Borran 109 fideicomisos, pero no tocan el de aduanas y Sedena por 100 mil mdp
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Desaparecen 109 fideicomisos, pero no tocan los de aduanas y Sedena por 100 mil mdp

El fideicomiso de aduanas, con disponibilidad de 70 mil mdp, ha sido señalado por la Auditoría Superior de la Federación como discrecional y con irregularidades.
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7 de octubre, 2020
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Diputados de Morena aprobaron la desaparición de 109 fideicomisos de educación, ciencia, deporte y desastres naturales por la sombra de supuesta corrupción, pero en cambio, mantendrán intacto un fideicomiso de aduanas con disponibilidad de 70 mil millones de pesos que ha sido señalado por la Auditoría Superior de la Federación como discrecional y con irregularidades; también estará intacto un fideicomiso de la Sedena para compra de armamento que cuenta con 30 mil millones de pesos.

Este martes, con 242 votos a favor y 178 en contra, la Cámara de Diputados extinguió el Fondo de Desastres Naturales, el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (FIDECINE), y los fideicomisos que sostienen 26 centros de investigación como el CINVESTAV o el CIDE, entre otros, y que suman 68 mil millones de pesos, que pasarán a la Tesorería de la Federación para que Hacienda disponga de ellos y, supuestamente, hacer frente a la pandemia de COVID y sus efectos.

Entérate: ¿Qué son los fideicomisos y que pasará con sus recursos si desaparecen?

Se trató del segundo intento por desaparecer fideicomisos. La primera vez, en mayo pasado, la fracción de Morena había propuesto la extinción de 44 fideicomisos que sumaban 78 mil millones de pesos. Sin embargo, esa iniciativa fue congelada tras las protestas del sector cinematográfico, encabezado por los directores Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu para defender el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine).

En esta segunda iniciativa la fracción de Morena agregó 65 fondos que no estaban contemplados en mayo pasado, sobre todo correspondiente a ciencia y tecnología, y con lo que suman una bolsa de 68 mil millones de pesos.

Sin embargo, sólo el Fideicomiso para Administrar la Contraprestación del Articulo 16 De La Ley Aduanera (FACLA) tiene en su bolsa 70 mil 360 millones de pesos, de acuerdo con el segundo informe trimestral de Hacienda, hasta junio de 2020, cifra superior a la totalidad de los 109 desaparecidos ayer.

Este fideicomiso también fue respetado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en el decreto por el que fueron extintos otros fideicomisos el pasado 2 de abril y, tampoco fue incluido en el listado a extinguir por la Cámara de Diputados.

El otro fideicomiso que no fue tocado es el Fideicomiso Público de Administración y Pago de Equipo Militar, que hasta junio tenía 30 mil 193 millones de pesos disponibles, según el informe trimestral de Hacienda.

En el reporte trimestral de Hacienda, se explica que el fideicomiso tiene como objetivo, “la adquisición de bienes tales como equipo militar, terrestre, aéreo y refacciones; así como lo contratación de obra pública y de los servicios de mantenimiento necesarios para dichos bienes y obras destinados a la realización de operaciones de orden interior y seguridad nacional de carácter contingente o urgente”.

Cabe recordar que la Sedena ha sido una dependencia clave en la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, toda vez que lo mismo se ha encargado de transportar combustible como parte del combate al huachicol, que medicinas para la atender la pandemia; también construye el aeropuerto en la base militar de Santa Lucía, las sucursales del Banco del Bienestar y, ahora, también se hará cargo de las aduanas.

Aunque Animal Político solicitó entrevistas con legisladores de Morena para saber cuál fue el criterio para decidir la exclusión de estos fideicomisos, no hubo respuesta.

El historial de opacidad

El Fideicomiso para Administrar la Contraprestación del Articulo 16 De La Ley Aduanera (FACLA) es un mecanismo creado en 1992, entonces era llamado Fideicomiso Aduanas 1 y funcionaba junto con la empresa Integradora de Servicios Operativos (ISOSA), pero que fue modificado en 2004 para convertirse en un fideicomiso público con el nombre actual y, que entre otras cosas, otorgó la facultad de realizar autorizaciones al Jefe del Servicio de Administración Tributario (SAT).

En este caso, dicha facultad está a cargo de Raquel Buenrostro, titular del SAT, y exoficial mayor de la Secretaría de Hacienda; una funcionaria cercana al presidente Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, “la creación de este fideicomiso es por ley, con destino específico de los recursos, los cuales están totalmente comprometidos”. Dichos recursos provienen del pago de derechos que realizan los importadores y exportadores, como obligación del articulo 16 de la Ley Aduanera, pero no se consideran ingresos y, por lo tanto, no se contabilizan en la Cuenta Pública.

