójicamente, hay un personaje central del que se ha hablado y escrito mucho menos.

Se trata de Cuitláhuac, hermano menor de Moctezuma.

A la muerte de su hermano en junio de 1520, Cuitláhuac le sucedió en el trono mexica y se puso al frente de la resistencia contra los invasores europeos, a los que derrotó en la llamada Noche Triste, causándoles numerosas bajas y expulsándolos de Tenochtitlán, la Ciudad de México actual.

Para Patrick Johansson, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y autor del libro “Cuitláhuac, señor de Iztapalapa y tlatoani de Tenochtitlán”, el heredero de Moctezuma “es importantísimo para los mexicanos porque fue el único que logró derrotar a los españoles en la guerra de la Conquista”.

En 2020 se cumplen 500 años de la muerte de Cuitláhuac, que sucumbió a la epidemia de viruela que se desató entre los mexicas tras la llegada de los españoles.

Aunque otra epidemia, la del coronavirus, ha ensombrecido la efeméride, se han organizado diversas actividades culturales para recordar y reivindicar su figura, descrita en un cómic reciente como “el guerrero invicto” del México prehispánico.

Quién fue Cuitláhuac

Sobre Cuitláhuac hay tantas dudas como certezas y los historiadores no han logrado rescatar completamente su biografía de entre la bruma del pasado.

Se sabe que nació en el último cuarto del siglo XV en Iztapalapa, hijo de Axayácatl, tlatoani o rey de los mexicas.

Fue tlatoani de Iztapalapa, una de las poblaciones que hoy conforman la Ciudad de México, cuya Alcaldía promueve ahora actos en su memoria y ha declarado 2020 como el año de Cuitláhuac.

Como capitán general de los ejércitos de su hermano Moctezuma, Cuitláhuac destacó en las campañas para someter a otros pueblos del actual México, algunos de los cuales se aliarían con las fuerzas de Cortés para luchar contra el dominio Mexica.

Este dibujo muestra una vista panorámica de Tenochitlan y del llamado "Valle de México".

DeAgostini/Getty Images
Este dibujo muestra una vista panorámica de Tenochtitlan y del valle de México, sobre el lago de Texcoco.

Al contrario que su hermano, Cuitláhuac receló desde el primer momento de los contingentes españoles y se mostró en contra de que Moctezuma, tlatoani de los mexicas, los recibiera en Tenochtitlán, la capital de su imperio. Pero Moctezuma se inclinó por no seguir sus consejos y recibió con honores a aquellos forasteros barbudos y provistos de armaduras.

Cómo venció Cuitláhuac a los españoles

Según el relato tradicional, en Tenochtitlán se vivió una revuelta general después de que el español Pedro de Alvarado ordenara matar a un grupo de guerreros locales aprovechando que se encontraban celebrando una fiesta en honor de sus dioses.

El episodio, ocurrido mientras Cortés combatía a otra expedición española enviada desde Cuba para capturarlo, pasó a la historia como la Matanza del Templo Mayor y provocó la ira de los mexicas, que sitiaron a los españoles en el Palacio de Axayácatl.

Igual que otros notables mexicas, Cuitláhuac había sido hecho prisionero por Cortés, que poco después lo habría liberado para que regresara con provisiones en un momento en que los españoles ya no encontraban qué comer. Cuitláhuac rompió su promesa de regresar y se puso al frente de la resistencia mexica contra los invasores.

Pero Johansson cree en otra versión: “Aunque las fuentes no lo digan, probablemente Cuitláhuac estuvo de manera anónima detrás de la sublevación y el ataque contra los españoles desde semanas atrás”.

Las crónicas españolas señalan que Moctezuma murió como resultado de las pedradas que recibió de su pueblo cuando, siguiendo órdenes de Cortés, salió a lo alto del Palacio a intentar apaciguarlo, aunque todavía hoy los historiadores debaten sobre la veracidad de esta versión, que no coincide con la que aparece en las fuentes autóctonas.

