El privilegio de regresar a clases: SEP deja fuera a alumnos con discapacidad
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El privilegio de regresar a clases: SEP deja fuera a alumnos con discapacidad

Sin adecuaciones y sin planes de apoyos específicos el nuevo ciclo lectivo pone en riesgo la continuidad educativa de los más de 600,000 alumnos con discapacidad.
Cuartoscuro Archivo
Por Bárbara Anderson / Yotambién.mx
8 de agosto, 2020
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“Probablemente perderemos alumnos este año. Porque gran parte de ellos presentan comorbilidades importantes y los padres prefieren pausar su educación, primero, porque son vulnerables y, segundo, porque requieren mucha asistencia y ya muchas familias han regresado a trabajar y no pueden atenderlos en este nuevo modelo”, dice Guadalupe Maldonado, directora general de Asociación pro personas con parálisis cerebral (APAC) donde funciona el Centro de Atención Múltiple (CAM) 45.  Hasta la pandemia, contaban con 130 alumnos de preescolar a secundaria, donde 8 de cada 10 de ellos requieren atención y asistencia personal.

Este es un pequeño ejemplo de lo que quedó fuera del programa Aprende en Casa II, que anunció esta semana la Secretaría de Educación Pública (SEP).

El anuncio del ciclo lectivo 2020-2021 se enfocó en la amplitud de la cobertura, al firmar una alianza con las televisoras y radiodifusoras privadas, pero no hizo ninguna discriminación con respecto a los contenidos, la interacción con los maestros y los métodos de evaluación.

Lee: ¿Cómo viven las personas con discapacidad la contingencia por COVID-19? Ellos lo cuentan

Y si esto es ya de por sí complejo para alumnos estándar, más aún para aquellos con alguna discapacidad. “Se sigue dejando fuera a las alumnas y alumnos con discapacidad y con necesidades específicas de aprendizaje; su acceso a la educación no se limita a clases interpretadas en LSM y libros en Braille”, afirma Sabina Itzel Hermida Carrillo, del Colectivo Educación Especial Hoy, “no hay estrategias claras para apoyar a las familias de los alumnos con discapacidad que requieren de cuidados, apoyos intensos y atención personalizada; alumnos que debido a su condición no ‘encajan’ en la estrategia de la SEP”.

El peligro de deserción escolar será mayor en uno de los grupos que menos acceso ya tenía (en tiempos de salud y de aulas presenciales) a la educación.

Según la SEP, en el período anterior recibieron 602,208 niños, niñas y adolescentes con alguna discapacidad. De este porcentaje, más del 90% asistieron a escuelas públicas aunque no discrimina si fueron parte de los planteles de alguno de los 1,666 CAM o estaban incluidos en escuelas regulares con apoyo de un USAER (de los 4,527) que apoyan la inclusión.

Pero, ni siquiera son el 100% de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad en el país.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018 afirma que hay un total de 33 millones 623 mil 536 personas entre los 5 y 19 años. Y en el mismo informe indica que la prevalencia de discapacidad en este rango de edad es de 6.3%, es decir, que en total son 2 millones 118 mil 282 los niños, niñas y adolescentes que tienen alguna discapacidad.

Lo anterior significa que solo 28.43% de los mexicanos en edad escolar con discapacidad está cursando en alguna escuela. Quedan fuera del sistema educativo, 7 de cada 10 niños.

Valdría la pena conocer cómo lograron estos 3 alumnos ser casos de excepción en un sistema que, sexenio a sexenio, nunca tomó en serio la educación inclusiva.

Lee: Madre con COVID-19 enfrenta el reto de cuidar a su hijo con discapacidad

Tu libro y tu pantalla

Todos los países del mundo han vivido con más o menos éxito el confinamiento escolar y la implementación de clases a distancia.

En su discurso del lunes 3 de agosto, el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, solo dedicó una línea a los alumnos con discapacidad, “todas las transmisiones contarán con Lenguaje (sic) de Señas Mexicano y los libros de texto gratuitos se imprimirán en Braille y macrotipo”.

“Se sigue dejando fuera a las alumnas y alumnos con discapacidad y con necesidades específicas de aprendizaje; su acceso a la educación no se limita a clases interpretadas en LSM y libros en Braille”, afirma Hermida.