Según el informe trimestral, hasta junio pasado, se ejercieron recursos de este fideicomiso en “servicios de seguridad para las instalaciones aduaneras 2019-2021, servicios de recolección, traslado y destino final de bienes de comercio exterior y almacenamiento de bienes, entre otros”.

Sin embargo, en las revisiones hechas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) desde 2007, se detectaron irregularidades, y señaló un quebranto por 10 mil millones de pesos que no fueron enterados a la Tesorería de la Federación de 2001 a 2004.

De hecho, la actual secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, incluyó este fideicomiso como evidencia de la opacidad de los fideicomisos en sus trabajos de investigación como académica y, justamente, es uno de los que sobrevivió.

“A pesar de que la SHCP se comprometió a devolver los miles de millones de pesos que durante 12 años manejó discrecionalmente, a marzo de 2006, de los 9 mil 347.518 millones de pesos que resultaron de las observaciones de la ASF, la SHCP sólo había devuelto 2 mil 457 millones de pesos”, explicó la investigadora en un libro publicado por la Auditoría titulado “Rendición de Cuentas y Fideicomisos: El Reto de la Opacidad Financiera”.

En la revisión de 2011, la Auditoría señaló que “el SAT ejerce los recursos del FACLA como un ‘presupuesto paralelo’”, según la auditoría financiera y de cumplimiento número GB-084.

Además, Hacienda “continuó determinando, de manera discrecional, que el 92.0% de los ingresos cobrados por este concepto se destinaran al pago de contraprestaciones y únicamente el 8.0% se concentrara en la Tesorería de la Federación como contribución federal, lo que ha implicado que la recaudación para la Hacienda Pública Federal sea desproporcionada”, según detectó la Auditoría.

Entre las cosas que se compraban con dichos recursos estuvo, por ejemplo, la adquisición de 6,300,000 formularios, por un monto de 47 millones 187 mil pesos a un precio de 7.49 pesos por pieza, pero fue pagado a sobreprecio, toda vez que la Auditoría comprobó a través de cotizaciones que el mismo producto podría adquirirse por 4.92 pesos por pieza, “con lo cual se hubiera erogado un importe de 30 millones 996 mil pesos y la segunda cotización, a un precio de 0.64 pesos por pieza, en este caso, se hubieran ejercido 4 millones 32 mil pesos”.

El fideicomiso referente a aduanas que sí fue desaparecido es el Fideicomiso Programa de Mejoramiento de los Medios de Informática y control de las Autoridades Aduaneras (FIDEMICA), con clave de registro ante Hacienda número 20020671001239, con una disponibilidad de mil 871 millones de pesos. Mientras que el FACLA tiene clave de registro 20040630001369 y una disponibilidad de 70 mil millones de pesos.

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6 preguntas para entender cómo Trump y los republicanos rebeldes quieren revertir en el Congreso la victoria de Biden

Te presentamos algunas claves sobre esta decisiva jornada y por qué es casi imposible que las objeciones de algunos republicanos salgan adelante.
6 de enero, 2021
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Dos meses después de las elecciones, el proceso para confirmar la victoria de Joe Biden en las presidenciales de Estados Unidos llega a su momento culminante.

O al menos eso dicen la tradición y la historia, pero si algo nos ha demostrado este ciclo electoral es que nada está escrito sobre piedra.

El evento, que suele ser una mera ceremonia, ha generado gran expectación este año, no solo por la negativa del presidente Donald Trump a aceptar su derrota, sino por la determinación de algunos legisladores republicanos a bloquear el proceso.

Sin embargo, sus posibilidades son prácticamente nulas, ya que los demócratas controlan la Cámara de Representantes.

Donald Trump en un mitin en Georgia el 4 de enero de 2021

EPA
“No se van a llevar esta Casa Blanca. Vamos a luchar hasta el final”, dijo un desafiante Trump durante un acto de campaña en Georgia el pasado lunes.

En BBC Mundo te presentamos algunas claves sobre esta decisiva jornada y por qué es casi imposible que las objeciones de algunos republicanos salgan adelante.

1. ¿Qué pasa este miércoles 6 de enero?

De acuerdo con la ley electoral de Estados Unidos, los estados tienen que enviar los resultados del voto del Colegio Electoral al Congreso para que sean contados y certificados.

El proceso suele ser una formalidad: la ley dictamina que el Congreso tiene que tratar los resultados ya certificados por los estados como “concluyentes”.

Mapa electoral de Estados Unidos

Getty Images
El Colegio Electoral se reúne cada cuatro años, unas semanas después del día de las elecciones, para emitir su voto.

