Mujeres de Juárez cuentan experiencias de acoso en el transporte público
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Foto: CCS Municipal

“Sentí que el señor tocó mis genitales”: mujeres de Juárez cuentan sus experiencias de acoso en el transporte público

De acuerdo con una encuesta de CONAVIM, el 58.9% de las mujeres fueron víctimas de violencia de género durante su trayecto en el camión. 
Foto: CCS Municipal
Por Favia Lucero / YoCiudadano
27 de septiembre, 2020
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En el 2016 la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM) realizó una encuesta a 808 mujeres usuarias del transporte público en Ciudad Juárez para medir el nivel de acoso sexual que sufrían en estos espacios. Como resultado se obtuvo que el 58.9 por ciento de las mujeres fueron víctimas de violencia de género durante su trayecto en el camión. 

El 48 por ciento afirmó que el acoso sexual es el tipo de violencia más común dentro del transporte urbano. Para exponer el sentir de las víctimas, YoCiudadano recopiló más de cinco testimonios de mujeres de diferentes edades y ocupaciones que han sufrido acoso sexual al interior de una rutera.

Lucía tenía 16 años cuando se dirigía a la preparatoria en tiempo de invierno. Llevaba puesto un pantalón negro de pana y era de las primeras veces que se iba sola a la escuela. Recuerda que tomó la ruta Tierra Nueva y se fue parada durante todo el trayecto. Enfrente de ella, en los asientos que quedaban de manera lateral, iban dos o tres albañiles que tenían las manos manchadas con yeso.

“De repente sentí que el señor tocó mis genitales por encima del pantalón. No lo sentí tanto porque mi pantalón era grueso. Cuando volteo, veo que tiene su mano ahí y me dio mucho asco porque tenía la mano llena de yeso; no sé porqué me dio mucho asco eso, no sé explicarlo, realmente creo que hubiera sido lo mismo si no hubiera traído yeso pero se me quedó muy marcado que tuviera las manos sucias”.

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Durante varios minutos Lucía se quedó inmóvil. El acosador seguía tocándola sin voltear a verla mientras actuaba “como si nada pasara”. Cuando Lucía pudo reaccionar, ya era momento de bajarse de la rutera; cuenta que no se atrevió a denunciar lo sucedido.

La encuesta del CONAVIM detectó que la edad promedio de las usuarias del transporte público era de entre 12 a 74 años de edad y que el 65.9 por ciento de las mujeres no realizó ningún tipo de denuncia.

Jimena también fue víctima de acoso sexual una vez que se dirigía al Centro Histórico. Ella comenta que iba sentada en el asiento que da a la ventana del camión cuando un hombre se sentó a su lado a pesar de que había más lugares vacíos.

“Yo comienzo a notar que el muchacho viene moviéndose, volteo de reojo y el chico se estaba tocando al lado mío, agitando su miembro. Lo que yo hice fue quedar en shock, pero ya quedaban como dos semáforos para que me bajara. Cuando me tenía que bajar lo empujé, él hizo cara de sorprendido, se metió su miembro y yo me bajé”, dice.

El pasado 25 de agosto, el Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) anunció el lanzamiento de una campaña contra el acoso sexual callejero en la Zona Centro, cuyo objetivo es sensibilizar a la población sobre esta grave problemática.

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Previo al arranque de la campaña, el IMM realizó una investigación mediante el levantamiento de encuestas a las mujeres que transitan por el Centro; con estos estudios encontraron que el 70 por ciento de las mujeres han tenido que cambiar algunas cosas de su cotidianidad antes de salir a la calle, como optar por usar el transporte privado en lugar público, aunque esto represente un mayor gasto.

Debido a ello, el IMM también ha realizado intervenciones en los camiones y en algunas paradas del primer cuadro de la ciudad pues en su investigación, fueron referidos como unos de los principales puntos donde ocurre el acoso.

La parada del Monumento a Benito Juárez y la de la calle Velarde, en la esquina con Vicente Guerrero, fueron las identificadas con mayor incidencia, mientras que las rutas intervenidas fueron la Poniente Sur, Universitaria y la Juárez Zaragoza.

En total, indica la coordinadora de Comunicación Social del IMM, Alejandra Rodríguez Matamoros, han llevado a cabo 20 intervenciones en cada una de las líneas y otras 10 en las unidades del Ecobus.