Sea como sea, lo cierto es que Cuitláhuac rompió con la política de su hermano y se puso al frente de una feroz resistencia contra los conquistadores.

Una representación de México-Tenochtitlan

Cortesía de Tomás J. Filsinger
Ciudad de México-Tenochtitlan comenzó como una isla conectada por canales a los pueblos vecinos.

Con Cuitláhuac al mando, los mexicas se impusieron en lo que los españoles llamaron la Noche Triste y cada vez más en México empiezan a llamar la Noche Victoriosa del 30 de junio de 1520.

Los españoles y sus aliados indígenas tlaxcaltecas tuvieron que huir de la ciudad. Muchos perecieron al encontrar bloqueados los puentes que cruzaban los canales y acequias que la rodeaban.

“La estrategia de Cuitláhuac fue muy inteligente”, concluye Johansson

Cuitláhuac fue proclamado sucesor como tlatoani de Moctezuma y a las pocas semanas se celebró su subida al trono en una Tenochtitlán de la que habían desaparecido las cruces cristianas colocadas por los conquistadores y engalanada de nuevo con ofrendas a los divinidades indígenas.

Según escribió el padre Francisco Javier Clavijero en su “Historia Antigua de México”, publicada en 1780, “es de creerse que los sacrificios que se hicieron en la fecha de su coronación fueron de aquellos españoles que él mismo hizo prisioneros”.

Pero su reino estaba ya herido de muerte. Solo una semana después del triunfo en Tenochtitlán, los mexicas eran derrotados en la batalla de Otumba, un episodio que, a juicio de Johansson, revela que “los mexicas tenían una idea ritual de la guerra”, que no logró imponerse a la “guerra moderna de los españoles”.

Cuitláhuac contrajo la viruela, enfermedad llegada con los europeos que diezmó a la población y a los ejércitos mexicas, y murió el 3 de diciembre, o a finales de noviembre según otras fuentes.

De personaje a oscuro a líder que reivindicar

En el Mexico actual, instituciones como la Alcaldía de Iztapalapa intentan que este indígena rebelde alcance por fin el papel que, a su juicio, le corresponde en el relato del pasado mexicano.

No será tarea fácil. La huella de Cuitláhuac en la historia se ha visto perjudicada por la escasa información que hay sobre él en las fuentes.

Cuitlahuac, representado en los "Códices Matritenses".

Dominio público.
Apenas hay información sobre Cuitláhuac, representado en esta imagen de los “Códices Matritenses”.

Son pocos los textos contemporáneos que hablan de él y son obra de los mismos españoles a los que combatió, como Bernal Díaz del Castillo, que lo menciona en su “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”, o el propio Cortés, que lo cita en las célebres “Cartas de relación”.

Para Beatriz Ramírez, cronista responsable del Archivo Histórico de Iztapalapa, “los escritores desde el siglo XVI, sobre todo los más españolizados, preferían hablar de los personajes que apoyaron al Ejército español antes que de alguien que le infligió una derrota”.

Un danzante con un traje prehispánico

Getty Images
Algunas comunidades han seguido recordando año a año la memoria de Cuitláhuac.

Pero la investigadora recuerda que entre varios pueblos originarios se ha honrado su memoria con ofrendas florales y otros ritos que han llegado hasta hoy, y reivindica al guerrero mexica “como un ejemplo de la defensa de la tierra del que se puede tomar ejemplo”.

Johansson destaca que “los textos españoles describen a un hombre inteligente y valeroso”.

“Mucho antes que su hermano Moctezuma, supo ver la amenaza que suponían los invasores para toda una cultura y una forma de vida, y por eso quiso hacerles la guerra desde el principio”.

Seguramente fue esa una de las razones que lo impulsaron a enviar embajadas a otros pueblos indígenas proponiendo una confederación contra los españoles, en una tentativa en la que Johansson aprecia el “primer proyecto nacional de los pueblos indígenas”.

¿Por qué fracasó ese intento?

Responde Johansson: “Los mexicas habían sido terribles a la hora de someter a los otros pueblos del México prehispánico”.


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