Salud reporta que hasta el 1 de agosto hay 122 mil muertes en exceso
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Secretaría de Salud reporta que hasta el 1 de agosto hay 122 mil muertes en exceso, en 24 estados

Las autoridades de salud aclararon que no todos esos fallecimientos se deben al virus SARS-CoV2, que causa COVID-19, pero pueden ser un reflejo de la contingencia porque la gente no se acerca a los hospitales o se generan cambios en los patrones de atención.
Cuartoscuro
5 de septiembre, 2020
Comparte

La Secretaría de Salud presentó este sábado un segundo informe sobre exceso de mortalidad en este 2020 y reportó que del 15 de marzo al 1 de agosto se registraron 122 mil 765 muertes más de lo esperado a nivel nacional, con respecto a años previos.

Esto representa un 59% más de fallecimientos por causas diversas, no solo por COVID-19. 

Animal Político y Proyecto Li publicaron el martes que entre el 1 de abril y el 31 de julio de 2020 ocurrieron 130 mil fallecimientos más que en el mismo periodo de 2019 en 31 estados del país. De ellos, la tercera parte tuvieron confirmación de muerte por COVID, pero de los 79 mil restantes no se conoce la causa de muerte. 

El cálculo se realizó con los registros de actas de defunción reportadas en el Registro Nacional de Población (Renapo) y los registros civiles estatales de 2015 al 31 de julio de 2020, solicitados vía transparencia.

Sobre las cifras dadas a conocer este sábado por el gobierno federal, la diferencia se encuentra en que el análisis de la Secretaría de Salud sólo incluye el conteo de 24 entidades federativas y en un periodo que comienza el 15 de marzo y va hasta el 1 de agosto, la semana epidemiológica número 31.

Al presentar el informe, Ruy López Ridaura, director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), precisó que la información de ocho entidades se tuvo que dejar fuera por estar incompleta. 

Los estados que la Secretaría de Salud no consideró son: Chiapas, Durango, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Tabasco y Yucatán. El funcionario aseguró que se está trabajando para incorporarlos en los boletines subsecuentes sobre exceso de mortalidad en el país durante la contingencia por COVID. 

Entérate: La pandemia provoca que diagnósticos de enfermedades como cáncer o diabetes caigan hasta 50% en México

Personas entre 45 y 64 años, las más afectadas 

López Ridaura dijo en conferencia de prensa que la semana con mayor exceso de mortalidad fue la 29, en la que se registró un 102% respecto a lo esperado en los años previos. 

Los hombres son los más afectados por el exceso de muertes, con 81 mil 236 más de lo esperado (70% más), en tanto que en el grupo de mujeres se registran 41 mil 982 más muertes de los esperado con respecto a años anteriores (47% de exceso). 

De los grupos de edad, el más afectado es de personas entre 45 y 64 años, con 51 mil 826 más muertes (65%), le sigue el grupo de 20 a 44 años con 11 mil 529 (40% más), y después el de 65 y más con 59 mil 410 (31%).

El director del Cenaprece recordó que un primer análisis sobre el exceso de mortalidad se presentó a finales de julio y explicó que el estudio lo realizó un grupo interinstitucional conformado por Salud, con la participación de la Dirección General de Epidemiología, el Cenaprece; además del Instituto Nacional de Salud Pública; el Registro Nacional de Población (Renapo), el Consejo Nacional de Población (Conapo); IMSS; Inegi y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). 

Para hacer el análisis del exceso de muertes por todas las causas, explicó Ridaura, se tomaron las defunciones observadas en el 2020, que son todas esas defunciones registradas en la base nacional del registro civil. 

También se consideraron las defunciones esperadas, lo que se hubiera esperado hasta esta semana, de acuerdo a lo que históricamente se ha registrado en el país, para lo que se utilizaron los datos de cuatro años de las bases de Inegi, que permiten tener una idea de cuál sería el esperado para cada semana epidemiológica. 