Las intervenciones consisten en la colocación de stickers y posters en los camiones con leyendas que buscan prevenir el acoso sexual, como “rechazar el acoso sexual callejero también es sana distancia” y “no tocar a una mujer sin su consentimiento también es sana distancia”. Además han repartido cubrebocas con las mismas frases.

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La mayoría de las mujeres que brindaron su testimonio aseguraron sentirse solas y desprotegidas puesto que no recibieron apoyo de las personas que estaban en el camión. Tal es el caso de Adriana, quien fue acosada sexualmente por el ayudante del chofer.

“Yo iba parada y el chofer le hizo señas para que fuera a traer algo de atrás. Yo seguía agarrada del pasamanos, con música en los audífonos y el muchacho se arrimó hacia mí y me empujó pero con una connotación sexual. El muchacho se fue para atrás y riéndose de lo que había hecho”, menciona.

Como esto ocurrió dos veces, Adriana fue a quejarse con el chofer, quien en lugar de ayudarla se burló y le dijo “están muy buenos los arrimones”.

También está el caso de Claudia, quien optó por defenderse de su agresor y, al darle una patada cuando este se levantó, recibió malas miradas de todas las personas del camión.

“Después del golpe y cómo me miró la gente, yo fui la que se sintió mal, como culpable, porque ellos no sabían lo que había pasado y yo quedé como alguien grosera pateando a alguien en el camión”, agrega.

De acuerdo con los resultados de la encuesta Así Estamos Juárez 2019, la población otorgó una calificación de 5.52 —siendo 1 reprobatoria y 10 aprobatoria— al transporte público y una de 7.15 al Vivebus.

Aunque el segundo obtuvo una mejor calificación, también es un espacio público en el que ocurre el acoso. Valeria lo sufrió la semana pasada, cuando lo abordó en la estación de Gran Patio.

“Yo traía falda y dos señores que iban tomando cerveza empezaron a decirme cosas. Cuando el camión empujaba por la inercia, uno de ellos aprovechaba para tocarme las piernas. Yo hacía todo lo posible para evitar el contacto pero descubrí que él se movía hacia mí para tocarme, y hasta que se bajaron no dejaron de hablarme o hacerme preguntas incómodas”, lamenta.

En los otros testimonios, la mayoría de las veces las mujeres que fueron acosadas iban en el asiento de la venta y recibieron tocamientos sin su consentimiento en las piernas; los sentimientos que vivieron fueron de angustia, shock, enojo e impotencia.

*Nota: los nombres de las víctimas fueron cambiados para proteger su identidad.

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Afganistán: los primeros cambios para las mujeres en Kabul tras el control talibán

La toma del control de la capital afgana por parte del Talibán causa desconfianza en la población, particularmente en las mujeres, que temen perder los derechos ganados en los últimos 20 años
17 de agosto, 2021
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Mujeres caminan en Kabul el 15 de agosto.

Getty Images
Mujeres caminan en Kabul el 15 de agosto.

La llegada del Talibán a Kabul, la capital de Afganistán, despertó el miedo en los ciudadanos, principalmente en las mujeres.

Con el retorno del Talibán al poder 20 años después, las mujeres en Afganistán tienen miedo a perder los derechos sociales y económicos que ganaron en las dos últimas décadas.

El Talibán impone una interpretación radical y restrictiva de la ley islámica que restringe notablemente los derechos de las mujeres.

Estos son algunos de los cambios que se observan ya en Kabul contra las mujeres en los primeros días de control talibán.

Sin mujeres en la TV

Los principales canales de televisión de Afganistán siguen transmitiendo tras la llegada del Talibán al poder.

Sin embargo, hay diferencias notables, como el hecho de que ya no hay presentadoras mujeres en la pantalla, según detalla el servicio BBC Monitoring.

También se destaca que hay un gran aumento de comentarios favorables y muy pocas críticas al Talibán en los canales como el estatal National Afghanistan TV y los privados Tolo News, Ariana, Shamshad y 1TV.

Presentador afgano en el canal Shamshad TV.

Shamshad TV
Captura de pantalla de un presentador afgano en el canal Shamshad TV.

La televisión estatal, cuya dirección está en manos del Talibán desde la noche del 15 de agosto, ha estado transmitiendo en gran medida programas religiosos.