Pero no todo es entregar libros y encender la televisión o la radio. “La necedad de la SEP y su titular por ‘cumplir y dar continuidad a los planes de estudio, nos ha sumergido en un sinsentido: actividades que carecen de significado, alumnos y familias angustiadas y maestros agobiados por exigencias absurdas y los constantes cambios de información”, agrega Itzel Hermida.

El pedagogo Yadiar Julian declaró en el sitio Educación Inclusiva que la propuesta de la SEP del “regreso a clases a distancia a través de la televisión o la radio, se aplica la igualdad sustantiva, pero no se aplica la equidad inclusiva”. “Esto ocasiona que queden lagunas en la atención a personas ciegas o con baja visión que utilizan el sistema Braille y que encontrarán obstáculos para seguir las clases por televisión, ¿cómo se coordinarán las clases con los materiales?, ¿qué pasará con las personas sordas que no tengan televisión y tengan que acceder a las clases por radio?, ¿cómo accederán a la interpretación en LSM? ¿Quién realizará los ajustes razonables? ¿A qué sistema accederán los alumnos que acudían a CAM y recibían una currícula especializada?”.

Uno de los vacíos fue darles lineamientos específicos a los profesores que tienen alumnos con discapacidad.

“Hemos decidido trabajar de manera individual con cada uno de nuestros alumnos con videollamadas, con ajustes a los horarios de los padres y seremos flexibles a las dinámicas de sus hogares y les sugeriremos material complementario para actividades en casa”, afirma Guadalupe Maldonado, de APAC, que tiene 130 casas que ‘entender’ y familias que apoyar para que sus hijos puedan no abandonar la escuela.

Entérate: Sin empleo o dinero y con hijos con discapacidad: la lucha de dos madres

¿Qué falta para contener a los pocos alumnos con discapacidad que están escolarizados o para sumar a nuevos estudiantes aprovechando que al menos las barreras físicas se eliminan con la educación a distancia?

Haber incluido a maestros de educación especial en el diseño de planes alternos de soporte para que los contenidos puedan darse según las necesidades de cada alumno.

Sumar más formatos accesibles en materiales y libros: microtipo, lectura fácil, pictogramas y audiolibros.

Adoptar de otros países que sí lo tienen previsto, modelos alternos a la educación a distancia para aquellos alumnos que esta modalidad no le es funcional, como aquellos con discapacidad intelectual, autismo, ceguera, trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad  y síndrome de Asperger.

Y nuevamente, no es solo cuestiones de mayor cobertura, o de entregar libros.

Así como los padres de hijos estándar están viviendo la angustia de tener que trabajar (aquellos que siguen teniendo fuente de ingresos) y dejar a sus hijos en la casa estudiando con la televisión, lo es más para los padres de niños con discapacidad que requieren más apoyos desde físicos, de movilidad, de comunicación hasta asistente para comer y para poder ir al baño.

Si un niño sin discapacidad necesita de la presencia de alguno de sus padres para asistirlo en las clases virtuales, un niño con discapacidad requiere de una asistencia exclusiva según el grado de su condición. ¿Qué haremos las madres que ya comenzamos a trabajar?, se preguntaba en un foro de madres Tania de la Garza, de la organización La Inclusión Nos Une.

Y yo me pregunto lo mismo. Mi casa no es un aula llena de herramientas de comunicación, texturas y tableros de comunicación para que mi hijo con parálisis cerebral pueda rascar algo del programa de segundo grado de primaria que debe comenzar.

La inclusión no es solo una palabra políticamente correcta que debe estar presente en cada discurso de la SEP, es un derecho. Un derecho al que ahora una pandemia pone una barrera extra a las infinitas que ya pesaban sobre este grupo de mexicanos aislados de la educación.

Esta historia se publicó originalmente en el sitio yotambien.mx

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"Es horrible lo que sucede": la devastadora crisis de salud mental del personal sanitario por la pandemia

Diez meses de COVID-19 han dejado la salud mental de profesionales de la salud en un punto de quiebre, muchos se han 'traumatizado' tras la primera ola de enfermedad.
19 de enero, 2021
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El coronavirus ha empeorado la vida laboral de muchas personas. Muchos hemos tenido que aislarnos de nuestros colegas; otros han sido despedidos por empleadores que citan los costos de la pandemia.