Todos los estados certificaron los resultados antes de la fecha límite, el 8 de diciembre, y el Colegio Electoral confirmó la victoria de Joe Biden el 14 de ese mes.

Hay que recordar que el Colegio Electoral está formado por 538 electores cuya función es elegir al presidente y vicepresidente según el voto popular en sus respectivos estados.

Un candidato necesita ganar una mayoría de los votos electorales -270 o más- para llegar a la presidencia.

Biden derrotó a Trump por 306-232. Al Congreso le corrresponde ahora certificar el resultado del Colegio Electoral.

Mujer de espaldas votando

Getty Images
El proceso electoral de Estados Unidos tiene una serie de etapas que se desarrollan entre principios de noviembre y finales de enero.

El vicepresidente Mike Pence presidirá la sesión y será quien declare el ganador.

¿Eso es todo? Este año, no.

2. ¿Se puede detener la certificación en este punto?

La ley de Recuento Electoral les permite a los legisladores objetar los resultados electorales de uno o varios estados.

Para que una objeción sea escuchada, debatida y votada tiene que contar al menos con el respaldo de un miembro de la Cámara y un miembro del Senado.

En ese caso, las dos cámaras se separan y tienen dos horas para debatir el tema antes de votar si aceptan o no la objeción. Y así sucesivamente con cada una de las objeciones.

Para que los votos electorales de un estado sean rechazados, la objeción tiene que ser aprobada por una mayoría en ambas cámaras, algo prácticamente imposible teniendo en cuenta que los demócratas controlan la de Representantes.

Al Gore y George Bush

Reuters
En enero de 2001, el entonces vicepresidente Al Gore (izqda.) fue el encargado de certificar la victoria de George Bush, que le derrotó en las elecciones.

Hay que destacar que los desafíos a los resultados, sobre todo en la Cámara, son algo común y hay numerosos precedentes: el más reciente ocurrió en las elecciones de 2016, cuando varios congresistas demócratas presentaron sus objeciones a la victoria de Trump.

Curiosamente, en esa ocasión fue el entonces vicepresidente Joe Biden quien les dijo a sus compañeros de filas que no obstaculizaran la certificación.

3. ¿Cuáles son los desafíos concretos?

Se sabe que más de 100 republicanos de la Cámara de Representantes van a presentar objeciones.

Son en su mayoría miembros del llamado caucus de la Libertad liderados por Mo Brooks, un congresista por Alabama que es uno de los mayores aliados de Trump en la Cámara.

La gran pregunta era si conseguirían el apoyo de algún senador para al menos forzar el debate.

El primero que apareció fue Josh Hawley, senador republicano por Misuri que objetará la certificación de los votos “por dudas sobre la integridad de la elección”, a pesar de que no hay evidencia de fraude.

Josh Hawley

Reuters
Josh Hawley fue el primer senador republicano en decir que objetará los resultados electorales.

Y 13 senadores liderados por Ted Cruz han pedido que la certificación se retrase 10 días para dar tiempo a hacer una auditoría sobre las acusaciones de fraude.

En concreto, los objetores cuestionan los resultados de estos seis estados péndulo: Arizona, Georgia, Michigan, Pensilvania, Wisconsin y Nevada, aunque finalmente puede que solo impugnen los de Arizona, Georgia y Pensilvania.

Alegan que hubo deficiencias en la aplicación de las leyes electorales en esos estados, pero todas las demandas presentadas ante tribunales estatales y federales han sido desestimadas.

Además, investigaciones del Departamento de Justicia y el FBI no han hallado rastros de fraude y los diversos recuentos de votos realizados en algunos estados han confirmado los resultados iniciales.

Ted Cruz

Reuters
El senador por Texas Ted Cruz se ha convertido en uno de los principales aliados de Trump en su intento de disputar el resultado electoral.

Varios republicanos han expresado su oposición al bloqueo, entre ellos el líder del Senado, Mitch McConnell, y su número 2, John Thune, así como otros destacados senadores, lo que hace pensar que las objeciones no saldrán adelante.

Es por esto que analistas e incluso algunos legisladores republicanos, como el senador Ben Sasse, leen estas iniciativas como una estrategia de sus impulsores para ganarse el respaldo del electorado fiel a Trump.

Hawley y Cruz se ven como potenciales candidatos para las elecciones de 2024 y sus respectivas tácticas se pueden interpretar como una carrera por demostrar quién es más leal al presidente saliente.

4. ¿Qué papel juega Mike Pence?

Esta pelea ha suscitado también preguntas sobre el papel que jugará el vicepresidente Mike Pence, a quien le corresponde oficiar la sesión conjunta del Congreso.

Mike Pence

Getty Images/Pool
El vicepresidente Mike Pence presidió la ceremonia de juramentación de los nuevos senadores en la antigua cámara del Senado en Capitol Hill el domingo 3 de enero.