Ridaura subrayó que estas muertes en exceso no solo se explican por la infección del virus SARS-CoV2, “obviamente estas son una parte importante, pero hay otras posibilidades”, hay defunciones que pueden estar ocurriendo porque la población no se acerca al sistema de atención o “también puede haber problemas para diferentes patologías durante la contingencia, la contingencia misma ha hecho que la situación no sea la normal, por eso también hay otras causas de muertes no asociadas al virus pero sí secundarias a la contingencia”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué las fechas de vencimiento de la comida no tienen mucho de ciencia (y pueden ser culpables del desperdicio)

Un sistema de datación de productos más basado en la investigación podría facilitar que las personas diferencien los alimentos que pueden comer de manera segura de aquellos que podrían ser peligrosos.
23 de julio, 2022
Comparte

Un brote de listeria en Florida, Estados Unidos, provocó desde enero hasta ahora al menos una muerte, 22 hospitalizaciones y el retiro de una partida de helados.

Los humanos se enferman con infecciones de listeria, o listeriosis, por comer alimentos contaminados con tierra, carne poco cocida o productos lácteos crudos o sin pasteurizar.

La listeria puede causar convulsiones, coma, aborto espontáneo y defectos de nacimiento. Y es la tercera causa principal de muertes por intoxicación alimentaria en EE.UU.

Evitar los peligros ocultos de los alimentos es la razón por la que las personas suelen comprobar las fechas en los envases de los alimentos.

Impreso con el mes y el año, se presenta a menudo de una vertiginosa variedad de frases: “mejor antes de”, “usar antes de”, “usar preferentemente antes de”, “garantizado fresco hasta”, “congelar antes de” e incluso una etiqueta de “nacida en” utilizada en algunas cervezas.

Moho en la mermelada del desayuno.

Getty Images

La gente piensa en ellas como fechas de vencimiento, o la fecha en la que un alimento debe ir a la basura.

Pero las fechas tienen poco que ver con la caducidad de los alimentos o cuándo se vuelven menos seguros para comer.

Soy microbióloga e investigadora en salud pública y he utilizado la epidemiología molecular para estudiar la propagación de bacterias en los alimentos.

Un sistema de datación de productos más basado en la ciencia podría facilitar que las personas diferencien los alimentos que pueden comer de manera segura de aquellos que podrían ser peligrosos.

Confusión costosa

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por su sigla en inglés) informa que en 2020 el hogar estadounidense promedio gastó el 12% de sus ingresos en alimentos.

Pero mucha comida simplemente se tira, a pesar de que es perfectamente segura para comer.

El Centro de Investigación Económica del USDA informa que casi el 31% de todos los alimentos disponibles nunca se consumen.

Los precios históricamente altos de los alimentos hacen que el problema del desperdicio parezca aún más alarmante.

Producto lácteo con fecha de vencimiento.

Getty Images

El actual sistema de etiquetado de alimentos puede ser el culpable de gran parte del desperdicio.

La FDA informa que la confusión de los consumidores sobre las etiquetas de fecha de los productos probablemente sea responsable de alrededor del 20% de los alimentos que se desperdician en el hogar, con un costo estimado de US$161.000 millones por año.

Es lógico creer que las etiquetas de fecha están ahí por razones de seguridad, ya que el gobierno hace cumplir las reglas para incluir información sobre nutrición e ingredientes en las etiquetas de los alimentos.

Aprobada en 1938 y continuamente modificada desde entonces, la ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos exige que las etiquetas informen a los consumidores sobre la nutrición y los ingredientes de los alimentos envasados, incluida la cantidad de sal, azúcar y grasa que contienen.

Sin embargo, las fechas en esos paquetes de alimentos no están reguladas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés). Más bien, provienen de los productores de alimentos.

Y es posible que no se basen en la ciencia de la seguridad alimentaria.

Un hombre revisa la etiqueta de un producto en el supermercado.

Getty Images

Por ejemplo, un productor de alimentos puede encuestar a los consumidores en un focus group para elegir una fecha de caducidad que sea seis meses después de que se elaboró porque al 60% del grupo ya no le gustó el sabor.