Pero quizás el impacto más grande ha sido en los servicios de salud y los asilos de ancianos.

Diez meses de covid-19 han dejado la salud mental de muchos profesionales de la salud en un punto de quiebre, según Claire Goodwin-Fee, quien dirige en Reino Unido la organización Frontline19 con su colega terapeuta Ellen Waldren.

La organización ofrece terapia gratuita a los trabajadores de salud y se financia con donaciones.

Actualmente, dice Clarie Goodwin-Fee, ayuda a unos 1.800 trabajadores de la salud a la semana.

Claire le contó a Sonja Jessup de la BBC la magnitud del problema de salud mental que está presenciando. Y a continuación lo explica en sus propias palabras.

“La gente se siente enferma de tener que ir al trabajo”

paramédicos

Getty Images
“El personal del Servicio Nacional de Salud (NHS) (de Reino Unido) quedó ‘traumatizado’ por la primera ola de covid”.

Estoy esperando el titular que diga: “El doctor se suicidó a causa de la pandemia”. Va a suceder. Si no es hoy, será pronto porque están devastados y quieren que la gente lo sepa.

Hay una gran cantidad de ansiedad. La gente se siente enferma por ir al trabajo y lo que van a ver allí.

Están viendo múltiples muertes en un turno: alguien el otro día vio morir a ocho o nueve personas.

Alguien más se puso en contacto con nosotros y dijo: “Sé que para cuando vuelva mañana a mi turno, seis de mis pacientes no estarán allí”.

¿Cómo me las arreglo? El personal del Servicio Nacional de Salud (NHS) (de Reino Unido) quedó ‘traumatizado’ por la primera ola de covid.

El personal de primera línea no tiene tiempo para procesarlo, por lo que se repite un trauma tras trauma tras trauma.

Y, sin embargo, estas personas se van a casa, cenan, intentan relajarse lo mejor que pueden, se levantan, se lavan, todo el tiempo preocupándose por si van a infectar a las personas con las que viven.

Algunas personas funcionarán en piloto automático, hasta el momento en que físicamente no puedan más, pero están siendo empujadas al límite.

“Apoyó la cabeza sobre el escritorio y lloró”

Vimos un médico, que tiene una familia joven pero que se mantiene separado de ellos, que estaba traumatizado por el hecho de que había perdido a dos de sus colegas por covid.

En un turno perdió a cinco pacientes bastante rápido y tan pronto como se liberaron esas camas, se llenaron y entraron más pacientes.

Luego tuvo que telefonear a los familiares de las personas que lamentablemente habían fallecido. Dijo que no estaba equipado para hacer eso, que no sabía qué decir.

Colgó el teléfono y apoyó la cabeza en el escritorio y lloró. Dijo: “Ya no puedo manejarlo”.

Se está llamando a los paramédicos a hacer turnos en los que van a las casas. Y nos dicen que miran a la gente y saben que van a morir porque están muy enfermos.

Uno de esos eventos puede suceder y probablemente se podría manejarlo con el soporte adecuado. Pero esto está sucediendo muchas veces. ¿Cómo se supone que alguien pueda enfrentar eso?

“Es horrible lo que sucede”

ambulancia

Getty Images
“En un turno un médico perdió a cinco pacientes bastante rápido y tan pronto como se liberaron esas camas, se llenaron y entraron más pacientes”.

El personal de los asilos de ancianos ha luchado mucho durante la pandemia.

La dedicación y la compasión hacia las personas que cuidan es asombrosa, es inspirador.

Muchos de ellos se mudaron a las residencias porque no querían arriesgarse a la contaminación trayendo algo de sus casas.

Algunos dijeron que han perdido al 70% de las personas en estos hogares.

Han lavado y vestido sus cuerpos y estas son personas con las que han tenido relaciones; los han alimentado, cuidado, hablado con ellos, y han compartido recuerdos.

Luego tienen que vestirlos para sus últimos momentos y volver a casa o subir y tratar de relajarse…¿cómo puede alguien enfrentar eso?