El foco sobre Pence lo ha puesto sobre todo el propio Trump, que este martes tuiteó: “El vicepresidente tiene el poder de rechazar electores elegidos de forma fraudulenta”.

Con sus palabras, el presidente daba credibilidad a una teoría errónea que sugiere que Pence puede dar la vuelta a los resultados de las elecciones durante el recuento de los votos.

Sin embargo, el papel de Pence este miércoles es meramente administrativo.

Los creadores de este proceso eran muy conscientes de que el vicepresidente tendría un gran interés personal en designar un ganador, por eso su función es más simbólica que activa.

Pence debe abrir los sobres de cada estado y decir en voz alta cuántos electores recibe cada candidato.

Nancy Pelosi

Reuters
Con la Cámara de Representantes en manos de los demócratas es muy improbable que alguna objeción salga adelante.

Los intentos para que Pence tenga una función más decisiva no vienen solo de Trump.

El congresista republicano por Texas Louis Gohmert presentó una demanda en un tribunal federal para ignorar la ley de Recuento Electoral y hacer que Pence tuviera la capacidad legal de elegir el conjunto de electores que quisiera.

Un juez federal de Texas, designado por Trump, desestimó la demanda de inmediato.

En cualquier caso, Pence queda en una incómoda posición después de haberse distinguido durante los últimos cuatro años por su inexorable fidelidad a Trump.

Mike Pence y Donald Trump

Reuters
Trump dijo el lunes ante sus incondicionales seguidores que si Pence “no cumple” ya no le caerá tan bien.

Su modo de actuar este miércoles puede determinar su relación futura con el hombre al que ha servido lealmente, incluso en momentos que le podían perjudicar políticamente.

5. ¿Qué dicen los demócratas?

El Partido Demócrata se ha mantenido alejado de la polémica y se ha dedicado a insistir en que Joe Biden y Kamala Harris asumirán el poder el 20 de enero.

La senadora demócrata por Minesota Amy Klobuchar será la encargada de liderar la respuesta a las objeciones republicanas este miércoles, una labor para la que dijo sentirse respaldada por un grupo bipartidario al que calificó de “combatientes contra el golpe”.

Joe Biden en un mitin en Georgia el 4 de enero de 2021

EPA
Joe Biden también ganó el voto popular por más de siete millones de papeletas de diferencia.

“El Congreso certificará los resultados de la elección como hace cada cuatro años”, señaló por su parte la portavoz de Biden, Jen Psaki.

6. Qué pasa después, ¿hay alguna posibilidad de revertir la victoria de Biden?

En principio, la certificación del Congreso es el último paso en el camino hacia la Casa Blanca, donde Biden se instalará el 20 de enero.

No se puede anticipar cuál será la reacción y estrategia de Trump y sus aliados pasados los sucesos de este 6 de enero.

Como señala el periodista de la BBC Anthony Zurcher, especializado en política estadounidense, es posible que Trump nunca deje de cuestionar la validez de las elecciones presidenciales de 2020, pero el recuento de los votos en el Congreso es el último obstáculo entre Biden y su investidura.

“Es un obstáculo que, con la ayuda de los demócratas y de algunos republicanos, Biden sorteará sin problema”, sostiene Zurcher.

“Es también la última ocasión para que los partidarios del presidente en el Congreso demuestren lealtad a su hombre mientras sigue en el cargo. En ese sentido, los eventos del día (y la noche y quizá la mañana siguiente) pueden arrojar luz sobre la extensión del apoyo que todavía tiene el presidente”, añade.

Vista nocturna del Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos

EPA
Queda por ver el impacto que este largo y litigado proceso electoral tendrá en la democracia estadounidense.

En cuanto a las secuelas que este largo proceso de litigios y acusaciones de fraude puede tener en el sistema democrático del país, la profesora de Derecho en la Escuela de Leyes Loyola (Los Ángeles) Jessica Levinson ve varias señales de alarma.

“Me faltan las palabras para describir lo subversivo que es esto para nuestro sistema de gobierno“, le dice Levinson a BBC Mundo.

“Me horroriza la idea de que la gente que supuestamente nos tiene que representar esté cayendo en falsedades, teorías de la conspiración, etc, aparentemente porque creen que es políticamente popular.

“No me preocupa tanto que Biden no vaya a ser confirmado, sino lo que nos pase a largo plazo. Al menos 40 millones de votantes se creen mentiras, falsedades, teorías de la conspiración. Tenemos que confrontar el problema de que las personas vivimos en universos informativos paralelos“, opina.

“Tenemos que dar un paso atrás y recuperar la democracia”.

raya separatoria

BBC

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