Los fabricantes más pequeños de un alimento similar podrían imitar y poner la misma fecha en su producto.

Más interpretaciones

Un grupo de la industria, el Food Marketing Institute y la Grocery Manufacturers Association, sugieren que sus miembros marquen los alimentos como “mejor usar antes de” para indicar cuánto tiempo es seguro comerlos y “usar antes de” para indicar cuándo los alimentos se vuelven inseguros.

Pero el uso de estas leyendas más matizadas es voluntario. Y aunque la recomendación está motivada por el deseo de reducir el desperdicio de alimentos, aún no está claro si este cambio recomendado ha tenido algún impacto.

Lata de comida con fecha de vencimiento.

Getty Images

Un estudio conjunto de la Harvard Food Law and Policy Clinic y el National Resources Defense Council recomienda la eliminación de las fechas dirigidas a los consumidores, citando posibles confusiones y desperdicios.

En cambio, la investigación sugiere que los fabricantes y distribuidores utilicen fechas de “producción” o “empaque”, junto con fechas de “caducidad” dirigidas a los supermercados y otros minoristas.

Las fechas indicarían a los minoristas la cantidad de tiempo que un producto permanecerá en alta calidad.

La FDA considera que algunos productos son “alimentos potencialmente peligrosos” si tienen características que permiten que los microbios prosperen, como la humedad y una gran cantidad de nutrientes que los alimentan.

Estos comestibles incluyen pollo, leche y tomates en rodajas, todos los cuales se han relacionado con brotes graves de enfermedades transmitidas por los alimentos.

Pero actualmente no hay diferencia entre el etiquetado de fecha que se usa en ellos y el de alimentos más estables.

Fórmula científica

La leche de fórmula es el único producto alimenticio con una fecha de caducidad que está regulada por el gobierno en EE.UU. y determinada científicamente.

Se somete a pruebas de laboratorio de forma rutinaria para detectar contaminación. Pero la fórmula también se somete a pruebas de nutrición para determinar cuánto tardan los nutrientes, en particular las proteínas, en descomponerse.

Para prevenir la desnutrición en los bebés, la fecha de caducidad de la leche de fórmula indica cuándo ya no es nutritiva.

Los nutrientes en los alimentos son relativamente fáciles de medir y la FDA lo hace regularmente.

La agencia emite advertencias a los productores de alimentos cuando los contenidos de nutrientes que figuran en sus etiquetas no coinciden con lo que encuentra el laboratorio de la FDA.

Una mujer mira un producto que saca del refrigerador.

Getty Images

Los estudios microbianos, como en los que trabajamos los investigadores de seguridad alimentaria, también son un enfoque científico para el etiquetado significativo de la fecha en los alimentos.

En nuestro laboratorio, un estudio microbiano podría implicar dejar un alimento perecedero para que se eche a perder y medir la cantidad de bacterias que crecen en él con el tiempo.

Los científicos también realizan otro tipo de estudio microbiano observando cuánto tardan los microbios como la listeria en crecer hasta niveles peligrosos después de agregar intencionalmente los microbios a los alimentos para observar lo que hacen.

Se observan detalles tales como el crecimiento de la cantidad de bacterias con el tiempo y cuándo hay suficientes como para causar una enfermedad.

Consumidores por su cuenta

Determinar la vida útil de los alimentos con datos científicos sobre su nutrición y seguridad podría reducir drásticamente el desperdicio y ahorrar dinero a medida que los alimentos se vuelven más caros.

Pero en ausencia de un sistema uniforme de fechado de alimentos, los consumidores pueden confiar en sus ojos y narices, decidiendo descartar el pan peludo, el queso verde o la bolsa de ensalada con mal olor.

Las personas también podrían prestar mucha atención a las fechas de los alimentos más perecederos, como los fiambres, en los que los microbios crecen fácilmente.

*Jill Roberts es profesora asociada de salud global en la University of South Florida.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y está reproducido bajo la licencia de Creative Commons. Haga clic aquí para leer el artículo original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=n1K5b93F7Dg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.