Por su parte, la mayor parte de la grilla de Tolo News y 1TV ha estado repitiendo programas emitidos el domingo, posiblemente debido a dificultades en el trabajo.

Sin embargo, Saad Mohseni, propietario de Moby Group, que incluye Tolo TV y Tolo News TV, dijo en un tuit: “Puedo asegurarles que nuestra gente está bien y que hemos continuado con nuestra transmisión ininterrumpida durante esta ‘transición'”.

Moby Group es el mayor generador de programas de entretenimiento, noticias y actualidad de Afganistán.

Asimismo, Shamshad TV, propiedad de un exasistente presidencial, estuvo transmitiendo contenido a favor de los talibanes.

En un programa, el corresponsal del canal mostró a los residentes de Kabul celebrando que el grupo traería seguridad y unidad al país.

Ni vestidos, ni maquillajes

Tras el avance del Talibán en Afganistán, muchos derechos sociales y económicos alcanzados durante los últimos 20 años se acabaron de repente, según le dijeron a la BBC varios ciudadanos afganos.

Mujeres con burka caminan frente a retratos de otras mujeres maquilladas en Kabul, el 7 de agosto de 2021.

Getty Images
En las calles de Kabul, hasta hace unos pocos días se podía ver publicidad con mujeres luciendo maquillaje.

Y las denuncias de recortes de libertades de las mujeres no son la excepción.

“Hay muchas restricciones ahora. Cuando salgo, tengo que llevar la burka (el traje que impide ver completamente el cuerpo de la mujer), como me lo ordenan los talibanes, y un hombre me tiene que acompañar”, aseguró una partera de Ishkamish, un distrito rural con escasos servicios, en la provincia de Takhar, en la frontera noreste de Afganistán con Tayikistán.

En los primeros dos días de la llegada del Talibán a Kabul, las calles de la capital empiezan a mostrar también indicios de esos cambios restrictivos para las mujeres.

Fotos en las redes sociales muestran que vidrieras con imágenes de mujeres sin velo, con maquillaje y con vestidos de fiesta estaban siendo arrancadas o tapadas con pintura.

https://twitter.com/bbclysedoucet/status/1426855750601789449

“No sé cómo será nuestro futuro”

Muchas mujeres en Kabul sienten miedo y desesperanza.

Una joven -que prefirió no identificarse- describió la ciudad como “silenciosa”. El Talibán gobierna la ciudad y todos están en casa, le dijo a la BBC.

“Tenía muchos planes para mi futuro, pero ahora no puedo ir al trabajo ni a la universidad”, agregó.

“No sé cómo será nuestro futuro. Esto me ha hecho perder la esperanza. Estoy buscando una manera de salir de Afganistán porque no hay esperanza para las mujeres”.

Mujer con los ojos pintados y burka.

Getty Images

Por su parte, Aisha Ahmad, que estudia Ciencias de la Computación en la Universidad de Kabul, terminó el domingo golpeada por la multitud que intentaban tomar un vuelo desde el aeropuerto internacional Hamid Karzai de la capital.

“A la multitud la empujó la policía, los niños y las mujeres estaban en el suelo, yo me lastimé las manos, los pies y las rodillas”, contó la joven de 22 años a la agencia de noticias PA.

Después de no poder abordar un vuelo, Ahmad pidió en las redes sociales que algún país le diera asilo para poder terminar su educación, que ya no lo cree posible.

“He perdido la esperanza y creo que no será un camino fácil”, aseguró. “Me siento como si estuviera en un túnel… No puedo ver ninguna luz brillante y no sé qué tan largo es el túnel”, añadió.

https://www.youtube.com/watch?v=eHBHETE7NM4

Mahbouba Seraj, una activista por los derechos de las mujeres y los niños en Kabul le dijo a la BBC que no le servía a nadie si todas las mujeres abandonaban el país y agregó que está dispuesta a dialogar y trabajar con el Talibán.

“Si las mujeres de Afganistán, las que están involucradas y hemos estado trabajando, pudiéramos sentarnos en una mesa y hablar con estas personas, podrían ser inteligentes y conocer los recursos que tienen en las mujeres de Afganistán”, afirmó.

“Porque antes de esto, antes del Talibán, ni el mundo ni nuestra propia república vio realmente la fuerza de la mujer afgana“.


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https://www.youtube.com/watch?v=6X6MQcydovo

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