Es horrible lo que sucede. Es absolutamente horrible y los hogares de ancianos fueron ignorados durante mucho, mucho tiempo y necesitan apoyo desesperadamente.

Algo que recuerdo -me rompió el corazón-, recibimos un correo electrónico en la organización al comienzo de la pandemia en el que alguien preguntaba de manera muy tentativa: “¿Supongo que este servicio no se aplica a las personas en hogares de ancianos?”

Y dije “sí, por supuesto que sí, ¿por qué no?” Y dijeron “porque no somos un servicio profesional”.

Es desgarrador que estas personas que están capacitadas profesionalmente, que están salvando la vida de numerosas personas, sean tratadas tan mal.

médicos

PA Media
“Vimos un médico que estaba traumatizado porque había perdido a dos de sus colegas por covid”.

Tenemos médicos que viven en garajes u hoteles y se mantienen separados de sus seres queridos porque saben que esta nueva cepa es mucho más contagiosa, por lo que necesitan protegerlos ya que son mamás y papás, abuelos y todas estas cosas.

Sus colegas mueren a su alrededor y luego tienes a estas personas diciendo que el “Covid no es real”.

Me encantaría que la gente viera realmente lo que está pasando en las salas de hospital. Es espantoso.

Hemos tenido personas que han estado en situaciones de terrorismo y nunca han tenido apoyo.

Ahora están trabajando en esta pandemia y tienen algo llamado trastorno de estrés post traumático complejo, que es cuando alguien ha visto numerosas situaciones traumáticas.

Estamos viendo a mucha más gente con esto. Estamos recibiendo personas que tienen trastorno de estrés postraumático y, sin embargo, muchos de ellos todavía están trabajando.

Hay gente con licencia de enfermedad debido a crisis nerviosas completas.

Hemos hablado con personas que han sido internadas en clínicas de salud mental porque están muy traumatizadas por lo que están viendo.

El sistema ya está empezando a fallar, pero va a empeorar. Este será un problema mayor a largo plazo. Necesitamos detenerlo ahora.

¿Qué va a pasar con estas personas?

trabajadores de salud

Getty Images
“Hay gente con licencia de enfermedad debido a crisis nerviosas completas”.

Es sorprendente que la gente esté buscando ayuda y, por supuesto, queremos seguir ayudando, pero a veces es muy abrumador.

La necesidad es demasiado grande. Creo que esta situación ya lleva tiempo, pero obviamente cuanto más hablamos de lo que está sucediendo y compartimos lo difíciles que son las cosas, y algunas personas realmente están pasando por situaciones horribles que tienen que superar, eso aumenta la cantidad de personas que buscan apoyo.

El lado positivo es que con la financiación adecuada podríamos aumentar la ayuda.

Los psicoterapeutas están todos calificados y asegurados así que saben lo que están haciendo.

Mi preocupación es que si no nos volvemos sostenibles y no recibimos financiación, a largo plazo, ¿qué va a pasar con estas personas que son la verdadera columna vertebral del Reino Unido?


“Sentí un miedo avasallador”: el testimonio de la enfermera de emergencias Sarah Fogarasy

Sarah Fogarasy

BBC
Sarah Fogarasy es enfermera en la unidad de emergencias del Hospital Royal Glamorgan en Gales.

Sarah Fogarasy era la enfermera jefe en turno en la unidad de emergencias del Hospital Royal Glamorgan en Gales donde hace unos días 13 ambulancias tuvieron que esperar afuera del hospital porque la unidad estaba a toda su capacidad.

“Teníamos a 13 pacientes afuera. Yo no tenía cabida en esta unidad, no tenía capacidad de reanimación, no tenía capacidad para poner a un paciente en CPAP si lo necesitaba y no tenía áreas físicas para colocar al paciente”, cuenta Sarah.

“Esto me pone muy emotiva … por primera vez me senté para tratar de coordinar esta unidad y sentí un miedo tan avasallador que lo único que quería era irme”.

“Pensé: ‘se acabó, terminé con esto’ … Y da miedo, te llena de miedo cuando tienes 13 ambulancias afuera, esperando en fila en el estacionamiento. ¿Qué haces en esta situación?”.


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